[R-P] [Domenico Losurdo] Sobre Siria e Irán.

Gustavo Battistoni gustavo.battistoni en gmail.com
Vie Jul 20 20:41:43 MDT 2012


Sobre Siria e Irán - D. Losurdo



Propaganda de guerra y derechos humanos


Domenico Losurdo



El cierre de filas mediático es tan fuerte que para contrastarlo he
pensado que podía hojear algunos periódicos, sacar de ellos varias
informaciones y limitarme a comentarlas. La primera pregunta que me
hago, junto con ustedes, es esta: <<A ver: ¿cuál es el contencioso?
¿Cuáles son los objetivos que se proponen los supuestos campeones de
la intervención humanitaria?>>.


De entrada debo decir que para tratar de entender estos problemas me
atendré exclusivamente a fuentes prooccidentales, a fuentes
férreamente anticomunistas, es más, a fuentes férreamente
proimperialistas.


Empezaré, por ejemplo, con el International Herald Tribune, que como
saben es el diario internacional del New York Times. En un artículo
del 9 de febrero de este año (el autor es Efraim Halevi, luego les
diré cuáles son sus altísimas credenciales), este autor dice:


<<A estas aturas no cabe duda de que Siria es el talón de Aquiles de
Irán. La derrota de Asad, la derrota del actual régimen de Siria,
significa no sólo cortar los vínculos entre Siria e Irán, sino sobre
todo cortar los vínculos entre Siria e Hizbulá en el Líbano y entre
Siria y Hamás. Así las cosas --prosigue el articulista que estoy
citando-- el problema central es que Irán deje de ejercer cualquier
influencia sobre Siria. Cualquier otra cosa que se aparte de este
objetivo no nos interesa. (...) Aunque Asad se fuera, si la influencia
de Irán siguiera sintiéndose en Siria, no habría servido de nada.>>


¿Ven cuál es el problema? De derechos humanos no se dice ni una
palabra, todos pueden leer este artículo. El problema, entonces, es
simplemente romperle el espinazo al régimen de Asad en Siria para
debilitar a la vez a Irán, Hizbulá y Hamás. Creo que es un análisis
muy importante porque el autor de este artículo, Efraim Halevi --lo
pone en el diario que estoy citando-- ha sido Consejero de Seguridad
israelí, luego ha sido embajador y más tarde director del Mossad de
1998 a 2002. De modo que tiene información de primera mano sobre los
objetivos que se persiguen.


Bueno, alguien podría decir: de acuerdo, estos son los objetivos que
persiguen Israel y Occidente. Pero ¿este Asad es tan brutal en su
ataque contra una población civil? Porque ese es el hilo conductor de
la propaganda de guerra que hoy se ha desatado. Y entonces, desde este
punto de vista, voy a citar una vez más fuentes por encima de toda
sospecha. Por ejemplo, cito el periódico La Stampa. Ibrahim Refat
desde El Cairo, el 28 de diciembre de 2011, dice que <<según fuentes
cercanas al espionaje israelí, Catar está preparando ya en Antioquia,
cerca de la frontera entre Turquía y Siria, un destacamento de 2.500
hombres>>.


Tengan presente la fecha, 28 de diciembre, eso ya fue hace tiempo:
desde el principio no han sido ni mucho menos unas manifestaciones
pacíficas, ha habido un intento de desestabilización y un ataque
lanzado también desde el exterior.


Si queremos profundizar más en este análisis, entonces cito el
Corriere della Sera del 10 de febrero de 2012. El autor es Guido
Olimpo y ya en el título se dice que los rebeldes sirios cuentan con
el respaldo de fuerzas especiales de Qatar, Arabia Saudí y Occidente.


Por supuesto, no debemos olvidar la dimensión interna del conflicto.
No quiero detenerme mucho en esto. Es indudable, por ejemplo, que
entre los rebeldes hay fuerzas que sólo pueden llamarse
fundamentalistas. Se habla claramente de Al Qaeda y, al respecto,
citaré una vez más La Stampa de Turín, en este caso un artículo del 17
de febrero escrito por Lucia Annunziata (también en este caso la
fuente es intachable): <<El desarrollo de los hechos nos convierte a
los occidentales en aliados de hecho de los "terroristas" a los que
perseguíamos ayer>>. Terroristas está entre comillas, pero las comillas
no cambian nada. <<Estamos en el mismo bando --sigo citando a esta
señora-- que los sunitas post-Sadam, que los Hermanos Musulmanes e
incluso que Al Qaeda>>.



Poder mediático


Podemos hacer una primera consideración. El imperialismo
estadounidense no es fuerte sólo en el plano militar. Podríamos
afirmar, incluso, que esta fuerza militar es inferior a la fuerza que
puede ejercer en el plano mediático. Me atrevería a decir que es capaz
de obrar milagros. ¿Por qué? Porque basta con que el inquilino de la
Casa Blanca decida que unos hombres armados son freedom fighters,
<<combatientes por la libertad>>, para que los terroristas de ayer se
conviertan en combatientes por la libertad. Si más tarde estos
combatientes por la libertad se vuelven indigestos para la política de
Washington, un nuevo milagro de transubstanciación --creo que así lo
llaman los teólogos católicos-- hace que los combatientes por la
libertad vuelvan a ser terroristas.


Ocurrió en tiempos de la guerra en Afganistán contra la Unión
Soviética: según Reagan eran freedom fighters, combatientes por la
libertad, después se tornaron terroristas, ahora en Siria, otra vez,
vuelven a ser combatientes por la libertad, pero lo que sean en el
futuro lo decidirá, como siempre, el inquilino de la Casa Blanca.


Tracemos un panorama general de la situación en Siria. También en este
caso voy a citar fuentes y periódicos que no pueden considerarse
sospechosos.


En este caso cito el Frankfurter Allgemeine Zeitung (como sabrán, este
periódico es como el Corriere della Sera alemán), es un artículo del
19 de febrero de 2012 de un tal Jürgen Todenhöfer. (Mi documentación
es bastante variada por un motivo circunstancial: esta temporada paso
bastante tiempo en los aeropuertos y allí puedo leer la prensa
internacional. La leo también normalmente, pero esta temporada lo hago
más a menudo.) Como decía, es un artículo titulado <<La tragedia siria>>
y en él se dice claramente que no se trata de democracia, se trata de
un gran juego político que se desarrolla no sólo en el plano militar,
sino también en el mediático. Cito, pues, del Frankfurter Allgemeine
Zeitung: <<Junto a las operaciones militares hay una gigantesca campaña
mediática a la manera de Pinocho>>, eso dice el periodista, a la manera
de Pinocho, la nariz larga por las mentiras. Y pone varios ejemplos de
los embustes sistemáticos que se difunden. Son imágenes que muchas
veces corresponden a Iraq 2007 o a Líbano 2008. <<El canal de
televisión estadounidense ABC tuvo que disculparse por haber hecho
pasar por imágenes de Siria unas imágenes tomadas en Líbano>>. El autor
de este artículo dice que ha pasado un mes en Siria tratando de
verificar la autenticidad de las informaciones horripilantes que se
transmitían, y dice: <<Por lo menos una de cada dos informaciones era
falsa>>.



Los civiles


¿Y los civiles? El mismo artículo menciona el informe de los
observadores de la Liga Árabe. Como saben, esta delegación de la Liga
Árabe no era precisamente favorable a Asad. Pues bien, de este informe
que rápidamente se ha silenciado se desprende una realidad mucho más
complicada de la que hoy se nos quiere presentar. El informe, según
recuerda el periodista, menciona graves ataques de los rebeldes contra
los civiles. En este caso los que lanzan graves ataques contra los
civiles, según este informe de la propia comisión de la Liga Árabe,
son los rebeldes. Por ejemplo, y sigo citando el Frankfurter
Allgemeine Zeitung, una bomba contra un autobús que mató también a
mujeres y niños.


La conclusión sobre este aspecto del artículo del Frankfurter
Allgemeine Zeitung se la leeré con especial énfasis porque merece ser
destacada: <<Desde hace algún tiempo en Siria ya no está claro si los
que matan más civiles son las fuerzas de seguridad o los rebeldes>>.
También habla de Homs, donde ha estado dos veces: <<Aún se ven muchos
retratos de Asad y en el 70 % de Homs la vida sigue su curso normal>>.


¿Y en lo que respecta a la oposición siria? De nuevo cito esta fuente
intachable: él no la llama oposición siria sino, para ser más preciso,
<<la oposición siria en el exterior, que a veces lleva muchos años
viviendo fuera de Siria y ya ni siquiera les enseña el árabe a sus
hijos, pues estos forman parte de Occidente>>. Y el texto que les estoy
citando concluye con un elogio de Rusia. No habla de China, sólo de
Rusia, y dice: <<Las propuestas más sensatas las ha hecho Rusia, que ha
tratado de convocar en Moscú a las partes enfrentadas para llegar a un
acuerdo que solucione el conflicto>>.



La guerra contra Irán ha empezado ya


Como ven, el panorama que se perfila es bastante interesante. He
tratado de reconstruirlo partiendo de fuentes prooccidentales y es un
panorama que desmiente totalmente la campaña en curso, a la que se ha
sumado servilmente buena parte del periodismo occidental y ante la
cual, todo hay que decirlo, ciertos intelectuales situados normalmente
a la izquierda se muestran vacilantes, confusos.


Mientras esta campaña se recrudece en Siria, la guerra contra Irán en
realidad ha empezado ya, y también en este caso acudo a las mismas
fuentes, como por ejemplo un artículo del International Herald Tribune
del 13 de enero, una corresponsalía desde Washington, donde se dice,
sí, el modo de hacer la guerra contra Irán <<no es una guerra
tradicional que podría provocar sentimientos de lealtad patriótica y
unir a la oposición con el régimen>>, estoy citando el International
Herald Tribune. No, la mejor manera de hacer la guerra contra Irán es
<<seguir como hasta ahora>>, sigo citando, <<es decir, con acciones
encubiertas, el asesinato de científicos, el terror que esto provoca
entre los científicos que por ahora no han sido asesinados, el
sabotaje, pero también el intento de atizar a ciertas minorías
nacionales contra el régimen, contra el gobierno central>>. De estas
fuentes periodísticas se desprende siempre la fuerte presencia del
Mossad en estos intentos de atizar a las minorías nacionales. Acciones
encubiertas, muy encubiertas, pero no tanto como para que no sepamos
que estas acciones son avaladas por el premio Nobel de la Paz que está
en Washington.


¿Qué objetivos se persiguen? El objetivo geopolítico es evidente, pero
en fin, está la cuestión de la temida bomba atómica iraní. En el colmo
de la hipocresía, un país armado hasta los dientes con bombas
atómicas, y no me refiero sólo a Estados Unidos, también,
evidentemente, a Israel, se erige en juez de la supuesta bomba atómica
iraní. Pero lo más interesante es un aspecto que, entre otras cosas,
sale a relucir en otro artículo del International Herald Tribune del
17 de enero firmado por Roger Cohen --como indica su apellido,
probablemente también de origen judío--. En él se dice claramente que
para Israel el casus belli no es el armamento nuclear de Irán. Aunque
Irán no fabricase ninguna bomba atómica pero se desarrollase tanto en
el plano tecnológico como en el del conocimiento y fuese capaz de
fabricar la bomba atómica, aunque no fabricase ni una sola, ya el
acceso al conocimiento tecnológico es más que suficiente para que
Israel desencadene la guerra contra Irán. Es entonces cuando el marco
imperialista y colonialista se muestra en toda su desnudez: no se
trata únicamente de reforzar la presencia de Israel y de Estados
Unidos.



Los derechos humanos


¿Y los derechos humanos? De ellos, en los artículos citados no se
habla mucho que digamos, es más, por lo general no se habla nada. Pero
la cuestión de los derechos humanos, en realidad, sí se plantea. ¿Por
qué? Si con el derrocamiento de Asad en Siria se produce efectivamente
un debilitamiento radical de Irán y un debilitamiento radical tanto de
Hizbulá como de Hamás, la situación de los derechos humanos del pueblo
palestino no mejoraría sino que empeoraría aún más, y empeoraría de un
modo catastrófico. Así que, en realidad, cuando se dice que el objeto
de esta campaña son los derechos humanos, esta afirmación se puede
tomar en serio si se añade que la campaña va dirigida a pisotear aún
más los derechos humanos del pueblo palestino, a atormentar aún más a
un pueblo mártir desde hace décadas y décadas.


Arremeter contra Hizbulá significa arremeter contra un gran movimiento
de liberación nacional que, no lo olvidemos, con su lucha logró acabar
con la ocupación israelí de una parte considerable del territorio
libanés.


Pero los derechos humanos también están implicados por otro motivo, y
para explicar este otro motivo no quiero citar ahora a Marx ni a
Lenin, quiero citar a un presidente de Estados Unidos que no es el
actual (Dios nos libre) sino Franklin Delano Roosevelt, el presidente
que gobernaba Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial.


Antes de intervenir en la Segunda Guerra Mundial, que ya había
estallado pero Estados Unidos no había entrado en ella, Franklin
Delano Roosevelt pronuncia un discurso que se hizo famoso, el discurso
de las Cuatro Libertades, en el que dice que una libertad fundamental
que debe existir si realmente se quieren reconocer los derechos
humanos es la <<libertad de no tener miedo>>, freedom from fear. Cuando
hace esta afirmación, Franklin Delano Roosevelt critica directamente a
Hitler, porque Hitler siembra el miedo y el terror no sólo en los
países ya bombardeados e invadidos, sino también en los países que
corren peligro de ser bombardeados e invadidos, que viven sometidos al
terror de la superpotencia militar. Ni que decir tiene que hoy el país
que liquida la libertad de no tener miedo no es la Alemania hitleriana
sino el país que era de Franklin Delano Roosevelt, luego fue gobernado
por Bush hijo y hoy por Obama, sin que haya grandes diferencias en el
paso de un gobierno al otro.


El argumento de los derechos humanos es particularmente ridículo, por
no decir particularmente repulsivo, por otro motivo: ¿quién puede
hablar de derechos humanos? ¿Por casualidad han visto, han seguido la
actitud de Alemania y Francia frente a Grecia? Desplacemos ligeramente
la atención; pero este desplazamiento nos servirá para entender hasta
qué punto estos campeones de los derechos humanos se toman en serio
sus propias declaraciones.


Para abordar el asunto una vez más cito un periódico por encima de
toda sospecha, esta vez cito el Corriere della Sera del 13 de febrero
de 2012. El artículo es de Marco Nese. Les leo el principio, no todo.


<<Los griegos pasan hambre pero tienen los arsenales militares
repletos. Y siguen comprando armas. Este año quemarán el 3 % del PIB
(producto interior bruto) en gastos militares. Sólo Estados Unidos, en
proporción, se puede permitir algo semejante. ¿Qué es lo que empuja a
Atenas a hacer ese gasto desmesurado? ¿El miedo a los turcos? No, es
la voracidad de Merkel y Sarkozy. Los dos dirigentes europeos llevan
meses poniendo al gobierno griego entre la espada y la pared: si
queréis ayuda financiera, si queréis permanecer en el euro, tenéis que
comprar nuestros carros armados y nuestros estupendos barcos de
guerra. (...) El verano pasado, según revelaba el Wall Street Journal,
Berlín y París impusieron la compra de armamento como condición para
aprobar el plan de salvataje de Grecia.>>


Así que tenemos dos países, Francia y Alemania, y me detengo
especialmente en Francia porque, como saben, este país con Sarkozy
desempeña un papel napoleónico en defensa de los derechos humanos;
pero si Sarkozy trata así a un aliado, a Grecia, sometiéndolo por
hambre para obligarle a comprar armamento francés; si incluso con un
aliado no vacilan en aprovechar una situación difícil para obligarle a
comprar armas y empobrecer aún más a un pueblo que, como el griego, ya
está exhausto, ¿qué no harán Merkel y Sarkozy con sus enemigos? Si
tratan así a un país ensalzado como cuna de la civilización
occidental, ¿con qué cinismo suplementario tratarán Merkel y Sarkozy
--y Obama, por supuesto-- a los que consideran bárbaros y ajenos a la
civilización occidental?



Resurgir del colonialismo


Tenemos que darnos cuenta de lo que está pasando, de que hay un
resurgir del colonialismo, y para entenderlo tener presente este
aspecto fundamental: durante la guerra contra Libia, Occidente fue
capaz de matar a miles y miles de libios sin sufrir una sola baja.
Esto nos retrotrae a las páginas más negras de la historia del
colonialismo. Recordemos la Guerra del Opio, la Primera Guerra del
Opio de 1840, cuando la flota inglesa se acerca a la costa china y es
capaz de bombardearla; cientos y cientos de barcos son capaces de
bombardear el territorio chino, sembrando la muerte, sin que los
chinos puedan alcanzar los barcos que les bombardean. He aquí una
página clásica del colonialismo: gracias a su superioridad
tecnológica, Gran Bretaña, la potencia colonial hegemónica de la
época, impuso a China la compra de opio.


Tampoco en este caso faltó un autor ilustre, un filósofo ilustre, John
Stuart Mill, que hablaba de la Guerra del Opio como de una guerra de
la libertad, una guerra por la libertad del comercio de opio, a favor,
decía, del comprador antes que de los vendedores.



La falsificación legitimada


Pero esta desproporción de fuerzas no se advierte únicamente en el
plano militar, también se advierte en el plano mediático, pues hoy, a
través de internet, a través de las nuevas tecnologías, Occidente
puede envenenar a la opinión pública sin que exista una capacidad real
de resistencia.


Por otro lado, quisiera hacer una breve reconstrucción histórica antes
de llegar a la conclusión. ¿Se acuerdan de Timisoara, en Rumania? No
se trata de defender a Ceaucescu, no es eso, estoy hablando de las
técnicas que se usan. Se dijo que se estaba cometiendo un genocidio en
Rumania, y esta campaña desatada contra el genocidio que se estaba
cometiendo fue lo que posibilitó el golpe de fuerza.


Para comentar lo sucedido en Timisoara citaré otra vez una fuente
intachable. Es un filósofo ilustre, interesante, se llama Giorgio
Agamben; no me atrevería a decir que es progresista, pero su análisis
sobre lo ocurrido en Timisoara es muy interesante y sobre todo muy
atinado. Cito a Agamben:


<<Por primera vez en la historia de la humanidad, unos cadáveres recién
enterrados o colocados en las mesas de las morgues, de los obitorios,
se desenterraron a toda prisa y se martirizaron para simular delante
de las cámaras de televisión el genocidio que debía legitimar el nuevo
régimen. Lo que todo el mundo veía en directo como la verdad verdadera
en las pantallas de los televisores era la "no verdad" absoluta. Y
aunque la falsificación era bastante evidente, el sistema mundial de
los medios la autentificaba como verdadera, para que quedara claro que
lo verdadero ya no era más que el movimiento necesario de lo falso.>>


Está hablando de la televisión de 1980, pero la de 2012 quizá sea peor
que la de 1989.


No se trata únicamente de Europa oriental. A veces la propia prensa
occidental justifica estas falsificaciones vergonzosas; quiero citar
al respecto el Corriere della Sera para que se vea a qué extremos
puede llegar el afán de falsificación y manipulación. Es un artículo
de Vincenzo Trione de julio de 2009. Por entonces había en Irán
manifestaciones contra Ahmadineyad:


<<Desde hace días circula en Twitter una imagen de procedencia
desconocida (...). Ante nosotros, un fotograma de profundo valor
simbólico: una página de nuestro presente. Una mujer con pañuelo negro
que viste un jersey verde y unos vaqueros: extremo Oriente y extremo
Occidente juntos. Está sola, de pie. Tiene el brazo derecho levantado
y el puño cerrado. Enfrente, imponente, el morro de un todoterreno por
cuyo techo asoma --hierático-- Mahmud Ahmadineyad. Detrás, los
guardaespaldas. Impresiona el juego de los gestos: de desesperada
provocación el de la mujer; místico, el del presidente iraní.>>


Luego sigue: <<Se trata de un fotomontaje>>. Pero añade el Corriere
della Sera: <<Un fotomontaje que, sin embargo, parece verosímil, por lo
que logra condicionar con más eficacia ideas, creencias>>. Es la
justificación y legitimación de la falsificación. También en este
caso, aunque se trate de 2009, podemos extrapolarla perfectamente a
2012.



Llamamientos


Llego a la última parte de mi intervención. Como saben ustedes, hace
algún tiempo publiqué un llamamiento contra la guerra contra Irán y
Siria que se estaba tramando y se sigue tramando. El texto apareció
parcialmente en Il Manifesto del 20 de enero de 2012. Pero junto a
este llamamiento había otro, mejor dicho, antes de nuestro llamamiento
se había publicado otro, <<No a la represión en Egipto y Siria>>,
firmado por personalidades ilustres que merecen todo nuestro respeto
como Luisa Morgantini, Vottorio Agnoletto, etcétera. ¿Qué decía el
llamamiento? Veamos:


<<En las plazas de Egipto y Siria, como en otros países árabes, miles
de personas se manifiestan para acabar con unos regímenes autoritarios
e ilegítimos (...). En Siria, el régimen de Bashar El Asad reprime con
violencia desde hace meses las manifestaciones de la oposición. Miles
de muertos documentados por testigos independientes, miles de
detenciones de disidentes.>>


La violencia no sólo parece horrible, sino que está toda de un lado. Y
decían los firmantes: no, no queremos una intervención militar, nos
basta con una investigación de la ONU. Pero mientras tanto, en
realidad, este llamamiento reforzaba el clima de guerra contra Siria.
Por otro lado, alguien podría decir: ¿por qué no piden ustedes, por
ejemplo, la misión de la ONU en Washington? Porque es evidente que los
drones, por ejemplo, están sembrando la muerte, perpetrando
diariamente ejecuciones extrajudiciales.


Pero quisiera hacer hincapié sobre todo en la ingenuidad. Dice este
llamamiento que los miles de muertos causados por la represión de
Bashar al-Asad se conocen gracias a la <<documentación de testigos
independientes>>. No dice quiénes son esos testigos independientes y
eso, naturalmente, despierta mi curiosidad. Uno se pregunta: ¿dónde
han ido a buscar a esos testigos independientes, a la Luna, a Marte?
Porque su han ido a buscarlos a la Tierra, se me ocurren un par de
cosas.


¿Quiénes son esos testigos independientes? En Italia tenemos un
gobierno técnico que, evidentemente, no hace política, que es
totalmente independiente de la política. Tenemos un ministro de
Exteriores tan independiente de la política que ni siquiera me acuerdo
de cómo se llama. De lo que sí me acuerdo es de sus desaguisados:
compra armas sofisticadas a Estados Unidos en una situación desastrosa
para las masas populares italianas y apoya cuanta iniciativa de guerra
se presente. ¿Son esos los testigos independientes?


¿O los testigos independientes son las llamadas organizaciones no
gubernamentales? Porque si son las ONG, entonces sugiero, y esta sí
que es la conclusión, sugiero a Morgantini y a Agnoletto que lean un
libro. Lo tengo aquí, lo he traído. El autor, Niall Ferguson, es un
ilustre historiador que publica con frecuencia en el Corriere della
Sera y escribe regularmente en el Wall Street Journal, así que también
es un historiador intachable. Y ha escrito un libro, Coloso: auge y
decadencia del imperio americano (él lamenta esa decadencia), y ya en
la Introducción, cuando habla del imperio (norte)americano, dice ¿cómo
se sostiene el imperio? Se sostiene con la fuerza militar, pero
también se sostiene con sus empresas y... con las organizaciones no
gubernamentales. Eso es lo que dice, el que quiera puede leerlo en la
página 11. Pero vamos a ver: si nadie se toma en serio las agencias de
rating, las agencias que deberían certificar la solvencia económica de
tal o cual país, de tal o cual industria, ¿quién puede tomarse en
serio las agencias de rating moral, que desde Washington deciden quién
respeta más los derechos humanos y quién los respeta menos?


Termino diciendo que es hora de desarrollar la lucha contra la guerra,
y que esta lucha contra la guerra sólo podrá ser eficaz si el
movimiento pacifista, si la izquierda, si todos los demócratas tienen
en cuenta un hecho fundamental: es preciso un suplemento de conciencia
y vigilancia crítica contra la industria de la manipulación y la
falsificación, que es un aspecto central de la máquina de guerra del
imperialismo estadounidense y occidental.



Traducción: Juan Vivanco.


Fuente: http://domenicolosurdo.blogspot.com/2012/03/linterver



Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular