[R-P] Se supo! Los militantes populares se dan lujos pagados por la droga

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Dom Mar 1 11:21:00 MST 2009


["González Ramírez alquiló en agosto de 2008 un semipiso de 220 m2 en
el piso 37 de la torre Parque del complejo Le Parc, en Puerto Madero.
Por US$ 5000 al mes el inquilino y sus huéspedes gozan de seguridad
las 24 horas. Transcurren sus días con la certeza de un acceso
infranqueable al edificio, que cuenta con dos piletas climatizadas,
sauna, gimnasio y bar en el jardín.
Pagan $ 2000 de expensas

"Pagan a término las expensas de $ 2000 y entran y salen del edificio
juntos permanentemente, pero no se relacionan con los vecinos", contó
un propietario del Le Parc. "Aunque después del asesinato nunca más
los vi salir", agregó. Cuando LA NACION se anunció en la vivienda, los
guardias respondieron que nadie vivía allí.

En el bar Fresh Market, de Puerto Madero, reconocieron al grupo como
ocasionales comensales "de perfil muy bajo". Para los vecinos, son una
incógnita."No es gente altisonante, salvo por el Rolex de platino y
brillantes que usaba uno de ellos", deslizó otra vecina.

Según consta en su declaración, González Ramírez es hijo de un policía
y se dedicaba a la explotación ganadera en Colombia, pero decidió
viajar a la Argentina tras haber sido rehén por seis meses de las
FARC. Su suegro, padre del fallecido, declaró tener un aserradero en
su país. El sospechado ajuste de cuentas o la advertencia, de acuerdo
a las hipótesis locales, tuvo poca repercusión en Colombia, donde
fuentes diplomáticas argentinas confirmaron que la víctima del crimen
como sus acólitos son personajes desconocidos.

La justicia colombiana investigó a González Ramírez por sus vínculos
con grupos paramilitares ligados a las FARC y a la venta de cocaína.
La razón de su desembarco en el país constituye, para los
investigadores locales, un gran enigma."

Mientras estábamos peleando para sacar de la cana a los compañeros
apresados durante el asalto cívico macrista contra el inmueble de
Paseo Colón 1588, la compañera Lorena Vázquez escuchó el siguiente
diálogo, protagonizado aparentemente por el segundo del Ministerio
pro-teño de Desarrollo Social y una víctima de la prepotencia gorila:

-Y ahora dónde voy a ir?

-Ella -por Lorena- te puede dar lugar, ella tiene casa.

La compañera respondió de inmediato

-Vos también tenés casa.

Y mucho mejor que la mía, pudo haber agregado. También pudo haber
comentado que su casa era alquilada, mientras que la de ese funcio
miserable seguramente era propia.

Pero la insidia del funcionario ayn-randiano es clarísima: los
militantes populares son rompebolas que no tienen nada que hacer,
viven en sus casitas y solo buscan entorpecer la noble tarea de los
que quieren "gestionar". Porqué no se dejan de jorobar, si tan buena
gente son, y alojan a los pobres en lugar de exigir que el Estado se
haga cargo?

Eso sí. Casas, lo que se dice casas, tienen además los militantes
populares que (Mordancio dixit) trafican paco.

Seguramente viven en los mismos barrios privados que los funcionarios
de Mordancio y sus amigos. Apuesto doble contra sencillo que para
terminar con el tráfico de drogas no hay que meterse con los
distribuidores de abajo, sino entrar en las grandes torres de lujo y
en los barrios privados:]

El crimen de San Fernando
La dispendiosa vida de los colombianos en Puerto Madero
Alquilan una lujosa vivienda, pagaron por un yate más de lo que vale,
pero tienen bajo perfil

Domingo 1 de marzo de 2009
Loreley Gaffoglio
LA NACION

Estaba claro que el dinero no era un problema para él. Jorge González
Ramírez, el colombiano de 34 años sospechado por la Justicia de haber
sido el verdadero blanco de sicarios que acribillaron a su cuñado el
lunes pasado en San Fernando, había convenido pagar medio millón de
dólares por un moderno yate que, en el mercado, cuesta unos 100.000
dólares menos. Una seña de sólo US$ 50.000, acordada con el dueño del
astillero Preveza Yachts, Fernando Miele, ex presidente de San
Lorenzo, le había facilitado la extensión de un poder para permitir su
uso.

Eso explicaría por qué el Woods, el yate allanado por la Justicia el
miércoles pasado, donde se halló una pistola Glock calibre .40, carece
hasta la fecha de matrícula o REY en la Prefectura Naval, situación
que impide su navegación.

El marinero Ricardo Gonzebat, empleado del astillero desde hace un
mes,había recibido la orden de Miele de "atender muy bien a mis
amigos". Desde las marinas de Casel (la Cámara Argentina de
Constructores de Embarcaciones Livianas) en el Parque Náutico de San
Fernando, paseó en tres ocasiones a los cuatro colombianos por el río
San Antonio y fondeó en el Canal del Este. Para que el solaz fuera
total, empero, faltaban un potente equipo de audio y un bote de ayopo
para esquiar.

Enseguida, Gonzebat lo equipó con música -pagó $3000 al contado- y
buscó en el local Renosto un semirrígido para los deportes náuticos.
El viernes 20, mientras los colombianos participaban de un torneo de
golf en el Ski Ranch de Cariló, el marinero cerró de palabra la
operación por un Kiel 460, con motor Yamaha de 60 HP y barra de ski.
Los US$ 11.000 en efectivo los desembolsaría el lunes su "patrón"."Te
lo traigo muerto", le espetó Gonzebat al vendedor tras acordar su
comisión, sin imaginar lo que ocurriría después y como guiño de una
operación asegurada.

A las 15.30 del lunes desde el Volkswagen Touareg, de US$ 75.000,
verde, con vidrios polarizados- a nombre de un remisero de Pablo
Nogués-, los colombianos, ataviados con bermudas, gorritas y ojotas
descendieron del vehículo blindado con prepotencia adolescente.

González Ramírez llevaba encima sólo $1000, monto insuficiente para la
seña del 20%. Aún así lideró la negociación, cuya concreción se
demoraba por el desconocimiento del vendedor sobre el precio pautado.

"¿Quién me va a vender este bote?", gritó ansioso el interesado,
mientras asestaba un fuerte golpe de puño al gomón. Minutos después,
una andanada de plomo mataba a Juan Sebastián Galvis Ramírez, su
cuñado de 29 años. En tanto, en la moto Honda blanca huían los dos
asesinos.

El resto del grupo escapó del local, incluido el cuarto acompañante,
Jesús Cubillos, un hombre corpulento de 43 años y cabeza rapada, quien
habría cumplido una condena en Medellín por narcotráfico.
Reaparecieron todos en la comisaría, pero allí no hubo congoja ni
expresiones de impotencia, relataron los testigos.

La información que manejan los investigadores apunta a que González
Ramírez alquiló en agosto de 2008 un semipiso de 220 m2 en el piso 37
de la torre Parque del complejo Le Parc, en Puerto Madero. Por US$
5000 al mes el inquilino y sus huéspedes gozan de seguridad las 24
horas. Transcurren sus días con la certeza de un acceso infranqueable
al edificio, que cuenta con dos piletas climatizadas, sauna, gimnasio
y bar en el jardín.
Pagan $ 2000 de expensas

"Pagan a término las expensas de $ 2000 y entran y salen del edificio
juntos permanentemente, pero no se relacionan con los vecinos", contó
un propietario del Le Parc. "Aunque después del asesinato nunca más
los vi salir", agregó. Cuando LA NACION se anunció en la vivienda, los
guardias respondieron que nadie vivía allí.

En el bar Fresh Market, de Puerto Madero, reconocieron al grupo como
ocasionales comensales "de perfil muy bajo". Para los vecinos, son una
incógnita."No es gente altisonante, salvo por el Rolex de platino y
brillantes que usaba uno de ellos", deslizó otra vecina.

Según consta en su declaración, González Ramírez es hijo de un policía
y se dedicaba a la explotación ganadera en Colombia, pero decidió
viajar a la Argentina tras haber sido rehén por seis meses de las
FARC. Su suegro, padre del fallecido, declaró tener un aserradero en
su país. El sospechado ajuste de cuentas o la advertencia, de acuerdo
a las hipótesis locales, tuvo poca repercusión en Colombia, donde
fuentes diplomáticas argentinas confirmaron que la víctima del crimen
como sus acólitos son personajes desconocidos.

La justicia colombiana investigó a González Ramírez por sus vínculos
con grupos paramilitares ligados a las FARC y a la venta de cocaína.
La razón de su desembarco en el país constituye, para los
investigadores locales, un gran enigma.

-- 

Néstor Gorojovsky
El texto principal de este correo puede no ser de mi autoría



Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular