[R-P] [Proyecto Cruz del Sur] La hora de Sudamérica
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Jue Ene 28 01:45:11 MST 2010
Gentileza Mirta Muragua
Fuente: http://proyectocruzdelsur.org/que_pensamos_sudamerica.html
La hora de Sudamérica
Crisis y oportunidad
Cielito, cielo que si
Cielito de tres por ocho
Que comenzó a desgranarse
Lo mesmo que maíz morocho
Con la crisis financiera en los EUA y su propagación a Europa, se
evaporaron litros de tinta escritos acerca de las bondades y
conveniencia de las políticas que nuestros países –los del Sur-
debíamos adoptar para asegurarnos un futuro próspero y que, sin
embargo, su aplicación significaron un rotundo fracaso, cuyas
consecuencias sufrieron como siempre, los pueblos, la histórica
variable de ajuste de todos estos procesos.
Se dice que a partir de esta crisis, muchas cosas van a cambiar. Como
siempre ocurre, en todas partes están apareciendo los expertos que
nos explican que es lo que ocurrió, porqué ocurrió y cuál es la
solución. En nuestra Argentina también ya hay un coro -bastante
conocido, por cierto- que nos explica la crisis de las “subprime”,
aprovechando –de paso- para alertarnos sobre la aparente
vulnerabilidad de la economía argentina y dar así otra vuelta de
tuerca en los intentos del establishment y de la oposición para
cambiar las políticas de gobierno que tanto les preocupa.
Los tiempos están cambiando
Están cambiando, que bueno
Siempre el mundo será ancho
Pero ya no será ajeno
Si de esta debacle del mundo financiero se sale cambiando, sería
interesante que comencemos a trabajar nosotros –los del Sur- a
discutir el cambio, pero el cambio que más conviene a nuestros
pueblos, y hacerlo a partir de la construcción de nuestras propias
categorías, es decir aquellas ideas, pensamientos, filosofías que nos
expliquen a nosotros, a nuestros pueblos, a nuestras historias.
Tengamos en claro que el G-7 se reúne para solucionar sus problemas,
no los nuestros, y que en esa búsqueda van a intentar -ellos- a
perpetuar su hegemonía y a reformular –para nosotros- el histórico
papel subordinado que nos atribuyen, en una nueva división
internacional del trabajo, y en la cual –como lo enseña la historia-
para ellos es el trabajo y para nosotros, las divisiones.
Parafraseando al General Perón, decimos que a los pueblos de
Sudamérica el siglo XXI nos encuentra UNIDOS, aunque no totalmente
LIBRES. Y desde ese marco de unidad debemos elaborar nuestro propio
destino, que debe ser muy distinto al que nos fijaron nuestros
conquistadores, que llegaron a estas tierras para llevarse, no para
traer.
Para construir esa epopeya que es la liberación de nuestros pueblos,
debemos recordar esa actitud, que la historia nos marcó a fuego desde
el primer paso que dieron los conquistadores en nuestras tierras.
Conquistadores que ya no están, pero hay otros y sus objetivos no son
distintos. Ya en nuestros inicios se decretó la misión de nuestros
pueblos en ese mundo que se ampliaba. Seríamos los proveedores de
materias primas, riquezas y recursos naturales para los más poderosos.
Así las cosas, Argentina fue “granero del mundo”, Brasil productor
de café, Chile de cobre, Bolivia de estaño, Venezuela de petróleo,
Ecuador de bananas, etc. Debíamos asegurar el bienestar y consolidar
el poderío de nuestros conquistadores. Nuestros pueblos debían
esperar otros tiempos. ¿Podemos imaginar que ese tiempo ya llegó?
Hay crisis en el mundo de los poderosos. Se dice que todas las crisis
traen consigo una oportunidad. Convocamos a todos –los del Sur- no a
sólo a profundizar el conocimiento sobre el desarrollo de la crisis,
-que es de ellos- sino a dedicarnos a acordar, a construir, a
consolidar la oportunidad, que es nuestra oportunidad.
Es el momento de seguir trabajando en la ampliación y profundización
del MERCOSUR, en la consolidación de UNASUR, en la diversificación
productiva de América del Sur, transformándolo en un continente
industrial, para terminar con la especialización en la producción
primaria, -de alimentos o minerales- que nos hace crecer
exclusivamente “hacia afuera”. Es el momento de pensarnos
principalmente –aunque no únicamente- como proveedores de nuestros
propios pueblos, que habitan el continente más desigual del mundo,
dónde gran parte de sus ciudadanos viven en la indigencia y en la
pobreza.
Habitamos un continente con amplias reservas de agua dulce y
biodiversidad de la tierra, enormes riquezas en recursos minerales,
energéticos y agroalimentarios. El territorio sudamericano es casi el
doble del de los EUA y somos casi 100 millones de habitantes más que
el país del Norte. Todo ello significa un preciado activo y un enorme
mercado potencial que, como es lógico, es codiciado por los poderosos.
¿No es hora de que nuestros pueblos puedan aprovecharlos dignamente?
Hace casi medio siglo el General Perón llamó a sentar las bases para
la creación de “los Estados Unidos de América del Sur”. Manos a la
obra.
CRUZ DEL SUR
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Néstor Gorojovsky
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