[R-P] No solo defienden el afano. Afanan.

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Lun Nov 30 07:25:54 MST 2009


Gentileza Uthopia Noticias

Las cajas negras de la prensa independiente
29-11-2009

/Una compleja ingeniería financiera, en la que no están ausentes las
cuentas en el exterior y los paraísos fiscales, envuelve las ganancias
de Matilde Noble Mitre de Saguier y de su hijo, Alejandro Julio
Saguier, dueños del diario  La Nación, y las de Ernestina Herrera de
Noble, directora del grupo Clarín/.

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Desde hace décadas, los paraísos fiscales descansan, improductivos,
como lagartos al sol. Desparramados por Europa y El Caribe facilitan
la evasión y el lavado de dinero. Las Islas Vírgenes Británica y las
Islas Caimán son apenas dos de los muchos que se podrían citar.
Matilde Ana María Noble Mitre de Saguier y su hijo, Alejandro Julio
Saguier, también son dos de los innumerables ejemplos de ricos y
famosos que eligieron constituir sociedades en esos pequeños
territorios que hacen de la opacidad su razón de ser. La historia de
los principales accionistas del diario La Nación no es nueva, como
tampoco son nuevos los problemas que generan los tax haven cuando los
gobiernos procuran que los ciudadanos contribuyan a los gastos
sociales según la capacidad de sus rentas o de las sus empresas.
En los hechos, la historia comenzó en 1997, cuando el juez en lo penal
tributario Javier López Biscayart procesó a Matilde Saguier y al
segundo de sus cinco hijos –principales accionistas del matutino– por
una presunta evasión agravada, un delito penado con hasta nueve años
de prisión. El expediente, con el asesoramiento del ex juez Norberto
Marconi, terminó por prescribir. Sin embargo, López Biscayart siguió
adelante con la investigación y, tiempo después, los procesó por
evasión simple, una figura castigada con penas de entre dos y seis
años de prisión. En noviembre de 2008, un fallo de la Sala B de la
Cámara en lo Penal Económico revocó los procesamientos y determinó
que, en febrero pasado, el magistrado sobreseyera a los Saguier.
Un tejido familiar. Hasta aquí, la crónica de un caso con poca
difusión, pero que desnuda las prácticas de buena parte del
empresariado local. En primera instancia, López Biscayart había
dictado el procesamiento de Matilde Saguier como “autora penalmente
responsable del delito de evasión tributaria simple” y de Alejandro
Saguier como “partícipe necesario” de la maniobra. La denuncia de la
Administración Federal de Ingresos Brutos (Afip) señalaba que la viuda
del ex intendente radical Julio César Saguier había imputado 2.482.953
pesos como “otros ingresos exentos o no gravado” en su declaración de
ganancias del ejercicio correspondiente al año 2000. López Biscayart
fijó el monto de la evasión en 822.000 pesos. Ya en el juzgado,
Matilde Saguier argumentó que el dinero correspondía a dividendos
recibidos de la sociedad Matilde Saguier Corp, una firma radicada en
la Islas Vírgenes Británicas.
El argumento, aunque poco aristocrático, aprovechaba la opacidad que
prestan los paraísos fiscales y, al mismo tiempo, apuntaba a sacar
ventaja de la legislación local. La estrategia de la defensa era
simple. El monto en cuestión ya había tributado en la medida en que se
trataba de ganancias pagadas por S.A. La Nación a Mnms Holding S.A.,
la sociedad propietaria del 65,9% del paquete accionario del matutino,
firma que a su vez había distribuido los dividendos entre sus
controlantes: Matilde Saguier Corp y Barton Corp –con sede en las
Islas Caimán–. El dinero, argumentaron los letrados, nunca había
salido del país. Además, invocaron que, según la legislación local,
los argentinos titulares de acciones emitidas por compañías del
exterior que participan de firmas constituidas en el país no están
obligados a pagar por los dividendos distribuidos por la sociedad
emisora, en la medida en que estén integrados por ganancias
distribuidas por la firma local.
La “mujer agradable”. La justificación, sin embargo, no convenció a
López Biscayart, quien consideró que Matilde Saguier Corp habría sido
una estructura que existió y se desenvolvió en un plano meramente
formal. En otras palabras: una pantalla para eludir al fisco. El juez
fue más lejos y sostuvo que Matilde Saguier disminuyó la base
imponible del impuesto a partir de un “insostenible encuadre exentivo”
y que, advertida de la situación, rectificó su declaración original
“imputando dichas sumas a impuestos mediante la utilización
fraudulenta de beneficios fiscales”. Esto último porque, en la segunda
de sus tres rectificatorias impositivas, pretendió demostrar que la
suma era una deuda que Matilde Saguier Corp. tenía con Barton Corp.
Apoyado en la indagatoria, López Biscayart sostuvo que la mujer no
manejaba su patrimonio ni tomaba decisiones en las empresas en las
cuales era accionista al momento del procesamiento. “Una mujer
agradable al trato, sensible hacia lo humanístico, pero con escasa
habilidad para los negocios, como ella misma la reconoce”, la
describió el magistrado. De allí que decidiera el procesamiento de
Alejandro Julio Saguier como “partícipe necesario”.
Según consta en la causa, seis meses después de que S.A. La Nación
decidiera el reparto de las utilidades, Matilde de Saguier retomó las
acciones de Mnms Holding S.A. y las aportó a un fideicomiso
hereditario constituido en Nueva York, bajo la denominación Matilde
Ana María Noble de Mitre de Saguier Living Trust. Una verdadera madeja
que, según el relato de quienes conocen la historia familiar, comenzó
a tejerse a principios de los años ’90, cuando Matilde de Saguier y
sus hijos se quedaron con la mayor parte del paquete accionario del
diario, tras desplazar de la posición a la familia Mitre –con
excepción de Bartolomé “Bartolito” Mitre, quien se negó a vender su
parte–. Una operación que produjo desplazamientos en la redacción del
matutino y muchos comentarios en el ambiente periodístico. Hoy, a los
46 años, Julio César Saguier –accionista de la sociedad– preside el
directorio, secundado en la vicepresidencia por Alejandro. Matilde Ana
María Noble Mitre de Saguier, Bartolomé “Bartolito” Mitre, Alberto
Gowland Mitre, José Claudio Escribano y Luis María Saguier integran el
directorio.
Final oscuro. La saga impositiva, finalmente, se resolvió a favor de
los Saguier. La Sala B de la Cámara en lo Penal Económico –integrada
por Marcos Grabivker, Carlos Pizzateli y Roberto Hornos– revocó los
procesamientos y dejó sin efecto los embargos por 10 millones de pesos
que había fijado el juez instructor. En la sentencia, los integrantes
del tribunal de alzada consideraron que las utilidades repartidas por
S.A La Nación ya habían tributado el impuesto a las ganancias, aunque
admitieron que la opacidad de los paraísos fiscales no permite
determinar el origen y la composición real de los dividendos
distribuidos por las sociedades allí constituidas.


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Néstor Gorojovsky
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