[R-P] [Carlos Chino Fernández] El Movimiento Obrero y el modelo sindical argentino

Nestor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Mar Feb 16 08:07:27 MST 2010


El Movimiento Obrero y el modelo sindical argentino


Carlos Chino Fernández
Inst. Jauretche-CGT


Algunos compañeros sostienen que el movimiento obrero argentino tiene 
problemas de comunicación. De transmisión de ideas y de construcción de 
una buena imagen hacia la sociedad, en donde los medios de comunicación 
masivos ocuparían -según sus dichos-, un lugar de privilegio.

Es posible pensar que lo dicho anteriormente es absolutamente cierto, 
pero en realidad el problema es mucho más complejo para el movimiento 
obrero, ya sea por su pretendida proyección política y sobre todo, por 
su ligazón histórica al partido peronista.

¿Está el movimiento obrero en condiciones de presentar a la sociedad una 
propuesta política que exceda las consideraciones gremiales, salariales 
y todo lo referido a las propuestas en torno a las condiciones de 
trabajo? ¿Hasta dónde esta tarea requiere de una buena imagen televisiva?

Las organizaciones sindicales no están al margen de la crisis 
generalizada de orden político por la que transita la sociedad 
argentina, en donde los partidos políticos y el mismo Estado-nacional 
como fuera pensado hace unas décadas atrás, ya no dan respuesta a las 
necesidades de desarrollo integral de la población. Más que un problema 
de comunicación el movimiento obrero, ha sufrido las consecuencias de 
una crisis orgánica de conducción política, que se expresó con mayor 
crudeza hacia el final del año 2001. No obstante, tantos años de ataque 
y de sabotajes al movimiento nacional, han surtido efecto y más allá de 
la resistencia y del fortalecimiento de las organizaciones gremiales en 
los últimos años, se ha resquebrajado en parte la base del modelo sindical.

*El modelo sindical y la situación actual.*

/Acerca  de la paradoja entre fortalecimiento de los sindicatos y 
debilitamiento del modelo sindical centralizado/

No cabe duda alguna que a partir de 2003, los sindicatos gracias a las 
políticas del gobierno nacional se han visto favorecidos económica y 
políticamente. La participación de las organizaciones gremiales en el 
Parlamento se ha visto favorecida levemente a través de algunos pocos 
representantes recientemente sumados, y al mismo tiempo las 
organizaciones de los trabajadores, han incrementado su participación en 
la definición de algunas políticas de gobierno, a través de la 
incorporación de funcionarios de extracción o proximidad gremial. Pero 
la lectura de ciertos datos objetivos de nuestra realidad sindical nos 
dice que se ha producido un debilitamiento -aunque poco visible en la 
superficie- en la base misma del modelo sindical de representación 
unitaria, que fuera materializado por la ley 23 852 del 2 de octubre de 
1945. Esta ley forma parte del entramado legal que otorga la 
representatividad sindical a la organización gremial que por rama de la 
actividad económica tenga la mayor cantidad de afiliados.

/¿Qué expresa esta situación, a la que definimos en principio como 
contradictoria?/ Veamos… Se ha generalizado en los últimos años el 
reconocimiento por parte del gobierno de sindicatos y no solamente con 
la obtención de la sola inscripción gremial. A noviembre de 2009, 
tenemos unos 1990 sindicatos reconocidos legalmente por el Ministerio de 
Trabajo de la Nación, de los cuales 1800 están con personería gremial y 
unos 1200 con sola inscripción. Es así que tenemos que unas 30 
actividades, cuentan con 2 256 sindicatos. A la cabeza de esta 
multiplicación geométrica del reconocimiento de sindicatos dentro de la 
misma rama de actividad tenemos al mismísimo Estado con sus actividades 
públicas, como las de tipo administrativa y docentes, con unos 1205 
sindicatos reconocidos. El área de los servicios cuenta con 589 
sindicatos y en la producción tenemos unos 462.1

Si bien esta información de por sí no habilita a pensar en la 
desaparición del modelo sindical argentino de concepción justicialista; 
sí alerta para que esta situación sea abordada con mayor celeridad por 
parte del gobierno y de las organizaciones sindicales con mayores grados 
de organización, para que en el largo plazo no sea un factor de quiebre 
en la proyección política del movimiento sindical.

Al margen de los largamente publicitados incidentes protagonizados por 
las comisiones internas de sindicatos disidentes de sus organizaciones 
centralizadas, como en los casos de los subtes y la alimentación, el 
aumento del reconocimiento de varios sindicatos dentro de una misma rama 
de actividad es un hecho generalizado por la actual administración del 
Estado.

Esta es una paradoja de gran trascendencia, que invita a reflexionar 
acerca del modelo sindical real al margen del debate planteado por 
mejorar las posibilidades mediáticas de nuestros dirigentes sindicales, 
y una buena posibilidad de pensar más allá de la falsa antinomia entre 
libertad sindical y burocracia sindical que los mismos medios de 
comunicación se encargan de fijar.

*La comunicación y el restablecimiento de las relaciones políticas*
/La TV y la relación amigo-enemigo/

Esta tarea de los medios masivos de comunicación en la política, que se 
ha transformado en una religión y en un paso necesario para los 
dirigentes con aspiraciones públicas, es un arma de doble filo. El tema 
es pensar que lo instrumental de la política no nos nuble la visión y 
las cuestiones de fondo. Lo que los medios de comunicación y otros 
instrumentos asociados (marketing, consultoras, encuestas, etc.) 
producen con fines electorales, es desplazar la construcción y la 
visualización de las relaciones políticas esenciales, generando 
infinidad de antinomias falsas y ocasionales. Con la relación 
amigo-enemigo, comienzan las relaciones políticas.

Es probable que el movimiento obrero deba mejorar la comunicación de sus 
ideas, pero sobre la base de capitanear más que una movida electoral, 
una alianza de intereses nacionales al servicio del proyecto soberano. 
Fijar una posición como se empezó a efectivizar con el lanzamiento de la 
CNSP2 en Mar del Plata el 18 de septiembre de 2009.


Febrero de 2010

N O T A S

1 Esta información es parte del nomenclador oficial del Ministerio de 
Trabajo de la Nación, Noviembre de 2009
2 CNSP: Corriente Nacional Sindical Peronista, lanzada en la ciudad de 
Mar del Plata y formada por más de 100 sindicatos





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