[R-P] [Gabriel Fernández] La comunicación argentina al filo de su propia historia

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Dom Jun 27 14:31:55 MDT 2010


/La Nación, Clarín, y un mundo cultural que está emergiendo/

La comunicación argentina al filo de su propia historia

por Gabriel Fernández *

La situación de las empresas que orientan los diarios Clarín y La
Nación, así como la de sus directivos, es lo suficientemente grave
como para merecer algunas consideraciones que sitúen el problema. El
presente de esas compañías es más complejo que el que viviera RCTV en
Venezuela, reconocido órgano golpista, y que el de cualquier espacio
comunicacional en el mundo.

Ya no se trata sólo, aunque sea muy trascendente, de la Ley de
Servicios de Comunicación Audiovisual que comenzará a regir esta
semana. Esa normativa legal, debatida púb licamente por la comunidad y
aprobada en el Congreso, ha sido trabada irregularmente por jueces
cooptados por los monopolios del sector.

Pero si eso configura un asunto polémico, que deberá derivar en un
rebalance del sistema judicial argentino, los otros puntos que se
sustancian ante la Justicia no son menores. Por varios motivos que
vale tomar en cuenta.

En principio, al revelarse el modo explícitamente delincuencial a
través del cual La Nación y Clarín se apoderaron de las acciones de
Papel Prensa, la posibilidad de politizar los sucesos se ha limitado
notablemente. Los días grises y las lloviznas no alcanzan para opacar
la luz emitida por el Testimonio Papaleo acerca del camino seguido por
esas empresas para convertirse en líderes.

En La Señal consultamos varios abogados y especialistas en la cuestión
y nos indicaron que de corroborarse aunque más no sea parcialmente las
declaraciones acusatorias, hay razones de suma potencia para disponer
el procesamiento y la condena de los protagonistas que operaron en
beneficio de esos dos medios.

Los potenciales imputados han de pensar parecido porque los pedidos de
asilo a los Estados Unidos, Chile y Uruguay que circularon
soterradamente con insistencia la semana anterior, permiten inferir
que tienen dudas sobre las proyecciones de sus defensas.

A usted le consta, lector, que más allá de la propaganda
-precisamente- en la Argentina sigue rigiendo el respeto a la
propiedad privada y a la inversión de los particulares. Hasta
podríamos decir, entre nosotros, que sigue rigiendo en exceso.

Carece de sentido, entonces, hablar de una persecución o censura del
Estado contra los medios. No tiene validación argumental estimar que
se trata de una objeción a la libertad de prensa. Lejos de eso, a
todos nos consta el continuo ataque, en muchos casos sin más pruebas
que una opinión ideológica, de esos medios contra el gobierno y contra
referentes políticos, sociales, e incluso culturales y deportivos.
Ditirambos lanzados libremente.

Y en ese marco, se debe incluir otro delito gravísimo: el de
apropiación de menores, pero también el de interferir con el
esclarecimiento de la situación, por parte de la directora de Clarín,
Ernestina Herrera de Noble y sus secuaces.

Acá no hay, cabe insistir, un "populismo" que daña la libertad de
informar. Existe un razonable requerimiento de la Justicia, que
canaliza una inquietud de la sociedad, para conocer la identidad de
dos menores secuestados durante la dictadura y la responsabilidad de
los apropiadores.

En conjunto, el panorama brinda un cuadro de difícil reversión: Ley de
Medios en vigor, Papel Prensa en discusión, Clarín en problemas.
Aunque no lo veamos tan claro hoy, porque persiste la hegemonía
comunicacional de esas empresas, es claro que estamos atravesando un
período que derivará e n un esq u e ma cultural mucho más genuino,
abierto, democrático y creativo.

No puede una Nación como la Argentina, un gran país sacudido pero
alzado, seguir dominado informativamente por empresarios que
cooperaron con un régimen de facto, que se hicieron grandes a través
de delitos ostensibles y que participaron directa o indirectamente en
secuestros.

Aun cuando la impunidad venciera, la credibilidad de estos medios
saldría seriamente dañada. Y si las condenas son dignas, ni hablar.
¿Con qué autoridad Clarín o La Nación llevarán adelante denuncias de
corrupción? ¿Con qué autoridad hablarán del bien público, la seguridad
y la honradez?

Desde hace tiempo que la presencia popular en internet ha debilitado
la necesidad de pedir de rodillas la publicación de una gacetilla de
diez líneas en un gran diario. Hace unos años ya que esa labor ha
permitido que las talentosas voces silenciadas emitan textos, músicas,
imágenes sin hacer esperas humillantes en las antesalas de las
poderosas redacciones. Es natural que ese potencial emerja de una vez
y obtenga carta de ciudadanía en el papel diario, las pantallas y los
diales.

La eclosión de creatividad y verdad que está por surgir asombrará a
propios y extraños. Por estos días la Justicia tiene en sus manos
decisiones que pueden apurar ese nuevo big bang inteligente y
emocional. Pero aunque esa borrosa instancia decline su decencia, el
Bien está hecho. Y el césped verdeará llegada la estación adecuada.

* Director La Señal Medios (TV, Radio y textos en la web)
lasenialmedios.blogspot.com



Director
Gabriel Fernández



Coordinador

Daniel Glancszpigel

ENTRAR AQUÍ

lasenialmedios.blogspot.com



También podés entrar por el buscador

de Google o Yahoo poniendo:

La Señal Medios



Y escuchá

La Señal Radio

Lunes a Viernes 19 hs.

en Radio Gráfica FM 89.3 Mhz

o por internet en

www.radiografica.org.ar




--

Néstor Gorojovsky
El texto principal de este correo puede no ser de mi autoría




Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular