[R-P] [Carlos Chino Fernández] Lo real y lo simbólico en la lucha política
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Mar Jun 14 06:20:42 MDT 2011
Lo real y lo simbólico en la lucha política
Carlos Chino Fernández. IAJ-CGT
En este último tiempo se ha exacerbado la lucha ideológica, la
conquista por el mundo simbólico, la guerra por el control del
significado de los símbolos, o por su destrucción.
Este incremento de la lucha por lo simbólico, se da en el marco de un
ciclo electoral que por sus características es trascendente para el
futuro de la Nación Argentina. Este tipo de combates se desarrollan en
variados y cambiantes ambientes y campos de la realidad, pero tiene en
los medios de comunicación un escenario privilegiado. Esto es así, por
el impacto que esto supone para las conciencias de las personas, a
pesar que algunas visiones académico-oportunistas consideran que no es
así, que los medios de comunicación no son tan importantes a la hora
de configurar una cosmovisión del mundo real.
Después de la derrota cultural del liberalismo en la década de los
´90, más que nunca los intereses del enemigo principal de la Nación
Argentina y de la mayoría de la población, operan de forma indirecta,
financiando emprendimientos y aventuras electorales, circulando
infinidad de mensajes al solo efecto de boicotear la realización de
intereses que les resultan molestos o contrarios al mantenimiento de
sus privilegios.
Cuando la lucha electoral entra en una etapa decisiva, este enemigo
principal, de por sí movedizo y algo difuso, se confunde aún más en la
compleja realidad argentina. Plantea una lucha que es de por sí
compleja, confusa y desleal. Los objetivos de la oposición no son
explícitos y son en gran medida ajenos a los intereses que dice
representar. El gobierno y sus aliados esgrimen la necesidad de
profundizar las medidas en dirección al modelo de desarrollo deseado,
pero esto supone la transformación de la matriz económica y
productiva. Ir a la raíz de aquellos problemas que faltan resolver o
encarar, es la misión hacia el futuro.
La definitiva conformación de una alianza electoral para atraer votos
al terreno del oficialismo, no necesariamente reunirá a sectores
dispuestos a encarar las modificaciones de la matriz productiva.
Propósito que va mucho más allá de los cuatro años siguientes. Por
otra parte, los sectores que son el sustento social y la garantía de
continuidad del gobierno, no siempre atraen votos. A raíz de nuestra
experiencia histórica, sabemos que las políticas de estado no
necesariamente consiguen en lo inmediato un apoyo popular. ¡Ahí la
paradoja a resolver!
*¿Cómo resolver esta paradoja?*
En la historia reciente, después de la derrota electoral del 2009 y de
la derrota en el parlamento por la circular 125 en el conflicto con el
campo, muchos daban por terminada la etapa kirchnerista. Sin embargo:
¿qué hizo el gobierno?, se recostó en los sectores populares aún más,
a través de la ejecución de las políticas de estado en el plano
laboral, social, previsional, etc. El resultado es público y notorio,
porque lo que se modificó no fue la imagen, sino las condiciones de
vida de una gran cantidad de compatriotas.
Es necesario luchar denodadamente por alterar la ecuación mediática
que ordena desde los medios de comunicación el campo de los diferentes
ámbitos de la lucha. ¿Que prioriza la oposición?: La
institucionalidad, el republicanismo, la gobernabilidad, la lucha
contra la corrupción, inseguridad, etc., etc.
“…Hoy se gana las masas mediante un aparato propagandístico, cuyos
mayores efectos se apoyan en la apelación a intereses y pasiones
inmediatas. La idea de argumentar en el sentido propio de la palabra
característica de una verdadera discusión desaparece. Es reemplazada
en los debates de los partidos, por un cálculo consciente de los
intereses y las oportunidades de poder, y, en lo tocante al trato de
las masas, por la sugestión inculcada al modo de carteles y anuncios,
o bien-como dice Walter Lippmann, por el símbolo…”[1](Op. Cit., pág.
17)
Tenemos entonces que el plano ideológico de la lucha a través de los
medios de comunicación, tamizados por el ciclo electoral, genera
muchas veces una gran confusión en la población.
*Alianza social, frente político y acuerdos electorales*
Nada mejor en estos casos que no ir detrás de las noticias engañosas,
e intentar reordenar los diversos campos de los enfrentamientos. De
esta manera, podremos contar con mayores herramientas para localizar a
los contrincantes principales y secundarios, estableciendo el orden de
importancia de los intereses en juego. En primer lugar, el gobierno
nacional tomando como parámetro la resolución de la doble crisis
(política y económica), del 2008/2009 en un contexto internacional
desfavorable; tiene que recostarse en sus principales aliados y
ampliar todavía más su base de apoyo social. Las políticas públicas de
impacto directo en la población trabajadora y en las capas medias,
tienen efecto electoral. Es dable ampliar las medidas en dirección al
control del sistema de crédito productivo, orientados a empresarios
pequeños y créditos hipotecarios para las capas medias.
En segundo lugar, es pertinente redefinir y ampliar el frente político
con los sectores ya estructurados en función de sus organizaciones
profesionales (sindicales, empresariales pymes, profesionales y
movimientos sociales)
Y en tercer lugar, los acuerdos electorales suelen ser volátiles
cuando no son verdaderos ni guiados por la convicción. Aquí, es
preciso contar con la plena implementación de la ley de medios
audiovisuales, para contrarrestar el vendaval de propaganda y
agitación restauradora del relato liberal.
A la respuesta inmediata, necesaria, sincera y noble de los medios
afines al gobierno, es prudente acompañarla con mayor volumen una
respuesta ideológica y cultural que reordene la agenda de prioridades
para el país, que pretenden ser impuestas en incontables operaciones
de inteligencia y de prensa.
13 de junio de 2011
N O T A
[1] Schmitt Carl: Los fundamentos histórico-espirituales del
parlamentarismo en su situación actual, Tecnos, España 2008
--
Néstor Gorojovsky
El texto principal de este correo puede no ser de mi autoría
--
Néstor Gorojovsky
El texto principal de este correo puede no ser de mi autoría
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular