[R-P] [Carlos Chino Fernández] Capitalismo de mercado vs. Nacionalismo económico

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Mar Abr 19 07:42:31 MDT 2011


Capitalismo de mercado vs. Nacionalismo económico
Carlos Chino Fernández. IAJ-CGT
El gobierno nacional decidió a través del decreto 441, ampliar su
participación en unas 32 empresas privadas a través del capital
accionario que heredó con la nacionalización de las AFJP,
(Administradora de Fondos de Jubilaciones y Pensiones). El decreto
elimina una restricción que tenía el ANSES (Administración Nacional de
la Seguridad Social), para designar directivos en las empresas donde
tiene acciones en consonancia con la participación que posee.
Después de más de dos años en manos estatales, se comprueba que en
muchos casos el porcentaje de participación estatal supera largamente
el 5% que se tenía en cuenta a la hora de designar representantes del
estado. El ANSES posee en Macro: 30,9%; en Edenor: 26,4%; en Siderar:
25,9%; en Molinos: 19,9%; etc.; etc.
Esta modificación de la  norma permite al estado nacional participar
no solo de la distribución de los dividendos, sino que también, le
permite ampliar la participación política en la toma de decisiones del
plan de negocios de cada empresa, según el porcentaje de acciones con
el que participa. Esto habilita al estado el nombramiento de
directores. Situación que fue tomada por las empresas como un
enfrentamiento, que se ve con algunas empresas líderes como SIDERAR o
Molinos, negándose éstas, a incorporar a los funcionarios nombrados
por el estado.
Raúl Scalabrini Orti[1] solía decir que el pueblo no cuenta
directamente con el poder económico, que solo cuenta con la
posibilidad de acumular poder político. Este proceso de acumulación de
poder político en beneficio del pueblo argentino, es interpretado por
el gobierno nacional a través de la profundización de las políticas de
estado, que desembocan en mayores niveles de integración y realización
colectivas.
Este recalentamiento de la tensión con las empresas privadas de
primera línea, se produce en un momento en donde vuelve a discutirse
la conveniencia o no de una nueva Junta Nacional de Granos, en un
momento en donde se está preparando un plan nacional de seguridad
alimentaria, otro de desarrollo agrario e industrial, con el objetivo
de distinguir en lo posible las necesidades del mercado externo, de
las necesidades del pueblo trabajador que consume gran parte de los
bienes que se comercializan en el exterior.
Un momento éste, en donde se está avanzando en un nuevo ordenamiento
legal del trabajo en el campo y en una nueva ley de quiebras, para
normalizar las fábricas tomadas y el trabajo en las cooperativas.
Estas medidas, junto a otras implementadas, van en dirección del
fortalecimiento del capitalismo productivo, en donde el estado
nacional recupera parte de las funciones que fueran perdidas en las
décadas 80 y 90.
El campo político opositor, hasta el momento rechaza el decreto, al
mismo tiempo que no deja de disgregarse cada día más. Se juntan para
firmar documentos -acuerdos discursivos-, abstractos e incumplibles,
pero cuando tienen que suscribir acciones concretas que llevan a una
recuperación o a una ampliación de la autonomía del estado, miran para
otro lado, o sostienen argumentos espurios y pusilánimes.
El destino del P.J. Federal, está condenado al fracaso, ante la
suspensión de las primarias de las primarias de las primarias, en este
fin de semana. Al liberalismo capitalino, solo le resta diagramar una
nueva senda para bicicletas pero bajo forma de bici-autopistas que una
por ejemplo el Jockey Club, con el Golf Club y el Hyatt, con el Hilton
en Puerto Madero. También, desde esta cosmovisión tan particular se
está evaluando la opción de un subte-bici, que una el obelisco con el
velódromo; o un heli-bici que conecte Ezeiza con el Aeroparque.
*¿Qué te pasa Wall Street?*
/El Nacionalismo en el bicentenario/
Retomando a Scalabrini Ortiz, ya que siempre es prudente saber cómo
nos ven nuestros enemigos históricos o aquellos intereses económicos
que sintetizan las principales amenazas para nuestro desarrollo
independiente. En este sentido decían en Gran Bretaña allá por 1936,
“…El peligro de la Argentina para nosotros es la expansión del
nacionalismo económico…[2]”
Ayer con Gran Bretaña, hoy con Wall Street como expresión del poder de
dominación imperial, nos encontramos ante el mismo desafío: Ampliar
las bases de un nacionalismo económico que dé cuenta de las
necesidades argentinas de desarrollo en un marco más amplio de
integración suramericano.
Este renacer del nacionalismo, ahora de patria grande, nos lleva a
mencionar la necesidad de retomar la senda de nuestros grandes
pensadores patriotas, que unos cien años antes se detuvieron a pensar
en el camino recorrido desde 1810.
Es así que entre los grandes hombres traemos al papel a Manuel Ugarte,
un gran estadista muchas veces olvidado. Su extenso viaje por la
América profunda de principios del siglo anterior, fue un viaje por el
interior y por la raíz de un pensamiento originario de nuestra raza
hispano-americana. Un viaje necesario en la búsqueda de ser original
que nos define a nosotros mismos, en el mismo acto de una distinción
esencial con el “otro”.
Hoy como ayer, es central retomar el camino de los grandes desafíos:
La búsqueda de una nueva identificación con el ser nacional de patria
grande. El reconocimiento propio como pueblo suramericano, más allá de
las 20 repúblicas, y el planteo una vez más de la necesidad de la
consecución de la soberanía plena para todos nuestros pueblos. Como
decía Manuel Ugarte: Lo que nos ha perjudicado hasta ahora ha sido la
noción que tenemos de nacionalidad. Las fronteras están más lejos de
lo que suponen los que solo atienden a mantener dominaciones efímeras,
sin comprender que por sobre los intereses del grupo están los de la
patria, y por sobre la patria los de la confederación moral que forman
los latinos dentro del Continente”[3]
Si realizamos una recorrida a vuelo de pájaro por sobre los grandes
pensadores y hombres de acción, que han hecho de nuestra patria una
gran nación, veremos que todos en su gran mayoría, cuando piensan en
un proyecto de país autónomo, piensan en el control de la Banca (tasa
de interés, sistema de crédito), y en el Comercio Exterior
(exportaciones, importaciones). Veamos entonces, cómo se traducen
estas premisas en los inicios del bicentenario.

18 de Abril de 2011

N O T A S
[1] Raúl Scalabrini Ortiz. Obras Completas. Tomo II Editorial
Fundación Ross, Bs. As. 2008
[2] Sigue Scalabrini Ortiz:.”.Y con la declaración de la independencia
económica realizada en Tucumán, el general Perón la ha consustanciado
con la soberanía política.”(Op. Cit., pág 249)
[3] Ugarte Manuel. Escritos políticos. El Porvenir de América Latina.
Tomo I Editorial Docencia, Bs. As., 2008



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Néstor Gorojovsky
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