[R-P] Hablando de condiciones de trabajo - (una de cal y una de arena) El caso Astarsa

fernando cassia fcassia en gmail.com
Sab Feb 19 14:15:40 MST 2011


http://www.cta.org.ar/base/article3514.html

La evidencia disponible sobre estos casos de complicidad patronal-militar
El caso Astarsa

[5/05/2006]

Las primeras instalaciones del astillero y establecimiento metalúrgico 
se establecieron en el Tigre durante la década de 1920, aunque la 
empresa se constituyó como sociedad anónima bajo el nombre Astarsa en 
los años ‘40, teniendo como accionistas mayoritarios a la Sociedad 
Importadora y Exportadora de la Patagonia, propiedad de la familia Braun 
Menéndez, y Estrabou y Cía. De acuerdo a las estimaciones disponibles, 
la empresa empleaba a mediados de la década del ‘70 alrededor de 1.500 
obreros, de los cuales aproximadamente 800 eran trabajadores 
metalúrgicos, y 700 eran navales. [1 
<http://www.cta.org.ar/base/article3514.html#nb1>] Aunque los salarios 
pagados en la empresa eran relativamente altos, dado que la mayoría de 
los trabajadores realizaban tareas calificadas, el trabajo se 
desarrollaba en pésimas condiciones de salubridad: “El golpeteo 
incesante sobre metales y chapas poblaba el aire de ruidos sordos. Las 
emanaciones tóxicas de pinturas y material de soldadura producían 
afecciones pulmonares de distinto grado de complejidad. Los casos de 
esterilidad y accidentes de trabajo con las soldaduras autógenas eran 
frecuentes. Un oficial calderero, por ejemplo, trabajaba vistiendo 
pesadas ropas de cuero para protegerse de las chispas en ambientes de 
más de 50 grados de calor dentro de los compartimientos estancos de los 
barcos donde por las reducidas dimensiones se concentran gases con gran 
facilidad.” [2 <http://www.cta.org.ar/base/article3514.html#nb2>]

Entre 1971 y 1973, un grupo de trabajadores jóvenes que ingresaron a 
trabajar en la planta comenzaron a cuestionar las condiciones sumamente 
precarias de trabajo y la deficiente representación sindical que ofrecía 
el Sindicato de Obreros de la Industria Naval (SOIN). Conformaron una 
agrupación, que se presentó a elecciones a fines de 1972 con la 
denominación de Lista Marrón. Aunque en una primera instancia el 
accionar de la agrupación fue limitado, y varios miembros de la lista 
fueron despedidos por la empresa, una sucesión de accidentes de trabajo 
(que no eran tales, sino que estaban explicados por las deficientes 
condiciones de trabajo y la ausencia total de asistencia médica 
adecuada) que culminaron en la muerte de varios obreros, originaron una 
creciente movilización por parte de todos los trabajadores de la, que 
culminó en una toma del establecimiento en Mayo de 1973, coincidiendo 
con la asunción del gobierno por parte de Héctor Cámpora.

Entre 1973 y 1975 la agrupación que aunque tomó el nombre de José María 
Alessio (el nombre de uno de los trabajadores muertos en un “accidente” 
en la fábrica) seguía presentándose a elecciones como Lista Marrón, 
obtuvo un impresionante avance en la representación de los trabajadores, 
y muchas conquistas sindicales, entre los que se destacó la creación de 
la Comisión Obrera de Higiene y Seguridad, relacionada con el Instituto 
de Medicina del Trabajo y con la Universidad Tecnológica Nacional, 
además del establecimiento de relaciones estrechas con otras 
trabajadores de otras fábricas de la zona norte. Como resultado de sus 
acciones, y de su afiliación a la JTP (Juventud Trabajadora Peronista), 
en 1975 varios de los militantes fueron secuestrados por grupos 
paramilitares y fueron salvajemente torturados, aunque la intensa 
movilización de trabajadores de las fábricas de Tigre y vecinos logró su 
liberación. En enero de 1976 continuaron los secuestros, y en febrero 
tres militantes aparecieron muertos, totalmente desfigurados.

El día del golpe militar, el 24 de Marzo de 1976, fuerzas del ejército 
al mando del teniente coronel Molinari, quien se desempeñaba en la 
Escuela de Ingenieros de Campo de Mayo, acordonaron la entrada a 
Astarsa, Mestrina y Forte, con tanques de guerra, carros de asalto y 
helicópteros, en un operativo que se extendió hasta el día siguiente. 
Con la anuencia de la empresa, que permitió de buen grado su presencia y 
colaboró en su identificación, detuvieron a alrededor de 60 obreros, a 
quienes condujeron a la Comisaría 1ª de Tigre. De acuerdo a los 
testimonios de trabajadores que sobrevivieron, los militares poseían 
instrucciones precisas, la primera de las cuales era desmantelar el 
cuerpo de delegados y la comisión interna. Además de los asesinados y 
secuestrados, se calcula que 16 de los obreros y delegados continúan 
desaparecidos hasta la actualidad.

El caso de Jorge Rampoldi sirve para ilustrar las estrechas relaciones 
entre la empresa, sectores del sindicalismo burocrático y las fuerzas 
militares. Rampoldi, afiliado a la CNU (Concentración Nacional 
Universitaria, organización universitaria de extrema derecha) se 
desempeñaba en un cargo administrativo de la oficina de personal de 
Astarsa, a lo que sumó luego su papel como asesor letrado del SOIN 
(sindicato de navales, de tendencia burocrática), para terminar 
participando en la intervención al sindicato. En los juicios llevados 
adelante en Italia respecto a desapariciones en Argentina durante la 
última dictadura militar se lo implicó como uno de los responsables de 
la desaparición y el asesinato de dos trabajadores de Astarsa, Martino 
Mastinú, llamado “el Tano” por sus compañeros, y su cuñado Mario Marras, 
al que le decían “el Tanito”. [3 
<http://www.cta.org.ar/base/article3514.html#nb3>]

Por otra parte, un grupo de trabajadores sobrevivientes de Astarsa, al 
tomar conocimiento en 2003 de la designación de Rampoldi (quien antes se 
había desempeñado como viceministro de trabajo de Carlos Ruckauf en la 
Provincia de Buenos Aires) como Director Nacional de Migraciones, 
realizaron una presentación ante la Comisión de Derechos Humanos del 
Congreso Nacional, que derivó en la convocatoria de audiencias en Julio 
y Agosto de 2003. Tanto en la presentación como en las audiencias se 
denunció que tanto Rampoldi como otros miembros de la intervención al 
sindicato habían sido identificados como miembros de los grupos que 
secuestraron a obreros de Astarsa y a sus familiares. En particular, se 
lo acusó de intervenir en el secuestro del obrero Aldo Ramírez, quien 
fue llevado al campo de concentración situado en Campo de Mayo, donde 
fue salvajemente torturado y luego expuesto ante otros secuestrados. [4 
<http://www.cta.org.ar/base/article3514.html#nb4>] Asimismo, se señala 
que el 16 de Marzo de 1976, luego de que la esposa de uno de los obreros 
fuera secuestrada, un grupo de trabajadores se dirigió a la oficina de 
personal de Astarsa para notificar a Rampoldi de lo sucedido y requerir 
su colaboración para localizarla. Según los testimonios, Rampoldi les 
respondió: “Ustedes no existen, no se dan cuenta? Ahora cuando nosotros 
queremos los cagamos a tiros.”





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