[R-P] Embriones de doble poder en Túnez
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Mar Ene 25 06:54:05 MST 2011
Gentileza Bob Weiss
Fuente: Rebelión, 25-01-2011
Una imagen sobre la camaradería
Los guardianes del pueblo
José Daniel Fierro
Aunque ahora los policías se sumen a las manifestaciones, aunque se
proclamen hijos del pueblo o se digan proletarios, son mayoría los que
en Túnez no se fían de este cambio de actitud. A los muchos años de
abusos y extorsiones, se han venido a sumar los días de asaltos,
saqueos y disparos que, desde la huída de Ben Ali, han protagonizado
policías de paisano y las milicias presidenciales del dictador.
Pensaron que no estaba todo perdido. Que volverían a atemorizar a los
sencillos, a los trabajadores y a los jóvenes desempleados. Como
habían hecho siempre. Pero se equivocaron, pues en esta ocasión la
organización popular puso en marcha a los “guardianes de la ciudad”.
En todos los barrios
de cada ciudad, en todos los pueblos, los vecinos se agruparon con la
voluntad de estar ayudando a sostener la Revolución que les hará
libres. Para ellos esa frase de Marco Aurelio que decía: “quien huye
de las obligaciones sociales es un desertor”. Aquí no los hay.
En El Menzah, estos guardianes se presentan con camisetas blancas,
remedo de los superhéroes que llevan la ropa interior por fuera. Lo
hacen para diferenciarse de las bandas armadas, siempre de negro.
Cuerpos alegres, cansados o jóvenes, pero siempre valientes, que se
pertrechan con hachas, cuchillos y palos, muchos palos. Los hay recios
y firmes, como el astil de una azada; los hay delgados y flexibles,
más propios para varear la aceituna. Todos valen. Se acerca la hora
del toque de queda y la determinación y la camaradería ultiman los
detalles para la larga noche. No son superhombres pero como ellos
consiguen mantener a los malos a raya.
Desde hace más de una semana, cada noche, los habitantes de todo Túnez
controlan los accesos a su barrios y detienen a cuantos van armados.
“No estamos aquí sólo para defender nuestro barrio, protegemos Túnez.
La libertad que hemos conseguido, tenemos que protegerla”, aseguran
los guardianes del barrio de El Bardo. Pasan la noche alrededor del
fuego, mientras sus convecinos les avituallan con café, té y dulces.
“No dejamos pasar a nadie salvo la gente del barrio. Ni a los
policías”, dice uno de ellos, detrás de la barricada.
La desconfianza hacia la Policía, que reprimió violentamente las
protestas, es generalizada, no así respecto al Ejército, en el que la
población confía hasta el momento. “La Policía siempre ha tenido mano
dura bajo el régimen de Ben Ali, no confiamos en ella. El régimen ha
caído, pero con nuestro esfuerzo queremos asegurarnos de que no habrá
vuelta atrás. Ahora es el pueblo el que decide”, sostiene Moncef,
funcionario de 50 años.
En Kasserine y en otras ciudades del interior del país (donde se
inició el movimiento de protesta), las “guardias ciudadanas” han
conseguido hacerse cargo de la seguridad de sus vecinos y hasta el
ejército se ha replegado a sus cuarteles a la vista del buen
resultado.
¿De qué están hechos los sueños? De la sucesión febril de imágenes y deseos.
En estos días, las calles de Túnez están plagadas de imágenes. Los
deseos los llevan los tunecinos en su corazones.
--
Néstor Gorojovsky
El texto principal de este correo puede no ser de mi autoría
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular