[R-P] [El Litoral] Santa Fe, una provincia en problemas.
Gustavo Battistoni
gustavo.battistoni en gmail.com
Lun Mayo 18 15:31:05 MDT 2009
[Esta nota es para aquellos que por los medios porteños creen que la
gestión de Binner es la panacea..Si tienen tiempo lean la nota entera,
pero con el párrafo que seleccioné alcanza.Mal gobierno el del
socialismo santafesino]
— ¿Por qué se pasa de un estado de solvencia a otro de déficit?
— El punto de partida es ver qué pasó con los recursos y qué pasó con
los gastos. No voy a hablar del dinero que quedó en la caja cuando
traspasamos el gobierno -1.700 millones de pesos- porque el análisis
debería ser más severo aún. Que Santa Fe era una provincia
superavitaria, con un bajo nivel de endeudamiento y de exigencias
financieras, no lo tomo en cuenta para esta consideración. Si
observamos los datos que el mismo gobierno suministra, concluimos que
al cierre de 2008 estaban sentadas las bases para el desequilibrio.
Hay dos datos que quiero destacar y que muestran con precisión la
situación: los recursos corrientes a lo largo del año 2008, comparado
con 2007, crecieron 38 %. Semejante incremento induciría a pensar que
la provincia no debería tener ninguna dificultad financiera. El
problema aparece cuando vemos que en el mismo período el gasto público
se incrementó el 44 %, es decir 6 puntos por encima de los recursos.
En plata, esto significa que en el año 2008 la provincia recibió 1.600
millones de pesos más que lo que estaba previsto en el presupuesto,
pero gastó 2.200 millones de pesos más. Esa brecha de 600 millones
sentó las bases del desequilibrio fiscal que hoy aparece con toda
claridad.
Entrevista al contador Walter Agosto
"Después de años, la provincia se quedó sin ahorro corriente"
El ex ministro de Hacienda destacó que los ingresos crecieron 38 %
durante 2008 y 22 % en el primer trimestre de este año. “En tiempo
récord pasamos del superávit al déficit”, explicó.
Gabriel Rossini - economia en ellitoral.com
El ex ministro de Hacienda de Jorge Obeid y actual diputado nacional,
Walter Agosto, negó que en la provincia haya caído la recaudación de
impuestos y enfatizó que, después de muchos años, Santa Fe perdió el
ahorro corriente. “Esto significa ya no sólo que a Santa Fe no le
alcanzan los recursos para financiar obras sino que no le alcanzan ni
siquiera para financiar sus gastos ordinarios”.
Para que se entienda mejor -dijo- los ingresos habituales no alcanzan
para pagar los gastos de operación del Estado. Ni hablar de invertir y
hacer obras. “Cuando se tienen problemas con el ahorro corriente se
está con la necesidad de empezar a pensar cómo se va a financiar la
parte de gastos corrientes que le falta cubrir, no los de inversión o
de capital”, enfatizó Agosto.
“La provincia pasó de una situación superavitaria a una deficitaria en
tiempo récord. Y hago esta consideración teniendo en cuenta que soy de
los que piensa que siempre que un gobierno llega tiene que tener un
tiempo razonable y prudencial para desplegar su estrategia, sus
acciones, sus instrumentos. Pero ese tiempo ha pasado con holgura.
Entonces, con absoluta responsabilidad y lealtad política quienes
estamos en la oposición tenemos que hacer algunas advertencias sobre
las cuentas públicas de la provincia a partir de los datos que
proporciona el propio gobierno provincial”, expresó.
— ¿Por qué se pasa de un estado de solvencia a otro de déficit?
— El punto de partida es ver qué pasó con los recursos y qué pasó con
los gastos. No voy a hablar del dinero que quedó en la caja cuando
traspasamos el gobierno -1.700 millones de pesos- porque el análisis
debería ser más severo aún. Que Santa Fe era una provincia
superavitaria, con un bajo nivel de endeudamiento y de exigencias
financieras, no lo tomo en cuenta para esta consideración. Si
observamos los datos que el mismo gobierno suministra, concluimos que
al cierre de 2008 estaban sentadas las bases para el desequilibrio.
Hay dos datos que quiero destacar y que muestran con precisión la
situación: los recursos corrientes a lo largo del año 2008, comparado
con 2007, crecieron 38 %. Semejante incremento induciría a pensar que
la provincia no debería tener ninguna dificultad financiera. El
problema aparece cuando vemos que en el mismo período el gasto público
se incrementó el 44 %, es decir 6 puntos por encima de los recursos.
En plata, esto significa que en el año 2008 la provincia recibió 1.600
millones de pesos más que lo que estaba previsto en el presupuesto,
pero gastó 2.200 millones de pesos más. Esa brecha de 600 millones
sentó las bases del desequilibrio fiscal que hoy aparece con toda
claridad.
— ¿En qué se gastaron esos 2.200 millones de pesos de más?
— En gastos corrientes, que tuvieron un crecimiento fenomenal. Porque
hay otro problema. Mientras el gasto corriente creció en 2008 a un
ritmo fenomenal, la inversión quedó subejecutada. Esto quiere decir
que no sólo hay un problema cuantitativo sino además un problema en la
calidad del gasto. Lo razonable sería que si el presupuesto tenía
previsto un resultado financiero de equis pesos, se cuide ese equis.
Si me entraron 1.600 millones de más, gasto esa cantidad de plata.
Nadie discute que se gasten los mayores recursos. Además, la provincia
de Santa Fe tiene una legislación moderna que permite hacer una
asignación prudente y adecuada de esos recursos.
— ¿Cuál es la situación de este año?
— Los recursos volvieron a crecer un 22 % respecto a 2008 en el primer
trimestre. Nadie puede decir que tal crecimiento es despreciable ni
mucho menos que los fondos cayeron, se plancharon, se amesetaron. Todo
ese palabrerío sólo sirve para confundir. Ahora bien, los gastos en
este primer trimestre volvieron a crecer un 38 %. Entonces, si los
recursos crecieron un 22 % no es posible sostener el crecimiento del
gasto al 38 %. Conclusión: la provincia acumuló un déficit en tres
meses de 270 millones de pesos. Por eso es lamentable escuchar hablar
de emitir bonos, cuasimonedas, de suspender pagos a proveedores y
contratistas en una provincia como Santa Fe que nunca emitió
cuasimonedas, que no emitió bonos, que siempre cumplió con sus
obligaciones.
— ¿Qué implicancias tendrá esta situación para la provincia?
— No son neutras. Por ejemplo, si decimos que vamos a suspender,
retrasar o reprogramar pagos, el primer efecto de esa medida es que se
incrementan los precios. A partir de ahora el Estado va a comprar y a
contratar más caro porque cualquier proveedor o contratista ante
semejante anuncio preventivamente se va a cubrir porque no sabe cuándo
va a cobrar. En este sentido la ley es muy clara, se tiene que pagar a
60 días o de acuerdo con lo estimado en el pliego. La segunda es que
hay que reprogramar las curvas de inversión. Nadie puede pensar que si
a los contratistas no se les paga, el ritmo de las obras va a seguir
siendo el que estaba previsto. Por lo tanto hay obras que se van a
dilatar y otras que directamente no se van a ejecutar. Eso va a
generar problemas adicionales de empleo. Y la tercera es que empiezan
a aparecer los pedidos de redeterminación de precios porque si hay
prevista una curva de inversión y después el Estado determina que
tiene que ser otra, esos tiempos implican costos que, en algún
momento, terminará pagando el Estado.
Las deudas con la Nación
“Es un tema que lleva años. En mi gestión rondaban los 1.300 millones
de pesos y las dejamos perfectamente inventariadas para el nuevo
gobierno. No son pasivos que se hayan generado este año. A estas
deudas se las puede reclamar por la vía administrativa o por la vía
judicial. Pero hay que hacer gestiones políticas en todo este tipo de
cuestiones”, explicó Agosto.
Además, el ex ministro de Economía negó que la gestión de Obeid haya
comprometido el presupuesto de obras públicas de la gestión Binner, al
punto que nos les permitió llevar adelante su plan de infraestructura.
“No es así y va a quedar claro cuando presenten la cuenta de
inversión, que ya debería estar lista, que subejecutaron las partidas
donde está incluida la obra pública. Por lo tanto, ese argumento queda
desvirtuado con los números. Por lo demás, lo que hay que tener en
cuenta es que podemos tener un presupuesto con un conjunto de obras,
pero no todas se terminan de un día para otro, ni tampoco tienen que
empezar en enero, ni pagarse todas en el mismo ejercicio. Por eso el
plan de trabajos públicos es un programa plurianual, muchas obras
empiezan en un ejercicio y terminan en otro. Para eso hay que hacer
una planificación inteligente”.
Storero
Decir que antes se pagaban los certificados de obra a dos años no es
serio. No tengo con precisión la cantidad de obras que se hicieron en
los últimos años de la gestión de Obeid, pero fueron muchísimas.
¿Puede haber un contratista de obra tan generoso que le construya al
Estado y cobre a los dos años? Que digan que un trabajo tuvo que
suspenderse por un litigio, que tuvo un problema, como tantas veces
ocurre, puede ser. Pero decir que los certificados se pagaban a dos
años, el sentido común y cualquiera conoce el tema que no es así.
Además, hubiera significado la paralización de los trabajos de
infraestructura.
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular