[R-P] Tres notas de Raúl Wiener sobre la situación peruana
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Lun Feb 28 06:10:42 MST 2011
¿Qué pasó el 2006?
por Raúl Wiener
Corría la navidad del año 2005, y el primer ministro Pedro Pablo
Kuczynski hizo una declaración explosiva: sin que nadie se hubiera
dado cuenta habían ido saliendo de prisión en lo que ya iba de la
década de los 2000 unos 10 mil terroristas. Más aún, como acababa de
ocurrir un atentado en la selva por esos días con un saldo de muertos
y heridos entre los policías, PPK añadió una información adicional:
que el cerebro de las acciones en el Huallaga y en el VRAE se
encontraba en Lima.
¿Alguien se sorprenderá entonces del dato proporcionado por Javier
Diez Canseco de que PPK fue la persona que se dirigió a los medios de
prensa para proponerles lanzar una campaña sobre el efecto que el
ascenso de Ollanta Humala en las encuestas estaba teniendo en la
cotización del dólar y en la inflación, de la que había hablado
Augusto Álvarez Rodrich sin dar nombres? Yo todavía tengo en mis
archivos la columna editorial de un diario capitalino que recogió la
idea y la convirtió en una desesperada filípica en enero del 2006: qué
les pasa a los pobres que no se dan cuenta que con sus respuestas a
las encuestadoras están haciendo tambalear al sol y produciendo una
fuga hacia el dólar que va a crear inflación.
A esa nota le contesté con un toque de humor recordando que el
columnista que hacía gala de su inteligencia al responsabilizar a la
población de bajos ingresos y excluida del modelo económico, de la
estabilidad de los grandes negocios, era también un partidario
acérrimo del voto voluntario que según él hará que sólo vayan a las
urnas los que tienen para gastar en pasajes, dejando fuera a tanto
pobre electarado que vota por el humalismo y esas otras especies raras
difíciles de digerir.
Es obvio decir que ambas maniobras desinformativas a cargo del que
algunos creen que es el “candidato serio” de la presente campaña
buscaban sembrar inseguridad y miedo, para manipular las decisiones.
Nunca hubo 10 mil senderistas en armas y mucho menos tantas personas
presas por terrorismo, aún si se cuentan a muchos inocentes que
pagaron injusta carcelería. Y no había dirección nacional para los
grupos remanente de Sendero Luminoso en la selva. Tampoco se desató el
pánico financiero que se quiso orientar desde la prensa. Pero lo que
nunca podrá decir Toledo es que su primer ministro actuó por cuenta
propia, como dice que hizo su ex ministro del Interior cuando fue a
proponer una campaña de guerra sucia contra Humala a la embajada de
Estados Unidos y a solicitar fondos especiales para su cruzada por la
democracia y contra los cocaleros, que Rospigliosi y los gringos
identifican con el narcotráfico.
No es concebible que el primer ministro se metiera en gestiones ante
los medios y que hiciera declaraciones destempladas, sin que el
presidente se entere o lo corrija. Más bien lo que parece mucho más
razonable es que los de Rospigliosi y Vargas en la embajada, y lo de
PPK eran parte de una misma estrategia.
A fines de diciembre de 2005, Ollanta Humala y su esposa hicieron un
viaje a Cuba con una escala de retorno en Venezuela, donde lo recibió
Hugo Chávez e hizo unas inolvidables expresiones de apoyo a “a este
muchacho Ollanta Humala”. Inmediatamente, en Perú, la repuesta no
corrió a cuenta de los candidatos o del JNE si se hubiera violado
alguna regla, sino del presidente en funciones Alejandro Toledo que
dijo: “Hugo Chávez es presidente de Venezuela, no de América Latina...
puede tener todos los petrodólares que quiera, pero eso no le permite
desestabilizar a la región”. Lo que arrancaría una áspera controversia
entre presidentes, con distanciamiento diplomático y retiro de
embajadores.
Toledo había marcado un eje con esta intervención. Y sería él quién le
señalaría el camino a Alan García para crear un debate internacional
con Chávez que se superpusiera y tapara el que se estaba desarrollando
dentro del país. Exactamente como hoy hace con su aliado del 2006,
Alan García al que dirige todas sus denuncias, opacando a los demás
candidatos, hace cinco años se hizo con Chávez para bajar a Ollanta.
No era una acusación circunscrita al supuesto chavismo de Humala, que
permitía ignorar las propuestas de cambios económicos, sociales y
constitucionales sino una implícita transferencia a la idea de que el
jefe de la campaña no estaba en Lima sino en Caracas. Hoy se hace lo
mismo cuando se ningunea a Castañeda y Keiko y se afirma que la
discusión es con su padrino, el grandulón García.
El 2006, Toledo se iba del poder sin pena ni gloria, sin haber podido
presentar una plancha para la sucesión presidencial y con una débil
lista parlamentaria, a la que la hicieron pasar la valla de
descalificación con truco, para mantenerle la inscripción. Pero el
hombre nunca se privó de seguir dictando sermones al pueblo peruanos:
una victoria de Humala sería un “salto al vacío”, “sería un desastre
para el Perú”, “populismo barato”, etc. Pero ese mismo personaje es el
que ahora dice que está más cerca de Ollanta que de García, y le birla
cada que puede, las ideas del nacionalista que tienen mayor aceptación
en las masas.
En el 2006, violando su condición de presidente de la república,
Toledo se jugó para que ganara García, ahora el mismo Toledo dice para
qué necesitan a Humala si yo puedo pelearme con García y hacer su plan
de gobierno. Un juego lleno de riesgos que el chakano juega sin
escrúpulos porque su meta por ahora es sólo ganar.
Hace cinco años, después de una primera vuelta áspera y difícil
empezaron a restañarse las heridas y como se sabe el “tío George” se
fue a la embajada para que ayudara a reconciliar a todos sus aliados
para la tarea de derrotar a Humala. Entonces la “candidata de los
ricos” se convirtió en una persona que siempre tendrá un lugar en la
política peruana así llegue segunda o tercera; el “candidato que
amenaza con traernos de regreso al pasado”, se transformó de un día a
otro en el tipo que a pesar de cualquier cosa tiene una indiscutible
vocación por la democracia.
Todos estos rebuscamientos tenían un solo sentido, armar el frente de
todos contra Ollanta, que operó para la segunda vuelta y que integró a
todos los partidos nuevos y viejos contra el nacionalismo, al gobierno
de turno que debía ser neutral y a la embajada más visitada de la
capital peruana. Toledo estaba ahí. Por eso le debemos el gobierno que
ahora estamos a punto de despedir. Pero el no quiere que le recordemos
eso.
El 2000, el 2001, el 2006, son fechas de las que el “cholo” no quiere
acordarse porque él sólo está pensando en salvarnos nuevamente de
nosotros mismos. ¿Cómo se convirtió en el candidato anti Fujimori y de
dónde venía?, ¿qué ofreció en los Cuatro Suyos y en las elecciones del
año siguiente?, ¿a cuenta de qué intereses se convirtió en enemigo de
la candidatura de Ollanta Humala?, ¿por qué se fue del país si
prometió quedarse a vivir entre los peruanos?
Podrían seguir las preguntas, para un país que ha empezado a recuperar
la memoria. Pero no les parece mejor si pasamos la página y vamos a
las propuestas.
Deja vu
por Raúl Wiener
Hay un aire de familiaridad en esto de los Wikileaks a medio leer o
conocer en pleno proceso electoral, que despiertan ansiedad y sospecha
entre la gente y que conduce a que una mayoría aplastante (90% según
las encuestas) reclamen saberlo todo antes de las elecciones, con lo
que sucedió en el 2001 cuando Fujimori ya había fugado del país e
iban apareciendo con cuentagotas y de acuerdo a las conveniencias de
los que controlaban el Congreso los vladivideos que mostraban los
rostros de la corrupción y del autoritarismo.
En las calles se escuchaba el grito que recogía el sentimiento masivo
del país: primero los videos, después las elecciones. Con eso se
quería decir que el Perú reclamaba saber quienes estaban comprometidos
con la mafia antes de terminar premiando con su voto a algún
sinvergüenza agazapado como hubieron muchos que recién salieron a luz
después que ya estaba instalado el nuevo gobierno. Entre ellos
políticos, empresarios de televisión, banqueros y otros.
Contra el reclamo jacobino de la calle que pedía que el gobierno
provisional limpiara al país de corrupción antes de votar por un nuevo
presidente, sonó una voz disidente que señalaba que por ningún motivo
se debían postergar las elecciones, ya que el país necesitaba
urgentemente que ese señor se convirtiera en presidente. Era Alejandro
Toledo prometiendo a diestra y siniestra, y pidiendo al país que sólo
pensara en trabajar que de sus problemas él se iba a ocupar.
Con los años se supo los de las firmas falsas que comprometía al héroe
de la democracia con el fraude contra el que después combatió, el
video de Ferrero conspirando con Montesinos, los tratos oscuros con
los magnates de la televisión para armar nuevas administraciones
aliadas de su gobierno, etc. Es decir diversas relaciones con el
pasado que no se conocían el 2001. Ahora, el “cholo” también está en
contra que los Wikileaks que tiene “El Comercio”, el diario “El País”
de España, y otros se pongan a la vista porque “perturban” las
propuestas. Otra vez nos va a “salvar” si lo salvamos de su propio
pasado.
25.02.11
La encuesta adelantada
por Raúl Wiener
¿Por qué los voceros de Toledo se adelantan a advertir sobre un
posible freno al ascenso de Toledo en las encuestas y aún sobre un
eventual retroceso que favorecería a un Ollanta Humala que se ha
pasado los últimos meses estancado en el 11%?, ¿de cuándo acá tanta
sinceridad en boca de los que ya se daban por ganadores hace apenas
unos días?
Hay que seguir la idea para entenderla. El wikileak de
Rospigliosi-Vargas ha remecido al país porque ha hecho recordar un
asunto clave: el papel de Toledo en la derrota de Humala en el 2006 y
en la consiguiente elección de Alan García, su supuesto enemigo
jurado, contra el cual supuestamente enfila en las actuales
elecciones.
Por eso a pesar de que muchos perdonavidas se han prestado a decir que
no hay pruebas de la relación Toledo-Rospigliosi, y que el gusano se
arrastró hasta los gringos por su propia cuenta, el director del medio
que sirve de trampolín al candidato ha escrito en su columna: “…a
Humala le ha caído del cielo la publicitada visita de Fernando
Rospigliosi a la embajada de Estados Unidos, permitiéndole emparentar
a Toledo con García como aliados en contra suya, y de esa manera
reaparecer como el verdadero opositor al régimen actual, terreno en el
cual sólo compite con el partido de la chakana”.
Y más adelante: “Sólo Humala y Toledo están jugando en la cancha
opositora. Por eso, cuando recién llega Toledo y se mete en la
campaña enfilando baterías contra García taponea a Humala y lo congela
en el 10% en el que hasta ahora se encuentra. Y es por eso que ahora,
gracias a los “buenos oficios” de Alan García y la prensa tonta que lo
obedece, quizás veamos a Humala volviendo a ser protagonista”.
Hay en estas palabras una interesante cantidad de ideas:
(a) Que cómo hace cinco años, el señor Toledo se considera el
llamado a “salvar al país”, sólo que esa vez era a través de Alan
García y esta vez tiene que ser a costa de él;
(a) Que desde su regreso al país, hace apenas unos meses, Toledo
apuntó a taponear a Ollanta robándole el papel de opositor a García y
buena parte de su programa, estancándolo e invisibilizándolo;
(b) Que el “torpe” de García, y para el caso los garciístas, no han
comprendido esta estrategia y tratan de bajarse a Toledo, sin medir a
quién benefician en esta operación.
Es la primera vez que el toledismo se confiesa en público de esta
manera, admitiendo que la pose de oposición responde a un plan para
manejar las corrientes de opinión. Aquí nos han construido un
escenario en el que Toledo se ha colocado en la vereda de enfrente con
respecto a las candidaturas que a primera vista eran intercambiables
con la suya, acusándolas de garciístas, mientras le iba robando el
lugar a Ollanta al disfrazarse de opositor de ocasión, con el poder de
la prensa y el dinero, y sirviéndose de las dudas del comandante. Es
como cuando Lourdes Flores era la “decencia” frente a la indecencia
intrínseca en Kouri, y no había espacio para nadie más.
Este tinglado, por artificial, es sumamente vulnerable. Y el asunto
del wikileak ha operado como un catalizador obligando a discutir en
público los riesgos de que se caiga el tablero. Lo que está diciendo
Juan Carlos Tafur es que García va a ser el responsable de no haber
comprendido la tremenda operación que se ha estado desarrollando aquí
para que no volvamos a los soponcios del año 2006. Pero difícil de
creer que esté pensando exactamente en el presidente cuando escribe
eso. Parece más bien un llamado al orden a la prensa que ha molido a
Rospigliosi y que ha dejado mal parado a Toledo que por primera vez en
la campaña ya no aparece como ola víctima de todas las conspiraciones,
sino como el organizador de la peor de ellas.
La experiencia dicta que las construcciones electorales aparentemente
mejor armadas y capaces de apabullar a los electores, tienen siempre
algún talón de Aquiles que pueden hacerlas caer cuando menos se los
espera. Pregúnteles si no a Vargas Llosa 1990, Fujimori 2000, Lourdes
2006 y 2010, etc. La parte blanda de Toledo en la actual campaña son
todas cosas que lo ligan a García por lo menos desde el año 2001,
cuando lo ayudó a regresar al país para que fuera el rival que
necesitaba para ganar las elecciones; pasando por el 2006, cuando
convirtió al Estado en actor electoral para derrotar a Humala, hasta
el momento actual en que vía Tafur le está pidiendo que se deje
apalear para que el país que no lo quiere elija a su apaleador para
que todo siga más o menos como está siendo hasta ahora.
25.02.11
www.rwiener.blogspot.com
Wiracocha y Pachacútec
A propósito de los 100 años de Machu Picchu para el mundo, se cuenta
una de las tantas historias sobre la ciudadela incaica, según la cual
ésta fue construida por el inca Wiracocha como un centro de retiro y
esparcimiento del soberano y sus numerosas esposas. La historia va más
allá y señala que Wiracocha era generoso pero débil de carácter y
disoluto. Lo que más apreciaba era desaparecerse del Cusco y
encerrarse por temporadas en su refugio con sus mujeres a darse la
gran vida.
La debilidad del inca fue entendida por el rey Chanka, Uscovilca, que
decidió lanzar sus tropas sobre el Cusco. Wiracocha refugiado en la
selva ordenó transar con los invasores, pero su hijo menor Kusi
Yupanquí no obedeció sus órdenes y organizó la resistencia hasta
derrotar al enemigo y obligarlo a huir. Wiracocha intentó maniobrar
contra el hijo rebelde, apoyando a su hermano mayor Ynga Urco. Pero
Kusi lo eliminó rápidamente. Así el Inca tuvo que volver a Cusco e
inclinarse ante el hijo vencedor al que declaró Pachacútec
(transformador del mundo), lo que no impidió que el príncipe le
arrebatara la borla de la cabeza y se declarara emperador con el nuevo
nombre que lo haría famoso en la historia.
Wiracocha fue desterrado del Cusco y confinado en su residencia
favorita, donde murió diez años después, mientras que el imperio
incaico alcanzaba su máxima expansión y desarrollo bajo el inca
Pachacútec. Toledo ha dejado que sus seguidores lo proclamen como
Pachacútec cada vez que hay elecciones. Pero viéndolo bien, se parece
más a Wiracocha.
25.02.11
www.rwiener.blogspot.com
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Néstor Gorojovsky
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