[R-P] Cristina y el cristinismo / Por Mauricio Maronna - La Capital 26.12.2010
Ezequiel Beer
ezequielbeer en hotmail.com
Dom Dic 26 06:16:41 MST 2010
No hay kirchnerismo sin Kirchner -
"No hay nada afuera " ( En referencia a la oposicion )-
Polarizar con Macri un anhelo oficialista en postura progresista sin virar hacia la izquierda-
El PJ Federal esta muerto-
Bielsa el candidato de Cristina para Santa Fe-
La Capital 26.12.2010
Cristina y el cristinismo
Por Mauricio Maronna
En el centro del escenario está Cristina. De lo que haga (bien o mal) o lo que deje de hacer dependerá el futuro del gobierno, del kirchnerismo y del Partido Justicialista. Ahora, cuando la espuma del festival de encuestas empieza a bajar índices más condescendientes con la realidad, la presidenta comenzará a mostrar su juego. Eso sí, con una realidad paralela que no se modifica: la absurda carencia de oposición.
No habrá kirchnerismo sin Kirchner (al menos como se lo conoció mientras estuvo en vida Néstor) por la sencilla razón de que la capacidad vital, concentradora y disciplinadora del ex presidente mutó en otra cosa. El tiempo dirá si mejor o peor.
Los últimos movimientos de la presidenta de la Nación tuvieron el inocultable sabor “cristinista”. Como un árbol en otoño, la mandataria fue desgajando las ramas del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Junto con el titular de Trabajo, Carlos Tomada, Aníbal forma parte de la mácula que más se emparenta con el peronismo clásico. Tras la asunción de Nilda Garré en Seguridad y del alejamiento del jefe de los abogados, Joaquín Da Rocha, el mensaje es claro: algo empezó a cambiar en la cumbre del poder. Nuevamente (y van…) los ronroneos sobre quién gana y quién pierde hacen foco en el justicialismo. La designación de Garré (de activa participación en los 70 y, ya en democracia, funcionaria de la Alianza hasta marzo de 2001) le hace ruido a dirigentes del PJ, pero ninguno de ellos saldrá del corralito que los hace flirtear con el oficialismo. “Afuera no hay nada”, dijo con pragmatismo declarado un diputado nacional por Santa Fe que intenta hacer pie con una candidatura provincial.
A nadie debería resultarle casual Ωsí asombrosoΩ que en la vereda de la nueva funcionaria hayan explotado los dos episodios que más sacudieron a la Casa Rosada. La muerte de dos personas como derivación de la toma de un predio en Capital Federal y el estallido de violencia en la estación constitución dejaron ver severas fallas en la armazón de la Policía Federal y de otros organismos del Estado.
Tampoco resulta casual que como derivación de esos episodios, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, haya pegado un brinco en la consideración de determinados sectores de la sociedad. Haber aparecido como el contraplano del kirchnerismo lo ubica aquí y ahora como el candidato opositor con más chances (aunque pocas) de llegar al ballotage.
Ese es el escenario que más le gusta al kirchnerismo: con Macri de opositor, el gobierno puede ejercer más cómodamente la veta progre, sin necesidad de girar demasiado a la izquierda. Le bastará con cierta gestualidad maximizada.
La muerte de Kirchner sigue demostrando que el Peronismo Federal quedó enterrado y convertido en una foto sepia. Ya ni siquiera hay reuniones entre los popes del sector, herido de muerte tras el portazo de Carlos Reutemann. Para que el justicialismo opositor vuelva a tener algún grado de incidencia como núcleo de poder alternativo, Cristina deberá profundizar el barquinazo hacia la izquierda que inició con la designación de Garré.
Desafiando esa nadería, Eduardo Duhalde lanzó su candidatura justo en el momento en que el activismo social y callejero movió el amperímetro. Una conjunción que le permitió al gobierno en las horas de desconcierto arrojarle todas las culpas, serpenteando en los pliegues y en el halo gris del ex presidente.
Hoy Cristina sigue al frente en materia de imagen e intención de voto, acompañada por los mismos factores que se convirtieron en aliados no pensados del espacio K desde su llegada al poder en 2003. El consumo es otro de los tractores que en este fin de año deja de lado cualquier otra lucubración teórica sobre el mediano plazo. “Consuma hoy, preocúpese después”, parece ser el leit motiv que se imprime como una oblea en sectores con ingreso fijo. Y la mayoría de la clase media hace caso. Ese sector consume y se pliega al mandato tanguero: “Después, qué importa el después”.
El rol central y exclusivo del cual goza la presidenta empieza a tallar en las distintas vertientes del PJ santafesino. La novedad política de la semana fue la presencia de Rafael Bielsa en el palco montado en Leones durante la inauguración de un nuevo tramo de la autopista Rosario-Córdoba. “Esto demuestra que es verdad lo que dijimos sobre el interés de la presidenta para que Rafael sea candidato. Hablamos con (el secretario Legal y Técnico, Carlos) Zannini y él avaló la postulación. Nadie se sube y permanece en un palco presidencial como un ocupa si no es invitado”, sostienen cerca de Bielsa.
Al tiempo que Agustín Rossi quiere hacer valer su innegable sello K (que es una marca de fábrica que el diputado siempre defendió con coherencia aun en los peores momentos del oficialismo), en Santa Fe Federal empiezan a desesperarse por la ausencia de un as de espada que le permita competir al menos en igualdad de condiciones.
Como sucede en casi todos los meandros de la realidad nacional, en Santa Fe también todos miran a Cristina. Y esperan
http://www.lacapital.com.ar/opinion/Cristina-y-el-cristinismo---20101226-0023.html
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