[R-P] Director de El Mundo de España pide el fusilamiento en situ de los saqueadores en Chile
Fernando Cassia
fcassia en gmail.com
Jue Mar 4 04:04:43 MST 2010
4 de Marzo de 2010
La curva de aprendizaje de Chile
John Muller, Director adjunto del diario El Mundo de España
<http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/03/04/la-curva-de-aprendizaje-de-chile/>
El terremoto del 27 de febrero y los maremotos posteriores destruyeron,
según los cálculos mas optimistas, el 10% del Producto Interior Bruto de
Chile (unos 17 mil millones de dólares). La organización de evaluación
de daños Eqecat estimó que el coste material de la tragedia oscilará
entre 15 mil y 30 mil millones de dólares. El presidente electo,
Sebastián Piñera, ha manejado una cifra similar.
Desgraciadamente, las multinacionales ya han tomado nota de esta
secuencia catastrófica que ha vivido Chile. Así es de frío el dinero.
Pero el peor legado de esta catástrofe es que ha puesto en evidencia
cuál es el verdadero riesgo-país de Chile. Este no reside en su sistema
político o en su economía, sino en el castigo de una Naturaleza
ingobernable que probablemente se vuelva a manifestar con esta misma
crudeza dentro de 20 o 25 años. La única manera de neutralizar este
factor o al menos aminorar sus efectos es demostrando que hemos
aprendido algo de tragedias anteriores. Pero eso no ha ocurrido.
Cuando Amaro Gómez-Pablo comenzó a retransmitir el saqueo del
supermercado Líder de Concepción recordé que debido al terremoto de
marzo de 1985 comprobé que la legislación chilena del estado de
catástrofe permitía el fusilamiento in situ de aquellos que fueran
sorprendidos saqueando o en actos de pillaje. Me pareció una medida
extremadamente severa y la atribuí a la arbitrariedad en que vivíamos en
aquellos años. Sin embargo, pronto un jurista me hizo ver que esa ley
databa del terremoto de 1939 y quizás de antes.
No pretendo promover el fusilamiento de nadie, pero esta norma jurídica
era fruto de un aprendizaje práctico de la sociedad chilena. Quizás hoy
la medida, por su exagerada dureza, nos parezca extemporánea, pero eso
mismo debería hacernos ver que allí estaba la constatación de que
nuestros abuelos ya sabían que hay una relación bastante frecuente entre
catástrofe y pillaje. Por alguna razón esto, que fue aprendido
dolorosamente en 1939, en 1960 y en 1985, fue ignorado esta vez por el
Gobierno. No quisiera pensar que el Ejecutivo no quiso declarar el
estado de excepción y desplegar al Ejército por temor a que se produjera
un reflejo de hace más de 20 años. ¡Eso sí que sería vivir instalado en
la ideología y en el pasado!
La Presidenta, que es médico, no supo diagnosticar la crisis con
exactitud precisamente en un asunto que era de su exclusiva competencia.
Salió el sábado ofreciendo aspirinas cuando tenía entre manos una grave
fractura. No sólo una fractura tectónica, sino una fractura expuesta
donde se veía el hueso de las desigualdades sociales y de las ligerezas
con que Chile se ha ido haciendo trampas en los últimos años. La
quebradura ha dejado a la vista la frivolidad de algunos ministros que
jugaban minutos de descuento y la desvergüenza de quienes pusieron arena
donde había que poner acero y después dicen que los edificios torcidos
son como la Torre de Pisa.
Pero la gestión de la crisis estaba en manos del Gobierno. Se puede
excusar el lenguaje frívolo o la burocrática respuesta de La Moneda a
la ayuda internacional que acudió generosa y se encontró con una puerta
en las narices, pero no se puede excusar el retraso a la hora de
garantizar la seguridad en las VII y VIII regiones. Sobre todo cuando se
acababa de comprobar en Haití que sin seguridad no hay ayuda humanitaria
posible.
Como tampoco se puede excusar el diálogo obtuso entre la Marina y Onemi,
utilizando medios de comunicación impropios, que condujo a la
desactivación de la alerta de maremoto. No es serio que la Presidenta se
limite a valorar la testosterona desplegada por el jefe marino para
admitir un fallo. Estos errores se pagan con dimisiones. El Estado tiene
la obligación de garantizar que estas instituciones funcionaran con los
más altos estándares.
Desgraciadamente, las multinacionales ya han tomado nota de esta
secuencia catastrófica que ha vivido Chile. Así es de frío el dinero. Es
verdad que pese a los huracanes, Miami es una ciudad atractiva para el
capital global. Pero también es verdad que temporada tras temporada
mejoran las medidas de alerta temprana, la organización cívica y hasta
los seguros, que viven de la desgracia ajena, se han refinado hasta
extremos de gran complejidad. Hay un aprendizaje comprobado.
Entiendo que muchos chilenos estén hartos de la crítica. El estrés
social y el sufrimiento ha sido extremo, pero ésta es la única forma de
aprender de las tragedias y de que todas esas injustas muertes no hayan
sido inútiles. Callar ahora sería irresponsable.
20 Comentarios
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular