[R-P] Alta-mira sobre las elecciones.

Gustavo Battistoni gustavo.battistoni en gmail.com
Vie Mayo 15 19:59:45 MDT 2009


[De Prensa Obrera]

Elecciones con cartas marcadas

Olvídese el lector de los ataques que se propinan una vez por día los
candidatos del sistema: las elecciones del 28 de junio próximo ya
están ‘arregladas'. Un repaso a los pronunciamientos de los últimos
días, por parte de empresarios y economistas, deja en claro que se
está tejiendo un verdadero ‘acuerdo nacional' para, después de las
elecciones, ir al FMI y devaluar el peso a 4,50 ó 5 por dólar. Cuando
se leen esas declaraciones con cuidado, emerge la coincidencia de que
Argentina se encuentra en ‘default' - o sea cesación de pagos-  y que
el dinero de los trabajadores acumulado en la Anses se está agotando
como recurso para financiar el pago de la deuda pública y los
subsidios que reclaman los capitalistas que operan en el país. La
oposición, acusada de ‘destituyente', no deja de reclamar, sin
embargo, una salida concertada con los K para el ‘día después'. Claro
que para eso deberá contribuir a que K no salga con la cola entre las
piernas en la provincia de Buenos Aires. Los intendentes K deberán
encargar a su aparato el arreglo necesario para que los resultados no
desentonen con el objetivo post electoral. El fraude ‘consentido' es
una parte importante del ‘acuerdo'.

‘Defaulteemos' a la Anses

De acuerdo con el Cronista Comercial (7/5), la deuda del Estado con la
Anses, que vence en 2010, "llegaría a 35.000 millones de pesos". Está
prevista la emisión de nuevos títulos, con vencimiento en 2016, por
alrededor de 10 mil millones de pesos (esta emisión es otro desfalco a
la Anses, ver nota). Los recursos líquidos de la Anses se encuentran
por debajo del límite que debe conservar para garantizar los pagos de
las jubilaciones de un año. Pero la caja de los jubilados no financia
solamente el pago de la deuda estatal. Financia, asimismo, el rescate,
por ejemplo, de Massuh o de General Motors, o la deuda que contrae el
Estado para subsidiar a empresas, y también compra los bonos que le
venden las empresas privadas como alternativa de crédito; según, de
nuevo, el Cronista, "se colocaron casi 150 millones de dólares en
bonos privados este año". La semana pasada, por ejemplo, la Anses
compró la mitad de una emisión en pesos por parte de Edenor, que está
en manos del grupo Mindlin. También se dispone a hacerlo con el Banco
Hipotecario, del grupo Elsztain, para financiar emprendimientos
inmobiliarios.

Ahora bien, en el cuadro de bancarrota económica del capitalismo, a
nivel mundial, la recuperación de estos créditos es absolutamente
incierta. La trampa financiera en la que el gobierno está metiendo a
la Anses explica por qué no acata el fallo de la Corte, que ordena el
pago de la deuda con los jubilados por la movilidad jubilatoria desde
el abandono de la convertibilidad (Badaro). La dilación en el
cumplimiento del fallo Badaro para el conjunto de los jubilados
significa acumular juicios que se van a perder y una deuda potencial
imposible de calcular. Los K están dejando a la Anses en estado de
‘default'. El gobierno ya está ejerciendo ese ‘default' cuando
suscribe acuerdos salariales no remunerativos, porque no se computan
para el cálculo de la movilidad semestral de las jubilaciones
establecida en una ley reciente. El ‘default' contra los jubilados
puede sobrevenir como consecuencia de que los deudores de la Anses
incumplan sus compromisos, algo que ya está ocurriendo, porque el
Estado le está pagando deuda a la Anses con nueva deuda. O puede
sobrevenir como resultado de una devaluación del peso; en este caso,
se reduciría el valor de las jubilaciones en términos de dólares y
también frente a la inflación. No es casualidad que el gobierno se
haya negado a que las jubilaciones pudieran ser ajustadas por
inflación o que el índice de inflación sea manipulado por el IndeK.

Lo ‘curioso' del caso es que el financiamiento del gobierno y de las
empresas debería estar, en un régimen capitalista, a cargo de los
bancos - no de los jubilados. En Argentina, otra cosa ‘curiosa', los
bancos están ganando fuerte. Además, están desbordados de dinero. Los
bancos tienen nada menos que el 36,3% de los depósitos en alguna forma
de liquidez, o sea disponible en dinero. Lo acaba de informar el Banco
Central (InfoBae, 13/5); es decir que solamente presta el 63,7% de lo
que recibe. Se trata de unos 64.000 millones de pesos. En lugar de
prestarlos, los tiene invertidos en títulos del Estado o en acciones
líquidas, lo que les permite una incesante especulación con sus
cotizaciones. Los bancos son los canales de fuga de capitales y no
están dispuestos a prestar en pesos mientras dure la crisis. Es lo que
ocurre en todo el mundo. La salvación de los ahorros de los
trabajadores en la Anses pasa por la nacionalización, sin
compensación, del sistema bancario completamente parasitario.

Devaluemos mientras el FMI no está

La utilización sistemática del dinero de la Anses descuenta una
devaluación del peso y la licuación de los recursos de la entidad. La
devaluación también la dan por descontada los que dolarizaron 45.000
millones de pesos (salida de capitales) desde el inicio de la crisis a
fines de 2007. La piden a gritos los de la UIA y la Mesa de Enlace, y
todavía más el círculo de asesores de Kirchner -Curia, Frenkel y Aldo
Ferrer (Crítica, 10/5), y hasta los enemigos de Kirchner, como Angel
Broda (Ambito, 13/5) o Prat Gay (The Buenos Aires Herald, 10/5). Los
‘nacionales y populares' quieren un dólar ‘desarrollista' y los
‘liberales' uno de ‘equilibrio', pero los dos coinciden en un entorno
de 4,50 a 5 pesos. Los ahorros de la Anses (y las deudas de los
empresarios y del gobierno con la Anses) quedarían reducidos en un
‘módico' 35%. Cuando decimos que las cartas están marcadas es porque
oficialistas y opositores se han puesto de acuerdo en la madre de
todos los desfalcos: un nuevo desfalco a los jubilados y a los
trabajadores que aportan a la previsión social.

El FMI entra en esta historia, obligadamente, porque saqueada la Anses
y con los bancos haciendo caja, se termina la política de ‘vivir con
lo puesto'. El acuerdo con el FMI serviría para financiar el ‘acuerdo
nacional' que emergerá después del 28 de junio, cuando los K pierdan
la mayoría en el Congreso. Es que la devaluación aumentará el valor en
pesos de la deuda pública -incluso de aquella en pesos que se ajusta
por inflación, porque ésta va a subir una enormidad y tendrán fin las
manipulaciones del IndeK. El desfalco de la Anses está perfectamente
previsto.

Cualquier observador sabe, sin embargo, que la tendencia de la crisis
mundial lleva a una inexorable devaluación del dólar. Los yanquis
también necesitan ‘defoltear' a sus fondos de pensión o licuar el
dinero que la clase media norteamericana ha puesto en los fondos de
inversiones. Una devaluación del peso se montaría sobre una
devaluación del dólar, lo cual daría lugar a una mega-devaluación
frente a todas las otras monedas, en especial aquellas con las que
comercia Argentina, como Brasil o Europa. La devaluación se
convertiría en un mega-negociado para la ‘patria exportadora' -sojeros
incluidos. Pero al mismo tiempo produciría un estallido monetario y la
dislocación del Mercosur.

Tinelli

La campaña electoral es una enorme pantalla para ocultar la inminencia
de un nuevo desfalco. La gran estafa que se prepara requiere que sea
convertida en un ShowMatch. Los aprendices de brujo olvidan, sin
embargo, que no hay plazo que no venza ni deuda que no se pague.
Jorge Altamira



Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular