[R-P] [Jorge Giles] Lo que no se dijo de las elecciones en Catamarca
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Mar Mar 10 10:49:39 MDT 2009
Gentileza de Cristóbal Maggi
Lo que no se dijo de las elecciones en Catamarca
Jorge Giles
Pocas horas antes del viaje previsto a Catamarca, el Presidente del
Partido Justicialista, Néstor Kirchner, leyó las últimas encuestas que
le habían acercado, pronosticando el resultado de las elecciones
provinciales. Eran adversas para el frente provincial, en la que
participaban militantes de su movimiento. Quienes lo acompañaban,
sabían que no podían esperar de su parte un comentario derrotista.
Alguno quizás imaginó la conveniencia de repensar su presencia en el
acto de cierre, previsto para ese jueves 5 de marzo. Nadie acude a una
cita, sabiendo anticipadamente que pueden acosarlo los cuchillos de
una derrota. Hay que cuidar la imagen, se sabe. Para qué arriesgarse.
Los pensamientos iban y venían en el aire cálido de esa mañana. Pero
Kirchner continuó con sus tareas habituales, y cuando llegó la hora de
partir, no dudó y marchó de inmediato hacia el aeroparque, rumbo a San
Fernando del Valle de Catamarca. No era una disputa nacional. Pero la
palabra es la palabra, dijo.
En simultáneo, dos conocidos referentes justicialistas de esa
provincia, Ramón Saadi y Luis Barrionuevo, pese a decirse parte de ese
mismo y circunstancial espacio electoral, cometían un acto que alguien
catalogó como una traición brutal, haciendo campaña públicamente, a
favor de la derrota de las huestes que nominalmente debían
representar. Hay traiciones chiquitas, pero las grandes traiciones son
patrimonio de gente versada en esas lides.
Los simpatizantes, los militantes y el ex Presidente de la Nación, se
cargaron al hombro la disputa, sin especulaciones y con una voluntad
a prueba de deslealtades y mediciones previas.
Esto es lo que resulta imposible de comprender por los sesudos
analistas políticos de los medios tradicionales. Para ellos, resulta
incomprensible una conducta a contramano de lo “políticamente
correcto”. Si todos los políticos son especuladores y oportunistas,
¿por qué estos no lo son? ¿Por qué ponen la cara cuando sabían que les
iría mal a sus compañeros?
Sólo intentamos abordar estas cuestiones desde una mirada diferente.
Tratando de desentrañar, por ejemplo, los motivos que los llevan a
titular con letras de moldes este resultado catamarqueño como si fuese
el principio del fin de la actual gestión. Algunos se adentran en la
irrespetuosidad, lisa y llanamente. Y ni qué decir de la subjetividad
y parcialidad desboscada que exhiben a la hora de calificar las
conductas políticas de los máximos dirigentes del proyecto gobernante.
Habría que recordarles que son dirigentes de la democracia, votados a
veces holgadamente, otras no tanto. Pero en democracia. Cabe preguntar
a estos periodistas antioficialistas, que si afirman que es el
principio del fin de una fuerza que obtiene el 34 % de los votos, ¿qué
será entonces de las filas de la Coalición de Carrió que apenas rozó
el 3 % ?
Uno de ellos, el analista político del diario La Nación y del
noticiero televisivo del grupo Clarín, Joaquín Morales Solá ¿habrá
tenido las mismas palabras destempladas e irrespetuosas, que hoy tiene
con el gobierno democrático, frente al genocida Antonio Domingo Bussi,
cuando brindaban por el éxito del “operativo independencia” que
asesinó, desapareció, torturó y encarceló a centenares de ciudadanos
tucumanos durante la dictadura?
Nadie desea exhumar el pasado de nadie por delicia personal. Pero si
no hacemos memoria, algunos, como Elisa Carrió, seguirán graciosamente
dictando cátedras de moral republicana después de haber sido
funcionarios de la dictadura.
Además de estos escribas “intachables”, a quienes algunos políticos
nativos le rinden pleitesía en cada entrevista como si estuviesen ante
deidades de la democracia, algunos opositores aprovecharon la volada y
empezaron a hablar con tonada catamarqueña. Pero, el oportunismo no es
noticia. Un eufórico Gerardo Morales decía que a partir de este
resultado, el gobierno debe “cambiar el rumbo” ¿Qué quiso decir? Que
con el respetable 0, 90 % del electorado nacional, Catamarca define el
destino de todos los argentinos. Semejante desenfreno sólo es
explicable en alguien que también parece olvidar su pasado, como
Ministro de Fernando de la Rúa.
Si fueran un poco más serios y más tolerantes, el país democrático se
los agradecería.
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Néstor Gorojovsky
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