[R-P] genocidio del pueblo paraguayo (I)
hhmanzolillo
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Lun Mar 2 10:38:20 MST 2009
01/03/09
El 1º de Marzo de 1870 moría heroicamente el Mariscal Solano Lopez
La guerra de la “Triple Infamia” y el genocidio del pueblo paraguayo
La Guerra del Paraguay ocurrida entre 1865 y 1870
ha sido el más funesto y doloroso hecho de la
historia de la América hispana. Llamada de la
"Triple Alianza", fue un genocidio sin
precedentes fríamente calculado por el Imperio Británico.
"La guerra devastó al Paraguay en una medida
desconocida en la historia americana. De
1.300.000 habitantes sobrevivieron 300.000, la mayoría mujeres y niños".
Efraín Cardozo. "Breve historia del Paraguay".
"En la guerra del Paraguay han triunfado no sólo
la Republica Argentina sino también los grandes
principios del libre cambio. Cuando nuestros
guerreros vuelvan de su campaña, podrá el
comercio ver inscripto es sus banderas
victoriosas los grandes principios que los
apóstoles del libre cambio han proclamado".
Bartolomé Mitre. "Arengas".
Introducción
La Guerra del Paraguay ocurrida entre 1865 y 1870
ha sido, sin duda alguna, el más funesto y
doloroso hecho de la historia de la América
hispana. Llamada de la "Triple Alianza", fue un
enfrentamiento bélico sin precedentes donde la
República Argentina, "Su Majestad" el Emperador
del Brasil y la República Oriental del Uruguay se
aliaron en una guerra fraticida contra el
Paraguay del Mariscal Francisco Solano López.
En nuestro país, se ha enseñado dentro del marco
de "la historia oficial-escolar" la guerra de la
"Triple Alianza" de la siguiente manera: Que
Argentina se vio obligada a intervenir en el
conflicto para lavar su honor nacional lesionado
por la sorpresiva invasión de las fuerzas
paraguayas. Que se fue a la guerra en defensa de
los principios democráticos y civilizadores,
contra la barbarie del Dictador Francisco Solano
López que tenía sometido y atrasado al pueblo
guaraní. Y que, debido a un supuesto altruismo
argentino, no obtuvo nuestro país ninguna ventaja
material después de la victoria.
Esta versión en la actualidad no resiste el menor
análisis. Los cuestionamientos a la historia
oficial empezaron contemporáneamente a los hechos
con los escritos de Carlos Guido y Spano y las
denuncias de Juan Bautista Alberdi. Los estudios
revisionistas que se consumaron posteriormente,
con investigaciones documentadas, expusieron los
intereses económicos, los factores geopolíticos y
las líneas ideológicas que se conjugaron para gestar la guerra de 1865-70.
En 1954, el historiador José María Rosa publica
"La Guerra del Paraguay y las Montoneras
Argentinas", obra canónica del pensamiento
nacional y de lectura ineludible para comprender
la naturaleza y los alcances de la conflagración.
Este trabajo monumental abrió camino para que
otros historiadores revisionistas profundizaran
el tema. De allí en adelante, la historia oficial
se derrumba y la verdad histórica se abre paso
para grabar en la memoria colectiva de la patria
grande un genocidio sin paralelo en la vida de América Latina.
El Paraguay de la preguerra
Los hombres del Paraguay soberano
Es imprescindible, antes de ingresar en el tema
central de éste trabajo, preguntarnos como era el
Paraguay de la preguerra. El historiador
mexicano, Carlos Pereyra, en el libro "Solano
López y su drama" nos brinda una abreviada reseña
de la política paraguaya: "En vez de cuarenta
gobernantes por año o por mes, el Paraguay
conoció tres antes de su redención por los
aliados. El Dr. Francia, D. Carlos Antonio López
y Francisco Solano López. Hubo interinidades y
puentes, pero todo en forma pacífica... "
El doctor Francia gobernó desde los primeros días
de la independencia hasta su muerte en 1840. Lo
sucede Carlos Antonio López que fue designado
previamente "primer cónsul" en 1841 y luego, en
1842, cuando se creó la institución presidencial,
asume ésta, de hecho vitalicia, continuando en el
mandato hasta su muerte en 1862.
Lo sucede el segundo López, hijo del anterior,
Francisco Solano López, que desempeñó funciones
presidenciales hereditarias hasta marzo de 1870
cuando muere lanceado en Cerro Corá por los
soldados del imperio luso brasilero.
Bajo estas tres largas administraciones, el
Paraguay se había librado de los interminables
conflictos internos sufridos por todos los
pueblos de América del Sur y fundamentalmente
había logrado implementar políticas de Estado a largo plazo.
El guaraní y la nación paraguaya
El Paraguay como Nación tenía una especial
particularidad que es preciso señalar: contenía
un pueblo con identidad nacional propia. Era una
Nación con un consistente y definido ser político
y social. En el Paraguay se produjo un fenómeno
sociológico único en la historia americana: los
conquistadores adoptaron la lengua de los conquistados.
El porfiado triunfo del idioma guaraní se alzó en
torno del pueblo paraguayo como una alta barrera
que le aisló todo contacto con las culturas
occidentales. La lengua guaraní se convirtió en
un fuerte rasgo de diferenciación con respecto a
las demás colectividades americanas, en un
cohesivo aglutinante espiritual y en un fuerte
lazo que apretó a los paraguayos ante el peligro de lo exterior.
Un pueblo con identidad nacional y una clase
dirigente con conciencia geopolítica eran dos
características que no podían mostrar otros
pueblos hispanoamericanos en la segunda mitad del siglo XIX.
Las dos pistolas de Gaspar Francia
Ya en el comienzo de la emancipación americana,
cuando en 1810 la Junta de Buenos Aires conminaba
al gobernador paraguayo a que fuese reconocida
como heredera del Virrey y a enviar diputados
para el congreso de provincias, el doctor José
Gaspar de Francia consideró inadmisible la
pretensión de Buenos Aires de asumir por sí sola
el mando superior del Virreinato.
Pero, tampoco abogó a favor de continuar
dependiendo del caduco poder español. Tuvo una
meridiana claridad cuando proclamó sus
"argumentos": "Mis argumentos en favor de mis
ideas son éstas -dijo depositando dos pistolas
sobre la mesa presidencial del Congreso-: una
está destinada contra Fernando VII y la otra contra Buenos Aires." (1)
El "dictador perpetuo"
Se llamaba Gaspar Rodríguez de Francia. Sin
eufemismo se hizo nombrar "Dictador Perpetuo".
Obtuvo el grado de maestro de Filosofía y Doctor
en Sagrada Teología, además de un doctorado en
Derecho en la Universidad de Córdoba. Era un gran
lector, admirador de Franklin y Voltaire,
humanista, indagador de ciencias varias a quién
Mitre lapidó con el sambenito de "tirano más
cruel y sangriento que los de la antigüedad".
Este doctor Francia, "Padre de la Patria
paraguaya", austero gobernante, solitario y hasta
misterioso para la mirada de los porteños, hizo
todo lo necesario para acrecentar
extraordinariamente la economía nacional a través
del desarrollo del sector agrícola.
Política proteccionista
Ante el bloqueo comercial de los porteños, las
conspiraciones armadas desde el puerto y la
malograda expedición de Belgrano; Francia
reacciona cerrando, política y económicamente, al Paraguay.
Lo replegó sobre sí mismo, construyendo así, un
país autosuficiente. La base social de ésta
política la conformaron los pequeños y medianos
campesinos y los artesanos, formaciones sociales
no interesadas objetivamente en el librecambio,
en la apertura del país y en el comercio con Europa y los EE.UU.
Las condiciones objetivas del Paraguay
permitieron al Dictador realizar su política. La
burguesía local era muy débil y escasa; el país
no producía materias primas ni los alimentos
demandados por las grandes potencias mundiales.
Otra característica sui generis, que contribuyó a
la conformación particular de la patria guaraní,
fue la presencia de los jesuitas durante un
prolongado lapso de la historia nacional. La
misma dificultó la formación de una poderosa clase terrateniente.
Reforma agraria
El Estado, por medio de la confiscación, comenzó
a adquirir gran parte de las tierras en manos de
los particulares y también se apropió las
propiedades de la Iglesia. En adelante esas
tierras estatales serán arrendadas a los
campesinos a muy bajo precio. A los campesinos
arrendatarios el Estado les provee ganado y útiles de labranza.
Se creó una singularísima institución denominada
"Estancia de la Patria". Eran verdaderas unidades
económicas de producción donde se integraban
actividades agrícolas, ganaderas y artesanales.
Proveían alimentos al ejército y abastecían al
mercado local de yerba mate y tabaco.
Sin vagos y mal entretenidos
La expansión y el desarrollo del mercado interno,
y la consecuente ocupación de la mano de obra
local, generó otro fenómeno singular: la ausencia
absoluta de desocupados. No había "vagos y mal entretenidos".
Se formó así una comunidad original donde reinaba
la paz social, casi una anomalía en el mundo de
ése entonces. Y así se dio el fenómeno de una
economía que, aunque técnicamente atrasada,
permitía la integración del pueblo a la misma.
Carlos Antonio López profundiza el modelo
A la muerte de don Gaspar Francia en 1840, (había
gobernado casi tres décadas) le sucede Carlos
Antonio López. Su sucesor reforzará el sector
estatal de la economía, habrá más "estancias de la patria".
Son nacionalizados los arbustos de yerba mate y
con ellos los bosques que producen madera para la
construcción. Se sanciona una ley que prohíbe a
los extranjeros la adquisición de tierras y se
dispuso construir la primera fundición para el
carbón de madera y tratamiento del mineral de hierro.
Las tierras comunales de la población aborigen
fueron pasadas al Estado que las administraba y
se disolvieron las antiguas comunidades indígenas
guaraníes. La población indígena, en vez de ser
exterminada como fue en el resto de
Latinoamérica, fue afianzada a la tierra e integrada a la Nación.
Era el Estado el que dirigía la economía y
determinaba las políticas de desarrollo. El país
crecía a pesar de la inexistencia de una
burguesía urbana. Lentamente se desarrolla lo que
se podría llamar una burguesía rural, que será la base social del régimen.
La política internacional y la militarización
En lo que respecta a la política internacional,
el Paraguay de Carlos Antonio López se comienza a
abrir al mundo. Brasil, solo en función de sus
propios intereses, le reconoce su independencia
en 1844, acto por el cual protesta el embajador
de Don Juan Manuel de Rosas en Rio de Janeiro.
Para el Restaurador, en su visión americanista
que aspiraba a la unidad del viejo Virreinato del
Rio de la Plata le resultaba inadmisible la
independencia de una de sus provincias.
El Paraguay que no tenía pactos colectivos con
las otras provincias argentinas, los iba sellando
aisladamente y con quién le conviniera para
oponerse al gobierno argentino que le negaba la
independencia. Era aliado de Corrientes, mantenía
relaciones de interés mutuo con Brasil y
simpatizaba con las potencias europeas
bloqueadoras. Luego de Caseros, pasa el Paraguay
a disfrutar su plena soberanía, es reconocida su
independencia por la Confederación y le es
permitida la libre navegación de los ríos (2).
Pero sin dudas, el punto esencial de la política
de Carlos Antonio López fue la militarización del
país. Durante su gobierno, su hijo Francisco
Solano, sirvió en el ministerio de guerra y
trabajó sin descanso en esta área contratando,
durante su larga estadía europea, técnicos,
especialistas en fabricación de armas,
constructores de buques, artilleros etc. Todos
ellos empleados y controlados por el Estado. Es
importante marcar que el desarrollo militar del
Paraguay, a pesar de sus avances, no podía, ni
podrá hacer nada contra las armas y los recursos
del Brasil y la Argentina, financiados y dirigidos por el imperio Británico.
Solano López, el sucesor
Era Francisco Solano López el sucesor indicado
del "Supremo", un verdadero delfín que profundizó
el proyecto de sus antecesores. La notable
continuidad de la política económica de los
gobiernos paraguayos se prolonga y ahonda con el
hijo de Carlos Antonio que lo sucede a la muerte de éste en 1862.
El historiador Carlos Pereyra hace un análisis de
la concepción geopolítica que Francisco Solano
López poseía de la región y el mundo que es
importante transcribir para comprender luego la
naturaleza de la guerra, y el rol que Argentina
jugó en ella: "El general Francisco Solano López
consideraba como misión capital del gobernante
paraguayo contrariar los avances del Brasil y
formar un pacto de unión con Bolivia, la
República Argentina y el Uruguay. El sentimiento
unificador de López tenía que ser muy mal recibido..."
Modernización y desarrollo del Paraguay
León Pomer, en su libro "La Guerra del Paraguay"
relata, en forma breve pero clara, el proceso de
desarrollo económico y la gestación del modelo
autónomo guaraní. Menciona que en este período
comienza la construcción de vías férreas,
telégrafos, fábricas de pólvora y de papel. Son
contratados más técnicos extranjeros y puestos al
servicio de la política del Estado.
El Estado toma un papel central en la economía,
pero no para enajenar las riquezas del suelo o
desarrollar aquellos sectores de la economía
nacional que interesan a los países centrales
sino para determinar políticas soberanas de
desarrollo. Este estatismo es un ejemplo insólito en la América del Siglo XIX.
Contra los intereses del imperio
El Paraguay de la preguerra no era un paraíso
como algunos autores afirman, no fue ni siquiera
un país moderno y desarrollado. Pero, la
dirección que iba tomando, el crecimiento y la
voluntad que lo guiaba comenzaron a resultar
intolerables para la política del imperio británico.
El Cónsul Henderson de S. M. Británica le
escribió a la Foering Office: "La mayor parte de
la propiedad rural es propiedad del Estado. Las
mejores casas de la ciudad pertenecen al gobierno
y éste posee valiosas granjas de cría y agrícolas
en todo el país". Era un desmesurado estatismo...
no dejaba espacio alguno a los ingleses para hacer sus negocios.
La Guerra: sus actores y causas
Las razones de la conflagración
Cada uno de los países aliados tuvo en su momento
una necesidad interna para entrar en guerra con
el Paraguay. Pero, más allá de las razones
particulares de los Estados beligerantes, no es
difícil, en este caso, encontrar las causas
originales del conflicto en los intereses
económicos del imperialismo británico en la región del Río de la Plata.
Adhiero en este trabajo a las conclusiones que la
mayoría de los estudios revisionistas han
arribado luego de investigar la Guerra del
Paraguay y sus causas. En síntesis, la mayor
parte de esta tendencia historiográfica expresa
que, dentro de la estrategia en el Río de la
Plata del imperialismo británico, elaborada en
Londres con fría deliberación, no podía escapar
la necesidad de suprimir el foco de autonomismo y
soberanía emplazado entre Argentina y Brasil que
incitaba permanentemente a la rebeldía de los
caudillos contra los poderes centrales establecidos.
La guerra del la Triple Alianza fue una de las
primeras manifestaciones mundiales de la política
belicosa del imperialismo capitalista. En este
caso, puso a prueba el sometimiento de tres
gobiernos políticamente dependientes al
obligarlos a aniquilar a un cuarto rebelde. La
"Pérfida Albión" (3), abatió la Patria guaraní por manos ajenas.
Por las libras esterlinas
La tesis de la participación decisiva del imperio
Británico se puede demostrar leyendo la
documentación del Foering Office que muestra las
diferentes operaciones políticas y diplomáticas
que van acorralando al Paraguay.
Los diarios de la época también son una valiosa
fuente que nos deja entrever a Inglaterra detrás
de las decisiones de los gobiernos. Pero entiendo
que la más clara y patente demostración de la
participación de Gran Bretaña en el conflicto la
dan los números de las finanzas que fueron utilizadas en la guerra.
Los ingleses: Los hermanos Baring y Rothschild
Siguiendo y profundizando un análisis de León
Pomer, llego a la conclusión de que en la
Argentina, los gobiernos de Mitre y de Sarmiento
obtuvieron fondos de las siguientes fuentes financieras:
1) Entre los particulares, Mr. Tomás Armstrong
por ese tiempo director residente del Ferrocarril
Central Argentino, ex Presidente de la Bolsa de
Comercio y vocal del Banco de Buenos Aires,
comprometió un préstamo de 50.000 pesos anuales
por cada año que durara la contienda. Varios
comerciantes procedieron de la misma manera. Hay
una larga lista de residentes británicos en
Buenos Aires que contribuyeron con préstamos al
Estado para solventar los gastos de guerra.
2) El Banco de la Provincia de Buenos Aires, que
prácticamente estaba administrado por ingleses,
proveyó de fondos durante toda la guerra con
garantía de los ingresos de la Aduana.
3) El Banco de Londres, filial Buenos Aires,
fundado tres años antes del estallido bélico,
adelantó fondos más tarde rembolsados con el
producido por un empréstito conseguido en una banca londinense.
4) Empréstitos brasileros por dos millones de
pesos fuertes que en realidad habían sido
proporcionados al Brasil por la banca Rothschild, obviamente británica.
5) Por último los "señores de la guerra" hicieron
un gran negocio: Londres entregó un empréstito al
Estado Argentino por un monto de 1.800.000 libras
esterlinas lo que produjo un endeudamiento a las
arcas nacionales de 2.500.0000 libras, cifra a la
que se le suman los intereses usurarios al
capital original otorgado. Este empréstito fue
otorgado por la Baring Brothers. La negociación
del empréstito, hecha por Norberto de la Riestra,
fue otro capítulo bochornoso de la historia de la deuda externa argentina.
El Brasil, obtuvo prestaciones por un total de 6
millones de libras esterlinas desde 1865,
prácticamente desde el comienzo mismo de la
guerra otorgados por la banca Rothschild que
sobre el final de la contienda le entregó 3 millones más.
La participación uruguaya fue financiada en lo
fundamental por el Brasil, a través de la
intermediación del Barón de Maua, aquel personaje
de fundamental transcendencia en la preparación
de Caseros y la caída de Rosas, quien era también
un testaferro de la banca Rothschild en la
región. Al finalizar la guerra el gobierno
uruguayo logró, aprovechando la ocasión, un
préstamo por tres y medio de millones de libras.
Para entender quien era el titiritero de esta
guerra fraticida solo tenemos que mirar las
cuentas "del debe y el haber" de las finanzas
paraguayas de la pos guerra. El Paraguay de
Solano López era la única nación de la
Latinoamérica que no tenía deuda externa. Después
de la guerra, Paraguay fue condenado a pagar los
gastos militares de los aliados. Para ello
"contrae" un empréstito con la Baring Brothers
por un millón de libras. Se le descuentan 200.000
libras por gastos, amortizaciones e intereses,
pero los bonos del crédito se deprecian y
Asunción no recibe casi ni una sola moneda.
Entonces debe contratar otro empréstito, ahora
por dos millones de libras esterlinas, en esta
ocasión garantizado por la tierra paraguaya. Con
el tiempo su endeudamiento se incrementa aun más.
Rodolfo Ortega Peña y Eduardo Luis Duhalde con
ironía escribieron "El Paraguay ya está "civilizado": debe 7.500.000 libras.
Resumiendo: fue el capital inglés el principal
financista de la guerra. Esos beneficios y el
capital recuperado sirvieron para que una nueva
casta de porteños advenedizos en finanzas
internacionales se iniciara desenfrenadamente a
la especulación y la usura, pero esa es harina de otro costal...
Objetivos geopolíticos de Inglaterra
Reparamos entonces que Inglaterra tenía un
objetivo geopolítico: neutralizar el Estado
paraguayo que afloraba como un ejemplo de
política proteccionista enemiga del libre cambio
en la región. Luego señalamos que la banca
británica, sin duda alguna, financió la guerra.
Por último y en función de completar la
participación que tuvo Inglaterra en el conflicto
se debe sumar un detonante puntual. El
imperialismo siempre actúa bajo disparadores
concretos y urgentes, en el caso de la guerra
contra el Paraguay fue concretamente "un problema
de mercado", me refiero a la crisis de la producción algodonera.
Hacia 1862 graves perturbaciones estallan en
Europa: hay miseria en los centros textiles
europeos y las pérdidas en la bolsa resultan
catastróficas. Esta crisis en la industria textil
obedecía a la falta de algodón para abastecer las
industrias debido a que el triunfo norteño y
antiesclavista en la guerra de la secesión
norteamericana había producido una
pronunciadísima baja en la producción de esa
materia prima entonces insustituible.
En busca del algodón
A Gran Bretaña sólo llegan 300.000 fardos de
algodón, cuando Lancaster solamente necesitaba 2
millones y medio; y Francia otro millón.
Entonces, Gran Bretaña entró a buscar mercados
productores de algodón en cualquier parte del
mundo. Desde luego, también en América del Sur.
En 1863, los ojos de Inglaterra miraron al
Paraguay gran productor de algodón y
potencialmente ilimitado en recursos naturales.
Claro que había una valla: el país hermano y
vecino, gobernado a la sazón por el mariscal
Francisco Solano López, no había abierto aún las
puertas al liberalismo económico.
Motivos aliados
Más allá de los motivos británicos para la
guerra, cada país aliado tenía los propios: El
Imperio esclavista del Brasil obedecía a una
necesidad de expansión territorial. Pero también
es importante destacar que los gobiernos
brasileros actuaban desde hacía mucho tiempo como
peones de la política exterior inglesa.
La política mitrista tenía otras razones como
ensanchar los mercados, pero son los compromisos
con el Brasil y su rol con relación al imperio
esclavista los determinantes en la decisión de
ingresar al conflicto. Después de Caseros el
balance político de la región se volcó
definitivamente hacia el Brasil. Era de esta
manera que Pedro II era la mano de obra de
Inglaterra en la región, así como Mitre era un
auxiliar de la política brasilera.
Pero además de esa relación de dependencia
funcional con el Brasil, "Mitre participa en la
guerra, atraído por la necesidad de una alianza
política con el Brasil, que debe consolidar su
poder político interno. Con la alianza, por otra
parte, se aseguraba la inmovilidad financiada de
Urquiza. Y con ella, la tranquilidad represiva
del interior provinciano… La clase ganadera
exportadora, urgía a Mitre… soñaba con la
apropiación del tabaco y yerba mate paraguayos"
(Ortega Peña y Duhalde, "Baring Brothers y la
Historia Política Argentina"). Es así que Mitre
también buscó, a través de la guerra y los
acuerdos en torno a la misma, soluciones para los problemas internos que tenía.
El Uruguay tuvo un protagonismo menor y funcionó
como excusa y disparador de la contienda. Actuó
como "estado tapón", pero esta vez aliado a las
dos poderosas naciones del Plata.
Otro round de "Civilización vs. Barbarie"
La guerra tuvo asimismo su componente ideológico,
nada nuevo en realidad, sino la eterna
"cantinela" de "civilización o barbarie". En este
caso la "civilización", el "progreso" y la
"libertad" están extrañamente representados por
el imperio esclavócrata del Brasil, la
fraudulenta democracia de la República de Mitre y
el gobierno golpista y usurpador del criminal ex
coronel mitrista, Venancio Flores. Del otro lado,
"el atraso", encarnado en el Paraguay de Solano López.
Otro ejemplo claro de estafa y mentira
historiográfica ejemplar se encuentra en el
retrato que la oligarquía porteña hizo del
Mariscal Solano López al cual le endilgan
atrocidades. Se levantó una leyenda negra similar
a la elaborada por los unitarios en su momento contra Juan Manuel de Rosas.
Una guerra inédita en Latinoamérica
Fue una guerra larga, aterradora, sangrienta, con
grandes desplazamientos de tropas y armamentos,
con acciones heroicas y batallas feroces.
Muchos historiadores, al tratar la Guerra del
Paraguay, profundizan la narración de este
acontecimiento en el desarrollo de la contienda
bélica, de este modo la historia de la Guerra del
Paraguay termina siendo para el lector un manual
de historia militar. No es ése mi objetivo, solo
mencionaré los más importantes hechos bélicos,
los decisivos, optando por resaltar
preferentemente la historia política de la guerra.
Uruguay, la primera batalla
El ataque contra el Paraguay comenzó en realidad
con el ataque contra el único y último aliado que
le quedaba en el Río de la Plata. Se trataba del
gobierno uruguayo que por aquel entonces estaba
en manos del partido Blanco, la versión uruguaya
del partido federal argentino. El Presidente
uruguayo, Bernardo Berro, y su Canciller, Juan
José de Herrera, llevaban adelante una política
de equilibro en el Plata, que con perspectiva
continental integraba al Paraguay para enfrentar la prepotencia del Brasil.
El primer paso en conjunto que darán el imperio
brasileño y la oligarquía porteña será aplastar a
este gobierno. Se procedió de la siguiente
manera: Brasil, invadiendo por mar y tierra al
Uruguay y Mitre promocionando y armando una
revolución encabezada por Venancio Flores, un
viejo conocido de él, que tan eficazmente había
actuado en la represión contra las montoneras
federales del interior argentino. Flores
pertenecía políticamente a la vieja cuña del
partido colorado-riverista, que era por decirlo
de alguna manera, la versión unitaria en la
política uruguaya. Todas estas maniobras fueron
precedidas de una deliberada planificación que,
para desgracia de la memoria de los actores, se
encuentra documentada en tratados, acuerdos y
misiones secretas entre Mitre, la corte de Río de Janeiro y Venancio Flores.
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