[R-P] RAVENTOS Y SARLO UN SOLO CORAZÓN

hugopresman en yahoo.com.ar hugopresman en yahoo.com.ar
Dom Jul 25 08:49:47 MDT 2010


Instituciones  y destituciones

Mauricio Macri, gobernador de la Ciudad Autónoma de Buenos aires, uno de los 
distritos más importantes de la Argentina,  y candidato potencial a la 
presidencia del país en las elecciones del año próximo, ha decidido devolver 
abiertamente los golpes  que, a su juicio, le viene lanzando Néstor Kirchner 
para eliminarlo tempranamente de esa competencia.
Parte sustancial de esos ataques -considera el jefe de gobierno porteño-  es 
el procesamiento dictado por el juez federal Norberto Oyarbide, el mismo 
que, en tiempo record y eludiendo pasos procesales, absolvió al matrimonio 
presidencial de las imputaciones de enriquecimiento ilícito. Sin agregar 
argumentos a los ya expuestos por ese  magistrado - que habían sido 
considerados "un mamarracho" inclusive por adversarios locales de Macri- la 
Cámara constituida por los jueces Jorge  l.  Ballestero,  Eduardo Freiler y 
Eduardo  Farah ratificó por unanimidad la sentencia de Oyarbide. Para un 
sector de los adversarios porteños del Jefe de Gobierno, un  fallo 
insustentable, apoyado en  conjeturas y en la  ausencia de investigación de 
aspectos significativos puede convertirse en  un instrumento correcto si 
lleva la firma de tres magistrados en lugar de uno.  En la legislatura 
porteña conviven, más allá del Pro, 13 bloques (varios de ellos 
unipersonales).  Muchos de esos adversarios  quisieron, usar en beneficio 
propio la maniobra de erosión que Macri le atribuye a Kirchner y reclamaron 
de inmediato medidas. La mayoría de ellos coincidían en que el jefe de 
gobierno debía dejar su cargo (por licencia, renuncia o a través de juicio 
político) otros se contentaban con  reclamar una comisión investigadora que 
lo mantuviera por meses  en el banquillo de los acusados.
Ante una agresión conducida desde la jefatura kirchnerista destinada a 
aniquilarlo políticamente, Macri decidió una  contraofensiva que hace blanco 
en la responsabilidad del propio Néstor Kirchner y que apela directamente a 
la opinión pública: reclama que la Justicia abra urgentemente la vía del 
juicio oral  para defenderse ante el escrutinio de la sociedad y los medios 
de comunicación(y para  hacer desfilar por el tribunal a los personajes que 
el juez Oyarbide se negó a convocar).
 Macri se siente seguro para afrontar el juicio: la mismísima Elisa Carrió, 
que desde el comienzo de este capítulo lo trató con poca piedad, admite que 
los cargos con que se procesa al Jefe de Gobierno "no son pruebas 
suficientes para una condena, debe ser absuelto".  Carrió también interpreta 
ahora (después de que Macri inició su firme respuesta) que el ataque contra 
el jefe de gobierno es "una jugada de sectores de la SIDE y de la Policía 
Federal", aunque considera que esa  maniobra  "es usada pero no promovida 
por el Gobierno nacional".  ¿Habrá que suponer en este caso que  operaciones 
de semejante envergadura se han desarrollado con autonomía del  jefazo de 
Olivos? ¿Habrá que imaginar un comando independiente que por las suyas, sin 
control o mando superior, se dedica a conspirar contra un gobernador y 
propicia exitosamente  fallos judiciales en su perjuicio?  Esa sería la 
descripción descarnada de un  cuadro de desgobierno y habría que extraer 
todas las conclusiones que esa situación reclamaría.
En el terreno local, Macri les pidió a sus legisladores que le promuevan el 
juicio político, para poner así en marcha una investigación que -porque ya 
ha habido antecedentes en el distrito-  está institucionalmente  ordenada en 
sus funciones, en sus objetivos y en sus plazos de funcionamiento. La jugada 
desconcertó a todos sus competidores y hasta los que horas antes  anunciaban 
la perspectiva del juicio político pasaron a rechazarla. La Coalición Cívica 
estimó que Macri está "sobreactuando". Elisa Carrió se preguntó: "¿En qué 
país del mundo se ve que los partidarios de un gobernante piden su 
destitución y la oposición se resiste?".  En rigor, los partidarios de Macri 
piden el juicio político, no la destitución: ellos apuestan a que el juicio 
concluirá liberando al jefe de gobierno de los cargos que se le imputan.

El bumerán de la confrontación
Hubo un tiempo en que táctica de la confrontación y la polarización le daba 
buenos resultados a Kirchner. Sobre todo porque  aquellos a quienes  ponía 
en la situación de enemigo eran débiles o renunciaban a pelear. A partir del 
año 2006 ese fenómeno cambió de signo. El intento de polarizar en una 
situación local (el plebiscito misionero en el que su gobernador protegido, 
Carlos Rovira, se jugó a la reelección indefinida) terminó en una 
contundente derrota a manos del eclesiástico Joaquín Pigna, que le hizo 
frente. La polarización con el campo en 2008 encontró también un 
contrincante que no se desbandó, sino que dio pelea., Y la ganó en toda la 
línea. La victoria política del campo  se reflejó en la victoria electoral 
de la oposición en 2009: Kirchner perdió el control del Congreso y empezaron 
a manifestarse fisuras en su frente interno, que pronto se tradujeron en 
renuncias, alejamientos y  crisis.
La decisión de Macri de devolver los golpes surge probablemente del análisis 
de esos antecedentes: enfrentar los ataques de Kirchner es la manera de 
detenerlos y da réditos en el  terreno político. Las encuestas que 
velozmente salieron a medir la repercusión de la actitud del jefe de 
gobierno le asignan un respaldo 6 puntos más alto que el que tenía una 
semana antes.
Si se observa la situación con una mirada sistémica, más allá de 
especulaciones facciosas, puede observarse que  todo retroceso que se 
provoca a Kirchner -lo encabece quien lo encabece- es un espacio que gana el 
conjunto del arco opositor (sin excluir  a esa oposición latente que todavía 
se mantiene dentro del  campo del oficialismo, esperando el momento oportuno 
para evadirse).
El señor de Olivos no ignora que sobre su frente operan las poderosas 
fuerzas de la centrifugación. Lo paradójico reside en que él mismo es el 
principal motor de ese proceso. Cuando convoca a concejales de todo el país 
puenteando y asediando a jefes territoriales de cuya fidelidad duda, les 
confirma a muchos de ellos la vocación de fuga: es  duro convivir con un 
jefe insaciable a la hora de su declinación.
Esas dudas sobre la confiabilidad ajena son las que impulsan a Kirchner a 
reconcentrarse en un círculo estrechísimo. En la última semana participó en 
un acto destinado al protagonismo de su hermana Alicia. "La está lanzando a 
una gobernación", susurran a su lado. ¿Acaso está  empezando a medir a 
Alicia Kirchner en la provincia de Buenos Aires? La duda carcome a muchos 
operadores de ese distrito. Mucho más desde que la presidente ha comenzado a 
insinuar  su propia voluntad de reelección. Si Cristina vuelve a querer la 
presidencia, ¿a qué va a aspirar Néstor? "Tal vez a la  provincia de Buenos 
Aires", presumen los dizque conocedores de su pensamiento íntimo. 
Evidentemente la provincia de Buenos Aires  es una espina  en el corazón de 
Kirchner. Todavía no ha cerrado la herida de su derrota de hace un año en 
ese distrito. Y allí está una clave fundamental de la política argentina.
En Olivos se notificaron esta semana de que Kirchner no conseguirá meter en 
el corral de la interna del PJ al peronismo disidente. Eduardo Duhalde está 
proponiendo que el justicialismo anti-K  haga su propia interna, pisando 
sobre un programa  común  y un compromiso de solidaridad interna. El sector 
cuenta con varios aspirantes a la presidencia, además de Duhalde: ya han 
manifestado su voluntad de competir Felipe Solá y Alberto Rodríguez Saa. 
Puede haber otros. Muchos aguardan aún una palabra de Carlos Reutemann.
Con el peronismo federal presentando  su propia alternativa  (seguramente en 
un frente con el Pro y otras fuerzas aliadas), el aislamiento kirchnerismo 
se habrá ampliado. La oposición panradical (UCR más Coalición Cívica más 
socialismo), el centroizquierda que simboliza Fernando Solanas y el 
Peronismo Federal le impedirán  cumplir con la  gran ilusión de alcanzar 
tantos votos como para no sólo salir primeros, sino para hacerlo en las 
condiciones que eviten una segunda vuelta.
Jueguito para la tribuna
Las especulaciones electorales sobre un comicio que está a más de un año de 
distancia, la cinchada con Macri y las operaciones de prensa que  elaboran 
con perseverancia las usinas oficiales permiten en cualquier caso al 
oficialismo hacer tiempo y sustituir en la atención de los medios algunos 
temas muy molestos: las investigaciones sobre altos funcionarios (Jaime, De 
Vido, las embajadas paralelas, la causa de los remedios truchos, los aportes 
a la campaña electoral del Frente para la Victoria), los temas fuertes que 
analiza el Congreso (cambios en el Consejo de la Magistratura, 
reconocimiento del 82 por ciento a los jubilados, el fin de los 
superpoderes).
Entretanto se extiende lo que podría considerarse una señal creciente de 
acción directa y deterioro institucional. En Jujuy, Milagro Sala, una 
protegida  del gobierno nacional, ocupa tierras por la fuerza y hace 
"justicia" por mano propia; en Bragado,  provincia de Buenos Aires, se 
atenta contra silos-bolsa  que contienen miles de toneladas de maíz y soja. 
La SIDE hace saber que no  se dejará controlar por la Comisión Bicameral que 
tiene esa misión; el gobierno está aplicando de hecho la ley de medios que 
jurídicamente está suspendida por un fallo judicial. La Corte Suprema 
todavía no ha podido hacer que se cumpla su intimación a la provincia de 
Santa Cruz de que reponga al Procurador Eduardo Sosa en sus funciones. En 
fin, el eje  de la institucionalidad remanente, la presidencia de la Nación, 
está, al menos parcialmente, desvirtuada por el ejercicio del paralelismo 
conyugal.

La reconstrucción de la institucionalidad es uno de los puntos que reclaman 
un acuerdo básico de las fuerzas políticas. Esta institucionalidad perforada 
por  los ejercicios de poder de hecho  es  una de las causas principales de 
que la Argentina no pueda aprovechar  en igual medida que sus vecinos el 
viento de cola que el mundo y la región le proporcionan.
El Informe Mundial de Inversiones 2010 de la Conferencia de las Naciones 
Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) presentado esta semana señala 
que las perspectivas de entrada de la inversión extranjera directa en 
América Latina "están mejorando en 2010, pues la región está superando con 
relativa rapidez la crisis financiera y económica mundial". El informe 
indica que "al primer trimestre de 2010 los ingresos de capitales aumentaron 
un 20% respecto a igual período del año anterior.
Argentina, uno de los mayores productores de alimentos y biocombustibles del 
mundo no se beneficia de esa tendencia como debería. El país, que supo ser 
apenas años atrás el primer receptor de inversión extranjera del continente 
(y el segundo del mundo en relación con su población  en 1997, detrás de 
China), hoy está quinto, detrás de Brasil, Chile, Colombia y Perú. Claro: el 
país esta ranqueado en el puesto 135 (entre 183) en la tabla de libertad 
económica, una medición que toma en cuenta desde regulaciones estatales y 
burocráticas hasta niveles de corrupción. En esa misma tabla, Chile está 
décimo.
Enfrentar los problemas institucionales del país (es decir: la necesidad de 
reconstruir las instituciones que está deterioradas o devastadas y defender 
las que estén vivas y con buena salud) requiere decisión y -sí-  una pelea a 
todo o nada.

                                                                           Jorge 
Raventos
 


__________ Información de ESET NOD32 Antivirus, versión de la base de firmas de virus 5310 (20100725) __________

ESET NOD32 Antivirus ha comprobado este mensaje.

http://www.eset.com



__________________________________________________
Correo Yahoo!
Espacio para todos tus mensajes, antivirus y antispam ¡gratis! 
¡Abrí tu cuenta ya! - http://correo.yahoo.com.ar





Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular