[R-P] [Horacio Bustingorry] Sobre el procesamiento de los militantes del Partido Obrero

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Jue Ene 13 07:44:07 MST 2011


Fuente: http://www.agenciapacourondo.com.ar/oposicion/2210

Sobre el procesamiento de los militantes del Partido Obrero, por
Horacio Bustingorry
Miércoles, 12 de Enero de 2011 09:00 | Escrito por Agencia Paco Urondo |

La Plata, Buenos Aires (Agencia Paco Urondo) El procesamiento de los
militantes del Partido Obrero dictado por el juez federal de Quilmes
Luis Armella no ha sido objeto de reflexión al interior del
kirchnerismo. Bajo la figura de intimidación al Ministerio de Trabajo
y a la Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia (UGOFE)
fueron procesados Omar Merino, Jorge Hospital, Eduardo Belliboni y
Miguel Morales. En las últimas semanas lo que si se ha desarrollado es
un fuerte debate con el partido de Jorge Altamira acerca de su
posición frente al gobierno nacional y “la funcionalidad a la derecha”
de sus acciones.

Es de sobra conocido que la dirección del Partido Obrero profesa un
maximalismo extremo que lo lleva al ridículo de desconocer todas las
conquistas obtenidas por el campo popular durante los años
kirchneristas. Además han tenido un comportamiento sinuoso en diversas
coyunturas como cuando participaron en la marcha convocada por
empresario textil Juan Carlos Blumberg el 21 de abril de 2004 en
reclamo de mayor seguridad o cuando Altamira hizo una penosa defensa
de los atildados “vecinos” de Palermo, Barrio Norte y Recoleta que
reclamaban contra el aumento a las retenciones a la soja. Quien dude
de esta última afirmación puede revisar las imágenes del programa de
televisión “Tormenta de Ideas” del día 26 de marzo de 2008 donde el
máximo dirigente del Partido Obrero caracterizó la marcha reaccionaria
de los caceroleros como una movilización popular.

Ahora bien, más allá de todos esos lastres es necesario diferenciar
esos rasgos superestructurales del partido del accionar de las bases
en los lugares de trabajo. Por la propia orientación de la
organización, cuando sus militantes desarrollan reclamos en el ámbito
laboral expresan demandas reales que no pueden desconocerse. Más allá
del sectarismo con el que muchas veces actúan, la participación en la
lucha cotidiana entre el Capital y el Trabajo los ubica en esas
circunstancias dentro del campo popular.

Los reclamos desarrollados por los militantes del Partido Obrero
pueden ayudar a avanzar contra una de las asignaturas pendientes del
gobierno, la precarización laboral en sus distintas modalidades. Es
necesario tener presente que el espectacular crecimiento del empleo
logrado durante los gobiernos de Néstor y Cristina no fue acompañado
con la misma intensidad de un mejoramiento en las condiciones
laborales. En ese sentido, el accionar que muchas veces llevan a cabo
los trabajadores del PO puede contribuir a que se avance en el
objetivo de acabar con esos resabios de neoliberalismo todavía
vigentes.

El corte de vías que los militantes del PO tenían programado para el
20 de octubre del año pasado día en que fue asesinado Mariano Ferreyra
es un ejemplo de lo argumentado. El reclamo por el pase a planta de
los tercerizados y la lucha por poner fin a las empresas
tercerizadoras contienen dos puntos interesantes para destacar. El
primero es que el planteo de los compañeros tercerizados tiene como
objetivo pasar a formar parte del convenio ferroviario. El mismo
ofrece condiciones de trabajo dignas, mérito no del actual secretario
general de la Unión Ferroviaria, el sindicalista-empresario José
Pedraza, sino de la propia herencia y fortaleza histórica del
sindicalismo argentino que ha logrado construir al movimiento obrero
organizado más fuerte y con mayores conquistas de toda América Latina.

La segunda cuestión a tener en cuenta es que los reclamos que aquél
día encabezó el Partido Obrero pueden ayudar a consolidar
paradójicamente al modelo kirchnerista más que el propio norte
estratégico de la agrupación trotskista. Por más que el PO encare la
lucha desde una perspectiva anticapitalista lo único factible de
lograrse será la profundización del actual proyecto, que en el caso
que nos ocupa significa la creación de empleo de calidad en reemplazo
del trabajo precario. El PO lo más que puede hacer en sus reclamos es
poner en discusión problemas que sólo podrá llevar a buen puerto el
gobierno de Cristina. Las luchas que no son dirigidas por el
kirchnerismo, sólo el kirchnerismo puede darles un cauce positivo.

La muerte de Mariano Ferreyra incentivó a que el Ministerio de Trabajo
tome cartas en el asunto. Eso habla mal y bien del organismo. Mal por
las dilaciones para encarar un tema que viene de larga data en el
ámbito ferroviario. Y bien porque confirma una vez más que este
gobierno tiene el oído puesto en los reclamos populares para
resolverlos de la mejor manera cuando estos se manifiestan. El pase a
efectivos que comenzó a hacer el Ministerio de Trabajo el 3 de enero y
-que beneficiará a unos mil trabajadores ferroviarios- es una muestra
de ello.

Llegado a este punto de la nota y volviendo al principio es necesario
reflexionar sobre los procesamientos dictados por la Justicia. Lo
primero a tener en cuenta es que el trágico desencale del 20 octubre
facilitó que la problemática de los tercerizados sea puesta en el
tapete. Es necesario destacar que el día del asesinato de Mariano
Ferreyra estaba planteado un corte de vías que desde el plano jurídico
podría considerárselo ilegal.

Posteriormente, la medida que tomó el Partido Obrero el 23 de
diciembre fue cuanto menos torpe y su representatividad dentro de los
propios tercerizados, escasa. Aun así el avance de la causa judicial
en contra de los militantes del PO contiene elementos problemáticos.
En algún punto es una manera de poner coto a la protesta y sin las
manifestaciones previas el tema no hubiera cobrado relevancia y el
Ministerio de Trabajo no hubiera avanzado tan rápidamente en la
política de incorporación de los tercerizados.

La patronal tiene a su disposición gran cantidad de instrumentos
jurídicos para entorpecer los justos reclamos de los trabajadores. Y
el Poder Judicial que -no lo olvidemos- representa lo más atrasado,
conservador y reaccionario de Argentina posee un enfoque más cercano
al neoliberalismo que al modelo kirchnerista. Por eso, más allá de lo
antipático de la medida tomada por el Partido Obrero a fines de
diciembre, los procesamientos dictados por la Justicia no constituyen
un buen síntoma. (Agencia Paco Urondo)

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Néstor Gorojovsky
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