[R-P] [Pedro Portugal Mollinedo] Entrampados

Nestor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Mie Feb 24 12:39:25 MST 2010


[Una muy reveladora y concreta nota, escrita por el periodista aymara 
Pedro Portugal Mollinedo, sobre las consecuencias de suponer que existen 
en Bolivia 36 naciones "con derecho a la autodeterminación". El autor 
integra el directorio del periódico Pukara (wwww.periodicopukara.com) y 
no se lo puede acusar de anti-indígena, ya que la mayoría de sus 
directivos son, justamente, aymaras.

"Indicar que estos pueblos tienen "libre determinación" en el marco de 
la "unidad del Estado" es como que un padre de familia reconociese la 
mayoría de edad de sus hijos, pero siempre bajo la tutela parental."]

ENTRAMPADOS

Pedro Portugal Mollinedo

Entrampados, se deben sentir los del MAS y los del actual gobierno en 
Bolivia: Entrampados en la perversa lógica que ellos crearon y que 
denominaron "cosmovisión indígena".

Sucede que el candidato de ese partido para gobernador por La Paz en las 
próximas elecciones de abril del presente año 2010, Félix Patzi, ha 
engrosado las filas de los notables políticos amantes en exceso del 
licor. Selecto grupo de poderosos, del cual hace parte el ex presidente 
norteamericano George Bush. Boris Yeltsin, el fallecido ex presidente 
ruso, también honoraba esos rangos.

A Félix Patzi lo sorprendió la policía (y la prensa, milagrosamente 
convocada al efecto) conduciendo borracho su vehículo. El Presidente Evo 
Morales en persona, el Vicepresidente Álvaro García Linera y el novato 
ministro del interior, Sacha Llorenti, se rasgaron precoz y 
dramáticamente las vestiduras, escarneciendo al beodo infractor y 
despojándole públicamente de su derecho a representar ese partido y ese 
gobierno en las próximas elecciones.

Confundido y anonadado (no se sabe si por los efectos del ch'aki, o por 
lo inaudito y desorbitado de las repercusiones de su farra) Félix Patzi 
al día siguiente, lloroso y compungido, aceptaba el castigo, se 
mortificaba reconociendo su culpa y llamaba a todos los automovilistas a 
no seguir su mal ejemplo. Patética imagen, que recordaba las 
autocríticas de los condenados en el período estalinista.

Debió ser no más efectos del ch'aki, porque poco después Félix Patzi se 
dio cuenta de que según las leyes bolivianas, para ya no ser candidato, 
él personalmente tiene que renunciar (y con formalidades) ante la Corte 
Nacional Electoral. Por otro lado, partidarios, simpatizantes, 
organizaciones sociales y demás gentíos que se aglutinan normalmente en 
este país para apoyar a un candidato, le recriminaron su ligereza (no el 
haber bebido en exceso, sino el haber precipitadamente anunciado su retiro).

Tras un ritual aymara a la Pachamama, en el que participaron indígenas 
de las veinte provincias del departamento de La Paz y delegados de 
importantes organizaciones sociales y luego de que la justicia 
comunitaria le impuso el castigo de fabricar mil adobes para limpiar su 
error, Patzi (vestido con poncho wayruru y tocado con sombrero de ala 
ancha) fue levantado en hombros y ratificado por sus bases como 
candidato del MAS. Luego de la ceremonia, Patzi, dirigiéndose al 
Presidente Evo Morales, dijo: "Hermano Presidente, por la unidad de 
nuestro partido, tú eres jefe..., pero también tomá en cuenta a todas 
estas organizaciones".

Así, están confrontadas dos visiones de la cosmovisión andina, dos 
interpretaciones de la idiosincrasia indígena y dos consecuencias de la 
llamada justicia comunitaria.

Es legítimo preguntarse por qué tanto alboroto por un político 
embriagado. Por qué a Félix Patzi le alcanzaron los rayos justicieros de 
una sanción política; rayos que en sus respectivos países ni rozaron a 
George Bush o a Boris Yeltsin, por ejemplo.

Lo que sucede es que en Bolivia Evo Morales y el MAS tratan de demostrar 
como verdadera la ficción que le endosaron sus asesores (más extranjeros 
que bolivianos) sobre el rol que debe representar como indígena salvador 
de la humanidad. En la mentalidad occidental perviven estereotipos y 
fantasmas sobre los indígenas (no hay más que ver sino la película 
Avatar). Es relativamente fácil de jugar ese rol cuando se trata de 
ceremonias y rituales laboriosamente preparados en su mistificación, 
como la reciente entronización de nuestro Presidente en Tiwanaku. Es más 
difícil cuando se trata de incidir en el verdadero comportamiento e 
identidad indígena.

Para la farsa que se ha puesto en marcha sobre la naturaleza indígena, 
es imprescindible que el indio sea prístino, que encarne el "ama sua, 
ama llulla, ama qella", que conozca intuitivamente la verdadera 
naturaleza del cosmos, que respete y conviva armoniosamente con la 
naturaleza y, si es posible, que sea vegetariano… Pero sucede que los 
indios que juegan esa comedia, no son precisamente quienes pueden 
incidir en lo real, administrar y dirigir los destinos de su pueblo, 
pues gobernar significa simplemente administrar lo real. Así, es bonito 
tener indios de decorado (que hablen, por ejemplo, sobre el sexo de las 
piedras en reuniones internacionales), pero para quienes realmente 
mandan es incómodo tener indios que puedan quitarles la pega de dirigir. 
Por ello resulta curioso que en este gobierno se haya hecho una sangría 
de los pocos indios que había en su seno: Santos Ramírez, Abel Mamani, 
Félix Patzi… Todos excluidos por rateros, de vida disipada y dipsómanos. 
¿Es que, por milagro, los q'aras que manejan este gobierno son los 
verdaderos indígenas del cuento?

Félix Patzi nos recuerda que el indio bebe en las festividades y en las 
conmemoraciones (el bebió porque hubo un encuentro familiar con motivo 
del deceso de uno de sus miembros); y si escucháramos a un cocalero, el 
nos ilustraría sobre el verdadero respeto que tiene los indígenas 
sembradores de coca hacia la Madre Naturaleza. ¿Cuál es la verdadera 
"justicia comunitaria": la embellecida y adulterada para consumo 
exterior por los epígonos del régimen o la que devolvió sus derechos 
políticos a Félix Patzi? ¿Quién es el verdadero jefe indio: el que viste 
ropa de modista de lujo en sus actividades ordinarias y recreaciones de 
arqueólogos en sus extraordinarias o el que se viste de poncho wayruro? 
¿Cuál es el verdadero ritual: el efectuado en Tiwanaku ante un auditorio 
predominantemente hippie y New Age para Evo Morales o el oficiado en la 
provincia Aroma, entornado y realizado por verdaderos aymaras, para 
Félix Patzi? Interrogantes como estas son fáciles de desprender de lo 
que sucede…, la respuesta puede ser difícil y políticamente incómoda.

El gobierno está entrampado entre el discurso y la realidad y el caso de 
Félix es apenas un preámbulo. Lo dramático vendrá, pongamos el caso, 
cuando las treinta y tantas pretendidas naciones indígenas que la actual 
Constitución Política del Estado reconoce, reclamen sus verdaderos 
derechos y atribuciones. El Artículo 2 de esta Constitución indica: 
"Dada la existencia pre colonial de las naciones y pueblos indígena 
originario campesinos y su dominio ancestral sobre sus territorios, se 
garantiza su libre determinación en el marco de la unidad del Estado, 
que consiste en su derecho a la autonomía, al autogobierno, a su 
cultura, al reconocimiento de sus instituciones y a la consolidación de 
sus entidades territoriales, conforme a esta Constitución y la ley."

Indicar que estos pueblos tienen "libre determinación" en el marco de la 
"unidad del Estado" es como que un padre de familia reconociese la 
mayoría de edad de sus hijos, pero siempre bajo la tutela parental. 
Mientras se mantengan los reflejos coloniales no habrá pueblo indígena 
que vislumbre esa anomalía, pero después es seguro que habrá quienes se 
den cuenta que lo que ofrece esta Constitución es una verdadera 
autodeterminación… Ojala no veamos entonces la repetición del caso Patzi 
en escalas más grandes y dramáticas.





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