[R-P] ¡EL MEJOR CHISTE DE GALLEGOS!

Enrique C. Picotto listas en picotto.net
Sab Jun 4 07:37:41 MDT 2011


maría Sola wrote:

>eso es de Feinman? con razón nunca me da por leerlo...qué basura.
>El que escribió eso se olvidó que hubo patriotas y que no todos fueron
>la generación del 37. Pero buen.
>
Ciertamente, es de Feinmann, de hace algunos años, ya que
habla de un presidente «gallego» que tuvimos, Fernando de
la Rúa, a quien conocí de muchacho, pues fuimos a la misma
escuela. Pero yo quedé de pelagatos, nomás.

Y no le gustará a usted Feinmann porque nos «cuenta demasiado
las costillas». Parecería que no nos quisiera, aunque yo pienso
que se guía por aquello de «quien bien te quiere, te hará llorar...»

En cuanto a los «patriotas», no dudo que los hubo, y SOCIALISTAS
además. Conocerá usted a Vicente López y Planes, el autor de la
letra de nuestro Himno. Escribió en carta del 15.04.1851 lo
siguiente:

«Testigo de las conmociones sin término que agitaron
mi patria desde 1810 a 1819, testigo de la firmeza
del Gobierno de V. E. desde la última época hasta el
presente, período de más de veinte años, he aprendido
a distinguir las efímeras autoridades que daba la
época del individualismo, a la firme y duradera que
da LA ÉPOCA DEL SOCIALISMO o de la población en masa.»  

Claro, la carta iba dirigida Rosas, y el socialista era
justamente don Juan Manuel; y la «población en masa» estaba
constituida por gauchos y también por muchos NEGROS, pues
todavía no habían entrado a tallar Mitre ni Sarmiento con
sus «coroneles orientales», ni había ocurrido tampoco «lo
del Paraguay». Y aquí aparece entonces nuevamente nuestro
GATAFLORISMO que hace que Rosas —al igual que Feinmann—
TAMPOCO NOS GUSTE.

Para que no haya disenso, mejor ponemos entonces a Maradona,
¡e tutti contenti! ¿Qué le parece...?

Besos, María
Enrique

_______________________________________

>El día 4 de junio de 2011 05:24, Enrique C. Picotto
><listas en picotto.net> escribió:
>
>http://www.pagina12.com.ar/2000/00-11/00-11-04/contrata.htm
>  
>
>¡LOS GALLEGOS SOMOS NOSOTROS!
>
>Por José Pablo Feinmann
>
>  1. Este país surgió de un chiste de gallegos.
>
>  Porque eso fue la Revolución de Mayo: un chiste de gallegos.
>  Fue decirles ostensiblemente a ellos, los gallegos, que no
>  se los quería más por estas tierras, ya que eran un pueblo
>  que históricamente atrasaba, ya que eran, ellos, la
>  “barbarie” en comparación con los países a los que la
>  Revolución quería unir su destino: Francia e Inglaterra.
>  De este modo –y durante casi todo el siglo XIX–, la historia
>  argentina se hizo contra España, debíamos liberarnos de los
>  “gallegos”, tanto en lo militar como en lo cultural.
>  Convengamos en que en esos tiempos todavía no se les decía
>  “los gallegos”, pero España representaba aquello que había
>  que abandonar, dejar atrás.
>
>  En suma, la barbarie en su expresión colonialista y arcaica.
>  Los nuevos tiempos reclamaban otros horizontes geopolíticos,
>  otros rostros de la Europa: los que encarnaban el Progreso,
>  es decir, el librecambio smithiano inglés y el contractualismo
>  roussoniano francés, con una osada condimentación jacobina
>  en lo político. Tal fue la urdimbre del gesto “antigallego”
>  de Mayo.
>
>  Los jóvenes románticos de la generación del ‘37 (Echeverría,
>  Alberdi, Vicente Fidel López, Juan María Gutiérrez) se
>  lanzaron, desde el Salón Literario, a la búsqueda de una
>  identidad nacional. Había que encontrar una filosofía para
>  constituir un país, según la fórmula de Alberdi. Mayo había
>  sido el triunfo de la espada, era ahora el momento del
>  triunfo de la inteligencia. Para tal empresa, nuestros
>  jóvenes próceres se lanzaron a contar chistes de gallegos.
>  Es decir, a hablar pestes de España, a denigrarla.
>
>  Echeverría dijo: “Somos independientes, pero no libres. Los
>  brazos de España no nos oprimen, pero sus tradiciones nos
>  abruman”. Gutiérrez fue aún más hiriente; su chiste de
>  gallegos fue acaso el más virulento. “La nación española (...)
>  nunca ha salido de un puesto humilde e ignorado en la escala
>  de la civilización europea”. Alberdi acercó lo suyo: “La
>  España nos hacía dormir en una cuna silenciosa y eterna”.
>  Y también: “A la España le debemos cadenas; a la Francia,
>  libertades”. Luego propuso cambiar el idioma español por el
>  francés, que tenía, dijo, una “armonía más íntima con nuestro
>  pensamiento americano”. (Estas citas están en mi libro
>  Filosofía y nación, Ariel 1996, pp. 98/99.)
>
>  Pero nadie como Sarmiento. Campeón de la desmesura, literato
>  genial, sólo él podía llegar al extremo de los extremos.
>  Sólo él podía ofrecernos el mejor chiste de gallegos de
>  la Independencia. “Témese que el cerebro español haya
>  experimentado contracciones en estos tres últimos siglos
>  de dominación terrífica de la Inquisición” (Obras completas,
>  Luz del día, Buenos Aires, 1953, tomo XLV, p. 204). En suma,
>  a los gallegos se les achicó el cerebro durante tres siglos.
>  Son, por consiguiente, brutos, afirmación que constituye el
>  fundamento de todos los chistes de gallegos y que, según vemos,
>  nos ha sido legada, tal vez no casualmente, por el gran educador
>  argentino, el padre del aula, Sarmiento inmortal.
>
>  2. ¿Cuándo se les empezó a decir “gallegos” a los españoles?
>
>  Esto tiene que ver con el fenómeno inmigratorio. Como todos
>  saben, este país se hizo con la inmigración. (Nota: Si a usted
>  le incomoda que escriba “este país” y no “nuestro país”, me
>  permitiría preguntarle ¿de veras todavía cree que este país
>  es “nuestro”?) Todos conocemos ese viejo chiste: el hombre
>  desciende del mono; los argentinos, de los barcos. Pero –para
>  ser precisos– digamos que quienes descendieron de los barcos
>  para convertirse en argentinos fueron ellos. Sí, los gallegos.
>
>  Venían de Galicia, se embarcaban en el puerto de Vigo y soñaban
>  con hacer la América. No la hicieron. Se transformaron en
>  anarquistas libertarios, en sindicalistas o –masivamente–
>  en dueños o mozos de bares. Así, el español que el argentino
>  medio conoció fue “el gallego”. El gallego pobre, el que venía
>  con una mano atrás y otra delante, el que no tenía estudios,
>  el que era lanzado a estas costas por la pobreza, por el
>  desencanto con el espacio natal. Fue blanco fácil para los
>  porteños piolas que habitaban los bares.
>
>  Se convirtió en símbolo de la torpeza, de la estupidez,
>  de la incultura. Ser “un gallego” fue, sin más, ser un bruto.
>  No es casual que la muy exitosa antología de Pepe Muleiro
>  se llamara: Los más inteligentes chistes de gallegos.
>  El título jugueteaba con el oxímoron “gallego inteligente”,
>  pero otra posible e inmediata lectura expresaba que los
>  chistes eran “inteligentes” porque los habíamos hecho nosotros,
>  los argentinos. Así, los chistes de gallegos eran el divertido
>  resultado de la inteligencia argentina trabajando sobre la
>  materia prima de la brutalidad gallega.
>
>  3. El concepto de gallego quedó pegado a la figura del español
>  inmigrante y asumió tal poder que cubrió, enturbiándolo, a todo
>  lo hispánico.
>
>  En poco tiempo y para siempre todos los españoles fueron
>  gallegos, aun aquellos que nos aclaraban que no lo eran,
>  que venían de otras partes de España. Vano intento: el que
>  venía de España era gallego y punto. En el Diccionario de
>  María Moliner, “gallego” –en una de sus acepciones– se
>  explicita como un giro hispanoamericano: “Se aplica a los
>  inmigrantes españoles”. No obstante, por esas cosas de la
>  historia, por la contrainmigración protagonizada
>  por los argentinos durante las últimas décadas del
>  siglo XX y la primera del XXI, pronto María Moliner
>  incorporará la palabra “sudaca” a su Diccionario. Y dirá:
>  “Se aplica a los inmigrantes argentinos”.
>
>  Y los argentinos piolas habrán de reconocer algo: esta palabra,
>  sudaca, tramada por las palabras sudor y caca, expresa un
>  refinado nivel de crueldad. Pocas veces el desdén fue tan
>  ingeniosamente expresado. Ahora los piolas argentinos lo
>  saben: los gallegos son muy inteligentes. Pero ese saber lo
>  sufren en carne propia, como una fiera venganza de la historia.
>
>  4. ¿Por qué estas líneas?
>
>  Porque un Presidente argentino (un Presidente que en diez
>  meses de gestión realizó la asombrosa hazaña de protagonizar
>  casi todos los chistes de gallegos) ha viajado a la Madre
>  Patria para consolidarse, pedir dinero, respaldo, confianza,
>  en fin, futuro. El presidente español, generoso, lo ha
>  recibido y hasta ha dicho que le dará un “cheque en blanco
>  al país”. No es nada tonto este “gallego”: sabe que si
>  a ese cheque le pone alguna cifra, aquí se lo afanan.
>
>  No son nada tontos los “gallegos”: sus grupos económicos en
>  el país de los piolas son Repsol-YPF, Telefónica de España,
>  Banco Santander, Endesa (Edenor y Edesur) y SEPI (Aerolíneas
>  Argentinas), entre otros. O sea, si los “gallegos” quieren,
>  los argentinos piolas nos quedamos sin petróleo, sin teléfonos
>  (ya no podremos contarnos por teléfono chistes de gallegos),
>  sin agua, sin luz y sin volar a ninguna parte.
>
>  ¿Qué pasó? Acaso algunos chistes (pero no ya “de gallegos”,
>  sino “de argentinos”) arrojen algo de luz. Se dice que, en
>  su pueblo natal, le han hecho un monumento al abuelo de
>  nuestro Presidente. Se dice que eternamente le agradecerán
>  que haya emigrado, porque si no nuestro Presidente habría
>  nacido en España y tal vez sería el Presidente de ellos.
>
>  Se dice que los niños argentinos ya no juegan a las
>  escondidas porque a nadie le interesa encontrarlos.
>  Se dice que Dios hizo a Videla con lo que le sobró
>  de Hitler. Que los argentinos son tan boludos como
>  para poner un huevo en el microondas y agarrarse
>  el otro al cerrar la puerta. Que se ahogan si les
>  ponen un espejo en el fondo de un lago.
>
>  Que cuando hay tormenta y relampaguea miran hacia arriba
>  porque creen que Dios les está sacando una foto. Que tienen
>  el mejor antitranspirante del mundo: la desocupación.
>
>  Por último, usted sabrá, como sabemos todos, que la OEA dice
>  que la esperanza de vida es en España de 77 años y aquí de 67.
>  Que ellos –sí, los “gallegos”– destinan 4600 millones de
>  dólares para investigación y desarrollo y nosotros –de piolas
>  que somos– sólo 1700.
>
>  Que el PBI español duplica al nuestro y también el PBI por
>  habitante. Que el desempleo es notoriamente menor y que están
>  15 lugares más arriba en el ranking mundial de productividad.
>
>  Que no hay película argentina donde no aparezca un “gallego”
>  porque para hacer cine tenemos que pedirle dinero a España.
>  Entonces, aquí, usted, yo, todos los argentinos piolas que
>  durante años nos divertimos con esos chistes sobre gallegos
>  brutos, nos preguntaremos: ¿Quiénes son los gallegos?
>  Y LA RESPUESTA ES EL TÍTULO DE ESTA NOTA.
>
>_________________
>
>Saludos, amigos
>Enrique
>
>
>  
>




Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular