[R-P] [Hugo Chávez] “¡Por siempre Néstor! ¡Fuerza Cristina!”
Nestor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Dom Oct 31 17:25:36 MDT 2010
Gentileza Jorge Orosco
*Una confesión que expresa el infinito pesar que llevo en el alma y en
el corazón desde que recibí la infausta nueva de la desaparición física
de ese grande llamado Néstor Kirchner: mi compañero, mi amigo, mi hermano.*
I
Por primera vez en estos años, en este ir y venir entre Venezuela y
Argentina, entre Argentina y Venezuela, llegamos a Buenos Aires el
jueves 28 de octubre con el llanto del Caribe y con el llanto del
Orinoco que no quisieron guardar ni un minuto, ni siquiera un segundo de
silencio por la tristeza que nos embarga: por el dolor mayor que
compartimos plenamente con el gran pueblo argentino ante la pérdida de
este justo, de este valiente.
II
Cómo se parece la vida de Néstor, quiero reiterarlo, al título de aquel
extraordinario libro del gran escritor argentino Eduardo Mallea:
Historia de una pasión argentina. Y eso fue Néstor: una pasión ejemplar
por la Patria y por el pueblo, en especial por la causa de los humildes,
de los excluidos. Una pasión genuinamente peronista.
Hay un antes y un después de Néstor en la historia argentina
contemporánea: un antes y un después que se define, como bien dice la
escritora argentina Sandra Russo, por el regreso triunfante y orgulloso
de la política, de la gran política. Se puso en marcha una dinámica de
repolitización de la sociedad toda, especialmente de la juventud, que
hoy está dando sus frutos.
“El Resucitador” lo he llamado y estoy convencido de que no exagero. La
Argentina golpeada y fundida por la larga noche neoliberal, se levantó
como un gigantesco Lázaro colectivo con el liderazgo de este hombre que
había surgido de las gargantas profundas de su pueblo y de su inmenso
territorio para hacer posible este maravilloso milagro colectivo.
La Argentina volvió a tener un proyecto real y verdaderamente nacional y
popular desde 2003: volvió a tener un Estado digno de tal nombre y una
política económica propia. Por primera vez en mucho tiempo los
movimientos sociales contaron con un Gobierno interlocutor y aliado en
la Casa Rosada.
Igualmente, hay que destacar el coraje con el que le puso fin a la
impunidad: los derechos humanos tuvieron en él a su más activo y
resuelto defensor.
Cuánta razón tiene el gran poeta y periodista argentino Juan Gelman:
“Actuaba sin miedo y fue un gobernante como hace decenios el país no
tuvo. Fue el que necesitábamos”.
Néstor no llegó a la Presidencia de la República Argentina: nos lo
trajo, en el momento y en el lugar indicado, la fuerza telúrica del
pueblo argentino y la historia inmensa de la Patria Grande.
Cómo no recordar que en el año 2003, con la asunción de Lula primero, y
a continuación con la de Néstor, se acabó la soledad en la que
resistíamos en la América del Sur. Tras derrotar dos golpes de Estado,
la Revolución Bolivariana ya no estaba sola: la fuerza histórica de los
pueblos comenzaba a darle forma al cambio de época.
III
“Yo no puedo ni quiero dejar de esperar que el día en que se realice
nuestra entrevista, el primer abrazo que nos demos transigirá cuantas
dificultades existan y será la garantía de la unión que ligue ambos
estados, sin que haya obstáculo que no se remueva definitivamente”,
escribía el Libertador José de San Martín al padre Bolívar, el 3 de
marzo de 1822. A los pocos meses, nuestros libertadores se estaban
abrazando en Guayaquil.
Aquel primer abrazo inmortal se había casi perdido en el tiempo y en la
distancia: tuvieron que pasar 180 años para que los hijos de San Martín
y los hijos de Bolívar, volviéramos a abrazarnos y reemprender así el
camino hacia nuestra definitiva Independencia; tuvieron que pasar 180
años para que nuestros pueblos le dieran vida y forma a una alianza
estratégica que continúa y se profundiza.
El largo camino de Caracas a Buenos Aires no existía: hoy está
felizmente abierto y por él vamos con Néstor como vigía, señalando el rumbo.
IV
Dije que la vida de Néstor es la historia de una pasión argentina: es
también la historia de una pasión suramericana y nuestroamericana. Fue
un forjador de integración y un constructor de unidad. Gracias a su
liderazgo político la Argentina se reencontró con la América del Sur y
con Nuestra América toda.
Cómo olvidar su brillante rol protagónico en la IV Cumbre de las
Américas en Mar de Plata (noviembre 2005) cuando enterramos al ALCA. El
papel de anfitrión que a Néstor Kirchner le tocó desempeñar fue clave
para decidir los nuevos rumbos de nuestro continente.
Todo cambiaría desde Mar del Plata y hasta el día de hoy al imperialismo
se le ha hecho harto difícil imponernos su agenda, como era cosa natural
que ocurriera cuando todos nuestros gobiernos bailaban al son que les
tocaban desde el Norte.
Cuánta falta nos va a hacer su sabiduría política en la Secretaría
General de Unasur: Néstor era un secretario general de lujo; era el
hombre adecuado en el momento y el lugar adecuados para conducir el
proceso de consolidación institucional de Unasur.
Basta con recordar que fue el mejor de los mediadores para propiciar el
restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela.
Basta con recordar los esfuerzos que desplegó para que la misma noche
del 30 de septiembre Unasur se reuniera en Buenos Aires para plantarse
radical y contundentemente frente al intento de golpe de Estado contra
el presidente Correa. Basta con recordar su incansable actividad, en sus
últimos días, en función de movilizar ayuda material al sufrido pueblo
haitiano tras el reciente brote de cólera.
V
¿Cuál es el legado que le deja Néstor a la Argentina? La dignidad en pie
de lucha de un pueblo al que vi convertido en poderoso río arterial, en
Buenos Aires y en Río Gallegos, para rendirle tributo al hombre que le
había devuelto, precisamente, la dignidad. Río arterial de las Madres y
Abuelas de Plaza de Mayo; de estudiantes, obreros y campesinos; de
piqueteros y descamisados. Río arterial de los desaparecidos y de los
héroes anónimos de las Malvinas; de las víctimas del Corralito, del
saqueo neoliberal. En fin, río arterial de la Argentina toda.
Néstor nos deja a Cristina: su mejor legado, como bien dijera el
pensador argentino José Pablo Feinmann; pasionaria y entregada a su
misma causa. Yo que la he visto, en su hondo dolor, agradecerle y
sonreírle al pueblo que la acompañaba, no voy a repetir que Cristina “se
crecerá”: Cristina ya se hizo inmensa como su Argentina; infinita como
los millones de rostros que la consolaban y a los que respondía,
guardándolos en su corazón, con la señal de llevar su puño al pecho.
“¡Por siempre Néstor! ¡Fuerza Cristina!”, es la consigna que se repite
por doquier: es la expresión combativa del amor de un pueblo pleno de
gratitud y de orgullo; es el renovado testimonio de su inquebrantable
compromiso con la Argentina que, primero con Néstor y ahora con
Cristina, cambió para siempre.
VI
Hoy domingo, además, el pueblo hermano de Brasil escribirá otra página
de esta nueva historia. Cuando caiga el sol más allá del Amazonas,
cuando las estrellas comiencen a iluminar la inmensa tierra de Abreu e
Lima, las masas populares de Lula, ese otro grande compañero, habrán
elegido a otra mujer patriota para dirigir el nuevo destino del Brasil.
Sí, Dilma a partir de hoy será Presidenta. ¡Bienvenida, Camarada!
Ya lo había dicho Bolívar: “El gran día de la América del Sur aún no ha
llegado”.
Pasaron dos siglos. Y nuestro gran día está aquí. Ha llegado. Hemos
llegado. Para vencer.
¡Venceremos!
¡¡Viva Néstor Kirchner!!
/Hugo Chávez Frías/
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular