[R-P] [PCR] Las clases en el campo.
Gustavo Battistoni
gustavo.battistoni en gmail.com
Dom Mar 1 12:23:49 MST 2009
[La verdad que leer los análisis del Partido Comunista Revolucionario
sobre el campo es una tarea divertida.¿No están los terratenientes y
rentistas en su mismo bloque político, que busca derrocar al gobierno?
Biolcati, ¿es antiimperialista?.Llambías,¿un peligroso maoísta?
Porque según tengo entendido por su prensa partidaria y y voceros
políticos, el gobierno de Cristina es pro terrateniente.
Pero bueno, que le vamos a hacer, Lenin decía que los hechos son
tozudos, pero parece que algunos de sus discípulos lo son más.]
Del programa del PCR
Las clases en el campo
El PCR plantea que “Son enemigos es-tratégicos de la revolución
argentina los imperialismos, los terratenientes, la burguesía
intermediaria del imperialismo y los reaccionarios que se subordinan a
estos enemigos”.
En nuestro país, por su carácter dependiente “La opresión imperialista
se da principalmente a través del entrelazamiento y la subordinación a
sus intereses, de los terratenientes y la burguesía intermediaria (es
decir, las clases dominantes nativas), y mediante sus propios grupos
económicos y financieros (directos o por medio de testaferros) y sus
personeros en el aparato estatal. Monopolios yanquis, rusos, ingleses,
alemanes, franceses, italianos, espa-ñoles, chinos, japoneses etc.,
directamente o a través de testaferros, son dueños de ramas enteras de
la producción nacional, de los servicios públicos esenciales, de
centenares de miles de hectáreas de tierra y de gran parte de las
finanzas. Es decir, que el imperialismo actúa como factor interno...”.
La extensión de la lucha agraria ha removido aguas profundas.
Partiendo de analizar con justeza la línea política a seguir, conviene
dejar claro nuestro análisis de las clases sociales en el campo
argentino.
Dice el Programa del PCR: “Los terratenientes basan su poder en la
propiedad latifundista de la tierra. Imponen la carga de la renta a
los obreros rurales y campesinos arrendatarios pobres, medios y ricos,
y al sector de burguesía agraria que arrienda grandes extensiones de
campo. La gran propiedad terrateniente no sólo se mantiene en la
actualidad sino que se ha incrementado. El último censo agropecuario
muestra que 6.160 estancias de más de 5.000 hectáreas cada una
acaparan nada menos que el 52,8% del total de las tierras. Junto a
nuevos latifundios comprados por grandes monopolios extranjeros y
nativos, continúan los terratenientes tradicionales. En el marco
general de relaciones de producción capitalistas predominantes,
mantienen en muchas zonas relaciones precapitalistas tales como:
relaciones de dominación en estancias y fincas, puesteros, pastajeros,
aparceros y tanteros, contratistas de viña, arrendamientos familiares,
etc.
Así, el latifundio terrateniente constituye una rémora (por la carga
de la renta parasitaria y el atraso relativo del campo) que condiciona
y deforma todo el desarrollo del país.
A su vez, el latifundio terrateniente es la base de poder de la
oligarquía que subordina el país a los imperialistas, pues necesita de
ellos para su subsistencia y desarrollo.
La burguesía intermediaria, por su carácter de intermediaria del
capital financiero, comercial o industrial imperialista, es un
apéndice de éste. Su propia existencia depende del imperialismo y los
monopolios, por lo que también es un instrumento de la opresión
imperialista.
La condición de burguesía intermediaria no la da su tamaño grande o
pequeño, sino su relación de subordinada y lacaya del imperialismo y
los monopolios. Esto es lo que la diferencia de la burguesía nacional.
Es un error golpear al imperialismo y olvidarse de los terratenientes
y la burguesía intermediaria. Sin la ayuda de éstos el imperialismo no
podría oprimirnos, porque son instrumentos de su penetración y
dominación.
Otro error es otorgar a los terratenientes como clase, una
independencia que no tienen respecto del imperialismo. Como clase, los
terratenientes argentinos han sido y son la principal base social en
la que se apoya la dominación imperialista en nuestro país”.
La burguesía en un país dependiente
Sigue diciendo el Programa del PCR: “En un país oprimido por el
imperialismo como el nuestro, la burguesía se divide en dos sectores:
-La burguesía intermediaria, lacaya de los imperialismos, enemiga de
la revolución, y
-La burguesía nacional (urbana y rural) y el campesinado rico.
La burguesía nacional como clase es oprimida por el imperialismo y
constreñida y limitada por el latifundio terrateniente. Pero a su vez
está vinculada por múltiples lazos a los monopolios imperialistas y a
los terratenientes. La burguesía nacional es una clase de doble
carácter: por un lado es oprimida por el imperialismo y por el otro es
contraria a la clase obrera.
La consideramos una fuerza intermedia porque en esta etapa de la
revolución no integra el campo de sus enemigos. Pero tampoco integra
como clase el frente de liberación nacional y social. Como enseña
nuestra experiencia histórica la burguesía nacional es incapaz de
enfrentar revolucionariamente al imperialismo y a los terratenientes.
El campesinado pobre y medio
Para poder llevar adelante la revolución de liberación nacional y
social que necesita nuestro pueblo y nuestra Patria “El aliado
principal del proletariado es el campesinado pobre y medio. El
proletariado, solo formando una sólida alianza con el campesinado
puede conducir la revolución al triunfo.
El proletariado rural, como destacamento de la clase obrera, debe
jugar el papel principal para forjar esa alianza, con la línea de
apoyarse en los semiproletarios y campesinos pobres, unirse a los
medios y neutralizar a los ricos. Debemos dar particular importancia
al trabajo para movilizar y organizar a los campesinos pobres, y por
ganar a los medios y al sector patriótico y democrático de los ricos
para la lucha antiterrateniente y antiimperialista”.
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