[R-P] [Fwd: LOS DD. HH. DE LOS HEROES DEL "BELGRANO"]
Nestor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Dom Mayo 3 21:10:26 MDT 2009
Gentileza de César Trejo
*LOS DERECHOS HUMANOS DE LOS 323 HEROES *
*DEL CRUCERO “GRAL. BELGRANO”*
* *
El 2 de Mayo de 1982 ocurrió el hecho más grave del enfrentamiento entre
la República Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña por la soberanía
en Malvinas y demás archipiélagos del Atlántico Sur.
En un mismo ataque británico, perdieron la vida 323 argentinos, y
quedaron a la deriva, otros 770, a merced de la Providencia, durante 36
horas, hasta que fueron rescatados.
En pocos minutos, los argentinos tuvimos la mitad de las pérdidas
humanas que nos costó el intento de recuperación de la soberanía.
Cada una de esas personas tenían derechos humanos, que en el caso de los
conflictos armados internacionales, se encuentran protegidos por las
normas del Derecho Internacional Humanitario.
Esas normas establecen qué se puede hacer y qué no se puede hacer en un
conflicto bélico. Lo que está prohibido, es considerado un crimen.
Esto es difícil de comprender para el pensamiento vulgar, donde se
entiende que en la guerra vale todo.
Para gran parte de la sociedad argentina, para los Familiares de los 323
Héroes del Crucero “Gral. Belgrano”, para muchos especialistas del
Derecho Internacional e, incluso, para muchos británicos honestos, el
hundimiento del Crucero A.R.A. “Gral. Belgrano” fue un crimen de guerra.
No parece ser así para la Armada Argentina, quien a través de algunos de
sus oficiales superiores, como el Alte. (R) Enrique Molina Pico, y el
propio ex comandante del Crucero A.R.A. “Gral. Belgrano” al momento de
su hundimiento, Capitán de Navío (R) Héctor Elías Bonzo (recientemente
fallecido), se expresaron en contrario, calificando al hundimiento como
un acto de guerra y descalificando ardorosamente a quienes sostenemos
que fue un crimen de guerra.
(Nos referimos a las declaraciones del Cap. Bonzo de los últimos años,
no a las efectuadas en el Boletín del Centro Naval Nº 757, octubre de
1983, donde sostenía una opinión diametralmente opuesta).
Tampoco parece ser considerado un crimen de guerra por parte del Estado
Nacional, ya que ningún Gobierno posterior al conflicto armado ha
considerado la posibilidad de presentar una demanda ante la Corte
Internacional de Justicia de La Haya, asumiendo la representación de los
323 argentinos asesinados el 2 de mayo de 1982, o a los 770 sobrevivientes.
O, quizás, haya alguna otra razón de Estado, superior al reclamo de
Justicia por los Derechos Humanos de los 323 Héroes del Crucero “Gral.
Belgrano”, que se mantiene en secreto y que impide a los sucesivos
Gobiernos Nacionales asumir la representación de las víctimas del crimen
de guerra.
Es difícil aceptar esta última razón, ya que en los últimos años se ha
hecho explícita la prioridad de la Defensa de los Derechos Humanos como
política de Estado.
Y no cabe a ninguna mente sana, la suposición de que los gobiernos hayan
considerado que los argentinos que tripulaban el Crucero A.R.A. “Gral
Belgrano” carecían de derechos humanos.
Es nuestro entender que para honrar la memoria de los 323 Héroes del
Crucero A.R.A. “Gral. Belgrano”, hay que ser fiel a la Verdad, y luchar
por la Justicia.
Y la verdad, es que los tripulantes del Crucero A.R.A. “Gral. Belgrano”
no tuvieron ninguna oportunidad de combatir contra las fuerzas
británicas. Y que el móvil de su hundimiento fue político, e innecesario
desde lo militar.
Afirmar que el hundimiento del Crucero “Gral. Belgrano” fue un crimen de
guerra, no es restarle heroicidad a los Caídos, ni a los sobrevivientes.
Todos los tripulantes del Crucero A.R.A. “Gral. Belgrano” estuvieron
ahí, desafiando las peores condiciones, la adversidad de enfrentarse con
un enemigo tecnológicamente superior, en uno de los mares más difíciles
del mundo, dispuestos a pelear hasta morir.
Todos conocemos la entereza de aquellos hombres que, apenas
desembarcados en los botes, y contemplando cómo se hundía el buque,
entonaron el Himno Nacional como despedida, cuando no sabían qué suerte
correrían ellos mismos.
Y también sabemos por los relatos (entre los cuales destacan los del
Capitán Bonzo), de la templanza de los hombres que tuvieron que
abandonar el buque y enfrentar al bravo Mar Argentino durante más de 36
horas en precarios botes, con olas gigantescas y una temperatura gélida.
Nada ni nadie puede restarles méritos a estos hombres.
Demostrar el deshonor de Margaret Thatcher y su gabinete de guerra, no
supone un deshonor para los marinos del “Belgrano”, por el contrario.
*¡GLORIA A LOS HEROES DEL CRUCERO A.R.A. GRAL. BELGRANO!*
*¡CARCEL A LA CRIMINAL DE GUERRA MARGARET THATCHER!*
* *
Fernando Préstamo
Secretario
Adrián Campana*
Presidente*
[Se adjuntan las declaraciones del Capitán de Navío Héctor Bonzo]
DECLARACIONES DEL CAP. NAV. HECTOR BONZO (1983 - 2007)
A) Sobre el crimen de guerra
Pregunta del Diario Clarín (2 de mayo de 2007):
“La Cancillería Argentina planteó el hundimiento como ‘un crimen de
guerra’”. (pregunta falsa, la Cancillería argentina jamás hizo ese
planteo, quienes lo hicieron fueron los deudos de los Caídos en el
“Belgrano”, N. de los R.)
Respuesta del Cap. Nav. Bonzo (2007):
“Crimen de guerra nunca. Fue un hecho de guerra. Los actos de quienes
están en la guerra, como el ataque del submarino, no son un crimen. Fue
un hecho desgraciado y lamentablemente lícito. El crimen es la guerra”
Escrito por el Cap. Nav. Bonzo (Boletín del Centro Naval Nº 757, octubre
de 1983):
“Si bien ya habían ocurrido hechos graves, y la Armada Argentina
bautizado con sangre heroica las islas del Atlántico Sur, no se daba aún
una escalada”.
“....el Conqueror inició el seguimiento en contacto ininterrumpido, y
habiendo tenido innumerables ocasiones para atacar…sin embargo no lo
hizo ¡Tal vez esperando que el crucero entrara en la zona de exclusión
y, por tal, justificar militarmente la acción! Pero mi buque no entró a
dicha zona y, más aún, navegaba hacia el continente.
Se escapaba así la oportunidad que nosotros no le brindábamos y la causa
para atacar que nosotros no le ofrecíamos, que atenuara el costo político”.
“Hacía 36 horas que los ingleses habían iniciado sus ataques a Puerto
Argentino y entonces, en un acto que se constató político por
excelencia, se provocó el hundimiento del crucero A.R.A. ‘GENERAL
BELGRANO’. Lo saben tan bien como yo, el Comandante de la Fuerza de
Tareas británica y el Comandante del ‘CONQUEROR’, que la orden de
Londres prevaleció sobre cualquier consideración militar al respecto. De
no haberlo sido así, algún marino inglés estaría siendo juzgado por una
corte marcial”.
“…el mundo se conmueve ante lo que considera impropio y el acto más
condenable en la guerra de las Malvinas….
Pero hoy, a más de un año y medio de aquella acción, pareciera que parte
de ese mismo mundo ha olvidado su condena al agresor. Tal vez sea como
premio a la victoria…Así como otros, aún mantienen inalterable
fidelidad, como rechazo a la omnipresencia”.
B) Sobre la amenaza que significaba el crucero “Gral. Belgrano” para la
flota inglesa y la zona de exclusión
Declaraciones del Cap. Nav. Bonzo (Clarín, 2007):
“Nosotros estuvimos en el frente de combate y sufrimos las
consecuencias. Yo desde el día 30 tenía orden de disparar y si delante
de mí hubiese estado el submarino que había salido a la superficie por
una avería, yo le tiraba con los quince cañones hasta hundirlo...”
Escrito por el Cap. Nav. Bonzo (B.C.N. Nº 757, octubre de 1983):
“El 3 y 4 de mayo de 1982 el Ministerio de Defensa británico dio sendos
comunicados informando el ataque con torpedos al crucero A.R.A. “Gral.
Belgrano”...que por su posición relativa respecto de la Fuerza de Tareas
inglesas y su capacidad de fuego, representaba una gran amenaza para sus
naves y con sus misiles Sea-Cat, presentaba amenaza para los
aviones....Disiento totalmente...; el buque navegaba con rumbo 290º
hacia el continente, a velocidad moderada, en evidente e incuestionable
tarea de patrulla, en cumplimiento de lo ordenado; su posición y
movimiento descartan entonces que era una amenaza inminente para la
Armada británica, como para usarlo de justificativo. La distancia del
crucero al buque inglés más cercano, de 250 millas náuticas (460 km)
como mínimo, obvia cualquier ampliación del tema.
“La decisión de hundir el Belgrano fuera de la zona de exclusión de 200
millas de bloqueo, constituyó una aguda escalada en la lucha y un cambio
abrupto del concepto de uso mínimo de la fuerza.
TIME, 17 de mayo de 1982”
(Citado por el Cap. Nav. Bonzo en el B.C.N. Nº 757, 1983)
C) Sobre las acciones psicológicas
Declaraciones del Cap. Nav. Bonzo (Clarín, 2007):
“Llamarlo ‘crimen’ fue una acción psicológica de guerra” (“fruto de la
propaganda de las autoridades militares de la dictadura...”, agregará
Alberto Amato, el entrevistador del diario Clarín, por si hiciera falta
aclaraciones, N. del R.)
Escrito por el Cap. Nav. Bonzo (B.C.N. Nº 757, octubre de 1983):
“Cada día se filtra metódicamente más información oficial inglesa sobre
el hundimiento del A.R.A. General Belgrano, en una demostración de
impecable acción psicológica, que tiene posibilidades de seguir
convenciendo a propios y extraños, así como durante la guerra las
cadenas noticiosas británicas dieron buena cuenta de la opinión pública
europea”.
“Erupcionó entonces aquella decisión de Londres, para producir el acto
individual más controvertido de esta guerra. Y todo con un costo
inicial, brillantemente enervado en los foros internacionales por obra
de la diplomacia inglesa y sus amigos ¡Otra de las grandes enseñanzas
que nos dejó el conflicto! ”
D) Sobre sus sentimientos hacia los británicos
Pregunta del Diario Clarín (2 de mayo de 2007):
“¿Qué piensa de que el Conqueror haya izado la bandera pirata al
regresar a Puerto?”
Respuesta del Cap. Nav. Bonzo (2007):
“Es una tradición inglesa”.
Pregunta del Diario Clarín (2 de mayo de 2007):
“¿Se encontró con tripulantes del submarino?”
Respuesta del Cap. Nav. Bonzo (2007):
“Me encontré con un ex oficial de casualidad. El hombre me pidió
disculpas. Yo le contesté: ‘Comprendido’...”
Escrito por el Cap. Nav. Bonzo (Boletín del Centro Naval Nº 757,
octubre de 1983):
“Estoy convencido de que, frente a una naturaleza marcadamente hostil
como la que efectivamente sobrellevamos, el número de víctimas
previsibles debió de ser mucho mayor. Si ello dejó de ocurrir, no fue
ciertamente por la gracia de la corona británica, como alguien llegó a
decir, sino a pesar de ella, y debido al coraje y a la disciplina de
nuestros marinos”.
EPÍLOGO DEL PROPIO Cap. Nav. Bonzo (Boletín del Centro Naval Nº 757, 1983):
“....si no tuviéramos conciencia de nuestras limitaciones humanas, y sí
vergüenza en decir la verdad o celos en destacar acciones que lo
merecen....si finalmente no fuéramos capaces de juzgar con objetividad y
sin preconceptos, actitudes positivas o negativas...entonces tendríamos
que admitir y decir, que la formación militar habría fracasado y que
nuestra idoneidad profesional es deficiente...”.
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