[R-P] "La Nación"propicia el nacimiento de una gran esperanza blanca
Nestor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Lun Mayo 11 08:58:58 MDT 2009
Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1126835
Al PJ le salió un contrapeso
Carlos Pagni
LA NACION
La lectura de las listas que competirán el próximo 28 de junio plantea
una gran paradoja. Hay pecados para todos los gustos: cinismo,
nepotismo, clientelismo, egocentrismo. Sin embargo, debajo de esa
superficie escandalosa aparecen los atisbos de un ordenamiento más
racional, que acaso reemplace al que sucumbió en la crisis de 2001.
Por primera vez desde esa fecha se insinúa, con suficiente extensión
territorial, una fuerza competitiva que podría servir de contrapunto al
peronismo. Si el acuerdo que la UCR, la Coalición Cívica y el socialismo
alcanzaron en 16 distritos se estabilizara, el PJ volvería a sentirse
desafiado en las presidenciales de 2011. La vida interna del oficialismo
también se reanima en torno al clásico conflicto entre Buenos Aires y el
interior. Es ese duelo el que opera detrás de las candidaturas
poskirchneristas de Carlos Reutemann y Mauricio Macri. Entre aquellas
rémoras y estos destellos vacila hoy el destino de la democracia en la
Argentina.
Nadie tenía demasiadas expectativas de que el Gobierno, más allá de las
declamaciones de Cristina Kirchner, mejoraría la calidad institucional.
Sí se podía aspirar a que, por lo menos, no la empeorara. Pero el método
adoptado este año obliga a añorar la denostada lista sábana, en la que
se elegía a desconocidos que terminaban quedándose con las bancas.
Ahora, se vota a famosos que no asumen.
En consecuencia, para saber quién irá al Congreso o a la Legislatura,
hay que repasar el nombre de los suplentes. Salvo que se cumpla la
promesa del diputado Jorge Landau, apoderado del PJ, quien la noche del
sábado aseguró en el canal TN que los candidatos asumirán los cargos
para los que se los vota. ¿Quiere decir que Daniel Scioli y Alberto
Balestrini serán reemplazados en el gobierno de la provincia de Buenos
Aires? En tal caso, el vicepresidente primero del Senado bonaerense,
Federico Scarabino, deberá convocar a una asamblea legislativa que elija
un nuevo gobernador. Seguro que Landau estaba distraído.
Tampoco se sabe qué harán con sus nuevas responsabilidades otros
integrantes de la lista. Sergio Massa, por ejemplo, acumulará a partir
de junio tres posiciones: intendente de Tigre, jefe de Gabinete y
diputado nacional.
Por suerte, el armado electoral de Kirchner exhibe curiosidades más
edificantes. Una es la burla a la abnegada maquinaria del conurbano, que
debe empeñarse en que extraños como Diana Conti, Carlos Kunkel o Carlos
Moreno renueven sus bancas. También quedó desairado Hugo Moyano. Por
haber reclamado cargos con movilizaciones callejeras, el esposo de la
Presidenta sólo le concedió un lugar para Héctor Recalde. Al camionero
no le queda más consuelo que compararse con el piquetero Luis D´Elía,
quien ni siquiera pudo colocar a su abogado.
Mala praxis
Gracias a la mala praxis de Kirchner, el hecho de que Felipe Solá le
haya regalado a la platense María Helena Chávez una candidatura a
senadora por la sexta sección electoral pasa como la efusión de un
marido enamorado. Pero para el examen de instrucción cívica Solá está en
desventaja: tal vez haya aberraciones mucho peores en las listas de
Unión-Pro o en las del Acuerdo Cívico y Social, sólo que por ahora es
imposible detectarlas porque gran parte de sus integrantes acaban de
dejar el anonimato.
Es evidente que la política argentina sigue estando lejos de encarnar
una gran empresa ética. Sin embargo, las listas que se presentaron
anteanoche aportan algunas novedades estimulantes. La primera es que,
después de ocho años de dispersión, el mosaico no peronista consiguió
sintetizar posiciones en 16 provincias. Fue posible porque la UCR
recuperó una mínima autoestima con la popularidad de Julio Cobos y la
apoteosis de Raúl Alfonsín. Sólo así los radicales dejaron de temer que
una negociación con Elisa Carrió y los socialistas implicara su
disolución como grupo. El internismo de unos y el egocentrismo de otros
impiden pronosticar si el experimento será exitoso en el mediano plazo.
Pero los dirigentes que diseñaron la oferta no peronista pagarán un
costo muy alto si no consiguen llegar a 2011 con una fórmula
presidencial común.
Esta innovación interpela al PJ. El desequilibrio que siguió al derrumbe
de 2001 permitió a ese movimiento ofrecerse a sí mismo como gobierno y
oposición desdoblando su oferta electoral. Sin un radicalismo colapsado,
el PJ no habría podido fragmentarse como lo hizo a partir del congreso
de Lanús, organizado por Eduardo Duhalde en enero de 2003. Pero si la
UCR, la Coalición Cívica y los socialistas consiguen alguna afirmación
territorial después de junio, los peronistas deberán encontrar algún
modo de acuerdo interno. El sistema iría recuperando el aspecto de un
pasable bipartidismo.
Las candidaturas del sábado prefiguran también la dinámica que dominará
al PJ hasta 2011. Carlos Reutemann se postuló en conflicto con los
Kirchner. Buena parte del PJ del interior espera su triunfo en Santa Fe
para alinearse detrás de su candidatura presidencial. Las figuras más
visibles de esa escuadra son el entrerriano Jorge Busti y Juan
Schiaretti. También los norteños Eduardo Fellner y Juan Carlos Romero
miran con interés el desarrollo de Reutemann.
Estos caudillos provinciales se preparan para neutralizar la reposición
del poder duhaldista en sus respectivos partidos. Suponen que es lo que
ocurriría si Francisco de Narváez hiciera una buena elección en Buenos
Aires. De Narváez es la expresión electoral de un acuerdo tan
inocultable entre el duhaldismo y Mauricio Macri que les permite a
radicales como Ricardo Gil Lavedra mortificar a Gabriela Michetti
mencionándola como "la candidata del PJ-2". Después de junio, la
evolución del macrismo podría servirle a Duhalde para avanzar hacia la
jefatura del PJ. Esa aspiración ya encontró un límite: Busti, convertido
en coordinador federal de Reutemann, aclaró: "Con 40 años de militancia,
yo también aspiro a la conducir el peronismo". El entrerriano fue quien
aconsejó a Reutemann romper cualquier tratativa con el Pro santafecino.
La contradicción entre Reutemann y Macri depende también del volumen de
votos que obtenga el Gobierno. En Córdoba, Santa Fe y la Capital Federal
la suerte, para Kirchner, está echada. Todo indica que será pésima. La
única incógnita relevante es si saldrá primero en Buenos Aires y si ese
resultado le permitirá insistir en un candidato propio -Daniel Scioli,
por ejemplo- para 2011. Es la mayor incertidumbre que pesa sobre la
posible reconstrucción del orden partidario en la política argentina.
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular