[R-P] [A. Zaiat] Intenciones
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Dom Jul 11 10:12:04 MDT 2010
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-149287-2010-07-11.html
ECONOMIA › OPINION
Intenciones
Por Alfredo Zaiat
Proyectos legislativos de la oposición que involucran a las cuentas
públicas nacionales están poniendo a prueba a los economistas del
establishment. Se enfrentan al dilema de respetar sus convicciones
ortodoxas o acompañar los deseos políticos de deteriorar el frente
económico de la administración kirchnerista. Como pocas veces, está
quedando en evidencia que esos gurúes de la city intervienen en la
sociedad enmascarados en un saber técnico supuestamente neutro pero
que es eminentemente ideológico. Definición que no los desmerecería si
no ocultaran sus intenciones. Cualquiera de las iniciativas
presentadas en el Congreso por el autodenominado Grupo A hubieran
recibido en otra instancia política el calificativo de “poco serio”,
“inconsistente” o “delirante” por parte de esos economistas. Ahora son
funcionarios del gobierno que apelan a esos términos para referirse a
esos proyectos, como guardianes rigurosos de las cuentas públicas.
Este cambio de roles hace más complejo el análisis del proceso
económico, puesto que la ortodoxia no se ha cansado de señalar lo que
suponen el despilfarro de recursos por parte del Gobierno. Mientras,
la anterior y actual gestión se reconoce en la complejidad de expresar
rupturas y continuidades con la ortodoxia en el manejo de las cuentas
fiscales. A lo que se le suma que corrientes del centroizquierda hacen
cálculos y análisis con la misma lógica de la ortodoxia para arribar a
conclusiones consideradas progresistas, pero que tienen ese vicio de
origen.
La revisión conjunta de los proyectos impulsados por el arco opositor
expone que el principal objetivo es el de desfinanciar al Estado
nacional sin importar la coherencia en materia fiscal, la rigurosidad
conceptual y las consecuencias en relación a la estabilidad económica.
Empezó el año con la resistencia al plan oficial de utilizar unos 6500
millones de dólares de reservas del Banco Central para pagar deuda,
exigiendo el consiguiente ajuste del gasto público para hacer frente a
esos compromisos. Sostenían que era preocupante la expansión fiscal
que implicaba esa medida, equivalente a unos 25 mil millones de pesos,
por el riesgo de alentar la inflación. Esa ortodoxia militante fue
archivada sin pudor con la presentación de varias propuestas para
disponer el 82 por ciento móvil a las jubilaciones. Medida que
significaría una expansión de por lo menos 18 mil millones de pesos en
el año si se aplicara como referencia el salario mínimo vital y móvil.
Se adicionaría un monto similar con el proyecto que obliga a la Anses
a cumplir en forma inmediata con el ajuste de los haberes por el fallo
de la Corte Suprema por el caso Badaro. Este ordenó incrementar 88,6
por ciento las jubilaciones por arriba de la mínima por el período
enero 2002-diciembre 2006. En total, ambas iniciativas totalizan unos
36 mil millones de pesos anuales. En esta oportunidad los abanderados
de la ortodoxia fiscal ocultan su obsesión por la inflación en pos de
un objetivo político mayor: imponer al Gobierno el costo de vetar un
aumento a los jubilados.
Este comportamiento queda también exhibido en otros proyectos:
- Coparticipar el 100 por ciento del denominado impuesto al cheque,
que representaría una pérdida de recursos de unos 10 mil millones de
pesos anuales para el fisco nacional. Iniciativa que ya tiene media
sanción del Senado.
- Distribuir los ATN acumulados entre las provincias por alrededor de
9600 millones de pesos.
- Recuperar para las provincias el 15 por ciento de la coparticipación
que se destina a la Anses, que el año pasado representó unos 14.400
millones de pesos.
- Limitar la posibilidad de reasignar partidas y del excedente
presupuestario estimado en unos 40 mil millones de pesos para este
año.
- Casi duplicar la Asignación Universal por Hijo, lo que equivale a
cerca de 7000 millones de pesos adicionales.
- Eliminar las retenciones al maíz, trigo, sorgo y girasol y
disminuirla al 25 por ciento para la soja. Sólo por la reducción del
Derecho de Exportación a la soja la recaudación del fisco bajaría 8000
millones de pesos.
- Subir los aportes patronales, disminuidos a la mitad en 1993 por
Domingo Cavallo, exceptuando a las pymes, implicaría una mejora de
ingresos por 17 mil millones de pesos.
Esta última medida no es mencionada por la mayoría de la oposición.
Sólo la impulsan fuerzas de centroizquierda. Si bien es una iniciativa
que ayudaría a mejorar la estructura tributaria, en los últimos años
se la ha propuesto en diferentes circunstancias como si fuera la llave
maestra de la cuestión fiscal: para cerrar la brecha financiera, para
“resolver el problema de la pobreza”, para mejorar la asignación
universal, para elevar las jubilaciones. Parece que es una exigencia
excesiva depositarle a esa medida tantas cualidades.
En forma global, esos proyectos –excluyendo el alza de aportes
patronales– se traducen en una merma de recursos de las cuentas
públicas nacionales por 41 mil millones de pesos. A la vez, se exige
una mayor erogación por 43 mil millones de pesos por los aumentos de
las jubilaciones. Con estos números no es muy relevante precisar si la
corriente de análisis es ortodoxa o heterodoxa para concluir que esos
debates legislativos son un despropósito en términos económicos, no
así en el campo político, aunque con objetivos que algunos no se
atreven a confesar.
azaiat en pagina12.com.ar
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Néstor Gorojovsky
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