[R-P] Una Martinica en UNASUR? - No
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Lun Mar 2 06:41:20 MST 2009
Todo lo que sigue es pura especulación. Pero implica el desarrollo de
un pensamiento estratégico en el combate por la liberación nacional de
los latinoamericanos.
El día 1 de marzo de 2009 23:16, Aurelio Horacio Bujaldon
<abujaldon en arlinkbbt.com.ar> escribió:
>
>
> Me quedó dando vueltas en la cabeza la espontaneidad de Pablo Malizzia,
> sobre pedir la independencia de Martinica y su ingreso al UNASUR.
> Y loa verad es que debo rectificar mi primer espontánea opinión - que su
> pueblo lo pidiera - porque el asunto es más complejito de lo que a primo
> volo aparece.
>
> a) Su independencia. Hmmmmm!
> Si los habitantes actuales de Martinica - de origen NO autóctono -
> pidieran su independencia, suena justo que se les otorgara; pero el caso por
> homologación se estaría aplicando también a las Malvinas y se seguiría la
> misma lógica; cosa que no es justa.
La no autoctonía no me parece un problema. Lo que importa es que a
diferencia de las Malvinas, en Martinica no hubo usurpación de
soberanía española o de sus herederos (y si la hubo, fue finalmente
consentida y admitida por los gobiernos españoles del siglo XVIII o
XIX). Esto está muy bien descripto en "El Caribe, frontera imperial",
de Juan Bosch.
Lo que existe es una hipócrita fictio iuris, idéntica a la antigua
ficción argelina por otra parte, por la cual las mismas leyes que en
Francia significan para la población, incluso para la población
explotada, un status diferencial con respecto a los habitantes del
Tercer Mundo (¿porqué se hicieron racistas antiargelinos los prolós de
París, si no es por eso?), en Martinica significan una dictadura de
los "pied noir" locales (el cipayaje oligárquico de los békés) y la
inmersión de la inmensa mayoría de los "franceses de ultramar" en el
peor de los infiernos.
Martinica tiene, como todas las islas perdidas por el Imperio de los
Austrias en el Caribe, dos destinos posibles: o se mantiene como
enclave colonial, o se suma a la revolución latinoamericana que la
integrará en un orbe cultural inclusivo al cual podrá hacer magníficos
aportes.
En realidad, de lo que se trata es de que la unidad de los
latinoamericanos RECUPERE EL TERRENO QUE LOS FEUDALES ESPAÑOLES SOLO
SUPIERON PERDER Y CEDER, abrazando como hermanos a quienes se criaron
en lo que originariamente era territorio indiscutido de nestra
soberanía y cultura. De allí que tampoco coincido con:
>
> b) Su ingreso al UNASUR. Ni por @#*\.
> Porque sería estar envenenando al UNASUR así como terminó la OEA: Llena
> de mini-estados independientes, que en los hechos siguen siendo
> cuasi-colonias de imperios, respondiendo en igualdad de condición y con el
> mismo peso (voto) que las grandes naciones. UN voto de Bélice es igual a
> uno argentino, un voto de Trinidad Tobago igual a uno de Brasil, uno de
> Grenada, o Bermuda, o Antigua iguales a uno de Uruguay, de Ecuador, de
> Bolivia, Venezuela, Cuba...
> Es justamente por esa razón que se pidió a gritos conformar un UNASUR
> separado de la OEA.
El argumento es parcialmente válido, pero estático. No se pueden
oponer los datos inmóviles del hoy con lo que significaría una
Martinica liberada de los békés, puesto que esa liberación modificaría
sustancialmente su papel. Una Martinica independizada de esa manera
SERÍA EL MÁS POTENTE DEFENSOR DEL UNASUR. Lo que importa es la ruptura
del vínculo colonial, o sea que la independencia sea una independencia
revolucionaria y no como en África, que de buenas a primeras vio
brotar docenas de "naciones" cuyos límites eran los de la antigua
división departamental del África Ecuatorial Francesa y del África
Occidental Francesa (esta hijoputez también es parte del legado de De
Gaulle, un imperialista al fin de cuentas, quien también creó la
política del "franco CFA", o sea de la moneda colonial africana). Si
en vez de "sumar" un seudo país revolucionamos una isla contra su
status colonial, para que los békés tengan que irse, es decir, para
expulsar a sus oligarcas, ponemos al país en nueva situación.
Bajo estas condiciones, un Bélice, un Trinidad Tobago realmente
liberados de la injerencia imperial(ista) se transforman en blanco
privilegiado de cualquier invasión o intento contrarrevolucionario.
Por lo tanto, no son votos en contra de la lucha de los
latinoamericanos, sino por el contrario votos A FAVOR porque no les
queda más remedio. Su única manera de evitar invasiones como la de
Panamá o Granada es, justamente, ser los principales voceros de la
unidad bolivariana.
En la práctica, de lo que se trata es de llevar el campo de conflicto
hacia las puertas mismas del hegemón mundial. Alguna vez lo habíamos
comentado en esta misma lista. Pablo M., creo, saca las conclusiones
prácticas de esa postura.
No podemos quedarnos encerrados en Sudamérica, porque geopolíticamente
y vista desde el Sur, Sudamérica no termina en la costa del Caribe
sino en las orillas del Orinoco, y en cierto modo en las del Amazonas.
A mí me parece que enhebrar cuentas en un rosario
--
Néstor Gorojovsky
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