[R-P] [Freddy J. Melo] LOS PUENTES

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Vie Mar 6 08:17:20 MST 2009


Gentileza de la lista Redial Simón Bolívar
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> Los puentes
>   Freddy J. Melo
>
>            José Vicente Rangel, venezolano de excepción, firme fiscal
> del pueblo en la lucha contra la represión puntofijista, presente
> siempre con acciones y luces en el lado izquierdo del combate social
> y, en consecuencia, militante y factor eminente del proceso
> revolucionario bolivariano, ha llamado al presidente Chávez y a su
> entorno partidario a “tender puentes” y abrir un diálogo con la
> oposición. Coincidentemente, y sin que ello dé a nadie derecho para
> deslizar algún asomo de duda en cuanto a la rectilínea intención de
> aquel llamamiento, de los diversos centros opositores surgieron
> planteamientos parecidos, y todo el complejo mediático empezó a cantar
> al unísono y sin la menor variación en el acostumbrado tono monocorde.
> La carga de incredibilidad que se ha convertido en marca
> característica de todo pronunciamiento opositor, y que ese tono puso
> inmediatamente de relieve, arruinó de inicio cualquier exploración en
> el camino propuesto. De casi todos los sectores del bolivarianismo han
> surgido las voces del rechazo, no al diálogo en sí, sino a la dudosa
> entidad y desembozada impertinencia de los interlocutores de enfrente.
> Por su parte, el Presidente ha mostrado en todo momento su disposición
> a dialogar, pero no en los términos cupulares de antes ni con los
> intereses del pueblo en juego.
>
>            Veamos algunos decires de allá: “unámonos y olvidemos las
> diferencias”; “victoria pírrica, ventajismo”; “ganó el sí, pero, ¿ganó
> Venezuela?”; “el país está dividido en dos grandes toletes, hay que
> gobernar para todos”; “el chavismo busca lograr la victoria política
> de un sector sobre el otro”; “el proyecto es sólo de una parte, que
> intenta prevalecer”; “queremos una propuesta donde todos nos sintamos
> incluidos”; “el puntofijismo procuraba la maximización del consenso,
> el chavismo procura maximizar el conflicto”, etc.
>
>            Estas expresiones muestran el punto de vista de clase
> dominante que las profiere, su alcance reduccionista y falaz erosiona
> cualquier posibilidad de tender puentes. Esos señores se sienten
> Venezuela. La victoria de la mayoría popular en función de sí misma no
> es válida, lo es únicamente cuando esa mayoría vota alienada a favor
> de ellos. Sólo así funciona su democracia. ¿Cuándo gobernaron para
> todos? Fijémonos nada más en el cuadragenio que añoran: sus gobiernos
> no fueron otra cosa que gerencia a cuenta de la oligarquía tradicional
> reciclada, la burguesía neocolonial y el imperialismo yanqui, en tanto
> el pueblo se hundía en abismos de pobreza general y crítica,
> ignorancia, exclusión y desesperanza. Su “proyecto” era el que
> imponían Washington y sus agentes. ¿Maximizar el consenso? ¿Es eso lo
> que significan las torturas y los asesinatos en los teatros de
> operaciones y en los descampados, las desapariciones, las calles para
> las policías y el disparar primero y averiguar después? ¿Es así como
> se llegó a la búsqueda de desperdicios para alimentarse, a los niños
> que comían perrarina, a la desesperación que produjo el Caracazo?
> ¿Olvidar las diferencias? Es decir, ¿no luchar por resolver los
> problemas sociales, no pelear por suprimir la alienación y la
> explotación del hombre por el hombre, no plantearse la superación de
> la división clasista de la sociedad? ¿Somos dos “toletes”? Es así en
> lo formal y esa situación puede y debe ser superada. Pero en lo
> esencial lo que hay es una ínfima minoría que vive del trabajo de la
> inmensa mayoría, y ésta, que padece en una buena porción de su
> colectivo un déficit de conciencia. La tarea revolucionaria
> fundamental consiste en ayudar a superar ese déficit.
>
>            Al revés de cuanto dice la oposición, el proyecto
> socialista es totalmente incluyente. Eliminar a los explotadores en
> cuanto clase, no como personas, en un proceso democrático y pacífico y
> bajo sujeción a un orden constitucional y legítimo, lo cual excluye la
> arbitrariedad y la violencia, significa crear una sociedad de iguales,
> justa, fraterna, libre y autogobernada. Significa el derecho de todos
> al disfrute de la riqueza socialmente creada, de los bienes
> espirituales, culturales y materiales con los cuales la vida puede ser
> digna y plena. Significa también, en escala global, salvar al planeta
> de la destrucción a que lo condena la incurable voracidad del
> capitalismo. ¿Puede alguien dotado de conciencia humana, de honradez
> elemental, estar contra eso? Y sólo el socialismo se plantea y propone
> esa meta y lucha por conquistarla. En función de ella, sí vale tender
> puentes.
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Néstor Gorojovsky
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