[R-P] La peor de las epidemias es la epidemia de boludez

Nestor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Mar Mayo 12 07:44:18 MDT 2009


Gentileza de Lido Iacomini

LOS QUE PUTEAN A KIRCHNER

Los que putean a los Kirchner están por todos lados por estos días, al 
parecer.

Uno se los encuentra en la cola del cajero automático, en la del banco 
para pagar los impuestos, en algún comercio cuando va a comprar algo, ni 
que decir de los tacheros.

Son amplísima mayoría en los comentarios de lectores de las ediciones de 
los diarios en Internet y en los micrófonos abiertos de las radios.

Te mandan a cada rato larguísimas cadenas de mails repitiendo las mismas 
boludeces que andan dando vuelta desde el 2005 más o menos (la guita de 
Santa Cruz, el sueldo de D’elía, la estancia de Moyano y todo eso).

Te encaran en reuniones familiares o sociales apretándote para que les 
digas por quien vas a votar, cosa que saben, pero lo hacen al sólo 
efecto de largarte su manifiesto anti K.

A veces ni cuidan las formas, y el interrogatorio empieza con la frase 
“no me digas que vos defendés a este gobierno”.

No sé si a ustedes les pasa, pero no he logrado todavía que ninguno me 
dijera (hablo de las discusiones cara a cara, eh) por quien van a votar 
ellos, lo cual me obliga a imaginar la respuesta, que se divide en 
cuatro opciones:

a) en blanco

b) no van a ir a votar

c) un impresentable del variopinto arco opositor que no se animan a 
develar en público y

d) por lo candidatos kirchneristas, “porque para qué cambiar viste, a 
ver si vuelve el despelote económico”,  opción que no confesarán jamás 
ni bajo las torturas de Guantánamo.

Dicho esto, uno que conserva costumbres antiguas, como intentar entender 
las cosas que pasan y porqué pasan, se pone a pensar cual es la razón o 
el motivo (que los hay y muchos, nadie es perfecto) por el cual 
determinada gente putea a los Kirchner.

Y en esa búsqueda -por lo menos es lo que me pasa a mí- hay que 
arreglárselas solo, porque los tipos no colaboran mucho, dado que por 
ejemplo si uno pregunta: ¿por qué los puteas tanto?, ¿qué te hicieron a 
vos, en qué te joden? o ¿por qué se tienen que ir ya?, el ocasional 
interlocutor vuelve al Evangelio según San Nelson Castro y empieza con 
la lista otra vez: el Indec, el tren bala, las carteras y todo eso que 
ya sabemos.

A mí por lo menos me pasa que me cuesta creer que en este país, con las 
cosas que han pasado, y viniendo de cierto tipo de gente que piensa como 
piensa (y en algunos casos ha votado como ha votado antes), alguien 
verdaderamente se interese por como se hace el índice de precios al 
consumidor, los decretos de necesidad y urgencia, el Consejo de la 
Magistratura o que no le presten los granaderos a Cobos para un acto.

Incluso llego a pensar que resulta raro encontrar un puteador anti K que 
los insulte por las cosas que verdaderamente hacen mal, y por las que se 
merecerían una buena puteada.

Entonces empiezo a aplicar un método de descarte, digamos, y sobre la 
base de un razonamiento lógico digo:

No creo que puteen a los Kirchner los tres millones y medio de tipos que 
consiguieron trabajo a partir del 2003, o sus familiares cercanos.

Estoy seguro que no putean a los Kirchner el millón ochocientos mil 
nuevos jubilados a partir de entonces, a los que les faltaban los años 
de aportes para poder jubilarse, o las mujeres que sacaron la jubilación 
de las amas de casa.

Tampoco todos los que tienen un padre, madre, tío,  tía, abuelo o abuela 
que se jubilaron en esas condiciones.

Pienso que no andan por ahí puteando a los Kirchner los que tenían 
trabajo antes del 2003 pero estaban en negro y fueron blanqueados desde 
entonces, gracias a lo cual tienen obra social, cobertura médica y por 
accidentes de trabajo.

Me parece que no putean a los Kirchner los que, siendo industriales o 
empresarios, se favorecieron con el dólar alto mantenido por el Estado, 
porque lo que producen o venden no puede competir con lo importado y se 
fundieron con el 1 a 1.

Sería extraño que puteen a los Kirchner los laburantes en blanco que, 
una o dos veces al año, obtienen aumentos de salarios porque volvieron 
las paritarias, y que los cobran aunque no estén afiliados a ningún gremio.

Juraría que no putean a los Kirchner los jubilados que ganan poco, pero 
tuvieron quince aumentos en 6 años y ahora van a tener dos como mínimo 
cada año, cuando venían de la mínima a 140 pesos en el 2003, y un 
recorte del 13 % en el 2001.

No deberían putear a los Kirchner los que producen o venden algo que se 
exporta, y se vieron favorecidos por el dólar alto y la apertura de 
nuevos mercados durante todos estos años, para el campo y la industria.

Apostaría cualquier cosa que no putean a los Kirchner los que temían que 
les rematasen sus casas o sus campos por las deudas en dólares 
contraídas en los 90’, a los que no solo les fueron prorrogando la 
prórroga de los remates sino les dieron facilidades de pago de esas deudas.

Sería un poco loco que puteen a los Kirchner los que consiguieron 
acceder a una de las casi cuatrocientas mil viviendas que se 
construyeron en estos años, o que pudieron refaccionar su propia casa o 
ampliarla, o comprarse una, porque mejoraron sus sueldos y la situación 
en general.

Para mí que no putean a los Kirchner los que mandan a sus hijos a alguna 
de las setecientas escuelas nuevas que se construyeron en todo el país 
estos seis años, o a las escuelas técnicas que volvieron a funcionar 
después de haber desaparecido, ni los docentes que por fin pudieron 
cobrar el Incentivo.

Estimo yo que no putean a los Kirchner los muchos compatriotas que se 
fueron del país buscando nuevos horizontes, sobre todo a partir del 
2001, y que regresaron a vivir y trabajar acá, incluyendo muchos 
científicos e investigadores.

Clavado que no putean a los Kirchner los que tienen o armaron empresas 
constructoras, o que trabajan en ellas o venden materiales para la 
construcción, por el impulso fenomenal que la actividad tuvo todos estos 
años.

Cantado que tampoco putean a los Kirchner los comercios que vieron 
significativamente aumentadas sus ventas todos estos años por la mejora 
en el poder adquisitivo de los salarios, o los que abrieron nuevos 
negocios para explotar esa situación, aunque sean sucursales de Cardón.

Fija que no putean a los Kirchner los que invirtieron en alguna 
actividad o negocio vinculado al turismo, actividad de crecimiento 
explosivo a partir del dólar alto y el apoyo del Estado, o los que 
pudieron conocer lugares a los que nunca habían ido, dentro de la 
Argentina, porque era caro viajar afuera y mejoraron sus ingresos.

Obvio que no deben andar a las puteadas contra los Kirchner los sectores 
de clase media que se vieron beneficiados en sus ingresos con la 
eliminación de la tablita de Machinea, por lo cual pagan menos de 
Impuesto a las Ganancias, o dejaron de pagarlo.

Posta que no putean a los Kirchner los que todos estos años renovaron o 
ampliaron los electrodomésticos de su casa, desde la heladera al 
televisor de plasma, la compu de los pibes o el lavarropas.

Más vale que tampoco los putean los comercios que los venden y las 
fábricas que los producen, sus dueños y empleados.

Supongo que no putean a los Kirchner los que se compraron un auto en 
todos estos años, o los que cambiaron el que tenían por un cero 
kilómetro o un usado más nuevo, o los que accedieron por primera vez a 
tener uno.

Ni ahí que los deben putear los empresarios que venden esos autos, o los 
empleados que trabajan en las concesionarias o en las fábricas que los 
producen, o los repuesteros o dueños de los talleres mecánicos.

Dudo que puteen a los Kirchner todos los que protestaban en los 90’ 
contra el curro de las AFJP, o los que se jubilaron por ese sistema y 
vieron las migajas que les dejaron en las cuentas después de la 
propaganda infernal que metieron.

Menos los han de putear a los Kirchner los que se jubilaron por una 
AFJP, miran su recibo y ven que una buena parte del haber se los paga el 
Estado.

Va de suyo que no los han de andar puteando a los Kirchner los que se 
pasaron años pidiendo una Corte Suprema independiente y el fin de la 
impunidad por las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.

Es de cajón suponer que no deben putear a los Kirchner los que 
reclamaban una política exterior independiente, no alineada con las 
grandes potencias y de vínculos estrechos con nuestros hermanos de 
América Latina.

Desde ya que menos aún putearán a los Kirchner los que repudian la 
concentración y los monopolios en los medios de comunicación, y reclaman 
una ley que los regule, en reemplazo de la que nos dejaron la dictadura 
y el menemismo.

Me corto las dos manos que los parientes (hijos, nietos, esposos, 
esposas, abuelos, tíos, primos, padres, madres) de todos los 
comprendidos en algunas de las situaciones anteriores, no andan por 
todos lados repartiendo puteadas contra los Kirchner.

¿Cómo dicen, que muchos de esos no solo putean a los Kirchner, sino que 
son la gran mayoría de los que los critican por todos lados?

¿Qué en cada uno de esos grupos son muchos los puteadores, mientras la 
gran mayoría se queda en silencio y no defiende al gobierno, cosa que 
sólo hace una ínfima minoría?

¡Ah, no, entonces la cosa está jodida, esto no es un tema para 
sociólogos, es una cuestión gravísima de salud pública!

Estamos ante una epidemia de magnitud descomunal, peor que el dengue o 
la gripe porcina, que no hay mosquito o chancho que la contagie, o 
vacuna o antibiótico que la contenga: la epidemia de boludos.





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