[R-P] Discurso de CFK
Fernando Lavayen
fernando.lavayen en gmail.com
Dom Mar 1 14:16:23 MST 2009
Discurso de la Presidenta de la Nación,
en el acto de apertura de Sesiones Ordinarias
del Congreso de la Nación
domingo, 01 de marzo de 2009
Honorable Asamblea Legislativa: vengo a dar cumplimiento una vez más, a la
obligación que me imponer como Presidenta de la Nación, el artículo 99
inciso 8º de nuestra Carta Magna, en cuanto a presidir la apertura de las
sesiones ordinarias de este Parlamento, y al mismo tiempo dar cuenta de la
gestión del Estado de la Nación.
Debo reconocer que, tal vez, sea la primera Presidenta en tantas décadas que
viene a dar este mensaje ante nuestras Cámaras, en una situación inédita en
materia internacional.
Todos los hombres que me precedieron en el ejercicio de este cargo, vinieron
muchas veces a hacer su mensaje, su primer mensaje o los que les
correspondieran luego, en marco de graves crisis, pero en la mayoría de los
casos eran crisis provocadas en nuestro propio país o tal vez los coletazos
de alguna crisis muy focalizada o localizada que generaba impactos en la
economía de nuestro país.
Hoy estamos ante una situación -reitero- absolutamente inédita. Todos,
absolutamente todos coinciden que es similar a la de 1930. Otros la comparan
con caída del muro de Berlín; diferencia con la caída del muro de Berlín, es
que en aquella oportunidad se les había caído a los que estaban del otro
lado. Ahora los muros se nos han derribado a nosotros.
Tal vez tenga que ver en esta situación, porque la historia siempre tiene
concasualidades, que aquel derrumbe del muro de Berlín hizo creer a algunos
o caer a algunos en los mismos fundamentalismos en que habían caído quienes
habían construido esos muros, los mismos, aquellos que presuponían que el
Estado todo podía resolver y que poco tenía que ver lo que quería cada
ciudadano o cada ciudadana, y luego este otro modelo que se impuso en lo que
podemos fundamentalismo de mercado en el cual el Estado debía desaparecer,
el mercado, el correcto asignador de recursos, la política casi una tarea de
administrar lo que se tenía y fundamentalmente más que compromiso de
transformación, resignación y acomodamiento de lo que se tenía.
Los paradigmas han caído y vemos todos los días noticias que agobian, caídas
de bancos, despidos masivos, fábricas quebradas, parece que nada pudiera
tener fin en este vacío sin fin. Y lo que es más importante, los que toda la
vida pronosticaron lo que iba a pasar sobre nosotros, sobre ellos, sobre el
mundo y sobre la historia, no aciertan en ninguna de las medidas, en ninguno
de los diagnósticos. Tengo también mis serias dudas que quienes fueron los
causantes de esta crisis puedan tener la capacidad intelectual de formular
alternativas y soluciones diferentes. No por malos, sino simplemente por
estructuras mentales muy consolidadas por mucho tiempo de pensamiento único
rechazando toda otra alternativa, lo cual nos obliga a todos nosotros a
ejercitar una fuerza diferente en cuanto a encontrar alternativas a un mundo
que se ha derrumbado.
Vamos a ir al G20 llevando las propuestas que venimos sosteniendo desde hace
mucho tiempo, pero sinceramente creo que lo económico y financiero es
solamente la punta del iceberg. Creo que hay un modelo en crisis que tiene
que ver también con una forma de relacionarse en el mundo basado en la
subordinación y no en la cooperación, basado fundamentalmente en que las
reglas sólo existen y deben ser cumplidas por los países débiles o
emergentes, y tal vez los que integran un selecto grupo que hasta ahora ha
dirigido las economías, las finanzas y la política del mundo no deben
atenerse a esas reglas. Sostengo y creo que no solamente es económico o
financiero el problema.
Al G20 vamos a ir con lo que venimos sosteniendo desde tiempo, desde el año
2003 en todos los foros internacionales, pero que ya no se agota en la mera
formulación de los organismos multilaterales de crédito o en la propia
organización política que es Naciones Unidas. Va a requerir la formulación
total del pacto de Bretton Woods, pero al mismo tiempo también, un acuerdo
en materia de políticas macroeconómicas globales que tengan y que tiendan a
levantar y sostener la demanda global, porque vemos que, con el solo fondeo
de bancos que se caen, no alcanza; el grave problema es que se ha quebrado
la confianza y muchas sociedades están al borde de su capacidad de
endeudamiento, la han superado, con lo cual uno de los caminos problemas
fundamentales del mundo, es lograr reactivar la demanda global, única manera
de reactivar la economía, además también de lograr fuentes de
financiamiento.
Se va a tener que tener entonces una noción de cooperación y no de
subordinación en la formulación de políticas en este sentido. También
deberán ser reformulados los organismos multilaterales de crédito que ya
deberán cambiar totalmente lo que ha sido el ejercicio hasta ahora y que ha
sido siempre someter a condicionalidades que tenían que ver con ajustes a la
economías emergentes.
Estos organismos multilaterales, Banco Mundial, Fondo Monetario
Internacional deberán convertirse en instrumentos de financiamiento sin
condicionalidades, fundamentalmente las economías emergentes que han sido
las responsables de las tres cuartas partes del crecimiento de la economía
mundial en los últimos 10 años en planes de infraestructura que complementen
además, los requerimientos de la demanda global.
Por otra parte también deberá regularse definitivamente a nivel global, el
sistema financiero, el movimiento de capitales para que no se produzca la
paradoja que tenemos hoy donde precisamente desde los países emergentes que
no han provocado la crisis, emergen y se trasladan hacia los países
centrales, los capitales.
También llevaremos como propuesta a ese G20 la supresión de los paraísos
fiscales. Se calcula que más del 40 por ciento de los capitales del mundo,
están precisamente fondeados en los paraísos fiscales.
Será necesario entonces, encontrar un modo de cooperación y un modo de
funcionamiento global sustancialmente diferente, porque esto trae aparejado
también dos análisis o dos conclusiones que no podemos soslayar. La primera,
que el acuerdo debe ser global y la segunda, que va a ser imposible la
salida de modelos nacionales si realmente la crisis se prolonga en el
tiempo, terminará impactando indefectiblemente en todos los países a escala
planetaria. Esto es una realidad incuestionable y esto es lo que tiene de
nuevo e inédito esta crisis, que emergiendo de los países centrales impacta
en todas aquellas economías que venían sosteniendo el crecimiento mundial y
al mismo tiempo, no da respuestas ni hacia afuera ni hacia adentro de sus
propias economías.
¿Cómo los encuentra a los argentinos esta crisis sin precedentes a escala
global? Esta crisis nos encuentra en nuestro sexto año -el año que pasó me
refiero al año 2008, mi primer año de gestión- en el sexto año de
crecimiento consecutivo completando el ciclo de crecimiento económico más
importante de nuestros 200 años (APLAUSOS), 66 por ciento del crecimiento de
la economía, 47 puntos se los debemos esencialmente al mercado interno; un
modelo de acumulación que tuvo en el mercado interno, en la exportación y en
la inclusión social, generación de trabajo, producción y economía real, los
ejes fundamentales. Esta es una de las características de la Argentina
frente a esta economía global que se convirtió en una economía de dinero
electrónico de carácter absolutamente financiero que nos hace recordar mucho
al derrumbe del año 2001 en nuestro país cuando se había construido una
pirámide, tal vez no financiera pero sí en torno a la convertibilidad que
finalmente provocó el desplome de nuestra economía, de nuestra sociedad y de
nuestras instituciones.
Nos encuentra demás, a diferencia de lo que sucede en el mundo financiero
global, con un sistema financiero que ha duplicado su capital en los últimos
5 años que además, ha pasado de tener al Estado como deudor, como acreedor
neto en base a que sostenemos con nuestros depósitos, parte importante
también de ese sistema; sistema que además, solamente tiene un 12 por ciento
de sus depósitos en dólares, que además solamente puede prestar de acuerdo a
regulaciones internas a sectores que también reciben ingresos únicamente en
dólares.
Encuentra además a esa sociedad y a ese sistema financiero, con un nivel de
endeudamiento que no supera el 20 por ciento, frente a economías como la
estadounidense por ejemplo, donde el endeudamiento de sus sociedades es
superior al ciento por ciento de su Producto Bruto Interno. Se encuentra
también con un posicionamiento en torno a la redistribución del ingreso más
importante que el que teníamos inclusive a fines del año 2007. En el año
2007 la participación de los trabajadores en el PBI había llegado al 42.9;
finalizamos el año 2008 con una participación de los trabajadores en el PBI
del 43.6, la serie más alta desde el año 2003 a la fecha donde partimos de
un 34 por ciento de los trabajadores en la participación del PBI y esto se
debe esencialmente al modelo de acumulación que también impactó midiendo el
último trimestre en materia de desocupación el 7.3, alcanzando también la
serie más baja de aquellos 25 puntos de desocupación del año 2003.
A qué se deben esencialmente estos resultados que también podemos adosar a
lo que fue el resultado de la exportación en el año 2008 donde batimos
récord en materia de exportación llegando a 70.124 millones de dólares sobre
los 55.880 millones de dólares que fue en el año 2007; un superávit que
significó el 4.6 de nuestro PBI, el más alto nivel de exportaciones y el
superávit comercial más importante de la Argentina en toda su historia.
Tiene que ver esto, absolutamente, con el modelo que veníamos
desarrollando -y que bueno es decirlo- desde las usinas centrales que se
cayeron en los grandes centros de poder venían anunciando reiteradamente
desde el año 2003 en adelante, que indefectiblemente se derrumbaría. Sin
embargo, en este año 2008 que me tocó presidir la suerte de los argentinos,
el gobierno de los argentinos, pudimos tener un récord de exportaciones,
récord de exportaciones, que también es bueno desentrañarlo, porque tal vez
refleja con absoluta claridad, el por qué de la disminución del desempleo,
el por qué del aumento de la participación de los trabajadores y del sector
asalariado en el PBI, de esos 70.124 millones que exportamos la mayoría fue
de manufacturas de origen industrial; 25.000 millones de dólares tuvo el
sector por ejemplo, de exportación de cereales, pero es bueno desentrañar
las cifras también; de esos 25.000 millones de dólares de exportación del
sector granario, 14.000 corresponden al sector de la agroindustria, es
decir, aquella que agrega valor a la materia prima. (APLAUSOS) Y además
recortó en exportaciones -recursos primarios y manufacturas de origen
agropecuario- un crecimiento importante respecto del año anterior del orden
del 30 por ciento; 19.800 millones de dólares que habían exportado en este
rubro en el año 2007 y más de 25.000 millones en el año 2008; en el sector
de carnes 1.776 millones de dólares frente a los 1.500 millones
aproximadamente del año 2007 y 566 millones en el sector de leche frente a
460 millones de dólares del año 2007.
Como vemos podemos llegar a dos conclusiones: primero, que crecimos en todas
nuestras exportaciones y que además lo hicimos fundamentalmente ese
crecimiento en torno al sector manufacturero industrial, de origen
agropecuario en menor medida y de origen industrial en gran medida. Esto
explica la baja en el desempleo y la redistribución del ingreso que se
produjo. Todos sabemos que es precisamente el sector donde más valor se
agrega, donde podemos redistribuir con mayor justicia el ingreso generando
trabajo y crecimiento para la economía. No es propiedad de este gobierno ni
de este partido; simplemente la comprobación fáctica y científica de que el
dinero por sí mismo produce dinero, si no pasa por la circuito de la
producción de los bienes y de los servicios, que es el modelo que creemos
que debemos seguir sosteniendo. (APLAUSOS)
Creemos que parte importante -yo diría- total y fundamental de la crisis de
lo que se denominaba el "primer mundo", pasó precisamente por creer que el
dinero se reproducía asimismo, sin necesidad de articular con trabajo y
producción, esto es una economía financiera frente a nosotros que, siempre
la Argentina ha querido construir en sus mejores períodos históricos cuando
ha basado sus políticas y sus gobiernos en la economía real. Esta es una
comprobación que nos da nuestra propia experiencia histórica como país. Cada
vez que dejamos de lado a la producción, al trabajo, a la generación
fundamentalmente de riqueza a través del esfuerzo, es donde caímos en la
fantasía de que pensábamos que podíamos vivir sin trabajar o siendo
solamente un país de servicios.
Creo que toda esa experiencia, la que hemos tenido nosotros como país, la
que hoy podemos confrontar con el mundo, nos dice muy claramente cuál es el
mundo que debemos profundizar y seguir.
También en materia de estructura de financiamiento, hemos tenido en este año
2008 que ha pasado, un mejoramiento de nuestra ratio de deuda. Del 56,1 por
ciento que teníamos de ratio de deuda sobre PBI, hoy luego del
financiamiento, refinanciamiento que hemos hecho de PG, estamos en el orden
del 49.1 de ratio de deuda sobre PBI. (APLAUSOS)
Se acordarán ustedes que eran los PG, eran los préstamos garantizables a
partir del famoso megacanje y cuyos vencimientos estaban calzados
fundamentalmente desde el año 2009 al 2011. De estos 23.800 millones de
pesos de PG elegibles, hemos financiado más de 19.000, el 80,20 por ciento
de la deuda exigible que tenía la República Argentina, pero además lo hemos
hecho con un ahorro concreto de 2.001 millones de pesos en materia de ese
financiamiento, sin pagar además ningún tipo de comisiones. (APLAUSOS)
Hemos también mejorado la situación de nuestras provincias. Permítanme, tal
vez aquí sí voy a leer porque son cifras en las cuales quiero tener absoluta
y milimétrica precisión, sé que hay senadores, es el ámbito de los senadores
y de los diputados que defienden y representan los intereses del pueblo y de
las provincias. Pero también quiero decirles que el crecimiento de la
actividad económica desde el año 2003 en adelante, impactó más que
positivamente en todas las cuentas provinciales, no sólo en forma directa a
través de la coparticipación y de lo que constituyen las transferencias
automáticas del Tesoro Nacional a provincias y que por lo tanto no dependen
del humor de esta Presidenta ni de cualquier otra, sino también a partir de
que habiendo mejorado la inversión pública en materia de infraestructura,
hubo importantes transferencias hacia las provincias.
Si me permiten voy a analizar dos provincias, porque estuve justamente en
ellas esta semana que pasó; saben que estuve el día lunes en esa hermosa
ciudad que es San Fernando del Valle de Catamarca, provincia de Catamarca y
el día jueves estuve en Rosario en compañía del presidente de nuestro Bloque
de Diputados y también del Gobernador de la provincia de Santa Fe y del
Intendente de Rosario.
Quiero leerles algunas cifras: Catamarca en materia de evolución de
coparticipación: en el año 2002, la provincia de Catamarca recibía 249
millones de pesos de coparticipación. Si uno mira todas las series, todas
las cifras desde el año 1991 hasta el año 2002 jamás había podido perforar
siquiera el techo de los 300 millones de pesos. Ya en el año 2003, la cifra
de 249 millones se elevó a 358 millones; el año pasado, 2008, primer año de
mi gestión, la cifra de coparticipación de Catamarca en Coparticipación
Federal de Impuestos, únicamente era 1.440 millones de aquellos 249 millones
que habían sufrido en el año 2002. (APLAUSOS)
Si uno va además a otros recursos de origen nacional que también tienen
transferencias automáticas, el subtotal se eleva a 1.826 millones de
transferencia automática. Si además se le suman otras transferencias
directas y otros gastos de la Administración Nacional, desde la ANSeS, desde
Planes como el FONIL, como los planes alimentarios, todo lo que constituyen
las transferencias más la obra pública por supuesto, llegamos a la cifra de
2.883 millones, a los que podemos sumar también los 181 millones que recibe
en concepto de subsidios para la generación eléctrica, que como todos
ustedes saben lo reciben todas las provincias y alcanza a los hogares, a los
comercios, al alumbrado público y a la industria. Llegamos así a 2.883
millones en el año 2008 frente a 2.338 que también había sido récord en el
año 2007. El Presupuesto para el año 2008 de la provincia de Catamarca, fue
de 2.800 millones, menor a la transferencia que, por distintos conceptos, se
recibió desde el orden nacional.
Puedo pasar a otra provincia, en este caso la provincia de Santa Fe, la
segunda provincia en la cual estuve esta semana. Cuando uno mira los números
de Santa Fe, ve que en el año 2002 habían recibido 800 millones en materia
de Coparticipación Federal de Impuestos, nunca había perforado Santa Fe el
techo de los 1.000 millones. Por primera vez perfora el techo de los 1.000
millones en el año 2003 donde recibe 1.162 millones de pesos, llegando en el
año 2008 a 4.673 millones, casi 1.000 millones más durante el año 2008 y
durante el año 2007. (APLAUSOS)
Si sumamos, del mismo modo que lo hicimos con la querida provincia de
Catamarca, las transferencias automáticas directas más las recibidas por
obra pública, estamos en el orden de los 14.166 millones de pesos. El
Presupuesto de la provincia de Santa Fe fue para el año 2008 de 11.000
millones de pesos; podemos sumar también los más de 700 casi 800 millones
recibidos en materia de subsidios para la generación de energía eléctrica
que abarca a todo el espectro al igual que todo el país.
¿Por qué estas cifras, por qué estos números? Porque es bueno desmistificar
y porque es bueno aclarar que cuando el país crece, crecen todos en el país,
que no hay salidas personales ni individuales en un país, que un país sólo
se reconoce en un proyecto nacional, en un proyecto nacional que podrá estar
en un determinado momento de la historia impulsado por un sector político,
pero que yo sueño, sinceramente, para convertirnos en un país en serio, que
lo que son las bases estructurales del crecimiento, del trabajo, de la
redistribución del ingreso sean asumidas como bandera por la mayoría de la
dirigencia política argentina, para garantizarle este crecimiento a los
argentinos. (APLAUSOS)
Porque yo me pregunto, no ceso de preguntarme: ¿qué pasaría si esta crisis a
nivel mundial hubiera encontrado a la Argentina en otra situación o, tal
vez, con alguna dirigencia política que siempre concibe al ajuste y el no
tocar los privilegios de los que más tienen para enfrentarla? ¿Por dónde
hubiera ajustado? ¿Quiénes estarían pagando los costos de esta crisis en
otro momento?
Creo que la respuesta la tienen todos los argentinos, basta con mirar para
atrás lo que vivimos para entender lo que se hubiera hecho tal vez en esta
oportunidad. (APLAUSOS)
Sinceramente me enorgullezco de formar parte de un Gobierno que jamás envió
a este Parlamento un proyecto de ley que restringiera las garantías que
quitara derechos a los argentinos, que le descontara salarios a jubilados o
empleados públicos, jamás. (APLAUSOS) Ni tampoco que no hiciera de la
memoria, de la verdad y la justicia también los ejes centrales de su
gestión. (APLAUSOS)
Quiero también rescatar que en este marco me enorgullezco de formar parte de
este proyecto política que cuando uno lee los diarios en este tembladeral
que es el mundo y solamente ve que hay despidos, que hay ajustes y que hay
crisis, ha podido decirle a sus jubilados una vez más, como lo viene
haciendo desde el año 2003, que van a tener un aumento del 11.69 por ciento.
(APLAUSOS)
Es difícil encontrar otros ejemplos similares y quiero detenerme en este
caso puntual de los jubilados. Allá me aplaude María América del fondo.
Quiero detenerme en este punto central que son los jubilados porque siempre
han sido una de las variables de ajuste en la República Argentina.
He tenido también el honor de ser la Presidenta que envió a este Parlamento
para su tratamiento la Ley de Movilidad de Salarios, de Haberes de
Pensionados y Jubilados de la República Argentina y también ustedes haber
tenido el honor, como Parlamento, sobre todo mirándoles la cara a muchos de
ustedes que muchos veces como oficialistas o como opositores han tenido que
votar cada cosa, poder votar un aumento para los jubilados, no deja de ser
una caricia en al alma. (APLAUSOS)
De esta manera hemos llegado una vez más, a más de 6.118.000 beneficiarios
para ser más exactos, de los cuales también tenemos que acordarnos de ese
1.800.000 al que ya llega la moratoria donde hemos incorporado a gente que
se había caído de la producción y del trabajo y que luego, al cabo de una
vida, por eso o porque tal vez algún patrón inescrupuloso no le había hecho
los aportes, carecía del derecho a la jubilación. También le hemos dado a
esos argentinos y a esas argentinas el derecho a tener un ingreso.
(APLAUSOS)
Quiero decirles también que en este año 2009, tal cual fuera anunciado por
la señora Ministro de Asuntos Sociales hace unos días, hemos aumentado en lo
que hace desde el año 2003, donde el presupuesto para cuestiones de carácter
social, acción social y promoción social, programas que no solamente están
en el Ministerio de Asuntos Sociales sino también en el de Trabajo, teníamos
un presupuesto en aquel 2003 de 1.700 millones de pesos aproximadamente y
este año 2009 vamos a tener más de 10.000 millones de pesos, lo que
significa un aumento del 510 por ciento de recursos que asignamos también a
los sectores que mayor grado de vulnerabilidad social tienen en la República
Argentina. (APLAUSOS)
También hemos logrado en materia educativa, mañana vamos a inaugurar el
ciclo lectivo en la provincia de Salta, en forma simultánea inauguraremos
una escuela ahí casi en la frontera con Bolivia, más al norte de Santa
Victoria, en Salta, al mismo tiempo el Ministro de Educación estará en la
provincia de San Juan inaugurando también varios establecimientos, la señora
Ministro de Asuntos Sociales estará en El Impenetrable, Chaco, inaugurando
también una escuela allí en el corazón de El Impenetrable, y la Ministro de
Defensa, en compañía de la señora Gobernadora de Tierra del Fuego está en la
Antártida reinaugurando la escuela que se incendió y que hemos reconstruido
para que a lo largo y a lo ancho del país, en el marco del Plan 700 y 1.000
Escuelas, sigamos construyendo capacitación, educación para los argentinos
que es el gran eje y protagonista de la movilidad social. (APLAUSOS)
En este marco también, hemos cumplido, tal cual lo marca la Ley de
Financiamiento, con fijar el piso de lo que un docente debe ganar como
básico, como mínimo en la República Argentina.
Ustedes saben que estaba en el orden de los 1.290 pesos y se ha establecido
una suma fija de 200 pesos que lleva ese salario mínimo para los docentes a
1.490 pesos. También hemos decidido pagar lo que restaba de la deuda del
Fondo de Incentivo Docente, que no se había pagado en el año 2001, y que el
anterior gobierno del presidente Kirchner pagó una parte y esta Presidenta
va a terminar de pagar la deuda existente con el sector pagando los 3 FONID
que se debían del año 2001 en cuotas de 55 pesos que arrancan desde el mes
de julio hasta diciembre. (APLAUSOS)
Permítanme en este momento hacer un análisis respecto de todo esto, del tema
de la educación, del derecho a la educación. Ustedes saben lo que yo pienso
porque lo dije muy claramente aquí la primera vez que vine a hablarles como
Presidenta en aquel 10 de diciembre del año 2003.
Ustedes saben que creo que las medidas de fuerza perjudican a la educación y
a los chicos, pero también, como dirigentes políticos, y esto se lo digo a
todos los partidos políticos, tenemos que pensar qué modelo de sociedad
queremos y qué es lo que vamos a ofrecer para vivir. Porque es cierto, hay
mucha disparidad en los salarios y es cierto que muchas administraciones
provinciales tal vez no puedan pagar lo que se demande. Pero lo que no me
resulta sensato, lo que no me resulta justo es que mucha dirigencia que
sostiene que por allí no puede pagar más, sin embargo a la hora de fijar
postura respecto de cómo deben contribuir los que más tienen en una
sociedad, sea benevolente con los que más tienen y exija que los maestros
vayan con salarios mínimos. Esto es lo que a mí como sociedad no me cierra.
(APLAUSOS)
A ver, la mayoría de todos ustedes han sido compañeros y compañeras mías de
bancada, como oficialistas o como opositores, pero es justo, es ético, es
moral para aquellos que creen que la política y las decisiones de Gobierno
también se toman en el plano de la ética y de la moral que, por un lado le
digamos a un docente que no le podemos aumentar, lo cual es rigurosamente
cierto, pero al mismo tiempo les digamos a los que tienen mayor capacidad
contributiva "no paguen", esto es lo que no me parece justo y esto es lo que
tenemos que discutir como sociedad. (APLAUSOS)
Tenemos que tomar definiciones al respecto, porque sino nos pasa lo que le
pasó a otra dirigencia, entre la cual hay muchos y buenos amigos míos, que
le contaron al país un cuento y que luego fue eso, un cuento que terminó
mal.
Pero, ¿saben qué? Escuché decir por ahí que yo era una persona a la que
gustaba sacarles a unos para darles a otros; la economía -y todos ustedes lo
saben- es, precisamente, administrar con los recursos que se tienen y con la
contribución que hay. Siempre en economía, lo que se les asigna a unos, es
porque se lo está sacando a otros, porque el único que pudo multiplicar los
peces y los panes fue Jesucristo, el resto tiene que tomar decisiones en
base a los recursos con los que se tiene. (APLAUSOS) El resto, mis queridas
amigas y amigos, es lo que se dice en las campañas electorales y que luego
no se puede cumplimentar cuando se está en la concreta gestión de gobierno.
Si uno mira, entonces, este año concreto de gestión, con números
estadísticos muy puntuales resultados de recaudación, de ingresos, de
actividad, de redistribución del ingreso, de exportaciones, de crecimiento
de la actividad económica, de mejora de nuestros jubilados y, a propósito,
me había olvidado de decirlo -nadie se sienta ofendido por lo que voy a
decir- y de comentarles que cuando discutimos la Ley de Movilidad aquí en
este ámbito, hubo una fuerte discusión acerca de qué índice aplicar. Me
acuerdo que el índice que quería aplicar el oficialismo, o sea nosotros, el
Gobierno, le iba a dar mal a los jubilados, el 4 por ciento y, sin embargo,
si hubiéramos aplicado el índice que quería la oposición, que yo calculo que
lo hacía con las mejores intenciones, no creo que hubieran querido hacerlo
con malas intenciones, hubiera sido menor que el que se aplicó. ¿Por qué?
Porque esta Presidenta decidió en todo caso cuando me vinieron a consultar
en el bloque por las diferencias que había, "apliquemos siempre el más alto"
dije. Porque si se hubiera aplicado el RIPTE, los jubilados hubieran cobrado
menos.
Primer aprendizaje: no es bueno muchas veces oponerse por oponerse; lo
importante es que podamos discutir, razonar y, entonces, no hacer solamente
ejercicio político de oposición, sino esencialmente trabajar por los
intereses de nuestros representados.
Quiero también decirles que todos estos números, tal cual me lo preguntaba
el otro día un periodista en España, que el año 2008, fue en términos de
rentabilidad, inclusive para todas las empresas que cotizan en Bolsa, los
dividendos más importantes de los últimos 20 años, las utilidades de los
bancos las más importantes de los últimos 15 años; la redistribución del
ingreso y de crecimiento a través de convenios, lo más de 1.500 convenios
colectivos de trabajo que se sancionaron, fue un crecimiento global del
país.
Creo entonces que este momento en que nos toma la crisis, debe dar la
necesidad de profundizar aún más el modelo en lo que hace a cuidar el
trabajo, la producción y el empleo. Y, en este sentido, hemos lanzado el
Plan de Infraestructura más importante que recuerda la historia. No estamos
junto a este Plan de Infraestructura y las medidas que tomamos en materia de
incentivar el consumo o de dotar de capital de trabajo a las empresas y
también incentivar el consumo ante un Plan B. En absoluto, estamos en las
medidas contracíclicas para seguir sosteniendo el Plan A porque el que se ha
derrumbado es el mundo que sostenía que este modelo estaba equivocado.
Y tan es así que estamos destinando 74 mil millones de pesos a estos
menesteres, 7 punto del PBI; 57 mil millones de pesos para un plan de obras
públicas de los más ambicioso que se recuerden, esto para ser ejecutado en
el corriente año; 6.600 millones para incentivar los préstamos de consumo;
otros 6.600 millones para incentivar los préstamos de capital de trabajo y
3.800 millones en lo que son las políticas de ingresos. Todo esto, 7 puntos
del PBI, para seguir sosteniendo, como bien lo decía, la generación a la
actividad económica y el mantenimiento del trabajo que es lo más importante
que tenemos que cuidar los argentinos.
También en este marco, creo que ustedes y la calidad institucional en este
país, han tenido un protagonismo sin precedentes también en la historia
parlamentaria, por lo menos que yo recuerde desde el advenimiento de la
democracia a la fecha. No solamente han participado de esa ley de Movilidad
Jubilatoria, también han participado de un proceso que significó recuperar
para los argentinos su línea de bandera luego de un proceso de deterioro de
este servicio público sin precedentes. Hemos logrado acuerdos con todos los
gremios y con todos estamentos que conforman nuestra línea de bandera para
volver a recuperar el prestigio perdido. (APLAUSOS)
Creo que también...tardó cada uno de ellos y permítanme decirles algo
respecto de esto que refleja un poco la manera de abordar y tratar los
problemas muchas veces que perjudica, no los intereses de un gobierno, sino
fundamentalmente los intereses de un país.
Sobre esta ley se dijo que el GAFI la iba a observar, que iba a servir para
no sé qué cosas, se fueron a hacer denuncias afuera del país no denunciando
a un gobierno, sino denunciando a la República Argentina porque, en
definitiva, quién había aprobado esta ley, más allá de cómo haya votado cada
uno, es el Parlamento de la República Argentina, es uno de los tres pilares
del sistema democrático. Sin embargo, porque el resultado no fue el que
algunos querían -algunos, no todos, sería injusto que generalizara- hicieron
denuncias que luego fueron desestimadas como no podía ser de otra manera en
el GAFI.
Pero si se me permite una digresión y para reflejar como muchas veces se
plantean las cosas ante la sociedad por parte de algunos medios de difusión.
Ayer salió que un informe de los Estados Unidos observaba a la Ley de
Repatriación y Exteriorización. La propia embajada de los Estados Unidos
salió a desmentir esto y hoy el título que Estados Unidos analiza se va a
levantar su veto a la Ley de Repatriación y Exteriorización. Esta
manipulación de la información realmente le hace mucho mal a la República
Argentina y también a todos los ciudadanos que tienen derecho a acceder a
una información correcta.
Estados Unidos forma parte del GAFI, lo sabe cualquiera, con lo cual no
puede haber habido error en la información. Tal vez, es un horror la
información pero es otra.
Pero quiero charlar estas cosas con ustedes, parlamentarios argentinos,
oficialistas y opositores, porque es necesario que algunas líneas básicas de
comportamiento y de reglas democráticas e institucionales sean observadas
por la totalidad de los partidos políticos, porque si alguien denuncia que
el Parlamento argentino, no el gobierno, el Parlamento argentino aprueba
leyes para narcotraficantes y lavadores de dinero o terroristas, estamos
ejerciendo una muy mala calidad institucional. Y este Gobierno que me ha
tocado presidir desde el año 2007, ha hecho del tratamiento en el Parlamento
y de la consulta al Parlamento sus decisiones más importantes y, tal vez,
más trascendentales que marcaron a fuego la gestión durante el año pasado
cuando esta Presidenta tomó la decisión de remitir aquí, al Parlamento, en
el medio del conflicto con las patronales rurales la Resolución 125. Lo hizo
precisamente para que el Congreso tomara la decisión y aceptó la decisión
que ese Congreso tuvo de rechazar la 125.
Y quiero hacer un ejercicio con ello para que veamos como muchas veces
priman los intereses partidarios o simplemente especulativos y finalmente,
lo que se quería defender en realidad no era lo que se decía, sino tal vez
tomar decisiones que descolocaran al Gobierno. (APLAUSOS) Si hoy la
Resolución 125 estuviera vigente, las alícuotas de los derechos de
exportación serían inferiores a las vigentes. Pero además, los pequeños y
medianos productores estarían recibiendo compensaciones, pero además los que
estuvieran a más de 400 kilómetros, si mal no recuerdo, de los puertos,
estarían recibiendo el subsidio por fletes. Hagan cuentas de cómo estarían.
¿Qué quiero decir con esto? Que muchas veces hay que analizar desde la
perspectiva de lo que es la política, pero no la política partidaria, la
política en serio que supone la transformación de la realidad y también de
los comportamientos de la dirigencia política en la Argentina. No va a haber
mayor calidad institucional si además nosotros, como dirigentes, no
mejoramos nuestro propio comportamiento a la hora de formar parte de las
instituciones y de jugar los roles que cada uno tiene dentro de esas
instituciones. (APLAUSOS) Porque tener calidad institucional no significa
que los opositores voten o piensen igual que el Gobierno, significa que en
aquellas cosas que evidentemente mejoran la situación de lo que se está
discutiendo, se apoye y luego, en la elecciones, cada uno de los argentinos
pueda elegir quién a su juicio va a defender y representar mejor sus
derechos como ciudadanos, como trabajadores, como empresarios, como
comerciantes. Pero al momento de decidir, decidir teniendo en cuenta eso,
los verdaderos intereses.
Cuando alcancemos eso, argentinos, ahí sí vamos a haber alcanzado la
verdadera calidad institucional que demandan todos los argentinos piensen
cómo piensen y tengan el lugar que tengan.
Yo quiero decirles que, junto a estas medidas que hemos tomado también y que
seguiremos tomando absolutamente proactivas para sostener nivel de empleo y
actividad económica, también enviaremos al Congreso todos aquellos
instrumentos que las épocas y los tiempos exigen. Algunas viejas deudas
también de la democracia argentina, como la reforma de la Ley de
Radiodifusión, el cambio definitivo de eso, vieja deuda de la democracia.
(APLAUSOS) Y también nuevos instrumentos que den cuenta de los nuevos
tiempos económicos y políticos que corren en la Argentina y en el mundo
donde ya no es necesario que se denoste al Estado pero es necesario lograr
instrumentos nuevos que nos permitan intervenir adecuadamente en la economía
para preservar el trabajo y la generación de la actividad económica.
(APLAUSOS)
Creo también que todos tenemos que tener una actitud diferente frente a esta
crisis inédita a nivel mundial, que no significa seguir a pie juntillas lo
que diga quien es el titular del Poder Ejecutivo, pero sí
significa -reitero- tener una actitud diferente. Es necesario lograr, frente
a los grandes temas de los argentinos, la unidad. Es necesario que juntemos
esfuerzos para preservar a la Argentina y a lo que hemos logrado en estos
años que, de prolongarse la crisis tal cual como se preanuncia, impactará y
convertirá al año 2009 en un año, como alguna persona que conozco dijo, más
difícil de los últimos 100 años.
Esto que nos tiene que llevar a Gobierno, a oposición, a sectores
económicos, sociales y productivos, a saber que es necesario reconocer que
en estos años que han pasado, con aciertos y con errores, que los hemos
tenido, es imposible no equivocarse, desde una banca parece imposible no
equivocarse cuando se es gobierno, hay que estar sentado acá para saber lo
que es gobernar un país y la República Argentina, hay que estar sentado acá
o sentada, lo cual además, si no solamente estás sentado, sino que además
estás sentada, lo que implica también una cuestión de género, es un poquito
más difícil todavía. (APLAUSOS) Y no quiero victimizarme porque no es mi
costumbre. (APLAUSOS)
Pero entonces, en esta conceptualización convocar a todos las fuerzas
políticas y a todos los sectores para saber que vamos a tener que hacer un
gran esfuerzo y que tenemos la experiencia de estos años que hemos vivido.
Creo, sinceramente, sin arrogancia, con mucha humildad, que este proyecto
político, estas ideas que hemos levantado, merecen algo de crédito porque
hemos tenido resultados muy concretos. Aquellos que defendían lo que decían
los de afuera, aquellos que defendían a los que nos criticaban, desde
consultoras, desde bancos internacionales, que hoy ya no existen y a los que
restan nadie les cree, creo que merecemos entonces, no apoyo, pero sí
comprensión y fundamentalmente, cooperación, que es el nuevo verbo que
debemos conjugar en el mundo y en la Argentina. Cooperación que significa
solidaridad por parte de aquellos que en este proceso económico y en estos
años han tenido la suerte de poder acumular una rentabilidad tan importante,
les permite ser el único sector económico que puede no comercializar sus
productos.
Díganme todos ustedes, hombres y mujeres de provincia, que conocen
comerciantes, que conocen empresarios de metalmecánica, de metalurgia, de
textiles, de calzado, de servicios, de cualquiera de las actividades, quién
puede hoy no comercializar su producción y subsistir. Al contrario, el
objetivo casi desesperante es mantener la venta y con ello la actividad
económica.
Por eso, le pedimos a aquellos que han tenido la inmensa suerte, pero no
porque no la hayan merecido, sino porque además hemos contribuido para que
así sea con este modelo de producción de tipo de cambio competitivo, de
crecimiento, de subsidio en materia de generación, por ejemplo, de energía,
el país en el año 2008 gastó más de 9 mil millones de pesos en subsidio a la
generación eléctrica que abarca a hogares, alumbrado público, a
comerciantes -pequeños, medianos y grandes- y pequeña y mediana industria, 9
mil millones de pesos. En realidad, la eliminación de una parte de los
subsidios que se hizo durante el año pasado que fue de 807 millones,
simplemente tuvo como objetivo, no solamente comenzar a eliminar los
subsidios, sino también en aquellos sectores de mayor y alto consumo lograr
una conciencia de mayor ahorro para tener una mejor administración de los
recursos.
Hay un formidable esfuerzo de todos, subsidios al gasoil para que la
producción también pueda tener mayor competitividad, cosas que todos ustedes
saben. Creo que es entonces necesario que esos sectores que por diversos
motivos que tienen que ver con este modelo económico, han podido tener una
rentabilidad más que buena, en algunos casos extraordinaria, tengan la no
solidaridad por cuestiones de ética, sino por cuestiones de inteligencia y
sustentabilidad del propio modelo para seguir creciendo y avanzando.
Lo dije una vez no sé si aquí o en algún otro foro, no necesitamos
empresarios buenos; necesitamos empresarios inteligentes, necesitamos buenos
empresarios, buenos comerciantes, buenos productores, para que entiendan que
es necesario apuntalar este esfuerzo que hemos hecho los argentinos y que ha
dado resultados para todos, pero que todavía, sin lugar a duda, faltan
argentinos, a los que no tienen trabajo, que no han podido acceder a una
vivienda o que tal vez no han podido acceder aún a la educación, por todos
esos argentinos, es que las dirigencias políticas tenemos que plantearnos
seriamente estas cosas, estos debates y estas discusiones.
Yo no quiero terminar este mensaje a esta Asamblea Legislativa, sin pedir
una vez más, por un tema que es central y que también ha sido uno de los
pilares de este gobierno en materia de política de Derechos Humanos y que
tiene que ver precisamente con lograr por parte de la Justicia, eso, que se
haga justicia y que finalmente los juicios que se vienen desarrollando
contra quienes violaron los derechos humanos durante la dictadura,
precisamente sean juzgados.
Ha habido avances, ha habido condenas emblemáticas, pero no podemos dejar de
decirlo aquí en este recinto, frente a lo que constituye la representación
del poder popular en la Argentina, que demandamos a esa Justicia a la cual
este mismo Parlamento le ha dado los instrumentos para la agilización de
esas causas, 5 leyes sancionó este Parlamento el año pasado, fue el
Parlamento también que decretó la anulación de las leyes de Obediencia
Debida y Punto Final que luego apuntalaron también la declaración de
insconstitucionalidad.
El Poder Ejecutivo también ha dado recursos a la Justicia, los dos poderes
del Estado hemos hecho mucho por lograr esto. Es hora entonces que la
Justicia de respuestas porque es la hora de ella. Ya pasó la hora del Poder
Ejecutivo y la hora del Poder Legislativo, es la hora de la Justicia y si
viene demorando desde hace demasiado tiempo. (APLAUSOS)
Acá me apuntan, este es el efecto de no leer, me había olvidado de una ley
que también es fundamental, estructural, diría, una ley absolutamente
estructural como fue el retorno de la administración de los recursos de
nuestros jubilados a manos del Estado Nacional. (APLAUSOS)
Reforma estructural si las hay. Cuando uno observa la forma en que fueron
administrados estos recursos, las comisiones que se pagaron, las inversiones
que se hicieron, la discrecionalidad absoluta con la cual manejaban los
recursos de los trabajadores, para ver si en tal o cual empresa se invertía,
porque no crean que eso que piden muchas veces democratización y
transparencia a la clase política, se ejerce en el mundo de los negocios.
No; esto que nos demandan a los políticos en el mundo de los negocios tal
cual uno puede ver como se administraron en estos últimos años la asignación
de recursos, quién tenía financiamiento y quién no, en realidad, hay tanta o
más discrecionalidad que en todo el ámbito de la política junta de todo el
país.
Esto también hay que decirlo y esta ley es realmente estructural porque
coloca los recursos de la sociedad, no son recursos del Gobierno ni del
sector privado, son recursos de los trabajadores, sus aportes, como un
instrumento precisamente para poder seguir sosteniendo la rentabilidad de
esos recursos y, al mismo tiempo, sostener la única manera de que esos
recursos tengan rentabilidad que es tener una vez más la actividad económica
y el empleo.
Cualquiera de los caminos -como todos los caminos conducen a Roma- del
desarrollo y del crecimiento conducen indefectiblemente al sostenimiento de
la actividad económica y del empleo. Y en este caso, el mercado interno
frente a la crisis del sector externo, adquiere también una relevancia
absolutamente inusitada.
Por eso es necesario, entonces, redoblar estos esfuerzos y convoco desde
aquí a todos los argentinos, a todas las argentinas, a todos aquellos que
tienen responsabilidades de carácter institucional, sectorial, social, a que
realmente defendamos esto que hemos logrado todos los argentinos, que no lo
veamos como patrimonio de un sector político, al contrario, esto que hemos
vivido los argentinos en estos años en los cuales siempre se preanunciaba el
fin, es hoy un modelo que deberíamos reformularlo inclusive en términos de
categoría de pensamiento diferente al que hemos tenido desde los grandes
centros de poder.
Yo creo que tenemos que atrevernos, además, a formular, como siempre hicimos
los argentinos, pensamiento alternativo frente a un mundo de incertidumbre y
de dudas y que no sabe adónde va. Uno ve, mira y advierta que la crisis no
está en que no se encuentra la solución en tal o cual receta económica, la
crisis es como siempre han sido las grandes crisis que marcaron los cambios
en la humanidad, crisis de las ideas. Estamos ante la crisis de un sistema
de ideas que hizo de la especulación, de la subordinación, de un mundo donde
unos pocos mandan y el resto obedecen, de términos de intercambio comercial
absolutamente malos para la mayoría de la humanidad, un modelo de decisión,
un modelo de ejercicio del poder. Y yo creo que estas son las cosas en las
que los argentinos tenemos que aportar, sin arrogancia pero con la
convicción de que hemos podido hacer aquí en la República Argentina, algo
diferente y que tuvo bueno resultados distinto de lo que hicieron otros
países con otros modelos. (APLAUSOS)
Por eso, quiero agradecer a todos y a todas por haber escuchado, por haber
compartido este momentos y convocarlos, como siempre, conozco a mucho de
ustedes, al compromiso de seguir trabajando por una Argentina diferente.
Un solo pedido: sin agravios, ni descalificaciones, ni fomentando violencias
que tanto mal, que tanto daño y que tanto dolor y tragedia han traído a
nuestro país.
Debatamos pero en el término de discusión, sin querer imponerle al otro
ideas y cuando el otro, democráticamente, como marca la Constitución
Nacional, tiene un resultado en este Parlamento, ser aceptado y pensar, en
todo caso, la mejor manera de tener mejores ideas y mejores argumentos para,
en definitiva, poder luego ganar un debate una elección. Que de esto se
trata la democracia. Lo que no podemos es seguir maltratando al sistema
democrático en su conjunto, porque creo que la Argentina tiene demasiadas
experiencias nefastas en materia de no respetar la institucionalidad y,
fundamentalmente, no funcionar en forma democrática.
Muchas gracias y muy buenos días a todos y a todas, con la misma fuerza y la
misma convicción de siempre, a seguir trabajando por todos los argentinos
que ese es el rol que nos cabe a todos los que hoy estamos aquí reunidos.
Muchísimas gracias. (APLAUSOS)
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