[R-P] "La Nación", la ANSES, y la Nación
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Lun Mayo 18 08:34:34 MDT 2009
[Carlos Pagni sangra por la herida, y nosotros no podemos menos que festejar:
“La Anses representa, entre demasiadas cosas, aquel fondo soberano de
infraestructura con el que estuvo soñando Néstor Kirchner desde que
llegó al poder y para cuya realización hasta imaginó, en los albores
de 2008, apropiarse de unos US$ 15.000 millones de las reservas del
Banco Central... Convertida en instrumento para financiar
infraestructura, asistir a empresas, socorrer a provincias y cooperar
con la Secretaría de Finanzas en el mercado de bonos, la Anses tiende
a convertirse en una plataforma de altísimo perfil político.”
Dicho de otro modo: la ANSES se ha puesto al servicio del pueblo
argentino y no de sus enemigos. En efecto, es un tema de “altísimo
perfil político”!]
Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1129373
La crisis / El destino del dinero de las jubilaciones
Refuerza Kirchner el control de los fondos de la Anses
El ex presidente impulsa cambios en el organismo, que ha pasado a ser
la principal caja del Gobierno
Lunes 18 de mayo de 2009 | Publicado en edición impresa
Carlos Pagni
LA NACION
La Casa Rosada terminará de decidir en las próximas horas una nueva
estructura para la Administración Nacional de la Seguridad Social
(Anses). En momentos en que el Gobierno atraviesa graves problemas de
financiamiento, el objetivo de la reforma es convertirla en un
instrumento más útil que permita atacar varios frentes: el déficit
fiscal, la caída de la actividad económica, la pérdida de empleos, la
crisis energética y el reclamo de las provincias para que haya un
mayor reparto de los ingresos.
Según fuentes del organismo y del Gobierno, el ex presidente Néstor
Kirchner quiere tener un control más estricto sobre este organismo
cuyo núcleo, un fondo de cerca de $ 100.000 millones, será puesto bajo
su directa supervisión política.
El nuevo esquema será una suerte de relanzamiento de la Anses, cuando
ya transcurrieron siete meses desde la estatización de los ahorros de
los trabajadores que manejaban las AFJP. El organigrama incluye
dependencias y funciones que antes estaban en la Superintendencia de
AFJP, que, desde aquella medida, perdió su razón de ser. La
reorganización también pretende delimitar procedimientos en la
asignación de los recursos. En los últimos meses se dieron créditos a
diestro y siniestro, a instituciones y empresas, con criterios que no
siempre estuvieron claros, dijeron las fuentes.
Por esta razón, la oposición también ha comenzado a obsesionarse con
la Anses: pasado mañana, su director ejecutivo, Amado Boudou, deberá
responder en el Congreso el interrogatorio en la Comisión Bicameral de
Control. A la nueva estructura funcional de la Anses le faltan algunos
detalles para estar completa. En su confección se puede leer una
sigilosa puja interna por el control de los fondos asignados a un
organismo que será crucial en los próximos meses.
La Dirección General, que seguirá a cargo de Boudou, estará asistida
por tres subdirecciones. La de Administración del Fondo para la
Garantía de Sustentabilidad (FGS), la de Administración y la de
Prestaciones.
Al frente de la Administración del FGS estará el ex superintendente
Sergio Chodos. Será el responsable de los casi $ 80.000 millones del
fondo que se constituyó con los activos transferidos por las AFJP. Esa
caja está integrada por activos de toda clase: títulos públicos,
acciones, colocaciones bancarias a plazo fijo y, en medida bastante
pequeña, efectivo (tal vez no más de $ 6000 millones).
Si bien dependerá de Boudou, Chodos observa una especial subordinación
a Sergio Massa, jefe de Gabinete. Massa ejerce una influencia
permanente en la Anses. Lógico: allí ocupó el despacho principal desde
los tiempos de Eduardo Duhalde.
La otra subdirección es la de Administración donde estará al frente
Benigno Vélez, que en el antiguo orden oficiaba como gerente de
Finanzas. Este funcionario tendrá a cargo, por lo menos de manera
provisional, el fondo de $ 20.000 millones que se armó en 2007, con la
migración de afiliados de las AFJP al sistema de reparto.
Vélez es un académico que trabajó en otros tiempos con Massa, pero que
tiene una relación de mucha confianza con Boudou. Según una versión
insistente, fue gracias a Vélez como Boudou conoció a Massa y se
integró al oficialismo. Como Boudou, Vélez proviene de Mar del Plata.
La tercera subdirección es la de Prestaciones, encargada de los
trámites jubilatorios, que seguiría con Daniel Reposo.
El corazón
El corazón de esta nueva Anses es el fondo que manejará Chodos. Su
subdirección estará organizada en cuatro gerencias. La principal es la
de Inversiones, que aplicará los recursos capturados del sistema de
capitalización. El titular de esta oficina ya fue designado, pero su
identidad se conserva bajo siete llaves, en Olivos, adonde reportará
sus movimientos. Se sabe que se trata de un político y que será
asesorado por un joven economista procedente del Banco Central: Juan
Manuel Pichetto. Es hijo del rionegrino Miguel Pichetto, presidente
del bloque de senadores nacionales del oficialismo.
Las decisiones de la Gerencia de Inversiones deberán ser ejecutadas
por la de Operaciones. Allí, el jefe será Edgardo Podjarny, quien en
la desaparecida Superintendencia cubría la Gerencia de Control
Financiero y Mercado de Capitales. Podjarny es la mano derecha de
Boudou en los asuntos financieros. En la Gerencia de Auditoría habría
una continuidad con la de la Superintendencia y, por lo tanto,
quedaría Graciela La Ruffa.
Si bien Chodos estará limitado por la Gerencia de Inversiones, tendrá
en un puño la Gerencia de Enlace, ya que allí estará su amigo Javier
Mutal: era subsecretario de Servicios Financieros cuando Chodos
ocupaba la Secretaría de Finanzas de Economía.
Por debajo de esta organización transcurre la política. Ni Massa ni
Boudou ni Chodos deberían regodearse con el dominio de esta gran caja
en manos del Estado. De un modo u otro, ellos deberán referir sus
movimientos al ministro de Planificación, Julio De Vido. Esta
subordinación no se debe a razones administrativas, sino casi
conceptuales. La Anses representa, entre demasiadas cosas, aquel fondo
soberano de infraestructura con el que estuvo soñando Néstor Kirchner
desde que llegó al poder y para cuya realización hasta imaginó, en los
albores de 2008, apropiarse de unos US$ 15.000 millones de las
reservas del Banco Central.
Este designio es el que pone a De Vido como una especie de padrino
invisible de las ejecuciones de los jóvenes economistas que
gerenciarán la Anses. Por eso hay que prestar especial atención a la
identidad del todavía ignoto gerente de Inversiones y al excelente
vínculo entre De Vido y el subdirector Vélez. También, a la enemistad
De Vido-Massa, claro.
Los principales emprendimientos a los que se asignarán los recursos
del FGS dependen del Ministerio de Planificación. Son el programa
hídrico para grandes represas de Santa Cruz, el soterramiento del
Ferrocarril Sarmiento en la Capital Federal, el Sistema Vial
Integrado, el Fonavi, o las centrales termoeléctricas de Campana y
Timbúes, que colocaron en la Anses el 85% de su deuda, una
concentración que desaconsejaría cualquier experto en finanzas.
De Vido puso a sus muchachos a competir entre sí tras la captura de
los ahorros de los jubilados, como si se tratara de una carrera de
embolsados. Así, el subsecretario de Coordinación, Roberto Baratta; el
administrador de Infraestructura Ferroviaria, Juan Pablo Schiavi, o el
director de Energía Razonable (sic), Ezequiel García, pelean por ser
los más veloces en la confección del fideicomiso que permita
justificar la adquisición del dinero de la Anses. Algunos ya
descubrieron, en una consultora económica del microcentro porteño, el
fast-track para llegar a la meta.
Convertida en instrumento para financiar infraestructura, asistir a
empresas, socorrer a provincias y cooperar con la Secretaría de
Finanzas en el mercado de bonos, la Anses tiende a convertirse en una
plataforma de altísimo perfil político. No en vano, su titular,
Boudou, le encomendó al marplatense que administraba el futuro
electoral de Domingo Cavallo en los años 90, Guillermo Seita, un plan
para alcanzar la intendencia de Mar del Plata. O, por la vía
contraria: tal vez la sombra que esta nueva mole administrativa
proyectará sobre Economía esté llevando a su titular, el afligido
Carlos Fernández, a dejar el cargo, en puntas de pie, mientras los
argentinos van a elecciones.
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Néstor Gorojovsky
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