[R-P] [Héctor Menéndez] Año nuevo, explotadores viejos...
Gustavo Battistoni
gustavo.battistoni en gmail.com
Dom Ene 2 11:57:13 MST 2011
Completar la contrarreforma laboral posterior a la dictadura y al
menemismo con el restablecimiento total de la Ley de Contrato de
Trabajo de 1974. Romper el equilibrio entre el Ministerio de Trabajo,
-que se niega a poner más inspectores ó a permitir inspecciones de los
sindicatos- la mayoría del Senado que cajonea los proyectos de leyes
impulsados desde Diputados y la corriente de la CGT con la importante
función de Héctor Recalde en la presidencia de la Comisión Laboral.
Por ejemplo: el proyecto Piumato, presentado por Recalde, que
establece por ley el principio del convenio más favorable de cada
sector para los trabajadores transitorios y convierte en deudores
solidarios a las empresas principales, por los incumplimientos de las
empresas tercerizadas –que son ellos mismos-, que destruye el negocio
de “tercerizar” parte del trabajo en las grandes empresas pagando
convenios más bajos y dividiendo a los trabajadores para mejor
explotarlos, entró en diputados, luego del asesinato de Mariano
Ferreyra, y duerme el sueño de los justos, igual que otros quince
proyectos aprobados en diputados a instancias de la CGT que están
cajoneados en el Senado. Esta denuncia de Giagnorio, del Ministerio
Público Fiscal, que socializa Verbitsky, es la oportunidad para sacar
a la luz pública esta “coexistencia” dentro del gobierno, este
equilibrio de capital y trabajo que sirve a la diferenciación de un
sector de trabajadores en blanco y relativamente bien pagados y una
masa de trabajadores en negro, transitorios, esclavizados. Sacar a la
discusión pública hasta imponer una ley de intervención de UATRE,
declarándolo en estado de asamblea por noventa días, en los cuales
deberá posibilitarse la reorganización de la base de trabajadores
rurales y estibadores, expulsando a la siniestra burocracia de
Gerónimo Venegas y llamado a elecciones democráticas de una nueva
dirección sindical, con representación proporcional, que organice la
lucha por terminar con este esclavismo en el sector. Una vez pasaba yo
por Intendente Alvear, una localidad del noreste de La Pampa, de la
pampa húmeda, donde tienen sus tierras los Heguy, los “polistas”. Un
compañero que alcé en el coche que conducía, trabajaba como
tractorista temporario del establecimiento donde los Heguy tienen un
tambo de 12.000 litros diarios. Me contaba que trabajan en el tambo
compañeros indios del Chaco y Formosa y sus mujeres son las guacheras,
las que crían los terneros guachos hasta que adquieren el estado
necesario para venderlos seleccionando a las hembras para reponer las
madres. Me decía que estos compañeros indios vivían en barracones en
condiciones miserables. Sin francos, por supuesto. El tambo no tiene
feriados. Esto de Nidera no es una mosca blanca, es la norma en un
sector de la economía donde, además de la mayor tasa de ganancia se
registra la mayor tasa de trabajadores en negro. HM
TRABAJO ESCLAVO PARA UNA TRADER CEREALERA EVASORA
Una vida nueva
El procedimiento realizado el 30 de diciembre en San Pedro ilustra de
qué son capaces los mercados sin control. Nidera, transnacional
granera que la AFIP denunció por evasión de 260 millones, tenía
encerrados a 130 trabajadores del norte, adultos y adolescentes, que
no sabían dónde estaban, no podían salir, no tenían luz ni agua y se
les descontaba del salario en negro las provisiones que la empresa les
vendía a precios alucinantes, incluyendo fideos gratuitos de los
planes sociales de Scioli.
Por Horacio Verbitsky
Una de las grandes traders exportadoras de productos agropecuarios, a
la que el Estado Nacional investiga por evasión de impuestos,
explotaba el trabajo esclavo de adultos y niños traídos desde
provincias del norte. Los alojaba en trailers de chapa, en los que
dormían hacinados de a veinte. La jornada laboral era de diez horas
incluido el día de Navidad, bajo el rayo del sol, sin luz, sin agua
potable salvo la que recibían en baldes. No podían salir de los
límites de la propiedad en la que trabajaban ni conocían cuál sería su
remuneración. La paga se difería para el último día del contrato
informal, ya que no estaba registrado. Mientras, les descontaban todo
lo que consumían a precios tan exorbitantes que nunca tenían un saldo
favorable para cobrar. Les anotaban 80 pesos por una bolsa de papas,
65 por una de cebollas, 54 por un pollo, 17 por un atado de
cigarrillos, ocho por un kilo de pan viejo y dos por recargar la
batería del celular. También se hallaron fideos con la leyenda del
ministerio de Desarrollo Social. Por un paquete, cuya venta está
prohibida, los esclavos debían pagar 35 pesos. El titular de ese
ministerio, Baldomero Alvarez de Oliveira, es el padrino político del
ex intendente de San Pedro Julio Pángaro, quien este año fue designado
secretario legal y técnico del ministerio de Justicia y Seguridad.
También se encontraron alimentos vencidos. El único dinero que
recibieron en las tres semanas transcurridas antes del allanamiento,
fueron 12 pesos “para comprar pan dulce”. El ministro de Trabajo
provincial, Oscar Cuartango, dijo que los hechos descubiertos rozaban
el crimen de lesa humanidad.
Un millar
El campamento alojaba a 130 personas, entre ellas unos 30 niños y
adolescentes, pero la justicia considera que hay por lo menos un
millar en las mismas condiciones, en otros campos próximos a San
Pedro. Su representación sindical corresponde a la Unión de
Trabajadores Rurales y Estibadores, Uatre, conducida por Gerónimo
Venegas, fundador junto con José Luis Barrionuevo de la denominada CGT
Azul y Blanca. Los delegados de Uatre recién llegaron al lugar una vez
que el titular de la Unidad Fiscal de Investigaciones N0 6 de San
Nicolás, Rubén Darío Giagnorio, notificó al ministerio de Trabajo de
la situación. El representante de Uatre en San Pedro, Cecilio Salazar
es el líder local del peronismo opositor. Una de sus actividades más
notorias ha sido el auspicio de Uatre al corredor de carreras de autos
Pichi Iglesias, lo cual provocó críticas en un gremio de paupérrimos
afiliados. A principios de diciembre, Giagnorio ordenó a la patrulla
rural del Pueblo Doyle que rondara los campos de la zona en búsqueda
de situaciones irregulares en la cosecha del maíz, que son habituales
a esta altura del año, cuando son traídos trabajadores temporales
desde el interior para desflorar maíz, una actividad que sólo se
realiza en forma manual. Giagnorio dijo que lo hizo en aplicación de
la política criminal determinada por el Ministerio Público Fiscal que
él integra. El 20 de diciembre la patrulla le comunicó sus
observaciones sobre la Estancia El Algarrobo, ubicada en el Paraje
Beladrich, a pocos kilómetros de Santa Lucía, partido de San Pedro. Se
trata de una finca de unas 1600 hectáreas, de las cuales 200 están
arrendadas a Nidera. El acceso es dificultoso porque está a 12 km de
la ruta más próxima. El miércoles 22 el fiscal solicitó una orden de
allanamiento a la titular del Juzgado de Garantías N0 1 de San
Nicolás, pero la jueza María Laura Vázquez se la negó, porque adujo
que no había pruebas. Giagnorio prefirió que las patrullas rurales no
se acercaran demasiado, para evitar que fueran advertidas y se
levantaran los campamentos antes de que pudiera intervenir. Ante la
negativa judicial comunicó su presunción a los ministerios de Trabajo
y de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires y a la Oficina
de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito
de Trata, del ministerio de Justicia de la Nación. El ministerio de
Trabajo de la Provincia tiene el poder de policía en estos casos y el
miércoles 29 se presentó para inspeccionar la situación detectada por
el fiscal. Giagnorio participó como veedor. Como escribió en su
mensaje del 31 de diciembre un cura que ejerce en Haití su opción por
los pobres, hay lugares y personas que más que un año nuevo precisan
una vida nueva. Éste es el doloroso contraste con la Argentina
eufórica de consumo y placeres que desde la tarde del jueves colmó
todas las rutas de salida de las grandes ciudades.
Reducción a la servidumbre
Al verificar la gravísima situación en que se encontraban los
trabajadores, el fiscal inició actuaciones por reducción a la
servidumbre y malversación de caudales públicos. En cambio no tiene
competencia para investigar el delito de trata de personas. Sin
mención al desempeño del fiscal Giagnorio, el ministerio de Trabajo
provincial se atribuyó el mérito. Según el subsecretario de Trabajo
Carlos Molina se trató de un procedimiento habitual en la tarea que
habría ordenado el gobernador Daniel Scioli para detectar trabajo
infantil y controlar las condiciones de seguridad del trabajo rural.
Según esa dependencia, Nidera deberá pagar 5000 pesos de multa por
cada trabajador no registrado. Entre los detenidos están los
ingenieros de Nidera Nicolás Martínez Allende y Diego Carballo, dos
capataces y tres encargados de la distribución de alimentos. El fiscal
les tomó declaración y los puso en libertad mientras continúa la
investigación.
Un campo de concentración
El médico Julio Caraballo, director de Bromatología de San Pedro, dijo
a una radio local que las condiciones eran las de un campo de
concentración, con dos agujeros en el suelo como baños, sólo aislados
por una cortina cosida con bolsas de Nidera. También vio a un
adolescente que se bañaba con agua acarreada en un recipiente de
agrotóxicos. “Es para pasar de la indignación a las lágrimas”, dijo.
La comida era suministrada por la distribuidora Comat S.A, del ex
concejal radical de San Pedro Eugenio Abel González. Al mismo grupo
pertenece la Compañía Argentina de Recursos Humanos y Soluciones
Agropecuarias, que prestan servicios de tercerización de personal no
permanente para empresas agropecuarias. A Comat, Nidera le pagaba a 24
pesos por día por persona. Pero los precios que les cargaba a los
trabajadores eran tan altos que siempre excedían el monto diario
asignado. La diferencia se anotaba, para ser debitada del salario.
Comat dijo que sólo era proveedora de alimentos secos y frescos a
Nidera y que la acusación en su contra equivalía a responsabilizar a
Coca-Cola por “la tragedia de Cromañón, porque proveía las gaseosas”.
También negó haber suministrado los alimentos del programa de ayuda
social del gobierno bonaerense que el fiscal secuestró en El
Algarrobo. El reclutamiento de personas muy humildes se hizo en
Santiago del Estero, con la promesa de trabajar en la cosecha del maíz
en Buenos Aires “en la mejor empresa”, en condiciones laborales
apropiadas y un buen salario. Un colectivo los trasladó en forma
directa hasta la estancia, de la que una vez que ingresaron no se les
permitió salir. Nidera les hizo saber que si alguien abandonaba el
predio, toda la cuadrilla de trabajo que integraba sería devuelta a su
pueblo sin pago. Consultado para esta nota el fiscal agregó que estas
personas “ni sabían en qué lugar estaban”. Giagnorio pasó el 31 de
diciembre de la mañana a la noche en la estancia, completando el
sumario. El Ministerio de Desarrollo Social de la Nación se encargó de
llevar a los trabajadores hasta sus pueblos de origen, donde quedarán
a cargo de las autoridades provinciales. El mismo fiscal allanó hace
poco varios prostíbulos de la zona, en los que también encontró leche
de las partidas gratuitas que distribuye el gobierno bonaerense.
Empresa líder
Nidera es una compañía transnacional, líder en el mercado argentino de
semillas y uno de los mayores exportadores de aceites, de cereales y
de oleaginosas. Su participación ronda el 10 por ciento del total de
las exportaciones argentinas de esos productos. En 1996, fue la
primera que obtuvo autorización para liberar al consumo humano y
animal la soja transgénica resistente al glifosato, durante la gestión
como secretario de agricultura del ingeniero Felipe Carlos Solá. Tiene
tres centros semilleros, en Venado Tuerto (maíz), Chacabuco (girasol)
y Miramar (trigo y maíz). Creada hace noventa años por comerciantes de
granos de los Países Bajos, su nombre surge de la combinación de las
iniciales de los grandes mercados cerealeros en los que actuaba
entonces: Holanda (Netherlands) India, Alemania (Deutschland),
Inglaterra (England), Rusia y la Argentina, donde Nidera Argentina se
instaló en 1929. También comercializa insumos agrícolas, opera en
fletes marítimos y produce fertilizantes, herbicidas y fungicidas.
Posee terminales portuarios propios en Rosario, Quequén y Bahía
Blanca. En 2010 fue el sexto exportador de granos (detrás de Cargill,
Bunge, ADM, Dreyfus y Toeper) y el séptimo en los de subproductos y
aceites (detrás de Cargill, Bunge, AGD, Dreyfus, Molinos y Vicentín).
Nidera es la empresa líder en los mercados de semillas de soja y de
girasol, está en segundo lugar en el de maíz y en el tercero en el de
trigo. También opera una sociedad de garantías recíprocas, que
financia siembras de sus clientes por medio de fideicomisos. Como no
informa sobre volúmenes de negocios ni cotiza en bolsa, esos rankings
ayudan a evaluar en forma aproximada su facturación. Según el ranking
publicado hace seis meses por la revista Mercado, en 2009 Nidera
Argentina facturó 3500 millones de pesos y ocupa el puesto 47 entre la
cúpula de las empresas que más venden. La Escuela de Estadísticas de
la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de
Rosario estima que los salarios pagados por Nidera representan el 1,54
por ciento de esa facturación. La redacción de esta nota entre el
viernes 31 y el sábado 1 dificultó la obtención de mayores
precisiones.
Nidera en Acción
El presidente de Nidera global, Martín Mayer Wolf, de una de las
familias fundadoras, es uno de los sostenedores de Accion
International, una organización privada sin fines de lucro, cuya
misión es ayudar a la gente a salir de la pobreza a través de su
propio trabajo. “Al proporcionar microcréditos, capacitación
empresarial y otros servicios financieros a hombres y mujeres pobres
que inician sus propios negocios, ayuda a estas personas a alcanzar un
nivel en la escala económica, con dignidad y orgullo”, informa en su
documento “El negocio de luchar contra la pobreza”. Entre los
accionistas minoritarios de Nidera Argentina está Rolgra Inversora SA,
empresa presidida por Raúl Simón Loeb, presidente de la Cámara de
Comercio Argentina para el Sudeste Asiático, vicepresidente de la
Cámara de la Producción, la Industria y el Comercio Argentino-China, y
cónsul honorario de Singapur y de Sri Lanka. El presidente de Nidera
Argentina, Ricardo López Mayorga organiza concursos que otorgan
premios a alumnos de escuelas agrotécnicas, estimulándolos a cuidar el
suelo y utilizarlo en forma racional. En septiembre, la AFIP anunció
que estaba investigando por evasión impositiva a cuatro de las mayores
exportadoras de granos. Sus nombres se fueron conociendo en forma
gradual: Bunge, Cargill, Molinos Ríos de La Plata y Nidera. En este
último caso, la AFIP estima la evasión en 260 millones de pesos entre
2005 y 2009.
Entrevista: Adrián Vigna.
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