[R-P] El pueblo se movilizó masivamente porque está contento - Por Ciro Annicchiarico
Pat H.A.
desdemilibertad01 en yahoo.com.ar
Vie Mayo 28 10:52:11 MDT 2010
El pueblo se movilizó masivamente porque está contento
Por Ciro Annicchiarico (*)
Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 26/05/10.- Tanto Clarín como La Nación, los dos medios masivos emblemáticos en la República Argentina del monopolio mediático, coincidieron en sus ediciones de hoy 26 de mayo de 2010, en destacar y reforzar la idea de que la impresionante movilización popular que siguió y festejó las actividades organizadas por el Gobierno Nacional con motivo de la celebración del Bicentenario Patrio, no fueron motivadas por alguna pertenencia partidaria, o lo fueron venciendo supuestas fuertes diferencias con el Gobierno. Gastaron equivalente y no sé si más tinta en acentuar este aspecto que en resaltar la importancia de la más grande movilización jamás registrada en los 200 años de historia nacional. Una movilización impactante, absolutamente pacífica, demostrativa de una enorme alegría ciudadana y pletórica de un espíritu participativo y comprometido con el sentido que a los actos le dio el Gobierno: alegría
popular, clima social festivo y ausencia total de una atmósfera crítica hacia las autoridades.
Todo esto, desde el inicio mismo de los festejos, fue un sapo tan indigerible para los monopolios, entre ellos el mediático, verdadera oposición política que tiene este Gobierno, que al no poder ocultar la masividad de la convocatoria, la hilacha la evidenciaron, una vez más, en la inconcebible mala fe de sus títulos y de la índole del contenido de sus notas. La Nación, en la nota titulada "El acto de cierre de los festejos por el Bicentenario fue el que más gente reunió en la historia argentina", firmada por Maia Jastreblansky, empieza diciendo "Más allá de los partidismos y de los cruces políticos…" Es decir, la movilización más grande de la historia argentina, en la que en una multitud que rondó los seis millones de personas en los cuatro días, no se oyó ni siquiera un chiflido en contra del Gobierno Nacional ni de sus representantes, que dicho sea de paso fueron aludidos en varias oportunidades, la nota periodística comienza
señalando una supuesta relativización de pertenencia de dicha manifestación, suponiendo "partidismos" y "cruces políticos" en su composición, cuestiones que en realidad no pueden medirse ni hacia un lado ni hacia el otro, como tampoco el diario muestra relevamiento o sondeo alguno, realizado en la concurrencia de los días del festejo, en el que base su afirmación. Las afirmaciones que la nota pone en boca de historiadores como Romero: "no tuvo el menor cariz político", o O´Donell: "las personas que concurrieron no tuvieron reparos en concurrir a un acto del oficialismo", no dejan de ser apreciaciones personales de dichos autores, ello sin perjuicio de que esas expresiones están citadas de manera tan sospechosamente descontextualizadas y ambiguas que pueden servir para sostener un sentido u otro.
Que la concurrencia no haya tenido "cariz político" no significa que quienes concurrieron necesariamente sean críticos del Gobierno Nacional. Puedo movilizarme con o sin un cariz político, y al mismo tiempo adherir o no adherir al gobierno que convoca. Por el contrario, podría afirmar que si me animo a concurrir a un festejo patrio, es muy probable que lo decida más si estoy conforme o no tengo sentimientos hostiles hacia quien lo organiza que si sucediera lo contrario. Por su parte, usar la frase "no tuvieron reparos en concurrir a un acto oficialista", para sostener el espíritu de esa nota es, más que ambiguo, malintencionado. Esa frase, que me juego O´Donell debe haber limitado a personas que no adhieren a este gobierno, la periodista la presenta sin esa referencia, de modo que al generalizarse pareciera que el horizonte de los que "no tuvieron reparos", para el lector desprevenido, fueron todos los que concurrieron, o por lo menos una
grandísima cantidad, de dimensiones que se pierden en la ambigüedad de esa malintencionada redacción. El sentido que deja la nota de Maia Jastreblansky en el subconsciente del lector desprevenido es: "fueron muchísimos, pero no eran oficialistas, fueron porque no tuvieron reparos en ir a un acto oficialista, porque el entretenimiento estuvo bueno o porque primó el espíritu patriótico". Pero el premio a la mala fe se lo lleva el monopolio mediático emblema: Clarín. La tapa del diario del 26 de mayo fue "Bicentenario: Festejo histórico, más allá de las diferencias". Perdón: ¿a qué viene eso de "más allá de las diferencias"? A ver, ¿hay alguna circunstancia o acontecimiento histórico al que pueda no aplicársele esa frase condicional? En toda, absolutamente toda movilización popular, se registra siempre un determinado grado de coincidencia mínima, crítica, que justifica la concurrencia, "más allá de las diferencias".
Pero lo importante, lo destacable, es la concurrencia. Es lo que define. Si las diferencias son lo que definen, no se concurre. Así de sencillo. Tanto es así que hasta el propio 25 de mayo de 1810 implicó una movilización popular "más allá de las diferencias", que las hubieron y serias. El afán por echar su litro de ácido tendiente a desacreditar al Gobierno Nacional, cueste lo que cueste, llevó al monopolio mediático Clarín al extremo del ridículo. La más grande movilización registrada en toda la historia argentina, más de seis millones de personas en cuatro días, más de dos millones de personas el último día, en la que no se registró en la concurrencia ningún cántico adverso al gobierno, ningún insulto, ninguna agresión, ninguna crítica, y vaya si pudo haber condiciones para hacerlo de la manera más impune, Clarín lo que destacó en el título de tapa fue que eso ocurrió "más allá de las diferencias". Como si la gente
hubiera hecho un esfuerzo notable por sobreponerse a sus "diferencias" y concurrir a la movilización como una suerte de sacrificio. El pueblo se movilizó masivamente porque está contento. Quien no está bien, quien no está contento más que triste, no sale a festejar nada ¿Qué diferencias registró Clarín como para mencionar ese título? Si es que se trata de un medio serio. ¿Qué relevamiento de opinión realizó durante esos días y exhibe para afirmarlo? Ninguno. Clarín no es serio. En realidad, ¿quiénes son los que tienen diferencias con este Gobierno? ¿La gente que masivamente concurrió a los festejos y disfrutó a rabiar, o los medios masivos de desinformación sistemática y, agreguemos, ya ridícula? No hace falta que lo aclare, el pueblo, la gente, no somos estúpidos.
(*) Abogado penalista, ex concejal de Lomas de Zamora; integrante de Conciencia Al Sur (CONSUR), Grupo de Reflexión y Gestión.
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular