[R-P] Piratas somalíes, mas de 800 años de travesuras.
abulafia
abulafia en arnet.com.ar
Vie Oct 2 04:31:45 MDT 2009
La costa somalí siempre fue costa de piratas. En tiempos de las Cruzadas, ya
ejercían esta actividad depredatoria para árabes y cristianos. Generalmente
los grandes almirantes de esas flotas eran árabes, cristianos, algún egipcio
o fenicio y hasta chino.
Tal vez, de sus navegaciones por el índico haya surgido en esos mares el uso
de la vela triangular, que significó una revolución técnica en la navegación
del Mediterráneo.
Hoy usan inflables tipo Zodiac o lanchas de casco rígido de alta velocidad.
Lo que nunca dejaron de usar lu un par de cojones como dirigibles para
afrontar el riesgo.
Hoy los emplean en defender sus recursos o en la innovación tecnológica de
una nueva industria basada en los mismos principios que orientan a
Halliburton en Afganistán.
Outa
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viernes 2 de octubre de 2009
Proyecto Censurado: Los "piratas" somalíes son pescadores en lucha contra el
saqueo occidental de la pesca de arrastre y la
descarga de basura tóxica
Najad Abdullahi (Al Jazeera English), Johann Hari (Huffington Post) y
Mohamed Abshir Waldo (WardheerNews)*
Traducción de Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)
La comunidad internacional condenó con fuerza y declaró la guerra a los
piratas-pescadores somalíes, mientras protege
discretamente las operaciones de sus flotas dedicadas a la Pesca Ilegal No
Declarada y No Reglamentada (IUU, por su sigla en
inglés) procedentes de todo el mundo, que pescan furtivamente y, además,
descargan basura tóxica en aguas somalíes desde que
cayó el gobierno de ese país hace 18 años. Cuando colapsó el gobierno de
Somalia, en 1991, los intereses extranjeros
aprovecharon la oportunidad para comenzar a saquear las fuentes alimentarias
del mar del país y a utilizar las aguas sin
vigilancia como vertedero de basura nuclear y tóxica.
Según el Grupo de Trabajo de Alta Mar (HSTF, sigla en inglés), en 2005 más
de 800 barcos pesqueros IUU operaban al mismo
tiempo en aguas de Somalia, aprovechándose de la incapacidad del país de
vigilar y controlar sus propias aguas y zonas de
pesca. Los barcos IUUs arrasan anualmente con un estimado de 450 millones de
dólares en mariscos y peces de las aguas
somalíes. Así roban una fuente inestimable de proteína a una de las naciones
más pobres del mundo y arruinan el sustento de
vida legítimo de los pescadores.
Según el Grupo de Trabajo de Alta Mar (HSTF, su sigla en inglés), en 2005
más de 800 barcos pesqueros IUU operaban al mismo
tiempo en aguas de Somalia, aprovechándose de la incapacidad del país de
vigilar y controlar sus propias aguas y zonas de
pesca. Los barcos IUUs arrasan anualmente con un estimado de 450 millones de
dólares en mariscos y peces del mar somalí. Al
obrar así, roban una fuente inestimable de proteína a una de las naciones
más pobres del mundo y arruinan el sustento
legítimo de vida de los pescadores.
Los reclamos contra la descarga de basura tóxica, así como la pesca ilegal,
han existido desde principios de los años 90,
pero las pruebas físicas emergieron cuando el tsunami de 2004 azotó el país.
El Programa del Ambiente de Naciones Unidas
(UNEP, por su sigla en inglés) reportó que el tsunami reventó la herrumbre
de los contenedores de basura tóxica que se
vararon a orillas de Puntland, en el norte de Somalia.
Nick Nuttall, portavoz del UNEP, dijo a la cadena árabe Al-Yazira que cuando
los envases fueron rotos y abiertos por la
fuerza de las olas, los contenedores expusieron a la luz una "actividad
espantosa" que se había estado llevando a cabo por
más de una década. "Somalia está siendo utilizada como vertedero para
desechos peligrosos desde comienzos de los años 90, y
continuó desde con la guerra civil desatada en ese país", dijo. "La basura
es de muy diversas clases. Hay desechos
radioactivos de uranio, la basura principal, y metales pesados como cadmio y
mercurio. También hay basura industrial,
desechos de hospital, basuras de sustancias químicas y lo que se desee
nombrar".
Nuttall también dijo que desde que los contenedores llegaron a las playas,
centenares de residentes han caído enfermos,
afectados por hemorragias abdominales y de boca, infecciones en la piel y
otras dolencias. "Lo más alarmante aquí es que se
está descargando basura nuclear. La basura radiactiva de uranio está matando
potencialmente a los somalíes y está destruyendo
totalmente el océano", dijo.
Ahmedou Ould-Abdallah, enviado de la ONU para Somalia, dijo que en la
práctica el petróleo contribuyó a la guerra civil de 18
años en Somalia, pues las compañías pagan para descargar su basura a los
ministros del gobierno y/o a los líderes de la
milicia. "No hay control gubernamental. y sí hay pocas personas con alta
base moral., están pagándole a gente encumbrada,
pero a causa de la fragilidad del "gobierno federal transitorio", algunas de
estas corporaciones ahora ni siquiera consultan
a las autoridades: simplemente descargan su basura y se van".
En 1992 los países miembros de la Unión Europea y otras 168 naciones
firmaron la Convención de Basilea, sobre el control de
movimientos transfronterizos de desechos peligrosos y su almacenamiento. El
convenio prohíbe el comercio de basura entre los
países signatarios, así como también a los países que no hayan firmado el
acuerdo, a menos que haya sido negociado un acuerdo
bilateral. También prohíbe el envío de desechos peligrosos a zonas de
guerra.
Asombrosamente, la ONU ha desatendido sus propios principios y ha ignorado
súplicas somalíes e internacionales para detener
la devastación continua de los recursos marinos somalíes y la descarga de
basura tóxica. Las violaciones también han sido
largamente ignoradas por las autoridades marítimas de la región. Éste es el
contexto en el que aparecieron los hombres que
estamos llamando "piratas".
Hay acuerdo en que al principio los pescadores somalíes ordinarios fueron
quienes usaron lanchas rápidas para intentar
disuadir a los barcos descargadores y rastreadores, o por lo menos
aplicarles un "impuesto". Se llamaron a sí mismos
"Guardacostas Voluntarios de Somalia".
Uno de los líderes de los piratas, Sugule Ali, explicó que su motivo fue
"poner alto a la pesca ilegal y a las descargas en
nuestras aguas. No nos consideramos bandidos del mar. Consideramos que los
bandidos del mar [son] quienes pescan ilegalmente
y descargan basura, y portamos armas pero en nuestros mares".
El periodista británico Johann Hari observó en el "Huffington Post" que,
mientras nada de esto justifica la toma de rehenes,
los "piratas" tienen, de manera aplastante, el apoyo de la población local
que les da la razón. El sitio web independiente
WardherNews (1), de Somalia, condujo la mejor investigación que tenemos
sobre qué está pensando el somalí ordinario. Encontró
que el 70% "apoya fuertemente la piratería como una forma de defensa
nacional de las aguas territoriales del país".
En vez de tomar medidas para proteger a la población y las aguas de Somalia
contra las transgresiones internacionales, la
respuesta de la ONU a esta situación ha sido aprobar resoluciones agresivas
que dan derecho y animan a los transgresores a
emprender la guerra contra los piratas somalíes.
Un coro de países que demanda endurecer la acción internacional condujo a
una precipitación naval multinacional y unilateral
por invadir y tomar el control de las aguas somalíes. El Consejo de
Seguridad de la ONU (algunos de cuyos miembros pueden
tener muchos motivos ocultos para proteger indirectamente a sus flotas
pesqueras ilegales en aguas somalíes) aprobó las
resoluciones 1816, en junio de 2008, y 1838, en octubre de 2008, que
"invitan a los estados interesados en la seguridad de
las actividades marítimas a participar activamente en la lucha contra la
piratería en alta mar fuera de las costas de
Somalia, particularmente desplegando buques de guerra y aviones militares."
La OTAN y la Unión Europea han publicado órdenes al mismo efecto. Rusia,
Japón, India, Malasia, Egipto y Yemen se han unido a
la batalla, junto con un número cada vez mayor de países.
Durante años, las tentativas realizadas para controlar la piratería en los
mares del mundo a través de resoluciones de la ONU
no pudieron aprobarse, en gran parte porque las naciones miembro sentían que
tales acuerdos afectarían a su soberanía y
seguridad. Los países son poco proclives a ceder el control y patrullaje de
sus propias aguas. Las resoluciones 1816 y 1838
de la ONU, a las que se opusieron algunas naciones de África Occidental, del
Caribe y Sur América, por consiguiente fueron
acordadas para aplicarse solamente a Somalia, un país que no tiene ninguna
representación en las Naciones Unidas con fuerza
como para exigir enmiendas destinadas a proteger su soberanía. Igualmente,
fueron ignoradas las objeciones de la sociedad
civil somalí al proyecto de resolución, que no hizo ninguna mención a la
pesca ilegal ni a los peligros de la descarga de
basura.
Hari preguntó: "¿Esperamos que los somalíes hambrientos permanezcan
pasivamente en sus playas, remando entre nuestra basura
nuclear, y nos observen cómo les arrebatamos sus peces para comérnoslos en
restaurantes de Londres, París y Roma? No hemos
actuado contra esos crímenes. Pero cuando algunos pescadores respondieron
interrumpiendo el tránsito por el corredor marítimo
del 20% del suministro de petróleo del mundo, comenzamos a chillar sobre
esta "maldad". Si realmente queremos ocuparnos de la
piratería, necesitamos extirpar la raíz que la causa -nuestros crímenes-,
antes de enviar a las cañoneras a despejar la ruta
de criminales somalíes".
Actualización de Mohamed Abshir Waldo (de "WardheerNews")
Las crisis de piratería múltiple en Somalia no ha disminuido desde mi
artículo anterior, "Las dos piraterías en Somalia: ¿Por
qué una palabra ignora a la otra?", publicado en diciembre de 2008. Continúa
con nuevos bríos toda la piratería ilegal de
pesca, la descarga de basura y el tráfico marítimo ilegal. Los pescadores
somalíes, convertidos en piratas como reacción a la
pesca furtiva masiva extranjera armada, han intensificado su guerra contra
toda clase de naves en el golfo de Adén y el
Océano Índico.
En una respuesta internacional, los gobiernos extranjeros, las
organizaciones internacionales y los grandes medios de
información se han unido en demonizar a Somalia y en describir a sus
pescadores como hombres malvados que sorprenden a las
naves y aterrorizan a los marineros (aunque no se ha dañado a ninguno). Esta
presentación es torcida. Los grandes medios
dijeron relativamente poco sobre las otras piraterías, la de la pesca ilegal
y la descarga de basura.
Las marinas de guerra aliadas del mundo -con una flota superior a 40 buques
de guerra, de ellos 10 asiáticos, árabes y de
países africanos, así como de muchas naciones miembros de la OTAN y de la
Unión Europea- intensificaron su cacería de
pescadores-piratas somalíes, sin importar si realmente practican la
piratería o a la pesca normal en las aguas somalíes.
Las diversas reuniones del Grupo Internacional de Contacto para Somalia
(ICGS, por su sigla en inglés) en Nueva York,
Londres, El Cairo y Roma continúan intensificando la demonización de los
pescadores somalíes e impulsan otras acciones
punitivas, sin una sola mención a las violaciones de la pesca ilegal y la
descarga tóxica de buques con bandera de aquellos
mismos países que se sientan en los foros del ICGS y de la ONU para juzgar a
la piratería.
En la reunión anti-piratería del ICGS en El Cairo, el 30 de mayo de 2009,
Egipto e Italia fueron los países que más
insistieron en pedir un castigo severo a los piratas-pescadores somalíes.
Mientras estos países ICGS se reunían hoy en Roma
(10 de junio de 2009), la comunidad local de la ciudad costera somalí de Las
Khorey retuvo a una gabarra italiana y a dos
barcos rastreadores egipcios abarrotados de peces capturados ilegalmente en
aguas somalíes, que a la vez remolcaban dos
enormes tanques sospechosos de contener basura tóxica o nuclear. La
comunidad de Las Khorey invitó a los expertos
internacionales a que vinieran a investigar estos casos, pero hasta ahora no
hubo respuesta a la invitación.
Debe señalarse que la IUU (sigla en inglés de Pesca Ilegal, No Declarada y
No Reglamentada) y la descarga de desechos están
ocurriendo también en otros países africanos. Costa de Marfil es otra
víctima importante de la descarga tóxica internacional.
Se dice que los actos de piratería realmente son actos de desesperación y,
como en el caso de Somalia, un hombre transformado
en pirata a la vez es guardacostas.
Notas:
1) http://wardheernews.com/Editorial/editorial_54.html
*) Fuentes:
Al Jazeera English, 11 de octubre de 2008, "Toxic waste behind Somali
piracy", por Najad Abdullahi; Huffington Post, 4, de
enero de 2009, "You are being lied to about pirates", por Johann Hari; y
WardheerNews, 8 de enero de 2009, "The Two Piracies
in Somalia: Why the World Ignores the Other", por Mohamed Abshir Waldo.
Estudiante investigador: Christine Wilson
Evaluador académico: Andre Bailey, EOP Advisor
Sonoma State University
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