[R-P] ¡No se les ocurre nada mejor que boicotear un Censo Nacional!
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Vie Oct 8 07:35:22 MDT 2010
[Los extremos de irresponsabilidad a que llega el individualismo
solipsista del campo gorila son francamente inconcebibles. Aquí va uno
de los correos electrónicos que están incitando a ese valiente acto de
desobediencia civil, y la respuesta que le ha merecido a alguien:]
Gentileza de Jorge Orosco
***
Vos me escribiste lo que sigue y yo, a continuación, TE MANDO UNA
EXPLICACIÓN. Animate y no dejes de leerla HASTA EL FINAL ¿VALE?
lo tuyo:
ADVERTENCIA SOBRE EL CENSO 2010 DEL PRESENTE AÑO:
Cuidado al responder preguntas. El censo tiene determinado tipo de
preguntas que de ninguna manera puedan orientarse hacia una faz
política sino nacional.
Puede haber preguntas como:
¿Dónde trabaja? El dónde trabaja no le importa al censo, sólo le debe
importar si el ciudadano trabaja.
¿De qué partido es? Menos que menos. El censo no es político.
¿Que opina del gobierno? Un censo es objetivo, por lo tanto no puede
tomar respuestas subjetivas.
Hay que negarse a todo lo que uno pueda olfatear como de "interés
gubernamental".
Y... cuidado con quien dejan entrar a sus casas!
Sería más prudente recibirlos en la calle, porque puede ser
aprovechado por los delincuentes para entrar y saquear.
Me solicitaron (porqué no decís quiénes o de qué catadura) que lo
pasara a mis contactos, para cortar las posibilidades de que pueda
utilizarse como una "encuesta " propia
LO MÍO
: no te dejes derrotar por los amargos: Decile Sí al Censo 2010// COMO
LO RECIBÍ, RE ENVÍO
Están circulando por facebook, “grupos” que llaman a boicotear el
censo con el argumento que no serán datos reales ya que los procesará
el Indec. Ahí te van algunas reflexiones y explicaciones, pues es muy
importante participar sea el gobierno que sea.
Acerca del cobarde “instructivo” anónimo precedente – al que le
sospecho factura de cuatro pirujas - se refiere al Censo 2010 sobre el
cual, me parece importante aportar algunas consideraaciones:
El Censo nacional de población hogares y vivienda es un mandato
constitucional (Arts. 45 y 47 CN) indispensable, para determinar la
cantidad de representantes de los ciudadanos en el Congreso Nacional y
las legislaturas provinciales y municipales.
El censo se realiza cada 10 años. El primero en nuestro país se
realizó en la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento, hace más de
un siglo, en el año 1870. O sea, justito hace 130 años. Este primer
censo demográfico nacional, dio que Argentina tenía un total de
1.736.701 habitantes. Y otro resultado de este censo, fue que el
Gobierno de entonces se encontrara con una aterradora cifra: el 70%
era analfabeto y el 75% de habitantes de nuestro país vivía en la
miseria. A partir de tales datos, el Gran Sanjuanino se ocupó de
fomentar la educación, ya que, sostenía, el acceso igualitario a la
misma era lo único que garantizaba el progreso del País. Se fundaron
800 escuelas, lo que permitió que al final del mandato, SARMIENTO Y
TODOS LOS HABITANTES DEL PAÍS vieraN que por la acertada medida del
estadista, CIEN MIL NIÑOS estuvieran cursando estudios en todos los
rincones de la Patria.
El censo nacional que dispuso realizar para este mes el Gobierno
Nacional – el de todos los argentinos y no sólo el de viejas gordas,
ni de la oligarquía de la bosta (como anatematizó el Gran Sarmiento a
los enemigos de la Patria) ni de los responsables de la ignorancia
orgánica, los llamados “mass medias” o medios de comunicación – debe
realizarse SIEMPRE EN TODOS LOS AÑOS TERMINADOS EN 0. En la historia
contemporánea, ya no sólo Argentina se vale de esta herramienta de la
ciencia demográfica, sino que, por resoluciones de la Organización de
las Naciones Unidas (O.N.U.) y acatando sus pautas, alrededor de 60
países, ya cumplen con la realización de censos generales de
población.
La implementación del censo se encuentra descentralizada. Quienes se
encargan de llevarlo a cabo, son las respectivas provincias a través
de las Direcciones Provinciales de Estadística y éstas dependen del
Poder Ejecutivo local. Los datos obtenidos en cada provincia y
municipio serán de utilidad tanto para la propia jurisdicción, como
para la Nación en su conjunto. Estos datos constituyen un insumo
fundamental para la implementación de las políticas públicas de los
próximos tres períodos de gobierno nacional, provincial y municipal,
más allá del color político que tengan.
Es por eso que se trata de una cuestión de Estado y no de gobierno.
La Nación hará un enorme esfuerzo para contar cuántos somos, dónde
vivimos, cómo vivimos, en qué trabajamos, cuál es nuestro origen y
cómo migramos, definir las tasas de crecimiento, mortalidad,
educación, el acceso a tecnologías de información y comunicación, etc.
Este esfuerzo implica no sólo la inversión de millones de pesos que el
Estado realiza, sino la movilización de 650.000 censistas, la mayoría
maestros que, con gran dedicación tocarán todos los timbres del país
(en muchos lugares golpearán las manos).
Se utilizarán millones de formularios que completarán uno a uno y a
mano, todos los censistas del país en sus respectivas provincias;
formularios que, por otra parte, serán leídos por lectoras ópticas y
procesados por programas de uso internacional avalados por los
organismos estadísticos de los principales países del mundo.
En esta idea, boicotear el censo es boicotear la Constitución
Nacional. También es restringirle la representación democrática a las
nuevas generaciones que se incorporaron a la vida ciudadana en los
años precedentes.
Es, también, negarles a los próximos tres gobiernos de las distintas
jurisdicciones la posibilidad de contar con información de base para
la implementación de políticas públicas, así como también afectará
sensiblemente, y por 10 años, a todos aquellos que tendrían que ser
sujetos de las mismas en materia de salud, educación, trabajo,
migraciones y vivienda. Los inversores privados por su parte, tampoco
contarán con suficientes herramientas para decidir sus negocios.
Hace más de dos años que están trabajando en el censo, no sólo los
cientos de trabajadores que tienen el Indec y las 24 Direcciones
Provinciales de Estadísticas del país, sino los ministerios,
institutos y universidades nacionales.
A ello se suma el trabajo de cientos de miles de censistas, de las
organizaciones de los pueblos originarios, afrodescendientes y de las
personas con discapacidad, de las fuerzas armadas y de seguridad, y
desde ya la buena predisposición de los millones que vivimos en
Argentina. La verdad, que semejante esfuerzo nacional merece al menos
el respeto hacia quienes ponen su empeño en ello.
DIFUNDIR LA PRESENTE, ES PARA BIEN DE LA NACIÓN Y NO DEL GOBIERNO. El
Censo es una política de Estado, que debería estar al margen de la
política partidaria y de las intenciones aviesas y mezquinas de
quienes anteponen sus intereses de corto plazo a los destinos de
nuestro país.
Y para que veamos que los argentinos no somos una recua de cobardes,
en acto de responsabilidad ciudadana, hagamos que el envío no sea
oculto. ¿Te parece?
Y SI SE CUADRA, DESPUÉS DEL 27, LA SEGUIMOS. ¿SALE?
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Néstor Gorojovsky
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