[R-P] Pese a adherencias del combate electoral, LN evalúa claramente qué es lo que está en juego con Humala

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Lun Jun 6 07:34:35 MDT 2011


[Una visión relativamente objetiva de lo ocurrido en Perú. La
corresponsal de "La Nación" no puede dejar de filtrar un cierto
rescoldo de la acusación de hipocresía y travestismo que el
estáblishment peruano (limeño) descargó sobre Ollanta a lo largo de la
campaña. Pero la verdad es la verdad, y el dato que resalta la enviada
es el dato central: Perú buscará, con Humala, ingresar al Mercosur.
Con TLC o sin TLC, ingresar de alguna manera al Mercosur, que así
llegará al Pacífico.]

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1379234-el-viaje-al-centro-politico-del-guerrero-humala

El ballottage en Perú / La metamorfosis del ganador
El viaje al centro político del "guerrero" Humala
Adriana M. Riva
Enviada especial
Lunes 06 de junio de 2011

El viaje al centro político del "guerrero" Humala
1969: Los hermanos Humala.  / Ap, AFP y el comercio / GDAVer más fotos

LIMA.- El destino de Ollanta Humala era ser presidente. Así lo creyó
desde siempre su padre, don Isaac Humala Núñez, un ideólogo radical de
una corriente étnico-nacionalista y de extrema izquierda que educó a
sus hijos varones para ese fin.

Debido a que durante gran parte de la historia peruana el cuartel era
el camino más directo al Palacio de Pizarro, Ollanta se alistó de
joven en el ejército. Pero luego de 25 años en las filas militares, y
tras dos intentos fallidos de golpe de Estado, comprendió que los
tiempos eran otros y que la única vía -rápida o no- para llegar a ese
destino era a través de las urnas.

En su primer intento electoral, en 2006, Humala estuvo muy cerca de
conseguirlo. Pero en campaña, se sabe, no hay quien le gane al
presidente Alan García, un auténtico animal político que en ese
entonces dio cátedra de cómo un candidato podía reinventarse en
cuestión de semanas.

Esta experiencia le sirvió a Humala, que había representado a la
izquierda más radical, para aprender otra lección: que los peruanos
querían cambios, pero no violentos. Fue entonces cuando, para no
tropezar dos veces con la misma piedra, decidió hacer el viraje al
centro que había hecho García.

Para ello, contrató a un especialista: el brasileño Joao Santana, el
mismo que ayudó al ex mandatario Luiz Inacio Lula da Silva a ganar las
elecciones presidenciales de Brasil en 2002, luego de tres intentos
fallidos.

Construir una nueva imagen más moderada y menos agresiva fue el
objetivo inmediato. Y la metamorfosis comenzó con un cambio de
vestuario: Humala se sacó el "polo" (remera) rojo y se compró los
mejores trajes.

Paralelamente, en un abrir y cerrar de ojos, cambió su apodo de
"Comandante", como lo llamaban sus allegados, a simplemente Ollanta,
el nombre de guerrero inca con el que lo bautizó, 48 años atrás, don
Isaac y que en quechua significa "guerrero que todo lo ve".

El siguiente paso fue cambiar de entorno: se alejó de su hermano
Antauro (hoy tras las rejas), que lideró la asonada de Andahuaylas en
2005 contra el entonces presidente Alejandro Toledo; se distanció del
polémico movimiento de su padre, el "etnocacerismo" (que impulsa la
supremacía de la raza cobriza sobre la blanca) y del propio don Isaac
(que en 2006 se mostró proclive a "matar a los homosexuales" y
"expulsar a los chilenos al otro lado del río Maule"), y se distanció,
ante todo, del presidente venezolano, Hugo Chávez, el peor amigo
político que uno puede tener en Perú.

Al término de la segunda vuelta, llegó el turno de revaluar su plan de
gobierno en pos de una gran "concertación nacional" que le permitiese,
de paso, atraer a las clases medias e inclinar a su favor la votación
de Lima.

Consciente de que ya tenía asegurada a toda la izquierda, comprendió
que debía labrarse de un rostro más amable, capaz de complacer también
a la derecha.

Con ese objetivo en mente, juró ante un auditorio repleto de
personalidades destacadas de la política y la cultura peruanas -y con
una Biblia de por medio- que de ser elegido no se quedaría ni un día
más en el poder al término de su mandato; que garantizaría la libertad
de expresión y la economía de mercado, y que no estatizaría empresas
estratégicas.

Su mensaje de moderación convenció a muchos, incluidos el escritor
Mario Vargas Llosa (que un mes atrás lo había calificado de ser
"Chávez con un mensaje abrasileñado; la catástrofe"), Toledo (que lo
había comparado con un "salto al vacío") y un batallón de
intelectuales, que respaldaron su candidatura.

La mayoría de los medios, por el contrario, temerosos de que un
eventual gobierno de Humala les pueda jugar en contra, no se fiaron de
su cambio y, haciendo uso de sus respectivos archivos, volvieron a
sacar a flote el controvertido y oscuro pasado de Humala. En él están
sus supuestos abusos en 1991 contra una población andina cuando era
jefe militar en una zona donde imperó la guerrilla de Sendero
Luminoso; el alzamiento de Locumba, en 2000, contra la dictadura
fujimorista; el "andahuaylazo" en 2005 de Antauro (que Humala apoyó
desde Seúl), y su acercamiento a Chávez en 2006, su talón de Aquiles.

Pero Humala no se dejó amedrentar. De la mano de su esposa, Nadine
Heredia, 14 años menor que él y madre de sus tres hijos, siguió
avanzando hasta llegar al lugar al que su padre siempre supo que
llegaría.

-Se han dicho muchas cosas buenas y otras tantas malas de usted.
¿Quién es realmente Ollanta Humala? -le preguntó anteayer LA NACION al
candidato, al término del desayuno electoral que realizó en el jardín
de su casa, en el barrio de Surco, con la prensa.

-Un padre de familia que quiere hacer lo mejor por el Perú, porque ha
vivido en todo el Perú y ha visto el rostro de la pobreza. Sé que el
país quiere un cambio y yo me comprometo a hacer un cambio en
democracia.

Palabra de Humala.
CRISTINA KIRCHNER, " UNA DEMÓCRATA"

LIMA (De una enviada especial).- Justo antes de que saliera de su
casa, en el barrio de Surco, para votar, LA NACION le preguntó a
Ollanta Humala qué opinaba de la presidenta argentina, Cristina
Kirchner. "Sencillamente, que es una demócrata, que está haciendo un
gobierno para su pueblo y que le deseamos muchos éxitos", respondió.

En una conferencia de prensa minutos antes, al ser consultado sobre
cuál sería su política hacia la Argentina, Humala había contestado:
"Vamos a trabajar para fortalecer las relaciones internacionales,
particularmente con la región, y miramos con mucho interés una posible
participación del Perú en el Mercosur".


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Néstor Gorojovsky
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