[R-P] ¿Qué es más grave, ser un criminal o que se note?
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Mar Jul 27 07:31:03 MDT 2010
Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1288545&origen=NLTitu
La filtración de archivos secretos
Estupor en EE.UU. por las revelaciones sobre Afganistán
Los documentos reconocen crímenes de guerra
Noticias de Exterior
Martes 27 de julio de 2010
Silvia Pisani
Corresponsal en EE.UU.
WASHINGTON.- La mayor filtración de documentos secretos en la historia
de Estados Unidos ha dejado expuesto un devastador retrato de la
verdadera situación de la guerra en Afganistán.
Asesinatos de civiles, descripción de crímenes de guerra y sospechas
de que, en realidad, Estados Unidos está "ayudando al enemigo", dado
que posiblemente su aliado Paquistán ampare a "elementos de la
insurgencia" afgana, están causando una ola de estupor general.
La indignación va de derecha a izquierda e instaló en el foco de la
escena una guerra tan larga y penosa, la de Vietnam, que ya nadie
quiere recordar.
* Foro: ¿Cuáles son las claves del gobierno de Barack Obama?
Llevará semanas evaluar el contenido de los más de 90.000 documentos
de guerra difundidos anteayer en el sitio web WikiLeaks. Pero lo
primero que llamó la atención fue la sospecha de que se está frente a
"crímenes de guerra" cometidos por tropas norteamericanas. El
presidente Barack Obama permaneció ayer en silencio. Pero sus
colaboradores condenaron la filtración como un hecho que "pone en
riesgo la seguridad del país" y de las tropas, según dijeron su
vocero, Robert Gibbs, y el consejero de Seguridad Nacional, James
Jones.
La Casa Blanca no quiso hablar de eso, pero el responsable de la
difusión -y pesadilla de la Casa Blanca y de varios gobiernos- está
convencido de ello. "De los elementos que tenemos surge claramente que
estamos frente a crímenes de guerra", dijo Julian Assange, fundador de
WikiLeaks, el sitio de Internet en el que se publicó la información
(ver aparte). "De todos modos, corresponderá a la justicia determinar
si esto es así", concedió este ex ciberpirata de 39 años, que dijo
tener muchos "más documentos" en su poder y que se negó a revelar la
fuente.
Su conferencia de prensa de ayer en Londres posiblemente haya batido
el récord de atención entre funcionarios de gobierno en tres capitales
al mismo tiempo -Washington, Londres e Islamabad-, donde, sin embargo,
fue catalogado de "sinvergüenza".
La posible comisión de crímenes de guerra -asesinatos de civiles a los
que se disparó desde helicópteros y muertes de militantes planificadas
fríamente- se suma al otro escándalo de la filtración: la sospecha de
que Paquistán, aliado de Estados Unidos en la guerra de Afganistán,
colabora con el enemigo.
"Paquistán colabora con los talibanes mientras acepta la ayuda de
millones de dólares de Estados Unidos", dicen los documentos
filtrados. "El gobierno paquistaní afirma que se esfuerza por
controlar sus servicios de inteligencia para evitar que colaboren con
la insurgencia. Pero yo creo que ni siquiera lo ha intentado", disparó
Paula R. Newberg, directora del Instituto de Diplomacia de la
Georgetown University.
Sobre llovido, mojado: semejante información se conoció al mismo
tiempo en que el almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor
Conjunto, comunicó mayores bajas de las fuerzas de la OTAN en
Afganistán. Y, además, admitió que un bombardeo aliado la semana
pasada mató a 52 civiles.
La catarata de documentos, entregada por WikiLeaks hace unas semanas
en exclusiva a The New York Times , The Guardian y Der Spiegel ,
provocó indignadas reacciones en Londres y en Islamabad. "Es evidente
que a los aliados de Washington se les hace difícil hacer frente a
esto", decía ayer la CNN.
Con una visión más crítica, Fox News -más próxima a los republicanos-
cargaba sobre "la falta de visión y de manejo" del gobierno de Obama
en Afganistán. Y la coincidencia para unos y otros fue que el tema se
instaló como prioridad en la agenda informativa.
"La filtración es alarmante", dijo Gibbs, que trató de orientar el
debate hacia la difusión "ilegal" de los documentos. Parte de la
indignación se centró en el "riesgo" que la información significaba
para las tropas de Estados Unidos en la zona. "Alguien, por candidez o
con toda la intención, les acaba de suministrar a los talibanes un
listado de sus enemigos", protestó la demócrata Jane Harman, en un
clamor generalizado.
Tan generalizado como el que ayer potenciaba las dudas sobre el
sentido de que Estados Unidos permanezca en Afganistán en estas
condiciones, trabajando para el enemigo y a un costo feroz en vidas
(ver aparte).
Fue imposible atenuar el golpazo. "Vamos a necesitar semanas, si no
meses, para evaluar el daño", dijo el vocero del Pentágono, Dave
Lapan. "Hay vidas en juego."
Los documentos incluyen escabrosas descripciones sobre asesinatos de
civiles, entre ellas, los realizados por una unidad secreta de
operaciones especiales, llamada Task Force 373, contra lo que
autoridades norteamericanas consideraban "blancos insurgentes y
terroristas de alto valor". Algunos de los operativos provocaron la
muerte de civiles afganos.
Entre los asesinados por la unidad secreta figura Shah Agha, al que se
considera un agente de inteligencia, además de un combatiente libio,
Abu Lait al-Libbi, descripto en los textos como un alto líder de
Al-Qaeda.
Assange dijo que el poder del material radica en su acumulación de
pequeños detalles previamente desconocidos sobre la guerra en
Afganistán. "La historia real de este material es que se trata de una
guerra; es una cosa tras otra. Son los pequeños eventos continuados,
las muertes continuas de niños", declaró.
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Néstor Gorojovsky
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