[R-P] [Raúl Wiener] “Ollanta nunca fue de izquierda”
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Sab Dic 31 05:47:54 MST 2011
“Ollanta nunca fue de izquierda”
por Raúl Wiener
Para explicar lo que pasó con el gabinete Lerner, cuya salida ha sido
interpretada por varios analistas como la “ruptura” con la izquierda,
se esgrime un argumento aparentemente irrebatible: el presidente nunca
fue de izquierda, o ¿acaso alguna vez dijo serlo?; y si alguien se
siente engañado en el lado zurdo es porque se engañó él mismo.
Por supuesto, muchos de los que dicen esto, no lo expresan
abiertamente, pero tal vez quieran decir, que en el fondo (muy en el
fondo) Ollanta siempre fue de derecha, del tipo de los que caminan al
lado de un neoliberal como Castilla o un militarote como Valdés.
Lo que significa que los más equivocados no estaban en la izquierda
sino en la derecha, desde donde se organizó la campaña de destrucción
personal más fuerte de que se tenga memoria.
Pero en realidad este es un análisis falseado. La vieja frase de
Ollanta que decía “no soy de derecha, ni de izquierda, sino de abajo”,
formaba parte de su arsenal contra los partidos políticos, y pretendía
indicar que no procedía de ninguna tradición política organizada,
representando un fenómeno nuevo.
El subrayado que hacía sin embargo en “soy de abajo”, intentaba captar
la idea de que era más de izquierda que la propia izquierda, porque
representaba a los pobres, a las provincias, a las comunidades y a los
postergados del país, sin compromisos, frente a una izquierda con una
heroicidad venida a menos, aires de ONG, universidad privada y función
pública.
El pensamiento Isaac que politizó la infancia y juventud de los
hermanos Humala, era una lectura peculiar del marxismo y las ciencias
sociales, que se supone inspiró su experiencia militar y el
levantamiento de Locumba; era una variante marginal y dura de la
izquierda, que chocaba con el curso de los partidos de la antigua
Izquierda Unida que se esmeraban en ser pacifistas y democráticos.
Lo mismo puede decirse del Andahuaylazo, en el que Ollanta y Antauro
coincidían en reclamar la renuncia-destitución de Toledo, por
incumplir sus promesas y se distancian por el manejo militar del líder
de la revuelta.
Es recién el 2005 que Ollanta deja de lado el etnocacerismo de su
padre y se asume como nacionalista, un proyecto más abierto hacia
otros sectores sociales y políticos y es cuando empieza a recoger
intelectuales y militantes que se habían separado de las
organizaciones de izquierda.
El Ollanta del 2005-2006 es, como todos lo recuerdan, un radical con
propuestas de revisión de contratos de la privatización,
nacionalización de los recursos naturales y Asamblea Constituyente, no
expresadas con la misma claridad en las tres listas de izquierda.
El programa de la “Gran Transformación”, 2011-2016, redactado por
encargo de Ollanta y solo consultado con él, no cayó del cielo, ni
nació de alguna reunión con los dirigentes de la izquierda. Más bien
cuando se negoció un acuerdo el programa ya estaba hecho y solo
quedaba suscribirlo.
Entonces, cuando uno se pregunta qué pasó con Ollanta que ahora parece
obsesionado con aclarar que nunca fue de izquierda, hay que dejar
puntualizado que el problema nunca ha sido ese. Es de fidelidad a las
ideas con las que uno hace política para llegar al poder, y más aún de
responder si el viraje producido es para llegar a los de abajo o a los
de arriba, es del pueblo o contra el pueblo. Esa es la cuestión.
30.12.11
www.rwiener.blogspot.com
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Néstor Gorojovsky
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