[R-P] genocidio del pueblo paraguayo (I)

hhmanzolillo hhmanzolillo en yahoo.com.ar
Lun Mar 2 10:38:20 MST 2009


01/03/09
El 1º de Marzo de 1870 moría heroicamente el Mariscal Solano Lopez

La guerra de la “Triple Infamia” y el genocidio del pueblo paraguayo

La Guerra del Paraguay ocurrida entre 1865 y 1870 
ha sido el más funesto y doloroso hecho de la 
historia de la América hispana. Llamada de la 
"Triple Alianza", fue un genocidio sin 
precedentes fríamente calculado por el Imperio Británico.

"La guerra devastó al Paraguay en una medida 
desconocida en la historia americana. De 
1.300.000 habitantes sobrevivieron 300.000, la mayoría mujeres y niños".

Efraín Cardozo. "Breve historia del Paraguay".


"En la guerra del Paraguay han triunfado no sólo 
la Republica Argentina sino también los grandes 
principios del libre cambio. Cuando nuestros 
guerreros vuelvan de su campaña, podrá el 
comercio ver inscripto es sus banderas 
victoriosas los grandes principios que los 
apóstoles del libre cambio han proclamado".

Bartolomé Mitre. "Arengas".


Introducción


La Guerra del Paraguay ocurrida entre 1865 y 1870 
ha sido, sin duda alguna, el más funesto y 
doloroso hecho de la historia de la América 
hispana. Llamada de la "Triple Alianza", fue un 
enfrentamiento bélico sin precedentes donde la 
República Argentina, "Su Majestad" el Emperador 
del Brasil y la República Oriental del Uruguay se 
aliaron en una guerra fraticida contra el 
Paraguay del Mariscal Francisco Solano López.

En nuestro país, se ha enseñado dentro del marco 
de "la historia oficial-escolar" la guerra de la 
"Triple Alianza" de la siguiente manera: Que 
Argentina se vio obligada a intervenir en el 
conflicto para lavar su honor nacional lesionado 
por la sorpresiva invasión de las fuerzas 
paraguayas. Que se fue a la guerra en defensa de 
los principios democráticos y civilizadores, 
contra la barbarie del Dictador Francisco Solano 
López que tenía sometido y atrasado al pueblo 
guaraní. Y que, debido a un supuesto altruismo 
argentino, no obtuvo nuestro país ninguna ventaja 
material después de la victoria.

Esta versión en la actualidad no resiste el menor 
análisis. Los cuestionamientos a la historia 
oficial empezaron contemporáneamente a los hechos 
con los escritos de Carlos Guido y Spano y las 
denuncias de Juan Bautista Alberdi. Los estudios 
revisionistas que se consumaron posteriormente, 
con investigaciones documentadas, expusieron los 
intereses económicos, los factores geopolíticos y 
las líneas ideológicas que se conjugaron para gestar la guerra de 1865-70.

En 1954, el historiador José María Rosa publica 
"La Guerra del Paraguay y las Montoneras 
Argentinas", obra canónica del pensamiento 
nacional y de lectura ineludible para comprender 
la naturaleza y los alcances de la conflagración. 
Este trabajo monumental abrió camino para que 
otros historiadores revisionistas profundizaran 
el tema. De allí en adelante, la historia oficial 
se derrumba y la verdad histórica se abre paso 
para grabar en la memoria colectiva de la patria 
grande un genocidio sin paralelo en la vida de América Latina.


El Paraguay de la preguerra


Los hombres del Paraguay soberano

Es imprescindible, antes de ingresar en el tema 
central de éste trabajo, preguntarnos como era el 
Paraguay de la preguerra. El historiador 
mexicano, Carlos Pereyra, en el libro "Solano 
López y su drama" nos brinda una abreviada reseña 
de la política paraguaya: "En vez de cuarenta 
gobernantes por año o por mes, el Paraguay 
conoció tres antes de su redención por los 
aliados. El Dr. Francia, D. Carlos Antonio López 
y Francisco Solano López. Hubo interinidades y 
puentes, pero todo en forma pacífica... "

El doctor Francia gobernó desde los primeros días 
de la independencia hasta su muerte en 1840. Lo 
sucede Carlos Antonio López que fue designado 
previamente "primer cónsul" en 1841 y luego, en 
1842, cuando se creó la institución presidencial, 
asume ésta, de hecho vitalicia, continuando en el 
mandato hasta su muerte en 1862.

Lo sucede el segundo López, hijo del anterior, 
Francisco Solano López, que desempeñó funciones 
presidenciales hereditarias hasta marzo de 1870 
cuando muere lanceado en Cerro Corá por los 
soldados del imperio luso brasilero.

Bajo estas tres largas administraciones, el 
Paraguay se había librado de los interminables 
conflictos internos sufridos por todos los 
pueblos de América del Sur y fundamentalmente 
había logrado implementar políticas de Estado a largo plazo.

El guaraní y la nación paraguaya

El Paraguay como Nación tenía una especial 
particularidad que es preciso señalar: contenía 
un pueblo con identidad nacional propia. Era una 
Nación con un consistente y definido ser político 
y social. En el Paraguay se produjo un fenómeno 
sociológico único en la historia americana: los 
conquistadores adoptaron la lengua de los conquistados.

El porfiado triunfo del idioma guaraní se alzó en 
torno del pueblo paraguayo como una alta barrera 
que le aisló todo contacto con las culturas 
occidentales. La lengua guaraní se convirtió en 
un fuerte rasgo de diferenciación con respecto a 
las demás colectividades americanas, en un 
cohesivo aglutinante espiritual y en un fuerte 
lazo que apretó a los paraguayos ante el peligro de lo exterior.

Un pueblo con identidad nacional y una clase 
dirigente con conciencia geopolítica eran dos 
características que no podían mostrar otros 
pueblos hispanoamericanos en la segunda mitad del siglo XIX.

Las dos pistolas de Gaspar Francia

Ya en el comienzo de la emancipación americana, 
cuando en 1810 la Junta de Buenos Aires conminaba 
al gobernador paraguayo a que fuese reconocida 
como heredera del Virrey y a enviar diputados 
para el congreso de provincias, el doctor José 
Gaspar de Francia consideró inadmisible la 
pretensión de Buenos Aires de asumir por sí sola 
el mando superior del Virreinato.

Pero, tampoco abogó a favor de continuar 
dependiendo del caduco poder español. Tuvo una 
meridiana claridad cuando proclamó sus 
"argumentos": "Mis argumentos en favor de mis 
ideas son éstas -dijo depositando dos pistolas 
sobre la mesa presidencial del Congreso-: una 
está destinada contra Fernando VII y la otra contra Buenos Aires." (1)

El "dictador perpetuo"

Se llamaba Gaspar Rodríguez de Francia. Sin 
eufemismo se hizo nombrar "Dictador Perpetuo". 
Obtuvo el grado de maestro de Filosofía y Doctor 
en Sagrada Teología, además de un doctorado en 
Derecho en la Universidad de Córdoba. Era un gran 
lector, admirador de Franklin y Voltaire, 
humanista, indagador de ciencias varias a quién 
Mitre lapidó con el sambenito de "tirano más 
cruel y sangriento que los de la antigüedad".

Este doctor Francia, "Padre de la Patria 
paraguaya", austero gobernante, solitario y hasta 
misterioso para la mirada de los porteños, hizo 
todo lo necesario para acrecentar 
extraordinariamente la economía nacional a través 
del desarrollo del sector agrícola.

Política proteccionista

Ante el bloqueo comercial de los porteños, las 
conspiraciones armadas desde el puerto y la 
malograda expedición de Belgrano; Francia 
reacciona cerrando, política y económicamente, al Paraguay.

Lo replegó sobre sí mismo, construyendo así, un 
país autosuficiente. La base social de ésta 
política la conformaron los pequeños y medianos 
campesinos y los artesanos, formaciones sociales 
no interesadas objetivamente en el librecambio, 
en la apertura del país y en el comercio con Europa y los EE.UU.

Las condiciones objetivas del Paraguay 
permitieron al Dictador realizar su política. La 
burguesía local era muy débil y escasa; el país 
no producía materias primas ni los alimentos 
demandados por las grandes potencias mundiales.

Otra característica sui generis, que contribuyó a 
la conformación particular de la patria guaraní, 
fue la presencia de los jesuitas durante un 
prolongado lapso de la historia nacional. La 
misma dificultó la formación de una poderosa clase terrateniente.

Reforma agraria

El Estado, por medio de la confiscación, comenzó 
a adquirir gran parte de las tierras en manos de 
los particulares y también se apropió las 
propiedades de la Iglesia. En adelante esas 
tierras estatales serán arrendadas a los 
campesinos a muy bajo precio. A los campesinos 
arrendatarios el Estado les provee ganado y útiles de labranza.

Se creó una singularísima institución denominada 
"Estancia de la Patria". Eran verdaderas unidades 
económicas de producción donde se integraban 
actividades agrícolas, ganaderas y artesanales. 
Proveían alimentos al ejército y abastecían al 
mercado local de yerba mate y tabaco.

Sin vagos y mal entretenidos

La expansión y el desarrollo del mercado interno, 
y la consecuente ocupación de la mano de obra 
local, generó otro fenómeno singular: la ausencia 
absoluta de desocupados. No había "vagos y mal entretenidos".

Se formó así una comunidad original donde reinaba 
la paz social, casi una anomalía en el mundo de 
ése entonces. Y así se dio el fenómeno de una 
economía que, aunque técnicamente atrasada, 
permitía la integración del pueblo a la misma.

Carlos Antonio López profundiza el modelo

A la muerte de don Gaspar Francia en 1840, (había 
gobernado casi tres décadas) le sucede Carlos 
Antonio López. Su sucesor reforzará el sector 
estatal de la economía, habrá más "estancias de la patria".

Son nacionalizados los arbustos de yerba mate y 
con ellos los bosques que producen madera para la 
construcción. Se sanciona una ley que prohíbe a 
los extranjeros la adquisición de tierras y se 
dispuso construir la primera fundición para el 
carbón de madera y tratamiento del mineral de hierro.

Las tierras comunales de la población aborigen 
fueron pasadas al Estado que las administraba y 
se disolvieron las antiguas comunidades indígenas 
guaraníes. La población indígena, en vez de ser 
exterminada como fue en el resto de 
Latinoamérica, fue afianzada a la tierra e integrada a la Nación.

Era el Estado el que dirigía la economía y 
determinaba las políticas de desarrollo. El país 
crecía a pesar de la inexistencia de una 
burguesía urbana. Lentamente se desarrolla lo que 
se podría llamar una burguesía rural, que será la base social del régimen.

La política internacional y la militarización

En lo que respecta a la política internacional, 
el Paraguay de Carlos Antonio López se comienza a 
abrir al mundo. Brasil, solo en función de sus 
propios intereses, le reconoce su independencia 
en 1844, acto por el cual protesta el embajador 
de Don Juan Manuel de Rosas en Rio de Janeiro. 
Para el Restaurador, en su visión americanista 
que aspiraba a la unidad del viejo Virreinato del 
Rio de la Plata le resultaba inadmisible la 
independencia de una de sus provincias.

El Paraguay que no tenía pactos colectivos con 
las otras provincias argentinas, los iba sellando 
aisladamente y con quién le conviniera para 
oponerse al gobierno argentino que le negaba la 
independencia. Era aliado de Corrientes, mantenía 
relaciones de interés mutuo con Brasil y 
simpatizaba con las potencias europeas 
bloqueadoras. Luego de Caseros, pasa el Paraguay 
a disfrutar su plena soberanía, es reconocida su 
independencia por la Confederación y le es 
permitida la libre navegación de los ríos (2).

Pero sin dudas, el punto esencial de la política 
de Carlos Antonio López fue la militarización del 
país. Durante su gobierno, su hijo Francisco 
Solano, sirvió en el ministerio de guerra y 
trabajó sin descanso en esta área contratando, 
durante su larga estadía europea, técnicos, 
especialistas en fabricación de armas, 
constructores de buques, artilleros etc. Todos 
ellos empleados y controlados por el Estado. Es 
importante marcar que el desarrollo militar del 
Paraguay, a pesar de sus avances, no podía, ni 
podrá hacer nada contra las armas y los recursos 
del Brasil y la Argentina, financiados y dirigidos por el imperio Británico.

Solano López, el sucesor

Era Francisco Solano López el sucesor indicado 
del "Supremo", un verdadero delfín que profundizó 
el proyecto de sus antecesores. La notable 
continuidad de la política económica de los 
gobiernos paraguayos se prolonga y ahonda con el 
hijo de Carlos Antonio que lo sucede a la muerte de éste en 1862.

El historiador Carlos Pereyra hace un análisis de 
la concepción geopolítica que Francisco Solano 
López poseía de la región y el mundo que es 
importante transcribir para comprender luego la 
naturaleza de la guerra, y el rol que Argentina 
jugó en ella: "El general Francisco Solano López 
consideraba como misión capital del gobernante 
paraguayo contrariar los avances del Brasil y 
formar un pacto de unión con Bolivia, la 
República Argentina y el Uruguay. El sentimiento 
unificador de López tenía que ser muy mal recibido..."

Modernización y desarrollo del Paraguay

León Pomer, en su libro "La Guerra del Paraguay" 
relata, en forma breve pero clara, el proceso de 
desarrollo económico y la gestación del modelo 
autónomo guaraní. Menciona que en este período 
comienza la construcción de vías férreas, 
telégrafos, fábricas de pólvora y de papel. Son 
contratados más técnicos extranjeros y puestos al 
servicio de la política del Estado.

El Estado toma un papel central en la economía, 
pero no para enajenar las riquezas del suelo o 
desarrollar aquellos sectores de la economía 
nacional que interesan a los países centrales 
sino para determinar políticas soberanas de 
desarrollo. Este estatismo es un ejemplo insólito en la América del Siglo XIX.

Contra los intereses del imperio

El Paraguay de la preguerra no era un paraíso 
como algunos autores afirman, no fue ni siquiera 
un país moderno y desarrollado. Pero, la 
dirección que iba tomando, el crecimiento y la 
voluntad que lo guiaba comenzaron a resultar 
intolerables para la política del imperio británico.

El Cónsul Henderson de S. M. Británica le 
escribió a la Foering Office: "La mayor parte de 
la propiedad rural es propiedad del Estado. Las 
mejores casas de la ciudad pertenecen al gobierno 
y éste posee valiosas granjas de cría y agrícolas 
en todo el país". Era un desmesurado estatismo... 
no dejaba espacio alguno a los ingleses para hacer sus negocios.


La Guerra: sus actores y causas


Las razones de la conflagración

Cada uno de los países aliados tuvo en su momento 
una necesidad interna para entrar en guerra con 
el Paraguay. Pero, más allá de las razones 
particulares de los Estados beligerantes, no es 
difícil, en este caso, encontrar las causas 
originales del conflicto en los intereses 
económicos del imperialismo británico en la región del Río de la Plata.

Adhiero en este trabajo a las conclusiones que la 
mayoría de los estudios revisionistas han 
arribado luego de investigar la Guerra del 
Paraguay y sus causas. En síntesis, la mayor 
parte de esta tendencia historiográfica expresa 
que, dentro de la estrategia en el Río de la 
Plata del imperialismo británico, elaborada en 
Londres con fría deliberación, no podía escapar 
la necesidad de suprimir el foco de autonomismo y 
soberanía emplazado entre Argentina y Brasil que 
incitaba permanentemente a la rebeldía de los 
caudillos contra los poderes centrales establecidos.

La guerra del la Triple Alianza fue una de las 
primeras manifestaciones mundiales de la política 
belicosa del imperialismo capitalista. En este 
caso, puso a prueba el sometimiento de tres 
gobiernos políticamente dependientes al 
obligarlos a aniquilar a un cuarto rebelde. La 
"Pérfida Albión" (3), abatió la Patria guaraní por manos ajenas.

Por las libras esterlinas

La tesis de la participación decisiva del imperio 
Británico se puede demostrar leyendo la 
documentación del Foering Office que muestra las 
diferentes operaciones políticas y diplomáticas 
que van acorralando al Paraguay.

Los diarios de la época también son una valiosa 
fuente que nos deja entrever a Inglaterra detrás 
de las decisiones de los gobiernos. Pero entiendo 
que la más clara y patente demostración de la 
participación de Gran Bretaña en el conflicto la 
dan los números de las finanzas que fueron utilizadas en la guerra.

Los ingleses: Los hermanos Baring y Rothschild

Siguiendo y profundizando un análisis de León 
Pomer, llego a la conclusión de que en la 
Argentina, los gobiernos de Mitre y de Sarmiento 
obtuvieron fondos de las siguientes fuentes financieras:

1) Entre los particulares, Mr. Tomás Armstrong 
por ese tiempo director residente del Ferrocarril 
Central Argentino, ex Presidente de la Bolsa de 
Comercio y vocal del Banco de Buenos Aires, 
comprometió un préstamo de 50.000 pesos anuales 
por cada año que durara la contienda. Varios 
comerciantes procedieron de la misma manera. Hay 
una larga lista de residentes británicos en 
Buenos Aires que contribuyeron con préstamos al 
Estado para solventar los gastos de guerra.

2) El Banco de la Provincia de Buenos Aires, que 
prácticamente estaba administrado por ingleses, 
proveyó de fondos durante toda la guerra con 
garantía de los ingresos de la Aduana.

3) El Banco de Londres, filial Buenos Aires, 
fundado tres años antes del estallido bélico, 
adelantó fondos más tarde rembolsados con el 
producido por un empréstito conseguido en una banca londinense.

4) Empréstitos brasileros por dos millones de 
pesos fuertes que en realidad habían sido 
proporcionados al Brasil por la banca Rothschild, obviamente británica.

5) Por último los "señores de la guerra" hicieron 
un gran negocio: Londres entregó un empréstito al 
Estado Argentino por un monto de 1.800.000 libras 
esterlinas lo que produjo un endeudamiento a las 
arcas nacionales de 2.500.0000 libras, cifra a la 
que se le suman los intereses usurarios al 
capital original otorgado. Este empréstito fue 
otorgado por la Baring Brothers. La negociación 
del empréstito, hecha por Norberto de la Riestra, 
fue otro capítulo bochornoso de la historia de la deuda externa argentina.

El Brasil, obtuvo prestaciones por un total de 6 
millones de libras esterlinas desde 1865, 
prácticamente desde el comienzo mismo de la 
guerra otorgados por la banca Rothschild que 
sobre el final de la contienda le entregó 3 millones más.

La participación uruguaya fue financiada en lo 
fundamental por el Brasil, a través de la 
intermediación del Barón de Maua, aquel personaje 
de fundamental transcendencia en la preparación 
de Caseros y la caída de Rosas, quien era también 
un testaferro de la banca Rothschild en la 
región. Al finalizar la guerra el gobierno 
uruguayo logró, aprovechando la ocasión, un 
préstamo por tres y medio de millones de libras.

Para entender quien era el titiritero de esta 
guerra fraticida solo tenemos que mirar las 
cuentas "del debe y el haber" de las finanzas 
paraguayas de la pos guerra. El Paraguay de 
Solano López era la única nación de la 
Latinoamérica que no tenía deuda externa. Después 
de la guerra, Paraguay fue condenado a pagar los 
gastos militares de los aliados. Para ello 
"contrae" un empréstito con la Baring Brothers 
por un millón de libras. Se le descuentan 200.000 
libras por gastos, amortizaciones e intereses, 
pero los bonos del crédito se deprecian y 
Asunción no recibe casi ni una sola moneda. 
Entonces debe contratar otro empréstito, ahora 
por dos millones de libras esterlinas, en esta 
ocasión garantizado por la tierra paraguaya. Con 
el tiempo su endeudamiento se incrementa aun más. 
Rodolfo Ortega Peña y Eduardo Luis Duhalde con 
ironía escribieron "El Paraguay ya está "civilizado": debe 7.500.000 libras.

Resumiendo: fue el capital inglés el principal 
financista de la guerra. Esos beneficios y el 
capital recuperado sirvieron para que una nueva 
casta de porteños advenedizos en finanzas 
internacionales se iniciara desenfrenadamente a 
la especulación y la usura, pero esa es harina de otro costal...

Objetivos geopolíticos de Inglaterra

Reparamos entonces que Inglaterra tenía un 
objetivo geopolítico: neutralizar el Estado 
paraguayo que afloraba como un ejemplo de 
política proteccionista enemiga del libre cambio 
en la región. Luego señalamos que la banca 
británica, sin duda alguna, financió la guerra. 
Por último y en función de completar la 
participación que tuvo Inglaterra en el conflicto 
se debe sumar un detonante puntual. El 
imperialismo siempre actúa bajo disparadores 
concretos y urgentes, en el caso de la guerra 
contra el Paraguay fue concretamente "un problema 
de mercado", me refiero a la crisis de la producción algodonera.

Hacia 1862 graves perturbaciones estallan en 
Europa: hay miseria en los centros textiles 
europeos y las pérdidas en la bolsa resultan 
catastróficas. Esta crisis en la industria textil 
obedecía a la falta de algodón para abastecer las 
industrias debido a que el triunfo norteño y 
antiesclavista en la guerra de la secesión 
norteamericana había producido una 
pronunciadísima baja en la producción de esa 
materia prima entonces insustituible.

En busca del algodón

A Gran Bretaña sólo llegan 300.000 fardos de 
algodón, cuando Lancaster solamente necesitaba 2 
millones y medio; y Francia otro millón. 
Entonces, Gran Bretaña entró a buscar mercados 
productores de algodón en cualquier parte del 
mundo. Desde luego, también en América del Sur.

En 1863, los ojos de Inglaterra miraron al 
Paraguay gran productor de algodón y 
potencialmente ilimitado en recursos naturales. 
Claro que había una valla: el país hermano y 
vecino, gobernado a la sazón por el mariscal 
Francisco Solano López, no había abierto aún las 
puertas al liberalismo económico.

Motivos aliados

Más allá de los motivos británicos para la 
guerra, cada país aliado tenía los propios: El 
Imperio esclavista del Brasil obedecía a una 
necesidad de expansión territorial. Pero también 
es importante destacar que los gobiernos 
brasileros actuaban desde hacía mucho tiempo como 
peones de la política exterior inglesa.

La política mitrista tenía otras razones como 
ensanchar los mercados, pero son los compromisos 
con el Brasil y su rol con relación al imperio 
esclavista los determinantes en la decisión de 
ingresar al conflicto. Después de Caseros el 
balance político de la región se volcó 
definitivamente hacia el Brasil. Era de esta 
manera que Pedro II era la mano de obra de 
Inglaterra en la región, así como Mitre era un 
auxiliar de la política brasilera.

Pero además de esa relación de dependencia 
funcional con el Brasil, "Mitre participa en la 
guerra, atraído por la necesidad de una alianza 
política con el Brasil, que debe consolidar su 
poder político interno. Con la alianza, por otra 
parte, se aseguraba la inmovilidad financiada de 
Urquiza. Y con ella, la tranquilidad represiva 
del interior provinciano… La clase ganadera 
exportadora, urgía a Mitre… soñaba con la 
apropiación del tabaco y yerba mate paraguayos" 
(Ortega Peña y Duhalde, "Baring Brothers y la 
Historia Política Argentina"). Es así que Mitre 
también buscó, a través de la guerra y los 
acuerdos en torno a la misma, soluciones para los problemas internos que tenía.

El Uruguay tuvo un protagonismo menor y funcionó 
como excusa y disparador de la contienda. Actuó 
como "estado tapón", pero esta vez aliado a las 
dos poderosas naciones del Plata.

Otro round de "Civilización vs. Barbarie"

La guerra tuvo asimismo su componente ideológico, 
nada nuevo en realidad, sino la eterna 
"cantinela" de "civilización o barbarie". En este 
caso la "civilización", el "progreso" y la 
"libertad" están extrañamente representados por 
el imperio esclavócrata del Brasil, la 
fraudulenta democracia de la República de Mitre y 
el gobierno golpista y usurpador del criminal ex 
coronel mitrista, Venancio Flores. Del otro lado, 
"el atraso", encarnado en el Paraguay de Solano López.

Otro ejemplo claro de estafa y mentira 
historiográfica ejemplar se encuentra en el 
retrato que la oligarquía porteña hizo del 
Mariscal Solano López al cual le endilgan 
atrocidades. Se levantó una leyenda negra similar 
a la elaborada por los unitarios en su momento contra Juan Manuel de Rosas.

Una guerra inédita en Latinoamérica

Fue una guerra larga, aterradora, sangrienta, con 
grandes desplazamientos de tropas y armamentos, 
con acciones heroicas y batallas feroces.

Muchos historiadores, al tratar la Guerra del 
Paraguay, profundizan la narración de este 
acontecimiento en el desarrollo de la contienda 
bélica, de este modo la historia de la Guerra del 
Paraguay termina siendo para el lector un manual 
de historia militar. No es ése mi objetivo, solo 
mencionaré los más importantes hechos bélicos, 
los decisivos, optando por resaltar 
preferentemente la historia política de la guerra.

Uruguay, la primera batalla

El ataque contra el Paraguay comenzó en realidad 
con el ataque contra el único y último aliado que 
le quedaba en el Río de la Plata. Se trataba del 
gobierno uruguayo que por aquel entonces estaba 
en manos del partido Blanco, la versión uruguaya 
del partido federal argentino. El Presidente 
uruguayo, Bernardo Berro, y su Canciller, Juan 
José de Herrera, llevaban adelante una política 
de equilibro en el Plata, que con perspectiva 
continental integraba al Paraguay para enfrentar la prepotencia del Brasil.

El primer paso en conjunto que darán el imperio 
brasileño y la oligarquía porteña será aplastar a 
este gobierno. Se procedió de la siguiente 
manera: Brasil, invadiendo por mar y tierra al 
Uruguay y Mitre promocionando y armando una 
revolución encabezada por Venancio Flores, un 
viejo conocido de él, que tan eficazmente había 
actuado en la represión contra las montoneras 
federales del interior argentino. Flores 
pertenecía políticamente a la vieja cuña del 
partido colorado-riverista, que era por decirlo 
de alguna manera, la versión unitaria en la 
política uruguaya. Todas estas maniobras fueron 
precedidas de una deliberada planificación que, 
para desgracia de la memoria de los actores, se 
encuentra documentada en tratados, acuerdos y 
misiones secretas entre Mitre, la corte de Río de Janeiro y Venancio Flores.


	

	
		
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