[R-P] el fino.evaluación psicológica
isabel lignaquy
isabel.lignaquy en gmail.com
Lun Nov 9 14:30:07 MST 2009
de pág 12
UNA PERICIA A PALACIOS HABIA DIAGNOSTICADO “SECUELAS INCAPACITANTES”Compartir
Hoy a las 18:22
Antes de que Macri lo designara en la policía porteña, una perito
halló en 2007 que Jorge Palacios tenía problemas mentales “en plena
evolución” y de “carácter permanente”.
Palacios nunca objetó el resultado de la pericia judicial.
Jorge Alberto Palacios, El Fino, asumió como jefe de la Policía
Metropolitana pese a que una pericia psiquiátrica que le realizaron en
2007 sostenía que “presenta daño moral que le ha generado secuelas
psíquicas incapacitantes que determinan un daño psíquico total, que
está en plena evolución y tiene carácter permanente”. El informe fue
realizado por la perito de oficio Elisa Rosa Broussalian, designada
para hacer ese estudio por la jueza Claudia Rodríguez Díaz. Cuando El
Fino había sido pasado a retiro a raíz de una escucha telefónica en la
que se reflejaba un amigable diálogo con el reducidor de autos robados
Daniel Sagorsky, quien luego fuera condenado en la causa por el
secuestro y asesinato de Axel Blumberg. Un año después del pase a
retiro, Palacios inició una demanda en el fuero contencioso
administrativo para pedir que se revoque el acto por el cual lo
destituyeron. Con semejante pericia en el expediente, la jueza rechazó
la reincorporación de Palacios y la Cámara también consideró que no
correspondía su regreso a la Federal. Palacios nunca informó ni de la
causa ni del peritaje psiquiátrico a las autoridades del Ministerio de
Seguridad porteño, según pudo constatar este diario en su legajo.
El estudio psicológico se realizó tras la evaluación que hizo la
profesional en dos entrevistas consecutivas, el 2 y 3 de octubre de
2007. Las conclusiones son lapidarias, pero lo curioso es que El Fino
no las objetó. Es que le servían de base para hacerle un reclamo al
Estado por haberle provocado un daño psicológico grave con su
destitución. También llama la atención que la perito hable de
“secuelas psíquicas incapacitantes que determinan un daño total” y lo
cierto es que el ex hombre fuerte de la Federal manejaba y era
propietario de dos importantes empresas de seguridad. Arpa, cuyo
nombre surge de la combinación de su apellido y el de su esposa, Ares,
tiene clientes del máximo nivel como Aluar, la Embajada de Italia y
Cincotta.
Estas son algunas conclusiones que figuran en el peritaje psicológico:
- “Verificamos que el Sr. Jorge Alberto Palacios presenta daño moral,
que le ha generado secuelas psíquicas incapacitantes que determinan un
daño psíquico total, que está en plena evolución, y tiene carácter
permanente”.
- “Tanto el daño moral como el daño psíquico verificado guardan
relación de causalidad con el motivo de esta litis”.
- “El daño verificado no es de comienzo demorado”.
- Se le recomienda que “continúe con el tratamiento psiquiátrico
especializado que se torna necesario para evitar que el cuadro siga
avanzando” por “un mínimo de tres años más con una frecuencia de dos
sesiones semanales”.
- “Los sufrimientos han generado una huella o secuela psicológica
incapacitante en la personalidad del actor debido a la persistencia a
lo largo del tiempo del estímulo generador del daño moral determinado
por la cronificación de la sintomatología producida por el sufrimiento
que determina un daño psíquico total que está en plena evolución y
tiene carácter permanente”.
- En una parte del estudio habla de fallas “en la eficiencia cognitiva”.
A la vista del peritaje, y tratándose de un trabajo realizado a pedido
de una jueza, el perfil trazado lo descalificaría para dirigir una
fuerza de centenares y hasta miles de hombres como está previsto que
sea la Metropolitana. La lógica indicaría que el Fino debió informar
sobre la existencia de esta causa contra el Estado y del informe
psiquiátrico. Este diario intentó anoche comunicarse con el ministro
de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, pero éste no respondió al
llamado. Sin embargo, Página/12 pudo establecer que el antecedente no
figura en la documentación de Palacios en la Metropolitana.
En cualquier caso, se trata de un dato que se hubiera agregado a los
que el gobierno porteño sí conocía perfectamente: Palacios estaba a
punto de ser procesado por encubrimiento en el caso AMIA –lo que
efectivamente ocurrió–, se le había detectado un diálogo con un
reducidor de autos que luego fue condenado en el caso Blumberg y
estuvo vinculado, aunque la Justicia lo sobreseyó, con la sangrienta
represión del 21 de diciembre de 2001. A estos hechos, que ya lo
inhabilitaban para conducir la Metropolitana, se sumaron ahora la
operación de espionaje que tuvo como protagonista a su ladero, Ciro
James, y el informe psicológico de 2007. No parece “el mejor jefe de
policía”, como lo presentó Mauricio Macri.
--
Isabel Lignaquy
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular