[R-P] "Socialistas": Cristina y Stalin son lo mismo.

Gustavo Battistoni gustavo.battistoni en gmail.com
Mar Feb 9 08:24:55 MST 2010


[La felonía de los "socialistas", y en particular de Giustiniani, no
deja de sorprenderme.En un arrebato de "cultura literaria", con
trasfondo político, compara al kirchnerismo con el
estalinismo.Semejante "desubicación", merece nuestro más profundo
rechazo como demócratas.Comparar a uno de los regímenes totalitarios
más sangrientos de la historia, con un gobierno que ha defendido con
probidad a los derechos humanos, merece la repulsa más absoluta de
Patria y Pueblo.
Es una vergüenza esta nota del señor senador, que utiliza una novela
"antitotalitaria" que desnuda las lacras del "thermidor soviético",
para mancillar a dos gobiernos elegidos por el voto popular.
No sabemos, aunque colegimos de sus dichos, la profundidad del
análisis del señor Giustiniani, de "Rebelión en la granja".Vaya como
ejemplo, la comparación de Snowball con el mustio Cleto Cobos, cuando
los que leímos la novela, sabemos que la referencia del autor de
"Homenaje a Cataluña", es a la extraordinaria figura de León
Trotsky.Esta comparación lo muestra de cuerpo entero, como político y
como intelectual.Políticamente, es un degradado que le exige al
gobierno acabar con la desigualdad, mientras el votó, primero como
diputado y luego como senador, las ley Banelco , la de reducción
salarial en un 13%, y la derogación de ese tributo progresivo, que fue
la resolución 125, de retenciones móviles.
Como marxistas no estamos de acuerdo con todos los dichos de Orwell,
pero tampoco nos sumamos a la deformación caricaturesca de su obra,
por parte del secretario general del Partido "Socialista".
Por último, y retomando un correo anterior de mi comprovinciano "Toto"
Monserrat, sería lamentable que nadie del Frente para la Victoria
contestara a los infamantes dichos del señor senador.E insisto que el
"socialismo" es tan lesivo al campo nacional, como la Sociedad Rural
Argentina, puesto que lleva a importantes capas de la "clase" media
urbana, al campo de la reacción.Acá tienen esta nota para comprobarlo
plenamente.]







LA CAPITAL

 09-02-10 | Por Rubén Giustiniani (*)



La rebelión en la granja



George Orwell escribió "La rebelión en la granja" en la década del
cuarenta del siglo pasado y se constituyó desde ese momento en un
clásico de la literatura mundial.

De esta obra magistral y de una tremenda profundidad se han realizado
muchas interpretaciones. Algunas podrían encajar perfectamente en la
realidad argentina y de su política criolla en el 2010.

El deterioro de la hegemonía kirchnerista tuvo su principio del fin el
28 de junio pasado y se dio de la peor manera que puede darse en
democracia para el poder, que es a través de la libre expresión de la
voluntad popular. El final de dicha hegemonía –si no modifica su
política el gobierno– será en octubre del 2011, nuevamente con la
voluntad del pueblo en las urnas.

Paralela y consecuentemente, la rebelión en la granja comenzó con los
mismos integrantes del propio partido del gobierno: legisladores,
intendentes y gobernadores, y se seguirá profundizando a medida que
disminuya el poder coactivo de la billetera presidencial.

Todo el episodio del Banco Central, generado por el gobierno, tiene un
único objetivo: capturar 6.800 millones de dólares de las reservas por
la sencilla razón de la desaparición del superávit fiscal que fue la
columna vertebral del poder de estos años.

El objetivo principal es la necesidad fiscal, como ocurrió con la 125,
después se le pone fundamento ideológico. En este caso descubren
después de seis años que el presidente del Banco Central –que ellos
mismos pusieron– es neoliberal (en relación a Martín Redrado), que la
carta orgánica –que ellos mismos dictaron– también es neoliberal y que
el Banco Central no debe ser independiente cuando en realidad nunca lo
fue durante este gobierno.

A la vez se encuentra el enemigo conspirador, ayer fue la oligarquía
sojera y vacuna, hoy lo es el "partido judicial" y siempre la sombra
del enemigo permanente ante cada dificultad del gobierno que, al igual
que el Snowball de la novela de Orwell, es el vicepresidente Julio
Cleto Cobos.

El problema para los argentinos es que más allá de todos estos juegos
de poder entre los unos y los otros pareciera al decir de Orwell "como
si la granja se hubiera enriquecido sin enriquecer a los animales
mismos; exceptuando naturalmente, los cerdos y los perros".

Al contrastar la riqueza producida por seis años de crecimiento
económico con el 90 por ciento de los jubilados ganando 800 pesos por
mes, el 80 por ciento de los trabajadores por debajo de la línea de
pobreza y la desigualdad que vuelve a adquirir niveles obscenos: 27
veces de distancia entre el 10 por ciento que más tiene respecto del
10 por ciento que menos tiene, se comprueba que la tan declamada
distribución de la riqueza sigue pendiente y muy lejos de los actuales
juegos de poder.




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