[R-P] [Jorge Giles] Sin utopías no hay modelo de cambio posible
Nestor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Jue Mayo 28 10:05:34 MDT 2009
Fuente:
http://www.elargentino.com/nota-42874-Sin-utopias-no-hay-modelo-posible.html
Sin utopías no hay modelo de cambio posible
Por Jorge Giles
28-05-2009 /
Ahora sí entramos en la recta final. En apenas un mes, todos seremos
artífices de nuestro propio destino en la soledad de un cuarto oscuro.
Como bien grafica Néstor Kirchner, el ronroneo siniestro de un
helicóptero huyendo en medio de la tragedia, rondará nuestra memoria al
momento de emitir el voto.
Nuestra madurez como sociedad y la democracia que conquistamos, lo hizo
posible.
Es para alegrarse si recordamos que desde hace dos siglos, estas
disputas eran causa de otras tragedias mayores. Hoy se resuelven, votando.
Pero sentimos que, al compás de la movilidad social ascendente, aún nos
falta ascender en nuestros sueños colectivos.
Si no hay utopías, no hay modelo de cambio.
Lo saben los exegetas de la máquina de impedir. Los que levantan muros a
nuestras espaldas, para que las nuevas generaciones no vean que hay una
larga historia que nos precede a todos.
Están entre nosotros. Los vemos y escuchamos todos los días. Son los que
ofenden las buenas costumbres y el respeto hacia el otro. Ellos no
discuten, insultan. No opinan, adoctrinan. Son intolerantes hasta con el
aliento del otro. Tratan de meter miedo todo el tiempo. Corroen la
confianza pública. Todo está mal. Nada sirve. Nada alcanza. Atrasan.
Provocan. Deforman. Insultan. Olvidan.
Están los analfabetos políticos, que como decía Bertold Brech, son los
peores analfabetos. Los que repiten mecánicamente todas las malas ondas
que dispara el agrio comentario de la tele, de la radio o del diario
opositor.
La muletilla es “Si lo dijeron en los medios, por algo será”.
“Por algo será”, letanía que viene de las catacumbas de la dictadura.
Están los “gatafloristas” a los que nada de lo que haga Cristina les
viene bien.
Si se adelantan las elecciones, dirán que es sólo una excusa para dejar
de gobernar.
Si el gobierno, en cambio, continúa sus obras, gobierna, decide, anuncia
nuevas medidas en favor del pueblo, anuncia un nuevo Plan de viviendas,
defiende el empleo, entonces dirán que el Gobierno está haciendo campaña
electoral con las medidas de gobierno.
Si hace por que hace. Si no hace por que no hace.
Están los que extrañan el pasado neoliberal y regresan a la escena del
crimen social cometido para reiterar la misma profecía. Los que son
parte de la cofradía cívica proscriptora, los que festejaron la
prohibición de decir “Perón y Evita”, esos, gastan los únicos cartuchos
electorales que parecen tener, en impugnar, aquí, allá, acá.
Los que fueron funcionarios de la timba financiera, muestran síndrome de
abstinencia con el FMI.
Prat Gay y Carrió, por ejemplo, piden volver al Fondo como parte de su
campaña electoral.
Pero el huevo de la serpiente sigue anidando en nuestras derrotas
culturales, como nos enseñó Nicolás Casullo. Buscan impedir cualquier
intento de reunir los pedazos de este pueblo disperso, disuelto,
descuartizado por los dictadores y por los neoliberales civiles que son
su cría.
Las páginas de algunos medios periodísticos, delatan sólo
resentimientos. Algunos parecen escribir y hablar a los latigazos, por
el odio que destilan.
La historia precisa consolidar un modelo de país que se base en el
trabajo, en el valor del Estado al servicio del pueblo, en los lazos de
solidaridad.
Como dijo la Presidenta, hace falta una gesta, pero una que defina el
perfil productivo y social del país para los próximos cien años. Un país
industrializado, soberano, democrático, inclusivo e integrado
socialmente, con trabajo y consumo interno.
Hay que estar atentos porque el modelo neoliberal duerme entre nosotros,
en la cabeza de muchos compatriotas. Hasta allí penetraron y desde allí
resisten.
¿Qué hacer entonces?
No bajar los brazos, insistir más que nunca con la pronta sanción de una
nueva Ley de Medios de la democracia, ser sus apóstoles, defender la
alegría y la palabra y combatir los monopolios mediáticos para que no se
sigan adueñando del sentido común de los ciudadanos.
Un nuevo modelo de país no pasa solamente por variables económicas más o
menos exitosas en lo social. Debiera pasar, por sobre todo, por un
modelo de vida donde los argentinos empecemos a querernos, más y mejor,
entre nosotros mismos.
Es esto lo que está en disputa. Y para lograr la victoria, es necesario
seguir soñando con un país mejor.
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular