[R-P] [UCE] Carlos Pagni: De nuevo por buchón [por Jorge Luis Ubertalli]

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Dom Mayo 20 23:13:57 MDT 2012


 

DE NUEVO EL BUCHON 

Por Jorge
Luis Ubertalli

Pagniaguado como siempre, harto hasta el hartazgo de las canonjías que brinda el poder de
los hombres decentes y buenos que eructan sus malos hábitos detrás de la
iglesia, Carlos Pagni, el columnista antinacional del diario de la Embajada,
ahora con la excusa de atacar a Gabriel Martiotto se la agarra con las fuerzas
Armadas Peronistas (FAP), nacidas a la lucha guerrillera en la localidad
tucumana de Taco Ralo, en septiembre de 1968. 

Aunque el sinverguenza escribidor de diatribas por cuenta ajena califica en La Antinación
del 19 de mayo a las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) de violentas y
antidemocráticas, que “asesinaron a varios sindicalistas del PJ”, y califica a
Mariotto de ignorante, su propia ignorancia- y mala leche- revuelve las tripas
a más de uno. Como yo, otrora militante de base del Peronismo de Base y de paso
de las FAP- Regional Buenos Aires, luego rebautizadas como FAP-17 de Octubre. 

Para no ir mas lejos y sin ánimo de polemizar con este enano nazifascista diré que las
Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) salieron a la luz en el marco de la proscripción
del peronismo y la dictadura del general Juan Carlos Onganía, que en 1966
derrocó al gobierno constitucional de Arturo Illia, y, entre otras democratidades, asaltó 

universidades y sindicatos, encarceló a dirigentes de la CGT de los
Argentinos, opositora a la dictadura, secuestró-desapareció al abogado Néstor
Martins, comunista, y a su cliente Nildo Centeno, en diciembre de 1970, asesinó
al dirigente del gremio periodístico Emilio Jáuregui, reprimió a palos y gases
a diestra y siniestra a cualquier opositor a su dictadura, dictó una ley
ultrarreaccionaria- la 17401, de represión al Comunismo- que sirvió para echar
de sus empleos a cientos de empleados públicos, médicos, maestros, físicos,
abogados, administrativos y otros que debieron dar con sus huesos en la cárcel
y adhirió fervorosamente- en realidad fue mentor, cual cipayo del imperialismo
norteamericano- de las “fronteras ideológicas” y la subsiguiente Doctrina de
Seguridad Nacional, que determinó el combate de las “Fuerzas Armadas de la
Nación” contra el “enemigo interno”, es decir, los que ‘alteraban la paz
social` protestando por el saqueo del país, la conculcación de libertades
públicas y la explotación abierta y descarada a los trabajadores. 

Claro, Onganía y sus compinches confesionales del Opus Dei, Cooperadores Parroquiales
del Cristo Rey, Ateneo de la República y otras linduras de la eclesia
ultramontana y reaccionaria, contó con el apoyo de “sindicalistas del PJ”, como
Vandor, Izetta, Raschino, Donaires, Coria y otros traidores de la clase obrera
y sirvientes patronales, como Kloosterman, que gozaron de las corruptas dádivas
que los dueños del capital y sus sirvientes uniformados les oblaron, y de la
consabida rapiña hacia los propios laburantes que aquellos les permitieron
llevar a cabo, por sus servicios prestados, entre ellos el marcado de
compañeros delegados y dirigentes sindicales opositores, que luego eran
expulsados de sus trabajos y aún asesinados, tal cual lo fue Felipe Vallese en
1962 y otros que le siguieron. 

La “antidemocracia” de las FAP y otras organizaciones político-militares que
nacieron enfrentando a Onganía y sus continuadores Levingston y Lanusse, fue
consecuente con la existencia de la dictadura cívico-militar, que prohibió toda
manifestación y práctica política formal, electoral y legal, tratando de
sustituirla por un modelo corporativo-fascista que ya había intentado ser
instaurado por la dictadura del general José Félix Uriburu el 6 de septiembre
de 1930, luego de derrocar al gobierno constitucional de Hipólito Irigoyen, o
de la “democracia proscriptiva” o el gatopardismo mas rampante, que contó con
el apoyo del PJ y sus capitostes .

 La “violencia” que el pagniaguado le endilga a las FAP fue la respuesta, la única 

posible, a la violencia organizada que el
Estado represivo de Onganía y sus continuadores implantaron, y que se
constituyó en el globo de ensayo para la posterior masacre parapolicial de la
Triple A , avalada por el mismo Perón en sus inicios y antes de su muerte, y la
dictadura iniciada en 19 76 , con su secuela de miles de
secuestrados-desaparecidos, robados, torturados y asesinados. 

Dirigentes de las FAP-17 y Peronismo de Base, como Julio Troxler y Alberto “Tito”
Delleroni y su compañera “Chiche” Arana, fueron masacrados por la Triple A a
inicios de los años 70. Carlos Caride, otro miembro de la conducción de las
FAP-17, fue herido y muerto en combate contra fuerzas policiales. Envar “Cacho”
El Kadre, preso durante muchos años, hoy ya fallecido, también soportó los
rigores de la tortura y aprietes. Y no haré hincapié en cuanto a otros
dirigentes fapistas, como Raimundo Villaflor, jefe de las FAP- Comando
Nacional, que murieron con valor en las mazmorras de la Armada y/o soportaron
brutales torturas sin abrir la boca, o Jorge Di Pascuale, dirigente del Sindicato
de Farmacia y del Peronismo de Base, secuestrado-desaparecido el 28 de
diciembre de 1976, día de su cumpleaños, y luego asesinado por esbirros de la
última dictadura militar..

¿Por qué se supone entonces que Mariotto elegiría a las Fuerzas Armadas Peronistas y no
a la homóloga FAP de Binner y Stolbizer, o a cualquier otra sigla, como
supongo, para integrar el Senado?. Por el sentido de honestidad, valentía,
consecuencia y comportamiento ejemplar en el servicio hacia la clase obrera y
el pueblo todo de sus integrantes, que no vivieron de la politiquería, ni de la
rapiña a las arcas estatales, ni de promesas no cumplidas a sus “acólitos”, ni
de la rosca, la componenda, el piripipí y el “negocio” .Y que trazaron, a
través de la política y la lucha militar, un camino duro, sin retorno, heróico
y esforzado para lograr la liberación y la felicidad de su propio pueblo,
ellos/nosotros mismos, trabajadores, estudiantes, profesionales, hasta
militares y policías como el mayor Alberte, fundador del Peronismo Revolucionario,
o Julio Troxler, ex subjefe de Policía de la Provincia de Buenos Aires, en la
perspectiva del Socialismo. 

Probablemente
porque fueron dignos continuadores, como tantos otros, peronistas y marxistas,
del legado de Evita, cuando sentenciaba: “En donde está un obrero está la
Patria” y “ la Justicia Social se cumplirá inexorablemente, Cueste lo que
Cueste y Caiga quien Caiga”, fueron nombrados por el vicegobernador bonaerense,
a través de la organización que los/nos contuvo, con la altura que se merecen. 

Así que sin el ánimo de defender a Mariotto, por cuanto sabe defenderse solo y no
necesita de este humilde militante, hijo de la clase obrera argentina metido a
periodista y escritor hable por él, le recomiendo al pagniaguado escribiente
del poder, señor Pagni, que se deje de joder con las Fuerzas Armadas
Peronistas. Que se limpie la boca y se hinque de rodillas antes de nombrar a
esta organización y a cualquiera de sus jefes, cuadros y militantes, muchos de
los cuales en la flor de sus existencias perdieron la vida en la lucha por
reivindicar a sus hermanos de clase y nacionalidad.

Eche p’ atrás, mister energúmeno, que aquí nadie regala nada. Y váyase al carajo.


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Mariotto, entre la
violencia y la ignorancia
Por Carlos
Pagni | LA NACION
En su
entrevista con Alejandro Fantino, a Gabriel Mariotto se le escapó que
preferiría tener en el Senado bonaerense a las Fuerzas Armadas Peronistas antes
que al Frente Amplio Progresista, de Margarita Stolbizer. Las dos llevan la
sigla FAP.
Si bien
Mariotto busca forjarse una imagen de líder autoritario, aquella revelación
debe haber sido una gaffe . Se entiende: en 1973 Mariotto tenía 9 años;
además, su formación política transcurrió en la derecha del duhaldismo. Es
decir: es posible que Mariotto no supiera de qué hablaba.
Si fuera
a los libros, se enteraría de que las FAP eran una organización violenta,
adversa al juego democrático, que asesinó a prominentes sindicalistas del PJ.
Es obvio que, aún para Mariotto, es mejor el Frente de Stolbizer, abierto y
pluralista.
Cristina
Kirchner suele advertir en conversaciones reservadas: "Si Mariotto no
reduce la velocidad se va a estrellar". El, con la pasión del converso,
acelera. Parece ir tras un solo objetivo: que la popularidad de Daniel Scioli
se mantenga en una altura acaso inmerecida.                 



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