[R-P] [Jorge Rachid] La prioridad es el camino
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Jue Ene 20 12:55:10 MST 2011
LA PRIORIDAD ES EL CAMINO
Un artículo de Jorge Rachid
“No existe el héroe individual, existe el
héroe colectivo en la historia”
G. Oesterheld
Imaginemos un viaje en donde sabemos hacia que punto nos dirigimos, en
el mismo se plantea la discusión sobre si vamos con aire acondicionado
o no, además que el cinturón de seguridad molesta para la cebada de
mate, otra discusión, pero de golpe alguien plantea otro destino,
nueva discusión, entonces algún viajero sugiere cambiar de vehículo
cuando paremos a tomar algo, cuestión que algunos rechazan, otros
preguntan sobre si seguimos o volvemos, surgiendo en medio de la
discusión si el que conduce debe seguir haciéndolo o no.
Si disecamos las frases y las palabras, observaremos que lo único
importante es el destino hacia el cual vamos y quien conduce, todo lo
demás es intrascendente al viaje en si.
Si la parábola sirve de sustento para esta etapa preelectoral en
nuestro país, debemos sin dudarlo definir el rumbo, aquellos grandes
ejes temáticos que han permitido a la Argentina pasar de un estado de
crisis terminal en el 2001 hasta esta realidad sustentada en recursos
económicos genuinos, ampliación del trabajo, jerarquización de la
Justicia y de los juicios de memoria y verdad sobre la dictadura
genocida, fuerte presencia internacional, afianzamiento del espacio
latinoamericano, recuperación del Estado como ordenador social y
políticas sociales plenas. Se podrá, siguiendo el esquema anterior,
plantear todo aquello que falta recorrer, ante la aspiración
compartida de lograr un modelo pleno de justicia social y soberanía
política, ya que el camino es largo, en especial dejando atrás la
larga noche neoliberal, con un esquema estructural de dominación
colonial, todavía vigente conservando resortes importantes del poder.
A todo lo que se ha avanzado, se le pueden hacer correcciones en un
nuevo tiempo político, pero esas propuestas deben contemplar que
existen sectores económicos y políticos confrontados con éste camino,
aliados internacionalmente con otros intereses que no son justamente
los del pueblo argentino. Son aquellos que siempre se referencian en
copiar modelos externos, en especial imperiales, estructurando su
pensamiento y su acción en concepciones eurocentristas o en
seguidismos carnales del republicanismo norteamericano.
Son ellos los columnistas de los principales medios de comunicación,
en una acción coordinada que denigra a Latinoamérica bajo el mote del
populismo cuando los caminos que adopta son soberanos, poniendo
límites a la voracidad del capitalismo salvaje imperial.
Cada avance de los pueblos es valorado por esos sectores
reaccionarios, como una acción antidemocrática y hasta subversiva al
no respetar supuestamente las inmaculadas normas del mercado, único
dogma admitido generalmente disfrazado de libertad de comercio, de
prensa o de manejo financiero. Los gritos destemplados ante las
regulaciones que ellos mismos aplican en los países centrales, es
presentado ante la opinión pública como una afrenta dictatorial a los
dictados de la modernidad.
Sin definir estos aspectos centrales del discurrir del país en sus
tiempos por venir, lo importante es lo trascendente y esto es mantener
el rumbo, éste que ha permitido al pueblo argentino respirar como
conjunto social, no sólo sectorialmente como sucedió ante los manejos
macro económicos, que garantizaban estabilidad de negocios para
algunos y dramas sociales para las mayorías populares, entre los
cuales se encontraban los empresarios pymes, devastados por la lógica
financiera que arrasó la cultura del trabajo y de la producción por
años.
Seguir este camino no es una cuestión cosmética sino central de éste
proceso político, en especial porque al redefinir el modelo de
acumulación, los intereses que se posicionaron durante 34 años fueron
severamente condicionados y en algunos sectores dañados como las AFJP
y los medios, que buscarán sin duda resarcir sus espacios perdidos a
cualquier costa, apostando desde la derrota electoral a la
desestabilización institucional como ya lo intentaron. Por esa razón
la lucha política de este año no guardará reparos en utilizar
cualquier herramienta en pos de sus objetivos.
Por estas circunstancias es responsabilidad de los sectores políticos
y sociales que dicen apoyar el camino iniciado, no debilitar la
vitalidad del cambio, por la puja electoral, siempre sangrienta en el
posicionamiento del poder hasta en la menor candidatura, que se
transforma en esa dinámica caranchera, en una lucha de vida o muerte.
Los argentinos pretendemos ser parte protagónica de ese proceso
electoral y de definición política, en una convocatoria obligatoria ya
marcada por la ley de internas obligatorias vigente, que movilizará al
conjunto del pueblo argentino a expresarse en las candidaturas y por
ende en los modelos de construcción social y productivos futuros.
No se trata de medir por encuestas previas, ni demostrar mayor
obsecuencia, sino de dar lucha por aquellos valores en los que
creemos, sin especulación ni hipocresía ya que el pueblo sabe
determinar quien es quien en este proceso electoral. Nadie debe temer
de expresar la verdad que sostiene ni de proponer aquello que alimente
con propuestas, que contengan esas propuestas las demandas pendientes
de la sociedad argentina. Nos merecemos construir el futuro con verdad
y transparencia, sin avalar corrupciones funcionales al sistema, antes
que a las necesidades del pueblo, sin atavismos dogmáticos como
pretenden quienes profesan rencor por su tiempo histórico pasado,
dando paso a la juventud solidaria y maravillosa que ha recuperado la
política como herramienta de ilusiones y esperanzas.
De ahí que la manada de candidaturas lanzadas al espacio electoral,
debe recordar que la política del marketing y del discurso armado
acabó en el 2001. Que la lucha política tiene la temperatura del calor
del pueblo cuando se presenta llano y desprovisto de prebendas y
paternalismos, acogiendo las necesidades que se plantean, escuchando y
aprendiendo, caminando y observando, antes que llevando soluciones
mágicas para problemas que deben resolverse con seriedad en el seno de
la comunidad.
El peronismo de esa práctica junto al pueblo, ha hecho cátedra. La
información, el diagnóstico y la resolución es en el marco de la
comunidad organizada, con la participación plena de las organizaciones
libres del pueblo. El autismo, el gerenciamiento, la decisión de
gabinete cerrado, conspiran contra el camino iniciado, donde el
principal reclamo es mayor participación a través de formas
organizativas que auditen la gestión, que permitan democratizar el
poder democrático aunque parezca redundante ya que es la forma en que
la democracia liberal comienza a transformarse en popular.
Hoy existen nuevos actores sociales, desde los trabajadores
organizados que han recuperado protagonismo hasta los movimientos
sociales que han parido al calor de la crisis neoliberal. La
democracia limitada sólo está reservada para un poder político en
donde el pueblo es espectador. Para el peronismo el pueblo debe ser
protagonista, así nacimos a la historia y así la estamos intentando
escribir ahora con nuestro gobierno al cual debemos darle continuidad
sin obstáculos, con pensamiento crítico y propuestas renovadoras, que
es la forma madura de la militancia política. Nuestra presidenta está
al volante y nos disponemos a acompañarla en su decisión de avanzar en
este camino, apuntalar este proceso es lo importante, de ahí en
adelante lo demás es aleatorio.
JORGE RACHID
CABA, 19/01/11
jorgerachid2003 en yahoo.com.ar
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Néstor Gorojovsky
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