[R-P] [Miguel Khavisse] Cambios en la estructura empresarial.
Gustavo Battistoni
gustavo.battistoni en gmail.com
Dom Mayo 17 09:28:22 MDT 2009
[ "En 1993 había 305 empresas nacionales contra 195 extranjeras. Ahora
eso se invirtió directamente, hay más de 300 extranjeras y el resto
locales. Hubo una trepada constante, un movimiento que uno puede leer
como resultado de la convertibilidad. A las compañías nacionales se
les volvió difícil soportar el peso de la importación, de exportar uno
a uno, y se fueron ahogando. Se dio un avance muy fuerte de la
ganancia de posiciones de las empresas extranjeras", explicó el
analista.]
Fuente: La Capital-Rosario.
"Es probable que se vayan algunas firmas extranjeras"
La salida de los alemanes de Mahle de la fábrica de aros de pistón, ex
Dana, en Rosario abrió el interrogante sobre si el impacto local de la
crisis financiera internacional provocaría —como supo ocurrir a
finales de los 90— una suerte de salida masiva de capitales
extranjeros de empresas radicadas en el país. El sociólogo Miguel
Khavisse, especializado en la investigación de grupos económicos,
sostuvo que "no es de esperarse que una gran cantidad de empresas
extranjeras vayan a la quiebra, aunque sí puede esperarse, como
sucedió antes de 2001 que algunas firmas decidan dejar el país".
Khavisse recordó cómo fue modificándose la composición de la elite de
500 empresas más grandes del país. "En 1993 había 305 empresas
nacionales contra 195 extranjeras. Ahora eso se invirtió directamente,
hay más de 300 extranjeras y el resto locales. Hubo una trepada
constante, un movimiento que uno puede leer como resultado de la
convertibilidad. A las compañías nacionales se les volvió difícil
soportar el peso de la importación, de exportar uno a uno, y se fueron
ahogando. Se dio un avance muy fuerte de la ganancia de posiciones de
las empresas extranjeras", explicó el analista.
Hacer caja
Según el especialista, luego de la reelección presidencial de Carlos
Menem en el 95, por las turbulencias políticas que llevaron a que el
período de crecimiento iniciado en 1991 se recortara en 1997, con una
caída de la producción para el conjunto de la actividad económica, los
asesores de las empresas "con muy buena información" empezaron a
preparar el camino de salida. Finalmente, decidieron poner a la venta
sus empresas para tomar la mayor cantidad de dólares posibles y
girarlos al exterior, señaló Khavisse.
"Ese proceso de venta tienen por compradores a agentes extranjeros,
compran hasta el 2001 en cantidades crecientes", precisó.
El fuerte proceso de extranjerización se detuvo tras la salida de la
convertibilidad, asegura. Según la encuesta nacional de grandes
empresas para el trienio 2005-2007, que presentó en febrero el
Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) a fines de 2007, la
foto seguía siendo aproximadamente la misma: dos tercios de las firmas
de la cúpula empresaria eran extranjeras.
Con la salida de la convertibilidad y la devaluación, las empresas en
manos extranjeras —en gran parte prestadoras de servicios públicos—
"se desesperan porque se les acaban los precios en dólares" e intentan
combatir con el Estado esta situación. Incluso algunas presentan
demandas ante el Ciadi, el tribunal de resolución de controversias del
Banco Mundial. "Parecía que estaban a punto de morir de un sofocón,
sin embargo años después ninguna murió. Sólo algunas empresas
privatizadas son abandonadas, pero cobran y se van", precisó.
Es por eso que a partir de 2002 la cúpula empresaria no cambia
demasiado, aclaró Khavisse. Se pasó de 302 compañías extranjeras y 98
nacionales a 298 y 202 respectivamente.
Ante el crítico escenario que surgió de la crisis por las hipotecas
suprime en Estados Unidos, el especialista advirtió que "es muy
probable que en la parte de arriba de la cúpula, en las 150 primeras,
haya un crecimiento de participación de empresas nacionales y en las
últimas 300 una ganancia de posiciones de las extranjeras". Aclaró, no
obstante, que el estallido todavía "está muy cerca" como para saber
"con algún grado de plausibilidad que pasará".
Sobre la salida de Mahle de la fábrica rosarina sostuvo que la crisis
provoca "que algunos actores entren en una muy mala situación y que
algunos queden en la lona". Sin embargo, "no se puede decir que es una
situación general, hay empresas débiles en todos los sectores y
fuertes en todos los sectores".
El pez grande
"En momentos de crisis se está esperando comerse a los más débiles.
Todo está por verse. Las cosas no han cambiado radicalmente y uno no
esperaría que gran cantidad de empresas extranjeras vayan a la
quiebra, si es esperable que algunas empresa, como antes de la crisis
de 2001, decidan irse", apuntó Khavisse.
Sobre el rol de buscador de inversores para compañías en problemas que
tomó el Estado ante las críticas situaciones que surgieron en algunas
empresas locales —como en Paraná Metal y en Mahle— el analista opinó
que "el nuevo Estado que surgió después de la convertibilidad trata de
hacer en la medida de sus posibilidades lo mejor que puede para
mantener el modelo en pie e intenta que los empresarios no se asusten
y que los extranjeros no salgan corriendo".
"Mientras se trata de armar un esquema general para que el empleo no
caiga, como en otros países, los superávits siguen jugando
favorablemente, el Estado se colocó en el medio de la crisis de las
empresas y de los trabajadores tratando de paliar los efectos
negativos", remarcó Khavisse, al tiempo que destacó que si la demanda
de China de productos argentinos se mantiene el escenario para el país
no será tan desfavorable.
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