[R-P] Negacionismos
carola chavez
tongorocho en gmail.com
Dom Mar 1 11:47:32 MST 2009
Negacionismos
Por: Roberto Hernández Montoya
Fecha de publicación: 01/03/09
Llámase Negacionismo del Holocausto a la tendencia revisionista que se
propone negar la existencia de los genocidios perpetrados por los
nazis sobre gitanos, homosexuales, testigos de Jehová, masones,
enfermos mentales, discapacitados, judíos, enemigos políticos y
prisioneros de guerra. La presencia mayoritaria de judíos en esa
matanza complica la cosa con las tendencias antijudías y conduce a
muchos de quienes se oponen al Estado judío a abrazar el negacionismo,
como parte perversa del paquete de la resistencia. Así, los
principales paladines del negacionismo son casi siempre antijudíos
acérrimos. La falsedad de sus argumentos ha sido demostrada
ampliamente. Basta leer el informe La solución final de la cuestión
judía europea (Die Endlösung der europäischen Judenfrage) escrito en
1942 por el nazi Richard Korherr y dirigido a Hitler y a Himmler para
entender lo que pasó, cómo para ese momento desde el acceso nazi al
poder, la población judía europea se había reducido en cuatro
millones, de los cuales dos millones y medio habían sido por
exterminio directo, otros por las condiciones infrahumanas de los
campos y otros por emigración. Pongo a continuación los enlaces en
inglés y alemán respectivamente (en alemán hay dos versiones, una
larga para Himmler y otra corta para Hitler):
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?p=2097&sid=e1c472e6de9afcd87ee33c811089e651
http://www.ns-archiv.de/verfolgung/korherr/korherr_lang.shtml
http://www.ns-archiv.de/verfolgung/korherr/korherr-kurz.php
Las motivaciones del Negacionismo del Holocausto son abominables
sobre todo por la demasía que quiere desmentir. Algunos son más
modestos, como el obispo Richard Williamson, para quien solo murieron
unos 300.000 judíos. Me recuerda un letrero de protesta en la Av. San
Martín de Caracas en los años en que matar estudiantes era cacería
menor para la democracia puntofijista. El letrero decía de lo más
enfático: “Por menos estudiantes muertos”. O sea, Hitler y sus chicos
no eran tan malos puesto que “solo” exterminaron a 300.000 y no a seis
millones. Es un negacionismo bien tarugo.
Pero hay otros negacionismos, bastante más benignos e ingenuos. Como
el que niega lo que ocurrió en el mal llamado Caracazo de hace 20 años
(no solo ocurrió en Caracas sino en todo el país). Dicen que no fue
una conmoción ni una rebelión ni un estallido social, sino la mera
acción delictiva de unos cuantos malandrines que quisieron apropiarse
de bienes ajenos. Vaya acción delictiva que cubre un país entero
durante dos días de violencia generalizada y que actuó con una
coherencia sorprendente para no haber sido planificada. Pero los
hechos sociales son así, desde las tradiciones más antiguas hasta
fenómenos que acaecen sin la menor programación, como fue este el
caso. Solo se saquearon comercios de víveres, vestido,
electrodomésticos y ferretería; no asaltaron librerías, joyerías,
bancos, ventas de discos, etc. Algunos negocios fueron respetados
porque sus dueños “son panas” (amigos). Algunos delirantes dijeron que
Fidel dejó tras su visita para la Coronación de Carlos Andrés Pérez a
varios cientos o miles de cubanos que organizaron todo. El que va a
caer no ve el hoyo. Son la gente opositora que no entiende nada de lo
que está pasando porque están entregados a otros negacionismos.
Niegan las misiones, niegan puentes, niegan autopistas, niegan la
alfabetización, niegan los cientos de miles de personas que
recuperaron la visión, los que niegan las decenas de millones de
libros a bajo precio o gratuitos. Niegan todo. Niegan los beneficios
de la abolición del crédito indexado, indizado o mexicano. Se curan en
un módulo de Barrio Adentro y lo niegan. Pierden un realero en el
Stanford Bank y lo niegan o la pagan con Chávez con la argumentación
idiota de que por su culpa corrieron hacia el Stanford, temerosos de
que Chávez les incautase su dinero. No lo ha hecho en diez años, la
empresa privada ha seguido su curso de exacción, ganando dinero como
nunca antes y todavía temen más a Chávez que a Stanford. Ser idiota es
el lujo más costoso.
Negacionismo no es solo negar algo, sino también ocultarlo,
ignorarlo en una cortina de silencio estridente. Fue patético cómo los
medios golpistas silenciaron el segundo Oscar que se ganó Sean Penn.
No ven la obra de gobierno, pero cuando ponen una cadena para que al
fin la vean, entonces apagan el televisor o se van a un canal por
cable. Exilio interior. No quieren ver, no sea que tengan que admitir
lo que no quieren admitir: que este es el único gobierno bueno en lo
que va de República. No es perfecto, ¿alguien dijo que lo era?, pero
es el mejor.
En sicología se llama negación el mecanismo de defensa que consiste
en rechazar la existencia de una realidad insoportable: la muerte de
un ser querido, una enfermedad grave, etc. Erasmo de Rotterdam decía
que olvidamos cosas desagradables, como la mujer que olvida los
dolores de parto para volver a tener un hijo, etc. Solo así se
garantiza la perpetuación de la especie. No siempre es perversa la
negación, como cuando perdonamos, aunque perdonemos sin olvidar.
Dije que era un negacionismo benigno, sí, pero con un potencial
enorme. He presenciados depresiones colectivas conmovedoras, como la
que ocurrió cuando el Referendo Revocatorio de 2004, cuando vi barrios
enteros de clase media con las luces apagadas y en silencio a las 8 de
la noche. Es que negar realidades patentes puede llevar a decepciones
inhumanas.
Más vale que conversemos, ¿no?, pero no entre cúpulas sino todos, en
plazas, en parques, en la calle, en el café, en donde sea, pero
comunicarnos sin la impertinencia de los medios. De ningún medio.
Directamente, sanamente, amorosamente. Porque, como el que niega el
Holocausto, el peor negacionismo es negar al prójimo.
rhernand en reacciun.ve
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