[R-P] Entrevista de Telesur a Fidel Castro (3ª parte)
jorge tribo
jorgetribo en yahoo.com.ar
Lun Ago 16 11:01:23 MDT 2010
de último recurso? Después que hayan hecho todos los esfuerzos, como lo hicieron para derrocar al gobierno revolucionario en el 2002, y agotarán todo ese expediente, y cuando lo consigan serán felices y dirán: “Vean, qué inteligentes somos, lo hemos resuelto todo con los medios de…, hemos usado la otra artillería: la publicidad, la mentira y los hemos puesto fuera de combate.” Así que las posibilidades se reducen mucho.
Así era todo, así invadieron Iraq, bueno, en otros tiempos en que no existían esas armas, así ocuparon a Cuba y le impusieron la Enmienda Platt, le impusieron esa base naval de Guantánamo; así han impuesto los cientos de bases militares que tienen en todo el mundo, en todos los continentes, unidas a las de sus predecesores los ingleses y sus suministradores ideológicos, los franceses, porque esta Francia, es el resultado de aquella revolución tan justa, que es la Revolución burguesa, que evolucionó hasta ser hoy el imperio. De modo que todo está muy claro, muy explicado, es muy lógico. Y creo que las posiciones que nosotros sostenemos no se apartan en absoluto de esa lógica, Walter.
LAS NUEVAS ARMAS DE LOS REVOLUCIONARIOS
Vanessa Davies .- Comandante, usted plantea y también con base en la pregunta y el comentario que hacía Walter, ni el imperio ni la revolución van a lograr el poder por la vía de las armas, de las armas que conocemos, es decir, la revolución armada o lo que le contestaba Walter ahora. ¿Cuáles son las armas ahora para hacer la revolución y cuáles son las armas del imperio?
Fidel Castro.- Divulgar la realidad de lo que va a ocurrir y te voy a decir por qué.
Vanessa Davies .- ¿La comunicación es el arma?
Fidel Castro.- Bueno, yo creo que ustedes tienen el arma nuclear en las manos, ideológica, y si ganan esa batalla habrán derrocado al régimen, y no harán falta las revoluciones. ¿Qué te parece?
Vanessa Davies .- Me parece increíble.
Fidel Castro.- Bueno, es así.
Vanessa Davies .- Solamente la batalla la vamos a agarrar, tomando las palabras de Walter, en el terreno de la comunicación.
Fidel Castro.- Sí, ahí la tienen ustedes.
Bueno, de la trasmisión de una idea, porque ayudarán a que nuestro hombre no se equivoque.
HABRÁ QUE HACER UNAS CUANTA ESTATUAS
Walter Martínez.- Si usted me permite.
Hace tiempo que desarrollamos una teoría que era de que hay dos teatros de operaciones: el teatro real, sea militar, crisis política, crisis gerencial, y un teatro paralelo o alternativo que es la versión de esto en los medios de comunicación. Y en un mundo interconectado vía satélite, donde la información es parte de toda estrategia uno puede estar perdiendo en el teatro de operaciones, pero si logra convencer de que está ganando, al menos ganará tiempo, y si está ganando, pero no lo sabe vender en el teatro de la comunicación, es como si no ganara, ¿es por ahí que viene lo que usted nos acaba de decir, del poder de la comunicación en un mundo interconectado vía satélite y el tiempo real?
Fidel Castro.- El poder de la comunicación estuvo en manos del imperio, usó y abusó de ese poder, y al fin y al cabo hoy todo lo que ocurre en el mundo es producto de eso; por todos los medios han fabricado el poder que tienen y pretendían conservarlo, pero no pudieron, así que tienen que resignarse ahora.
Vanessa Davies .- ¿Quién, el imperio o nosotros?
Fidel Castro.- ¿Quién?
Vanessa Davies .- ¿Quién debe resignarse?
Fidel Castro.- Tú sabes bien que es el imperio (Risas).
Vanessa Davies .- El imperio es el que debe resignarse.
Walter Martínez.- O sea, WikiLeaks se convierte en algo así como una guerrilla años sesenta.
Fidel Castro.- Habrá que hacerle una estatua.
Vanessa Davies .- A WikiLeaks.
Fidel Castro.- Habrá que hacer unas cuantas estatuas.
Vanessa Davies .- ¿A quién más le haría las estatuas en este momento?
Fidel Castro.- Bueno, a ustedes, no pueden subestimar…, fíjense, fíjense que ustedes han estado martillando todos los días; además, ustedes han estado apoyando a la revolución, y esa es una revolución que ha conmovido el hemisferio. Y para nosotros significó mucho en los momentos más difíciles del período especial, de dónde vino una ayuda que le ahorró enormes sacrificios a nuestro pueblo que lleva casi 50 años luchando, cuando estos creían que lo tenían todo, estaba el señor Bush ya a punto de nombrar, ya creo que tenía a un gobernador para…, y ustedes han apuntalado todo eso, ¿no merecen una estatua, díganme? ¿Y todos los medios de allí en manos de quién estaban?, de la contrarrevolución, ¿y quiénes fueron los que defendieron las ideas revolucionarias?, ustedes. Así que no exagero, ni es un elogio que yo esté fabricando aquí para ustedes.
EL CAPITALISMO PERTENECE A LA PREHISTORIA
Vanessa Davies .- Usted habla de ideas nuevas, entender el mundo de otra manera, no como lo hemos entendido las revolucionarias y los revolucionarios hasta hoy. ¿En qué nos equivocamos cuando analizamos el mundo con las viejas ideas? ¿Y cuáles son esas ideas nuevas, esas nuevas herramientas para el análisis de las ideas?
Fidel Castro.- Yo creo que eran correctas las ideas. Las ideas no eran incorrectas, hoy se quedaron como ideas de otra época.
Vanessa Davies .- ¿Y cuáles son las ideas de esta época, entonces?
Fidel Castro.- Bueno, la primera es evitar la guerra, y las demás están por elaborar. Pero sí, las demás, cómo va a ser la sociedad, cómo se van a administrar los bienes y los servicios, cómo se van a obtener las fuentes renovables de energía…
¡Caramba!, por aquí tengo algo.
Mario Silva.- El proyecto HAARP.
Fidel Castro.- Ustedes verán, ustedes verán.
Vanessa Davies .- Pero, Comandante, son esos temas sobre los cuales hay que pensar: el ambiente, la ecología, nuevas formas de política.
Mario Silva.- Nueva sociedad.
Vanessa Davies .- Estas son las nuevas ideas, que usted dice: bueno, las ideas de antes eran correctas; pero hay que incorporar otros elementos. La ecología es un elemento, es una preocupación central que usted ha expresado.
Fidel Castro.- Sí, sí.
Vanessa Davies .- Las formas de relación económica, por ejemplo, ¿cómo se las replantearía, al plantearse un modelo…?
Fidel Castro.- No pueden ser capitalistas, porque no vamos a reconstruir otra vez lo mismo y ahora, con todos los conocimientos de que se dispone, y digo que no podemos reconstruir lo mismo, yo no podría decirte cómo lo van a hacer, entre todos tenemos que hacerlo; pero esta es una humanidad que sabe leer y escribir y que el mundo tiene no se sabe cuántos científicos, que no se destruya todo eso. Si logramos que se preserve, es de esperar que logremos que se use, que las inteligencias trabajen. Si han trabajado para provocar la autodestrucción, la desgracia, la infelicidad…
Yo aquí mismo escribí: “En el documental 50 años después de Hiroshima, se ven los cadáveres calcinados y casi transparentes de los niños que perecieron en los vientres de las madres, son imágenes horribles.” ¿Vamos a reproducir eso?, es imposible que la inteligencia del hombre se dedique a eso, no puede, no puede, sencillamente.
Mario Silva.- Ya el capitalismo no es viable, simple y llanamente. O sea, ni siquiera como arma de…
Fidel Castro.- Pertenece a la prehistoria.
Mario Silva.- Exacto.
Fidel Castro.- Resulta que Marx tenía toda la razón.
Vanessa Davies .- ¿Pero el socialismo pertenece a la prehistoria también?, como dicen sus adversarios.
Fidel Castro.- No, es lo único… ¿Que es el socialismo?, es una pregunta que tenemos que hacernos.
Vanessa Davies .- ¿Qué es el socialismo para usted ahora, siglo XXI?
Fidel Castro.- ¿Para mí?, el comunismo, el que el propio Marx definió como comunismo: de cada cual según sus posibilidades, a cada cuál según sus necesidades. Claro que estarán por definir cuáles son las necesidades, no las de un avión ni un barco para andar por el mundo pescando y gastando todo el combustible. ¿Eso es de los hombres inteligentes? ¿Te imaginas?, ¿de los hombres y las mujeres inteligentes? -vamos a recordar aquello que dice Chávez, sin cambiar el idioma. Sí, porque yo trato de ahorrar palabras, si en cada una de las cosas tengo que decir los científicos y las científicas, el otro y la otra, se me enreda más de lo que es ya de por sí enredado el modo de explicar las cosas.
Andrés Izarra.- Comandante, yo quisiera virar un poco la atención sobre Venezuela.
Fidel Castro.- Sí.
Andrés Izarra.- Venezuela va de nuevo a un proceso electoral ahora en septiembre.
Fidel Castro.- Sí, tal vez (Risas).
Andrés Izarra.- Que lo hemos calificado como un proceso de mucha importancia.
Fidel Castro.- En período de tránsito, sí.
Andrés Izarra.- Es de prever que la oposición regrese al Parlamento con alguna representación y eso, ya de por sí, va a ser un evento político que va a obligar a la Revolución a entrar en una nueva etapa. Usted que ha sido tan estudioso de la Revolución Bolivariana, que ha sido un faro para la Revolución Bolivariana en muchas de las decisiones, y por el ejemplo que Cuba revolucionaria representa para nosotros, ¿esta fase en que entra Venezuela en el período electoral, cómo la ve usted, qué análisis hace usted, qué recomendaciones hacer usted a la dirigencia de la Revolución y al pueblo venezolano sobre este proceso?
Fidel Castro.- Te voy a responder.
Lo que dije hace un minuto, un segundo pudiera parecer una crítica a lo que están haciendo en Venezuela, y realmente no lo es, yo creo que lo que están haciendo es absolutamente correcto, las verdades, la explicación que da Chávez de lo que es el socialismo y lo que significa, lo que ha significado para millones de personas en todos los sentidos, es lo que deben hacer, porque ustedes qué van a hacer ahora, es lo que tienen que hacer y seguirlo haciendo hasta el final.
Bien, si ocurren cosas mejores, no hay que ponerse triste por eso. A mí me hizo gracia porque como estábamos hablando de fechas y de cosas, yo dije: va y coincide con las elecciones que son…, ¿es el 23?
Andrés Izarra.- Son el 26.
Mario Silva.- El 26 de septiembre.
Fidel Castro.- El 26, bueno, tres días más, está, según cálculos míos, en un período de tránsito. Si viene algo mejor, espero que ustedes se sientan sumamente felices de que haya ocurrido algo mejor.
Vanessa Davies .- ¿Algo mejor como qué, Comandante?
Fidel Castro.- A lo mejor que no haya ya ni siquiera imperialismo. Fíjate, es duro, pero, bueno, ¡qué vamos a hacer! (Risas.)
Vanessa Davies .- Comandante, pero es muy pronto.
Fidel Castro.- Bueno, me mandan a mí para un manicomio, saben (Risas), búsquenme un lugarcito allí.
Vanessa Davies .- Es muy pronto, Comandante, para decir que el imperialismo se va a caer en menos de un mes.
Fidel Castro.- Bueno, ¿y qué yo debo decir, que va a durar un siglo, que va a durar 10 años, que no va a haber guerra? ¿Qué yo voy a decir? Porque se supone que el plazo que estableció la Resolución del Consejo de Seguridad vence el 7 de septiembre, como 19 días, creo, que es antes de las elecciones que ustedes tienen anunciadas. Para que haya elecciones, primero no tiene que haber guerra, y si no hay guerra, ni cesa el imperialismo ¿qué pasa? Vanessa, no te eches tú la culpa, échamela a mí, por favor. Es lo que afirmo, pero no es un capricho, es un hilo de pensamiento.
QUÉ PASA SI OBAMA NO APRIETA EL GATILLO
Walter Martínez.- Comandante, usted nos planteaba con mucha exactitud un escenario probable de esta situación que parece estar en cuenta regresiva con respecto a un posible conflicto con Irán, y con mucha precisión usted decía: En el momento en que intenten detener un buque iraní para inspeccionarlo, Irán no va a permitir eso, y ahí puede generarse el casus belli, y centenares de misiles van a caer sobre la flota estadounidense.
Usted también dijo: Los iraníes, más cercanos que nosotros a la idea de la muerte. Yo avalo eso por mi limitada experiencia cuando cubrí un tiempo la guerra entre Iraq e Irán, y aquello llegó a un momento de estancamiento, porque Saddam Hussein podía matar -voy a ser groseramente hipotético- 10 000 iraníes y le mandaban 20 000; le mandaban 20 000 y los mataba, y le mandaban 40 000, y creo que fue usted mismo quien dijo que eran capaces de limpiar los campos de minas caminando sobre las minas para que los otros pudieran venir a combatir.
En ese escenario, parecería que es inevitable una confrontación en esas latitudes, ¿cuál es su punto de vista?
Fidel Castro.- Tú estuviste allí, ¿eh?
Walter Martínez.- Estuve cuando la guerra entre Iraq e Irán, recorrí desde Chat-el-Arab hasta la frontera turca, donde están los kurdos.
Fidel Castro.- ¿Y viste eso?
Walter Martínez.- Llegó un momento en que se estancó, porque ya Saddam Hussein no tenía nada más que lanzarles y ellos no se replegaban. La refinería de Abadán estaba ardiendo, en Chat-el-Arab; se estancó, llegó a una posición de cierta quietud en el frente sur, ya no había nada más que ofrecer para decidir la balanza desde el punto de vista estratégico.
Fidel Castro.- ¿Te acuerdas que todo el mundo competía por venderle armas a Iraq, todo el mundo, los ingleses vendieron el acero para un cañón de largo alcance, los soviéticos vendieron todos los proyectiles aquellos cuyo alcance alargaron? En fin, el gran negocio de las armas.
Yo discutí, no con los iranios, discutí con los sirios; estaba el canciller aquí en una reunión, y yo decía: “No debieran cruzar la frontera”, y el sirio decía que sí, porque los soviéticos cuando invadieron la URSS no se detuvieron en la frontera, siguieron hasta Berlín. Le digo: “Yo no estoy discutiendo problemas legales, no estoy discutiendo problemas morales, estoy discutiendo problemas políticos. ¿Y por qué no llegan hasta El Cairo de una vez? ¿Por qué no llegan hasta El Cairo? Les reiteré”.
Le quitamos nosotros a Iraq el derecho a ser sede de la siguiente Cumbre de Países No Alineados que le habíamos designado. Bueno, no se sabía dónde iba a ser. Le escribí una carta a cada uno de los miembros del Movimiento, porque no podíamos realizar la reunión formal, y propuse me autorizaran a designar a la India; respondieron que ellos estaban de acuerdo, y así se decidió, que el próximo país de reunión de No Alineados sería la India. Saddam era muy amigo nuestro, porque cuando no estaba en guerra con nadie, estaba empleando bien los recursos; ya desde antes de ser presidente nosotros lo atendíamos, le prestamos servicios importantes relacionados con la salud, y era muy amigo de nuestro país que siempre tuvo una situación apretada; entonces tuvimos que hacer aquello.
Los iranios entraron en Iraq y llegaron a la ciudad aquella próxima a la desembocadura del Eufrates y allí establecieron sus fortificaciones y nidos de ametralladoras, estaban cercados por los iraquíes y con ellos los asesores soviéticos, esos que sí sabían cómo se demolían las defensas, porque a cada nido de ametralladoras le disparaban con un cañón en tiro directo; destruyeron todos los nidos de ametralladoras a los iranios y éstos tuvieron que retirarse de la ciudad aquella. ¿Por qué? Le dije al canciller: “Mire, no convierta una guerra de agresión en una guerra patriótica por parte de los iraquíes. Ese es el cálculo político que hago, no cometan ese error.” El canciller sirio ni respondió. Se metieron, los iranios no llegaron a El Cairo, no llegaron a ninguna parte, no pudieron retener la ciudad y en definitiva, tuvieron que retirarse. Tú eres testigo de todo eso.
Y Ahmadineyad era el jefe de los Guardianes en la región noroccidental, el jefe total era Khomeini, que más adelante le escribió una carta a Gorbachov, y Gorbachov me envió
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