[R-P] Lo que se aprende de un imperialista progresista

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Mie Ago 24 07:39:21 MDT 2011


A ver.

No es momento, me parece, de andar haciendo críticas que cualquier
partidario (por "izquierda" o "derecha") de la "carga del hombre
blanco" pueda utilizar en medio de un combate a muerte. Literalmente,
a muerte.

Pero diré solamente una cosa: Gadafi se sacó de encima lo que (de
haber conocido el término) seguramente hubiera denominado
"partidocracia demoliberal" con un expediente radicalísimo:
directamente, eliminó la vida política en el ordenamiento
constitucional del país.

Ése era el secreto de la Yamajiría.

No había "necesidad" de "partidos políticos que representaran" al
pueblo ya que el pueblo se representaba solo.

La verdad es que la Yamajiría siempre fue algo bastante distinto de la
"democracia directa".

Se apoyò en instituciones del Medievo para lanzar al país, un pequeño
país que Gadafi tomó con un millón de habitantes y ahora cuenta con
seis, hacia el socialismo con financiación en la renta petrolera. Era
un programa naserista sin problema campesino, sin desarrollo
industrial, sin Canal de Suez y sin demasiada estructura estatal salvo
(y esto es crucial) en las grandes ciudades costeras.

Era una estructura colonial que pegaba con arena dos regiones que
hasta ese momento se habían tenido poco cariño: la Tripolitania al
Oeste y la Cirenaica al Este. En el medio, una lengua de arena que
llega al Golfo de Sirte. Y al Sur, el Fezzán de las tribus bereberes
con las que Gadafi tenía y tiene particular vínculo.

Pero era una estructura. Gadafi impuso, por así decir, la "ley del
Fezzán", la ley de la aldea del desierto y del clan de camelleros, a
una sociedad que por el propio impulso que él le dio no hacía más que
fortalecer el mundo urbano de la costa Norte, mundo urbano que vivía
expropiado de la política por la drástica implantación de la
Yamajiría.

Eso, como cabía esperar, generó algunos inconvenientes no atribuibles
a las clases medias portuarias despojadas súbita y largamente de
derechos políticos básicos, sino a la vía emprendida por Gadaffi. A un
argentino no debería resultarle extraño el asunto, basta con recordar
cómo los mecanismos gubernamentales burocráticos y de comisaría
(infinitamente menos "impolíticos" que la lisa y llana supresión
constitucional de toda actividad política y sindical) sirvieron a los
fines de la oligarquía y el imperialismo entre 1950 y 1955.

Ahora bien. Hecha esta crítica, la única quizás importante que se le
puede hacer a Gadaffi, no nos engañemos: así como la justa indignación
de la pequeño burguesía argentina con los métodos del segundo lustro
de gobierno peronista no justificaban el golpe infausto de Setiembre,
el hambre de vida política y sindical de los sectores urbanos del
Norte de Libia no justifica el apoyo a los invasores piráticos de la
OTAN.

En la Argentina, los hijos de la clase media gorila de 1955 hicieron
un parcial camino de Damasco, que ahora empiezan a retomar sus nietos
y biznietos (camino que recién se inicia, dicho sea de paso, y se
nota). Si la insurrección libia se consolidara, no creo que pase
demasiado tiempo antes de que sus hijos se alcen contra ella,
atribuyan a Gadafi incluso méritos y objetivos de los que jamás tuvo,
y se lancen a su vez contra el régimen proimperialista.

Mas nada está dicho todavía.

Ayer fue Yibril, el jefe del cipayaje, el que alertó contra todo
triunfalismo al ver que "todo el Sur" está en manos de Gadafi. Hoy, la
Casa Blanca se acaba de sumar al pedido de astringencia. Y el cerco
informativo contra la verdad se mantiene sin fisuras, signo evidente
de que los enemigos de la humanidad aún no las tienen todas consigo.

Por lo tanto, insisto: no seré yo quien ahora siga criticando un
gobierno que se defiende como puede contra una agresión infame y
premonitoria de peores males. Especialmente cuando sé muy bien lo que
significa un retorno al régimen "democrático" de los al-Sanusi.

El día 24 de agosto de 2011 10:07, Fernando Cassia <fcassia en gmail.com> escribió:
> 2011/8/24 Néstor Gorojovsky <nmgoro en gmail.com>:
>> Entre otras magníficas afirmaciones de Fisk está la de que Libia ahora
>> se va a liberar de la "obsesión de Gadafi con el África subsahariana".
>
> A Fisk le pegan los conservadores por sus posiciones sobre Medio
> Oriente (que inventaron el termino ´Fisking´ para caracterizar el acto
> de rechazar un texto rebatiendolo parrafo por párrafo), y ahora le
> pega Goro y la I.N. ;-).
>
> Es cierto que a los imperios no les gusta la unidad regional de ningún
> aspecto (me hace acordar al periodico proinglés MercoPress con sede en
> Uruguay, siempre metiendo cizaña contra la Argentina), y que las ideas
> inconvenientes de Khadaffi seguramente ahora pasarán a segundo plano o
> se olvidarán para siempre.
>
> También es cierto lo que dijo Goro sobre lo mal que pinta el gob de
> transicion y que es posible que se acuchillen entre ellos para agarrar
> la manija.
>
> Pero también es cierto que cualquier insurrección, por más inventada o
> fogoneada que sea, necesita montarse sobre una verdad, por mínima que
> sea. En este caso, todos los que hablan en los medios a favor de Libia
> y contra esta agresión dicen lo mismo "no es para defender a Khadaffi,
> 40 años en el poder, pero..."
>
> Pero, si, "pero"... Otra vez el problema de los personalismos ... y la
> incapacidad de delegar y generar recambios...
>
> ¿Era Libia ingobernable si no era por M.K. en persona 40 años? ¿Tenía
> que delegar si o si en el o sus hijos, con mano de hierro?
>
> Lecciones para otros líderes, y para la historia...
>
> Sigo pensando que el modelo Venezolano (ya sé, no trasladable a a
> realidad de Libia, seguramente), me gusta más.
>
> FC
>



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