[R-P] Jauretche imperdible, profético y actual
José María Cavalleri
ingcavalleri en yahoo.com.ar
Lun Ene 25 08:18:01 MST 2010
Lean esta carta de 1942!!! que la disfruten
LA "ALVEARIZACION” DEL RADICALISMO
O CUANDO A LA BANDERA DEL REGIMIENTO
LA CONVIERTEN EN LA BANDEROLA
DE LA CANTINA
La muerte de su caudillo configura, para un movi¬miento nacional, un vacío que, a menudo, no logra ser cu¬bierto por la vieja dirigencia y que sólo el pueblo, en po¬deroso y dinámico esfuerzo desde abajo, puede cubrir con hombres nuevos cuyo espíritu revolucionario les permita retomar las viejas banderas y avanzar con ellas profundi¬zándolas y actualizándolas. De ahí las vicisitudes sufridas por el radicalismo a partir de aquel luctuoso 3 de julio de 1933 en que falleció Don Hipólito Yrigoyen, registradas especialmente desde el 2 de enero de 1935, en que for¬malmente se "alveariza" al levantarse la abstención elec¬toral. FORJA nace entonces para rescatar la consecuen¬cia yrigoyenista y hucha para impedir que el movimiento nacional derrotado el 6 de setiembre de 1930, acentúe su declinación convirtiéndose en parte del régimen oligárqui¬co con la consiguiente dispersión y desesperanza de las multitudes A esa lucha, entrega Jauretche
sus mayores esfuerzos y en esa lucha se encuentra, en 1942, con una carta del Dr. Benjamín Abalos, compañero en intento in¬surreccional de Paso de los Libres del año 1933, cuyo contenido evidencia la preocupación e incluso del desáni¬mo del revolucionario, ante la conducción conciliadora y cada vez menos popular, que está caracterizando al viejo Partido de Yrigoyen. La respuesta de Jauretche no tarda y en ella no sólo aparece su tremenda fuerza espiritual que lo lleva siempre a "sacar pecho" y a “luchar alegremente", sino también la agudeza del análisis que pone al desnudo la profunda declinación de radicalismo, el con¬siguiente apartamiento de muchos jóvenes, la defección de la conducción y su incapacidad para actualizar los pos¬tulados revolucionarios, como así también la confianza en que del pueblo habrán de salir las rectificaciones nece¬sarias y el nuevo curso que exige la Revolución para pro¬seguir su marcha.
Escribe entonces Jauretche:
"Buenos Aires, 9 de julio de 1942
"Señor Dr. José Abalos
Rosario
''Distinguido correligionario y amigo:
''A mi vuelta de una gira por el Oeste de la provin¬cia do Buenos Aires me encuentro con su apreciable carta que me proporciona a la vez que la satisfacción de su buen recuerdo, el pesar de encontrarlo un poco pesimista y desesperanzado
''Comprendo la angustia argentina y radical que ate¬nacea su espíritu. No puedo menos que comprenderla pues la he vivido, hasta que este camino de FORJA, en que es¬tamos me dio cauce seguro y firme, rumbo cierto y lo que Yrigoyen llamaba “alegre claridad de todas las certi¬dumbres”.
"Yo no puedo creer que su desesperanza dure, pues es Ud. uno de los pocos políticos argentinos que conserva íntegra la frescura de alma, aquí donde los políticos envejecen prematuramente como los adolescentes viciosos. Ese estado de espíritu por el que Ud. pasa, y que se trans¬parenta en su carta al hablar de que: “jóvenes, maduros y viejos están carcomidos por el mismo mal de desesperanza y de incredulidad”, puede ser superado, por lo menos lo hemos superado nosotros haciendo un planteo actual de lo político. De eso pienso hablarle en estas líneas.
"Electoralismo
''Preví todas las consecuencias del electoralismo y supe que él iba a operar la destrucción de los valores morales del radicalismo, la ruptura de su unidad frente al Régimen fraccionándolo, como ha ocurrido, en intereses lo¬cales, haciendo que los distritos favorecidos por la suerte de algún gobierno se desinteresasen de la de otros distri¬tos para preocuparse exclusivamente de la conservación de sus poderes: que los que lograsen una posición muni¬cipal o parlamentaria se convertirían en los mejores soste¬nedores del orden de cosas creado: que la necesidad de contar con el periodismo para el propio prestigio electo¬ral, haría que los hombres se sometiesen a las directivas de la misma prensa que nos preparó el seis de septiembre; que el radicalismo sería sacado de su planteo claro y sen¬cillo de Causa contra Régimen, es decir de Nación contra anti-nación, de producción y trabajo frente a finanza, de pueblo frente a oligarquía, hasta
el punto de mezclar su bandera con otras banderías, desfigurando su pensamiento.
"Todo esto ha ocurrido y mucho más que no cabe en esta carta, y hoy el radicalismo es una fuerza que mar¬cha a remolque de las directivas de las otras.
"Democracias y 'democracias'
'Así, ha perdido por ejemplo la bandera de la neutralidad yrigoyeniana, que le arrebata Castillo, por haber mezclado ha defensa de nuestra democracia con la defensa de otras democracias que son tan enemigas nuestras como los mismos totalitarios, hasta el punto de que el general Justo, los comunistas, los socialistas y los conservadores de Acción Argentina dicen las mismas palabras que el radicalismo, desde que este ha perdido su idioma propio. Se ha confundido la defensa de la soberanía del pueblo con la defensa de las instituciones en que se ampara el Régi¬men para mantener esta “normalidad institucional” que ahora llaman democracia
''Yrigoyen planteaba estas cosas claramente. Cuando dijo que 'Las autonomías son para los pueblos y no para los gobiernos', expresó precisamente el concepto que sos¬tenemos en FORJA Es lo mismo decir que gobierno del pueblo sin instituciones, es mejor que gobierno de instituciones sin el pueblo.
'Democracia y legalismo
''No otra cosa expresa la doctrina del plebiscito, que no figura entre nuestras instituciones, pero que sin embar¬go es mil veces más democracia que esta farsa que vivimos Pero el radicalismo ha confundido democracia con legalismo, del que lo institucional es expresión, y el lega¬lismo es la habilidad de los tramposos que se hacen leyes para mantenerse y las declaran sagradas. Los tontos son los que habiendo sido despojados se convierten en los admiradores de la legalidad creada para legitimar el despojo.
"La legalidad del Régimen
La habilidad del Régimen, ahora y antes, consistió siempre en crear un aparato legal para canalizar la protesta del pueblo y después, por su Periodismo, su Universi¬dad y su Escuela acostumbrar al pueblo despojado a reverenciar el aparato del despojo. En 1916 el radicalismo cayó en la trampa y en lugar de voltear la legalidad del Régimen, se metió en ella. Bien decía Yrigoyen que él no quería llegar así pues debió llegar para derogarla y crear la nueva legalidad argentina, la de la Causa: una democra¬cia que voltease el aparato de la Finanza, del Periodismo, de la Universidad, de todo lo que obedece a directivas que no son en interés del pueblo y permitiese el surgimiento de lo propio creador de libertad.
'Estado y finanza
''Mientras no comprendamos que hay una super¬estructura que rodea al Estado y lo somete a sus fines, constituida por la finanza no comprenderemos nada. El vigilante no está puesto para cuidar la libertad de los ar¬gentinos sino para impedir que la libertad de los argenti¬nos lastime los intereses de la finanza. Pues bien, tenemos que crear las instituciones de la Causa en que la función del vigilante sea meter la finanza en vereda para que no lastime la libertad del pueblo. De otra manera las mejores intenciones se verán quebrantadas, o serán dejados de la¬do los bien intencionados.
"Libertad de prensa y libertad de empresa
"Hoy no hay, por ejemplo libertad de prensa, sino Libertad de empresa y no me refiero a las limitaciones del estado de sitio. Cuanto más grande es un periódico más depende de los grupos financieros, y los mismos partidos tienen que ir de claudicación en claudicación, pues son los grupos financieros los que proporcionan recursos que obligan; el que no los acepta se coloca en inferioridad de condiciones. Aún en el seno mismo de los partidos, de¬pende del periodismo manejado por la finanza, el prestigio personal; de manera que el nombre y la personalidad no la hace ni la conducta ni la capacidad, sino el elogio de la tal prensa, pues aquel que pretende tener conducta propia está condenado al silencio y a la difamación. Además la rivalidad interna entre los dirigentes hace que se abulten los cuadros de afiliados con masas de hombres que no conocen ni la vida interna ni la calidad personal de los actuantes, y estas masas de afiliados se forman
opinión so¬bre las cosas internas por medio del periodismo, que siempre será adversario del radicalismo en la medida en que és¬te sea radical ¡Ahí tiene a Crítica convertida en árbitro del valor de los hombres y de las ideas en nuestro partido!
"El radicalismo en el poder
''Decía recién que el radicalismo cayó en la trampa ya en 1916, al aceptar la legalidad del Régimen. Fíjese Ud. que nunca tuvo la plenitud del poder para llegar a las transformaciones fundamentales, pues cuando tuvo el Po¬der Ejecutivo le faltó eh Senado; el Poder Judicial que el Régimen declaró inamovible fue en la Suprema Corte el obstáculo de toda reforma grande: y el periodismo organizado sistematizó el ataque en cada circunstancia en que el gobierno parecía moverse haca grandes soluciones.
"Con todo, se hizo mucho, porque estaba Yrigoyen. Pero siempre lo imagino al grande hombre en un esfuerzo desesperado haciendo su obra mientras le traba los brazos y las piernas el pulpo de la legalidad del Régimen, que no consiste solamente en las leyes sino en los poderes de so¬borno y seducción; esta el dinero de las sociedades anóni¬mas, el prestigio de los altos círculos sociales, las altas tri¬bunas, el elogio periodístico, quebrantando la reciedumbre del ciudadano para hacer del radical un sometido, una especie de mitrista, como esto que ahora padecemos, cuando en las tribunas radicales se hace el elogio de don Bartolo, de Pellegrini y hasta de Roca,
"La sociedad anónima en el gobierno
"El error esta, en creer que el Régimen es el grupo de hombres que maneja los partidos de la concordancia, cuando estos son sus meros instrumentos. Es como creer que en Francia gobernaban los partidos y no las doscientas familias
''Pero aquí es peor, porque ni siquiera son familias. Las que gobiernan son sociedades anónimas, frías creacio¬nes del dinero, sin sangre, sin corazón, sin ley, sin patria. Y para peor con su asiento principal fuera del país y obe¬deciendo a directivas políticas que sirven fines imperiales.
''Los germanófilos y aliadófilos que tanto se apasio¬nan por los gringos aquellos, se empeñan en no saber que para unos y para otros, nosotros somos negritos misera¬bles destinados a la servidumbre.
"El 6 de setiembre
"El radicalismo fue la revancha contra todo eso y se quedó enredado en la legalidad.
"Fíjese Ud. Dr. Abalos, que lo ha vivido: Ud. era Ministro de Obras Públicas y de su despacho salían el pro¬yecto de la Ley de Caminos y el de Nacionalización del Petróleo. Pues bien, Yrigoyen plebiscitado, no tenía mayoría en el Senado por la legalidad del Régimen que era más fuerte que la voluntad del pueblo. Para tenerla hubo que hacer lo de San Juan y Mendoza ¿Pero qué ocurrió?. El 7 de septiembre se elegían los cuatro senadores que darían la mayoría. E1 6 el gobierno estaba preso
“¡Estamos discutiendo todavía las responsabilidades del 6 de septiembre!
''Ud. tuvo una cuestión caballeresca con Enrique Martínez . Estamos discutiendo si hubo o no traición: ¡ Sí !, la hubo, pero eso no es lo importante.
"Siempre que aceptemos la legalidad del Régimen seremos traicionados, ayer en el gobierno, hoy en la opo¬sición. Pero no busquemos la causa en el pequeño detalle de la traición. Que es el producto del poder de soborno del Régimen, al que hay que cortarle las manos y la cabeza de un sólo tajo, como al monstruo de la Leyenda, porque sinó le vuelven a crecer.
''Si no hubiera sido Martínez hubiera sido otro. Su actitud no fue causa sino efecto. No hubiera Ud. mandado al Congreso la Ley de Caminos, no hubiera mandado La Ley del Petróleo, no hubiera, en una palabra querido hacer Patria y no habría habido 6 de septiembre. Ni De Tomasso hubiera tenido dinero y propaganda para ganar las elecciones de 1930, ni el periodismo hubiera realizado la cruel campaña que realizó, ni los pocos militares conspiradores hubieran encontrado el ambiente de la conspira¬ción. El 7 de septiembre de 1930 Yrigoyen iba a tener mayoría en el Senado para sancionar sus leyes. El 6 estalló la Revolución. Más vale para entender la política argenti¬na, recordar la coincidencia de estas dos fechas que andar haciendo averiguaciones minuciosas
"Régimen y causa. Radicalismo e Intransigencia
''El radicalismo es la Patria y cuando el radical em¬pieza a sentirse más radical que argentino es que ha deja¬do de ser radical. Así formamos a nuestros muchachos en FORJA
''Comprendiendo la política en las grandes líneas, no hay error posible porque lo que extravía es la minucia. Volvamos al planteo primario: el Régimen y la Causa, oposición irreductible entre la oligarquía, instrumento del gobierno de la finanza, y el pueblo. Del carácter irreductible de esa oposición nace la intransigencia que no es con un partido u otro, sino con el sistema. La intransigencia obliga a no coparticipar en el sistema, a no entrar en su legalidad.
''De aquí que el único método posible de la intransigencia es la abstención.
"Las instituciones del Régimen o la democracia de Culaciati
''Pocos días antes de la elección del 7 de Septiembre último en Buenos Aires, me encontré con el Dr. Pueyrredón en un tren: se manifestó terrible adversario del gobierno y le dije entonces, en un momento en que el des¬prestigio del Poder Ejecutivo era total, mucho mayor que ahora, en que tiene algunos puntos de apoyo: 'Produzcan el día de la elección algunos hechos violentos: a lo mejor se crea un caos que saque al Ejército de los cuarteles, aunque no sea para el radicalismo, ya que lo peor que le pue¬de pasar a éste es que siga destruyendo su moral de lucha en el manoseo de los fraudes que lo coloca al borde de la burla y del ridículo: fíjese que el vejamen desprestigia mientras que la cárcel y el exilio enaltecen'. Me contestó: 'Y si caen las instituciones. . .?' Esta frase de Pueyrredón refleja la realidad de este radicalismo: es el encargado de cuidar las instituciones de los otros. Es el encargado de impedir que caiga la
democracia de Culaciati.
''¿Quiere Ud. mejor prueba de que la legalidad del Régimen, es una trampa fatal para el radicalismo?
''Este no es un planteo teórico sino confirmado por los hechos. Ahí tiene el caso de Córdoba.
“El radicalismo de Córdoba es el más decoroso y digno del país y sus conductores me son altamente respe¬tables, pero no pueden hacer otra cosa que lo que hacen: gobernar honestamente y atreverse con algunas reformas de orden puramente provincial. Podrían levantar una gran bandera, convocar a su alrededor las reservas morales del radicalismo y organizar sobre esa base la resistencia al Ré¬gimen. Pero no podrán hacerlo pues donde se conviertan en un peligro para el orden de cosas exisistente perderán el gobierno de Córdoba y, así, el Dr. Sabattini se ve obligado a una política cautelosa, muy por debajo de sus posibilidades y arrestos, no por él mismo, sino por la conservación de la situación de Córdoba donde los propios amigos se le volverían en contra si la comprometiese.
''Créame que veo con angustia la dificil situación del Dr. Sabatini y los hombres jóvenes que lo rodean, pues a ellos no se les puede escapar que el Régimen los va a ir bloqueando, destruyendo el radicalismo diistrito por distrito, para darle puntilla cuando lo hayan circunscripto a Córdoba. Son demasiado inteligentes los hombres de Cór¬doba para no verlo, pero no tienen otro camino por aho¬ra, que el señalado. Tan caro cuesta lograr un gobierno dentro del Régimen.
"Pueblo y ejército
"Se queja Ud. 'de que los brazos armados parecer sensualistas' y de que todos, jóvenes, maduros y viejos es¬tén desesperanzados y sin fe
"Yo no comparto ninguno de sus puntos de vista al respecto y confío hoy mas que nunca, después de ser du¬rante siete años parte de una minoría aparentemente in¬significante, en la capacidad del pueblo y del ejército para apasionarse por una gran bandera.
"Fíjese Dr Abalos, que nosotros los hombres de FORJA hemos sido acusados, cuando nos encerramos en la abstención y nos negamos a seguir tras las mayorías de no tener fe en el pueblo y de ser en cierta medida dictatoriales cuando no fascistas. Sin embargo somos nosotros los que hemos tenido fe en el pueblo cuando nadie nos creía y creemos hoy en el pueblo cuando empiezan a de¬jar de creer los que nos criticaban nuestra posición. Lo que pasó es que a la par que creíamos en el pueblo creía¬mos en nuestra verdad y que entendemos la política co¬mo arte de dirección y no como simple sometimiento a las mayorías momentáneas. Demasiado conocemos cómo se crean por el dinero y la propaganda los errores popula¬res; pero sabemos que los pueblos vuelven a encontrar su verdadero camino. ¿No hemos visto acaso, las vísperas de setiembre y la posterior reacción popular? ¿Y no vemos ahora mismo como la propaganda belicista – que es enor¬me- sólo
logró crear un superficial estado de espíritu, que se estrella en el profundo buen sentido del pueblo?
"Misión de una agrupación política
''Muchos creen que lo democrático es seguir a la ma¬yoría, y que así los partidos no tienen otra función que riva¬lizar en quien la adula más.
''Nosotros a la inversa, creemos que es la masa la que debe ir hacia los partidos cuando está de acuerdo con los puntos de vista aunque el pueblo no lo comparta, basta que llegue la hora en que su pensamiento sea el de la ma¬yoría
''El más difícil arte del demócrata es saber quedar solo, cosa en la que fue maestro Hipólito Yrigoyen. Solo al pie de la bandera abandonada, en la certidumbre de que un día, alrededor de ella se reunirán las multitudes. Porque si el conductor no sabe estar solo, es que no cree en la bandera: no puede infundir la fe que le falta.
"Militancia y mayorías
"Pero medite, Dr. Abalos, las consecuencias que ha tenido el seguir a la mayoría: (le aclaro que hablo de la mayoría adventicia inscripta en los libros de afilados y constituida por los expertos electoralistas y que no tienen nada que ver con la mayoría de los militantes auténticos, los apostólicos, que son los únicos que debieran decidir en la vida interna). Esa mayoría que nada sabe de las co¬sas del partido es orientada desde afuera por los diarios, y como el dirigente depende de esa mayoría, tiene que renunciar a su función de dirigente para convertirse en el di¬rigido por una gente que a su vez es dirigida por los dia¬rios, los que en igual manera no son dirigidos por sus di¬rectores sino por la finanza a la que los directores tienen que someterse.
"No quiero que quede una posibilidad de mala inter¬pretación en lo que digo: se confunde la democracia inter¬na de los partidos con la democracia externa de la Na¬ción. En el orden interno los partidos son un pensamien¬to central y el grupo de hombres que lo representa y le da vida activa; si se comienzan a inscribir afiliados y afiliados que no tienen participación en esta vida activa y que en realidad sólo tienen un ocasional contacto con el partido, este se expone a perder su propia personalidad, pues entonces esas inscripciones adventicias hacen mayoría y ter¬minan por dar la orientación que no es la propia del partido.
''Esto proviene de confundir los simpatizantes en la masa de los militantes. Un partido debe ser una minoría recia y combativa con unidad de pensamiento y acción y no un mosaico de colores. Los que no están de acuerdo deben irse y fundar otro. Lo democrático no consiste pues en el sistema interno, sino en el hecho de aceptar o no la voluntad del pueblo expresada en los pronuncia¬mientos generales a que los partidos someten sus propo¬siciones. Si esto es en general, y así ocurre en todos los partidos del mundo, con mayor razón en el caso del radicalismo que no es un partido político, el buena doctrina sino la expresión política de una voluntad nacional que quiere realizarse contra todos los partidos que forman parte de un Régimen que ha creado la imposibilidad prác¬tica de la existencia de una voluntad nacional dentro de él. Fíjese, Dr. Abalos, que en el caso de un partido hecho a base de militantes nunca el Dr. Mosca hubiera derrotado al
Dr Abalos, en el supuesto de que alguna vez los electoralistas hubieran derrotado a los abstencionistas: la verdad es que nos derrotaron con los no militantes, con la masa adventicia que inscribieron mientras los verdaderos militantes, los apostólicos, andaban de cárcel en cárcel y de destierro en destierro.
“Militares y políticos
“La experiencia tampoco le demuestra que los brazos armados sean más sensualistas que los inertes políticos.
''Cuando recorro las listas de los que han participado en nuestras actividades insurgentes hasta el levantamiento de la abstención, compruebo que la proporción de oficia¬les y suboficiales que se han arriesgado es muy superior proporcionalmente a la de los políticos, con la diferencia de que los militares tenían todo que perder y nada que ganar que no fuera aquello que pudieron conservar quedándose en sus casas, mientras que los políticos lo tenían casi todo perdido y no les quedaba otro camino que ese jue¬go. Agregue, Dr Abalos, lo que después hemos contem¬plado sobre la venalidad y el fácil acomodamiento de mu¬chos dirigentes correligionarios, la mayoría y Ud. se admirará al comprender el extraordinario mérito de los que se han jugado, y como muchos no lo habrán hecho, porque pudieron ver objetivamente, sin la pasión nuestra, cuán falso era el revolucionarismo de muchos que lo convocaban.
"No, Dr. Abalos. Yo no creo que estén agotadas las posibilidades morales del pueblo y de ejército. La que esta agotada es la bandera del radicalismo, de tanto arrast¬rarla por el barro, de tanto confundirla con otros banderines. Un muchacho nuestro suele decir en sus discursos que han convertido la bandera del regimiento en la ban¬derola de la cantina. Nosotros comparamos este momento a aquel en que nace el radicalismo. Cuando la Unión Cívica ha perdido su gran bandera, los puros y los incontaminados necesitan diferenciarse y diferenciarla y así de la Unión Cívica Radical, el radicalismo, cuya filiación histórica en el pasado es la Unión Cívica, pero que necesita diferenciarse para las cosas del destino. Así cuando la UCR llega a ser lo que es hoy, un partido más, ajeno al drama sustancial de la Patria le agregamos el aditamento FOR¬JA, para que el ciudadano forjista esté diferenciado en su radicalismo de la multitud de grupos que se
dicen radicales y sobre los que va cayendo lentamente una atmósfera que los engloba conjuntamente con todos los políticos del Régimen
“Lo permanente y lo transitorio
''Por otra parte, Dr Abalos, una bandera política de¬be parecerse a un río, que es siempre el mismo, pero en el que las aguas van cambiando pues las fuerzas políticas actúan en el tiempo y su devenir, de tal manera que contenidas todas las reclamaciones en la gran demanda inicial, vayan según las exigencias de la hora, haciendo su presen¬tación en cada oportunidad. Así vemos que en 1916 el ra¬dicalismo que ha presentado como exigencia inmediata la reclamación del sufragio libre y la honestidad adminis¬trativa, va gradualmente presentando sus reclamaciones que lo definen en su totalidad y así en 1917 presenta su sentido social, y define de inmediato su concepción polí¬tica internacional en la neutralidad y la Liga de las Naciones y sucesivamente va cerrando el cuadro de sus presen¬taciones hasta la reclamación de la soberanía económica cuando se lanza a la del petróleo y otras reivindicaciones. Entretanto, las generaciones argentinas
se van renovando y cada una de ellas trae un tema apasionante que encuen¬tra su eco en el radicalismo de Yrigoyen. Pero cuando en la reivindicación de la economía, el radicalismo se define ya como un peligro concreto para la superestructura financista de la Nación, lo voltean el 6 de septiembre
''Era ese el momento de precisar nuestra posición en la materia y así lo hicimos mientras estuvimos en a abstención; el 6 de septiembre comprendían su error vien¬do que habían servido intereses extraños y contrarios al país, mientras que los merodeadores que rodeaban a Uri¬buru después de la victoria, ya pensaban en consolidarla legatariamente al régimen de entrega consagrado el 6 de septiembre
''Para el que vea la historia en perspectiva de tiempo, será fácil comprender este hecho : muerto Yrigoyen y muerto Uriburu se trabaja en dos bandos para pacificar al país en la legitimación del 6 de septiembre y de las en¬tregas que le suceden.
"Los dos estafados
"Concordancia y Radicalismo del Comité Nacional se crean una legalidad en la que conviven, pero hay dos estafados: el Pueblo y el Ejército.
''Pregunto yo: ¿Cómo unir a los estafados, que for¬man la Nación, contra los estafadores?
“La sola bandera de la UCR ya desfigurada en tal medida no basta; por otra parte, no expresa ya un pensa¬miento simple y claro y por sobre todo, inficionado de internacionalismo, ha abandonado la revancha de la Patria.
“Hay además un hecho fundamental: los que el 6 de setiembre tenían 6 años ahora tienen 18: los que tenían 18 tienen 30. Constituyen el grueso de la población del país y sobre todo la parte dinámica de la sociedad, la que hace historia. El radicalismo que ellos conocen es el de los concejales de la CADE, el de Alvear, etcétera. Ninguno se orienta ya hacia sus filas y si va, va fríamente sin emoción de combatiente. No sirven para lo que necesitamos.
“Los jóvenes están en una posición disconformista; se harán fascistas o comunistas, según las alternativas de la propaganda extranjera; todos ellos hubieran sido radicales si hubieran alcanzado a conocer el radicalismo, pero lo que conocen es un partido que forma parte del Régimen, tiene los mismos vicios de éste y además es zonzo, es decir ridículo, ya que el único prestigio de la picardía es su éxito. Pero el pícaro zonzo es la víctima del cuento del tío, del que se ríe el cuentero, la policía, el juez y el lector del diario.
“En 1935 nosotros vimos lo que iba a ocurrir y nos propusimos crear un cauce, un substitutivo: mejor toda¬vía, la continuidad histórica del radicalismo, y para eso crearnos FORJA
"Difamación
''Sabíamos que íbamos a ser combatidos y difamados y hemos sido acusados alternativamente, de comunis¬tas o nazis, según los intereses de la finanza y sus incondicionales aliados, esos tipos de revolucionarios sociales que pelean en todas las batallas de las antípodas, pero ja¬más con el vigilante de la esquina. Como somos radícales de verdad y además de buena memoria, que es cosa que suele andar mal en el radicalismo, no nos hemos olvidado de que a Yrigoyen le llamaron fascista o algo por el esti¬lo - ya que el fascismo no existía -, cuando la semana de enero, anarquista por las huelgas ferroviarias, y germanófilo por la neutralidad. A los radicales que gritan viva el Dr. Ortiz y que defienden tanto esta normalidad institu¬cional hay que recordarles que el 11 de noviembre de 1918 hubo que meterles balas en la Avenida de Mayo a los que pretendían celebrar el triunfo aliado colgándolo a Yrigoyen, y que el Comité de Ruptura de entonces era
la Acción Argentina de ahora.
"El buen argentino no tiene que hacer caso de estas imputaciones y debe seguir adelante sirviendo a su país, pues la propaganda trata de crear complejos de inferiori¬dad para que el hombre no exprese lo que siente. Por ejemplo, ¿puede Ud. admitir, Dr Abalos, que yo que lo he acompañado a Ud. con las armas en la mano para de¬fender las libertades públicas, sea menos demócrata que Pastor, Culaciati, o el general Justo? . La cosa es sencilla: se nos quiere hacer pasar por democracia el mantenimien¬to del parlamento, la justicia, las instituciones, en una palabra, es decir, lo formal que el Régimen maneja. Para no¬sotros la democracia es el gobierno del pueblo, con o sin parlamento, con o sin jueces, y si el pueblo no gobierna, las instituciones no son más que las alcahuetas de la en¬trega.
"Las dos Argentinas
''Bueno, Dr. Abalos. Quiero llegar a esto: hay dos Argentinas una conservadora, que no quiere que ocurra nada y en la cual está incluido el actual radicalismo. Esa Argentina tiene una apariencia poderosa porque maneja las estructuras oficiales de los partidos, el periodismo, la radiotelefonía, los gobiernos, pero esa Argentina no tiene vitalidad ninguna, es un edificio caduco, subsiste por iner¬cia porque en ella ya no creen ni los que la forman . Y hay una Argentina subterránea, joven, vigorosa caótica aún, pero que pronto se va a orientar, que se esta ya orientando a pesar del desorden que introducen banderías extra¬ñas en su seno, como el comunismo y el fascismo; la ma¬yoría de los jóvenes que se creen comunistas o fascistas no son tal cosa; son radicales que no han encontrado el radicalismo y con ellos trabaja FORJA, orientándolos po¬co a poco.
''Una organización sistemática de silencio y la falta de recursos económicos ha retardado nuestro avance que tampoco hemos querido precipitar, porque se debe ope¬rar sobre a madurez de la conciencia. El año que viene esa Argentina joven y vigorosa va a ponerse en marcha si la bandera que nosotros hemos levantado cuenta con el apoyo de unos pocos brazos de prestigio ya consolidado. E1 Régimen le va a ofrecer al País alternativas repugnant¬es y el Comité Nacional no cuenta ya para pleito pre¬sidencial, como no se resigne a ser furgón de cola.
“EI Ejército, el Régimen y la UCR
''El Ejército no va a apoyar ninguna de esas solucio¬nes, porque el Régimen ya ha prescindido del Ejército desde que el país se pacificó. El Ejercito lógicamente no hará nada, pero no será sostén del Régimen si la bandera existe y reúne las dos condiciones que reúne la bandera de FORJA: nacionalista por la reivindicación de lo nacio¬nal y de conciliación con el pueblo por la reivindicación de lo popular. Los fascistas pretenden ofrecerle la primera parte, pero les cierran el camino a la segunda que es una obsesión de la milicia.; el radicalismo a secas podría ofrecerle lo segundo, pero no le ofrece lo primero, porque se ha olvidado de su postura inicial. Son tan torpes lo dirigentes que asustados por J B Molina y algunos fantasmo¬nes que el mismo Régimen levanta para impedir una for¬mación nacionalista auténtica, caso de Fresco también, se ponen en antimilitaristas y gritan: el Ejército a los cuarteles, que es lo que
precisamente les conviene a los gobier¬nos.
''Recuerdo que Yrigoyen a la vuelta de M. García me dijo una vez que para el 4 de febrero el radicalismo era mas fuerte en numero de hombres en las filas del ejér¬cito que en las del pueblo, agregando que en este sentido se contó casi exclusivamente con mozos estancieros del Sud de Buenos Aires.
“Radicaltsmo
''Me parece que el caso FORJA es el mismo, porque nosotros nos hemos ocupado de radicalizar a los no radicales mientras el Comité Nacional se dedicaba a desradicalizar a los que ya lo eran, tolerando la infiltración de ideologías, slogans, etcétera, extraños al sentido nacionalista del radicalismo. Es muy fácil al través del nacionalismo hacer comprender a Yrigoyen, y comprendido Yrigoyen, todo nacionalista deviene radical. Por el proceso inverso a un hombre lleno de inquietud social, es fácil ver que el problema previo a la distribución justa de los bie¬nes es que seamos dueños de ellos, de manera que la primera pelea no tiene que ser entre nosotros sino con quien se los llevará, así toda demanda de justicia social se identifica con el nacionalismo y no hay posible concepción na¬cionalista en un país colonial que no lleve implícita la demanda de justicia social.
“¡Parece mentira, Dr. Abalos! Esto que decimos en FORJA en 1942 era lo que se decía en todas las tribunas radicales en 1926 y 1927 Recuerde Ud. y verá cómo es grave la crisis del Partido. Y no puedo acusar a los hom¬bros del anti-personalismo que al fin y al cabo han sido leales a su pensamiento de fondo. Mosca en 1942 piensa como Mosca en 1927. Son los yrigoyenistas los que se han vuelto atrás para poder hablar el mismo lenguaje que Mosca y los suyos.
"Revolución total
"Ahora hay radicales que no se atreven a decir que la UCR no es un partido político sino la unión civil de los argentinos para realizar la Nación por encima de las fac¬ciones del Régimen que son los partidos. Encuentran eso totalitario olvidado, que en todo caso serán los fascistas los que se han copiado de Yrigoyen. La definición era perfecta y no encuentro que haya habido nunca una fuer¬za revolucionaria que no fuese totalitaria, es decir, que negase totalmente a cualquier facción al constituirse ella en la Nación misma: así es totalitaria la Revolución de Mayo, la Francesa y La Rusa tanto como la Alemana o la Italiana,
"Método y fin
"Lo que distingue no es el método revolucionario si¬no el fin y el del radicalismo y el de FORJA es inverso al del totalitarismo europeo: mientras aquellos se proponen hacer del hombre un instrumento del Estado, como en Italia, o de a raza como en Alemania, o de una categoría histórica como en Rusia, nosotros nos proponemos hacer un Estado defensor de la libertad del hombre para que éste se realice en plenitud, es decir, lo que dije al princi¬pio: dar vuelta al vigilante para que, en lugar de cuidar que la libertad del hombre no lesione a los dueños de lo económico, cuide de que los dueños de la economía no lesionen la libertad del hombre.
"Tiranías
"Porque sabemos que así como existe la cruel tira¬nía del Estado fin, existe la que padecemos, la hipócrita tiranía de las fuerzas económicas que convierten al Estado en un testigo complaciente de su tiranía. Yo le pregun¬to a Ud. si no es más criticable el Sr. Vargas cuando se declara demócrata y pretende mandar brasileños a morir por una democracia de que les priva, que cuando sencillamen¬te se declara dictador.
"Confianza
''Quiero ahora reiterarle mi confianza en que su pesi¬mismo será pasajero sobre las posibilidades de reacción del país. Proviene para mí de la posición en que Ud. está colocado, que es la del País inerte que se sobrevive,
"Su Lugar no esta allí. Es Ud. uno de los pocos hombres con actuación en el pasado a quien el País joven espera; uno de los pocos que todavía conserva la vieja y en¬cendida antorcha en la mano.
"Vea doctor Abalos: Cuando recién fundamos FORJA, don Eudoro Vargas Gómez me dijo un día: más vale un rodeo de terneras de vientre, así sea pequeño, que esa estancia de vacas secas que es el Partido. El tiempo lo ha confirmado y hoy en los alambrados de la UCR son más las osamentas que los semovientes. Calcúlelo por el número de caranchos que vuelan por encima
"Interior y Litoral
"Tanto esperamos en usted que ni en esa provincia ni en Córdoba hemos querido actuar porque hay allí reservas que pueden moverse espontáneamente. Pero San¬ta Fe esta en situación distinta a Córdoba. Córdoba vuel¬ve a tener la preeminencia respecto del interior, que tuvo cien anos atrás y puede ser el eje de un movimiento Pa¬ralelo que empalme en la hora histórica con el movimien¬to del litoral. En el interior, que Córdoba preside, los mo¬vimientos políticos son más lentos y las bruscas conmo¬ciones más difíciles, por lo que Córdoba debe ser esen¬cialmente fuerza de equilibrio aprovechando que puede conservar la permanencia de lo radical. En el Litoral, en cambio, y particularmente en su ciudad, como en la nues¬tra, 1os cambios populares se harán bruscamente y el control de la juventud que el radicalismo ha perdido puede ser tomado por tuerzas ocasionales ajenas por completo a nuestro destino. Eso nos hace pensar en la urgencia de
una movilización en ésa. Sin pedirle un compromiso polí¬tico yo le sugeriría una experiencia para demostrarte que en su ciudad existe ya el nuevo país de que he hablado. Denos Ud. la oportunidad de una movilización con gente forjista de aquí en ésa, de sólo quince días, y verá Ud. el viejo fervor de las multitudes argentinas que cree apagado.
"Pidiéndole perdón por la extensión de estas líneas, cuya única disculpa es mi preocupación por su puesto en la gran empresa de la Patria, salúdalo con la cordialidad de siempre: Su affmo.
Arturo M. JAURETCHE."
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