[R-P] "La Nación" y Puerto Madero

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Dom Mayo 24 12:49:28 MDT 2009


[Mi hija, una muchacha de clase media no precisamente en condiciones
de vivir en Puerto Madero, vive cerca de allí. Vez pasada me
sorprendió con una revelación: los parrilloncitos de la ex Costanera
Sur (los “carritos”, digamos para los nostálgicos de una Costanera
Norte que aun no se había alejado del río para beneficio del capital
privado) trabajan también por las noches, al menos jueves y viernes, y
con sus hermanos y amigos es de ir bastante seguido por allí. Ah, la
eterna marea popular que supera todos los límites virtuales, qué cosa
más digna de encomio que es. La vieja Argentina con su sociología
orgánicamente democrática solo se puede detener ante los vallados y
los barrios cerrados. El intento de Puerto Madero, claro, falla porque
no se lo puede alambrar. Regocijante nota de “La Nación” de hoy, que
es una verdadera cantera.
Pero la nota contiene una amenaza. A no extrañarse si mañana, con el
pretexto de que las parrillitas (“solo 16 de las 30 cuentan con
autorización”, buchonea el epígrafe de la foto que acompaña al texto)
amenazan la calidad de vida de los “vecinos” de ese engendro racista y
elitista, los levanten a todos a las trompadas. Por supuesto, las
primeras se dirigirán contra los “travestis que venden sexo en las
calles” (¿porqué nunca, pero nunca, dice “La Nación” una sola palabra
sobre los automóviles de altísima gama en los que se desplazan los
“compradores”?). Para eso está la UCEP. Baste verla a la basura
mentirosa e hipócrita de la Michetti posando para un spot publicitario
macrista en el cual se busca justificar la bestial agresión de esos
“indios bien” de baja estofa contra los residentes de Paseo Colón al
1500, pretextando que allí se distribuía (y “cocinaba”!) paco. La
verdad es que los vecinos de ese edificio habían denunciado
reiteradamente que los traficantes de paco no hubieran podido operar
jamás sin alguna forma de “vista gorda” de la Comisaría 24. Y sus
oficiales, en connivencia con las autoridades racistas de Buenos
Aires, permitían que se “quemara” no el paco sino la casa de P. Colón
para que Rodríguez Barreta y su inmunda manada de hijos de mil putas
(pido perdón a las putas) tuvieran argumentos para ejercer su salvaje
“acción directa”. Primero se “quema” el lugar. Luego, se lo limpia.
Será interesante ver qué pasa con estos “molestos” advenedizos a Puerto Madero…
Qué falta que nos hace un buen “regimiento de la Estrella”, en estos
días, para poner en caja a los nuevos godos que supimos nutrir en
nuestro propio seno.]

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1131624

Denuncia vecinal
Puerto Madero, entre el glamour y el deterioro
Laura Rocha
LA NACION

Domingo 24 de mayo de 2009
Daniel Marte vive en el barrio más caro de la Capital. Cuando se mudó
allí buscaba seguridad, tranquilidad y una buena vista al río. Pero a
poco de mudarse se dio cuenta de que Puerto Madero no era el paraíso
del que todos hablaban.

"Por la noche no se puede dormir por el volumen de la música que llega
desde el río; la Costanera Sur está cada vez más abandonada y los
choripaneros se adueñan del lugar los fines de semana; llegaron los
travestis al barrio, y cuando hay una maratón no podemos ni entrar ni
salir", contó a La Nacion.

Pero eso no es todo, porque Marte, como muchos otros, descubrió tarde
que tampoco había previsto algunas postales nada glamorosas de su
nuevo barrio, como el cementerio de autos al lado de la Reserva
Ecológica o la villa más nueva de la ciudad, que comenzó con unas 30
familias y que hoy tiene más de 500. Se trata del asentamiento
bautizado Rodrigo Bueno, en honor al fallecido cantante cordobés.

"Además, cada vez que surge un conflicto tenemos que hacer miles de
llamadas por el conflicto de jurisdicciones que hay en el barrio",
agregó Marte, que preside la Asociación de Vecinos de Puerto Madero.

Es que en este barrio conviven dos fuerzas de seguridad: la Policía
Federal y la Prefectura. También, la administración pública porteña y
la nacional, a las que se suma la Corporación Puerto Madero que, si
bien sólo es el desarrollador inmobiliario, muchas veces recibe las
quejas de los parroquianos.

Sandra Amerise vive en una de las torres River View, en el Dique 3, y
asegura que ya no sabe a quién recurrir para quejarse por la cada vez
más importante cantidad de personas que pasan el día en un predio
tomado, situado en la Avenida de los Italianos al 600, frente a su
casa.

Según relatan los vecinos, el lugar, que funciona junto a los baños
públicos, es ocupado por una mujer y por sus hijos, quienes los fines
de semana organizan festivales, con asado y choripán incluidos.
Además, dicen los vecinos, explotan una improvisada cancha de tenis,
que también usan los ocasionales visitantes.

"Desde mi casa se escucha clarito. Los fines de semana llegan cientos
de personas. La mujer dice que allí funciona un comedor comunitario,
pero eso es mentira", contó Amerise.
Expediente trabado

En el gobierno porteño indicaron que el terreno, en el que hay una
vieja subestación eléctrica, fue ocupado por esa mujer, que tendría
dos hijos con discapacidad. Aunque reconocieron que se trata de una
tierra fiscal, a cargo también de la Corporación Puerto Madero,
aclararon que el trámite de desalojo presenta "algunas trabas".

Fuentes del Ministerio de Ambiente y Espacio Público señalaron que
trabajan en ese tema junto con el Ministerio de Desarrollo Social,
todas ellas dependencias porteñas.

Otro sector conflictivo está en el Dique 1. Allí se desarrolla una
feria durante los fines de semana, donde se multiplican casi sin
control los puestos de comida. Según datos oficiales, sólo 16 están
habilitados para funcionar. Sin embargo, cuando el tiempo acompaña, se
pueden ver unas 30 bocas de expendio, tal como pudo comprobar La
nacion durante varias recorridas por la zona.

"También estamos muy preocupados por la Costanera. Se abusa del
espacio público. No sólo lo padecemos quienes tenemos vista hacia
allí, sino los paseantes que ya casi no pueden disfrutarla. El
descuido de la Reserva Ecológica es evidente. La usan para cualquier
cosa. Parecería que todo está permitido", se lamentó Amerise.

El fin de semana pasado, la Agencia Gubernamental de Control realizó
un operativo en la Costanera, pero parece que alguien avisó a los
puesteros ilegales pues, a la hora en que llegaron los inspectores, el
número de carritos había disminuido notablemente. Sólo se labraron
ocho actas por incumplimientos menores, que no ponían en juego la
salud de la población. Cabe aclarar que los permisos que se les otorga
son precarios, ya que se debate en la Legislatura un proyecto para
otorgar los documentos definitivos que permitan su funcionamiento.

Junto a la Reserva Ecológica se ubica un cementerio de autos, que los
vecinos de la torre El Faro, por ejemplo, tienen como vista
"privilegiada". Hace dos semanas la defensora del Pueblo de la ciudad,
Alicia Pierini, dictó una resolución que pide la intervención del jefe
de la Policía Federal para desafectar esa playa en la que hoy se
amontonan 587 autos abandonados.

"Al degradarse, esos vehículos liberan combustibles, lubricantes y
fluidos refrigerantes, que contaminan el ambiente. Los neumáticos, las
baterías y los sistemas de aire acondicionado también contribuyen a la
contaminación ambiental. Entre las sustancias más tóxicas se
encuentran hidrocarburos, arsénico, cadmio, cinc, cobre, cromo,
mercurio y plomo", explica la nota que acompaña la resolución de la
Defensoría.

Cabe recordar que la Reserva tiene la categoría de protección de sitio
Ramsar, por ser considerada un humedal de importancia para la zona.

Con el cementerio de autos, un potencial criadero del mosquito que
transmite el dengue, aparece un nuevo frente de conflictos de
jurisdicción. La Policía Federal dice que sólo le compete custodiar
los autos, pero que el predio es del gobierno. Así lo reconocen en el
equipo de Mauricio Macri, aunque no precisan cuándo se realizará la
mudanza de ese depósito de autos.

Fuentes policiales aseguraron que existe un plan para la eliminación
de esos cementerios en la Capital, cuya instrumentación comenzó en
febrero. Aunque se aclaró que el retiro de autos para su compactación
y eliminación es paulatino, no hay una fecha estimada para la limpieza
del de la Costanera Sur. Una de las cuestiones por tener en cuenta es
que, antes de deshacerse de un vehículo, es necesario que haya
caducado la causa judicial por la que se encuentra en ese lugar.

Otra realidad que preocupa sobremanera a los vecinos es que los
travestis ya trabajan en las inmediaciones de la plaza Micaela
Bastidas, en la que, además, los juegos para niños están rotos. Según
el Código Contravencional porteño, la prostitución sólo puede
ejercerse a 200 metros de viviendas, escuelas o templos. Los fiscales
contravencionales son los responsables de controlar la actividad.
Según los vecinos, nadie atiende sus denuncias.
Vecinos y visitantes

"Los invito a que pasen una noche en mi casa con la música de la calle
a todo volumen. Ya no sé qué hacer"

ANA MARIA MOSCA
Vecina de Puerto Madero

"En el parque Micaela Bastidas, los juegos, que eran ingeniosos,
coloridos y vanguardistas, están destrozados o desaparecidos"

CLAUDIA RIZ
Suele visitar la costanera

"Muchas veces no sabemos ante quién denunciar algunas irregularidades
que ocurren en el barrio"

ALFREDO READ
Vecino de Puerto Madero

"Las obras que se empezaron siguen a medio hacer. La zona ha crecido muchísimo"

ROBERTO SIERRA
Visita el barrio los fines de semana
Nuevos visitantes nocturnos

    * Durante el último año, los vecinos de Puerto Madero han visto
llegar a la zona nuevos visitantes con aparentes intenciones de
quedarse. Se trata de un grupo cada vez más numeroso de travestis que
ofrece sexo en la Costanera Sur. "No es un problema sólo para los
vecinos. Hay un descuido absoluto del espacio público, que perjudica
también a quienes lo visitan", dijo Sandra Amerise a LA NACION. El
gobierno porteño destinó una zona del Parque Tres de Febrero, en
Palermo, para ejercer esa actividad. Sin embargo, es habitual el
ejercicio de la prostitución en otras zonas como Flores, Caballito y
Constitución.


-- 

Néstor Gorojovsky
El texto principal de este correo puede no ser de mi autoría



Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular