[R-P] [PTS] ¿Qué se puede esperar del 28J?
Gustavo Battistoni
gustavo.battistoni en gmail.com
Jue Jun 25 20:55:57 MDT 2009
[Análisis como estos lo dejan a uno desorientado.Reconocen que toda la
oligarquía es contraria al gobierno...Para afirmar después que la
lucha es "entre aparatos de los partidos capitalistas..."
Esto es Milcíades Peña recalentado...Y la pregunta de siempre,¿qué
papel juegan ustedes en todo esto?]
LA VERDAD OBRERA.
¿Qué se puede esperar del 28J?
Por Manolo Romano y Ruth Werner
Aunque el grupo Clarín ya dio la consigna del día después, “Nuevo
Congreso”, anticipándose a la pérdida de bancas del oficialismo en
Diputados y Senadores, el último tramo de la campaña electoral, a
juzgar por los cortocircuitos que se han dado en las dos variantes de
la oposición sojera, parece favorecer a Kirchner y a Scioli en la
provincia de Buenos Aires que el gobierno instaló como el principal
terreno de disputa del 28J.
En el Acuerdo Cívico, Carrió había rechazado la postura de Cobos de
mostrarse públicamente con De Narváez y denunciado a los medios por el
“operativo desmoronamiento” de la alianza neo-radical que La Nación y
Clarín mostraban con encuestas, para facilitar el “voto útil” al
candidato empresario de Unión Pro. Ahora, Margarita Stolbizer y
Alfonsín se mostraron en conferencia de prensa hablando
telefónicamente con el vicepresidente y agradeciendo “a los medios que
nos han acompañado”. El intento de este cambio sobre el final, para
servirse de la figura de Cobos y esperar una mano del Grupo Clarín, se
debe a que el Acuerdo Cívico no logra superar el voto tradicionalmente
antiperonista y al retroceso de la propia Carrió en lo que fue el
bastión del viejo ARI, la Capital. Tanto que puede quedar relegada a
un tercer lugar, ante la emergencia de Pino Solanas que está
reflejando, centralmente, un pasaje a la oposición de sectores de
centroizquierda que apoyaron al kirchnerismo en los primeros años.
Por el lado de Unión Pro, luego del deschave privatizador de Mauricio
Macri, primero Claudia Rucci, desde ‘el peronismo de Perón’, y luego
el mismo De Narváez admitieron que hay empresas que podrían estar bajo
gestión estatal. Una muestra, en primer lugar, que sigue siendo
impopular la política de los ‘90, y pese a lo que ha avanzado en
sectores altos de las clases medias la propaganda neoliberal, desde el
conflicto de las patronales agrarias, “la restauración conservadora”,
como la llama el kirchnerismo, no cala en la mayoría obrera y popular.
El crecimiento de esta nueva derecha bonaerense, con una pata en el
macrismo y otra en sectores menemistas del peronismo, tiene un
afluente de votos, indudablemente, en las clases agrarias como lo
expresan sus listas donde militan la mayor parte de los candidatos de
las corporaciones patronales de la Mesa de Enlace, y en los medios
urbanos más proclives a la campaña “contra la inseguridad”. Los
resultados del domingo dirán hasta qué punto también pudo atraer a
sectores populares y de la misma clase trabajadora.
Ante esto, el gobierno ha dirigido una campaña esencialmente hacia los
trabajadores, con visitas de Kirchner y Cristina a las grandes
fábricas industriales y actos en el conurbano bonaerense, “contra la
amenaza de volver a los ‘90”. Su apuesta es tan audaz como la de dejar
todo como está, incluso aquellas privatizaciones vigentes, apelando a
un voto conservador ante la incertidumbre e inestabilidad que genera
sobre el empleo de millones la crisis capitalista internacional. Esta
campaña por “el voto seguro” del que habla Scioli, en “defensa de lo
conquistado”, está logrando apoyo en los trabajadores -especialmente,
en los sindicalizados y en blanco que tienen más que conservar que los
jóvenes y precarizados que ya empezaron a perder en la crisis pagando
con despidos-.
Si este cuadro se refleja en que el gobierno logra retener la mayoría
electoral de la provincia, que es el núcleo de la alianza con la CGT
de Moyano y los intendentes, por una diferencia mayor al 5% que
asegure su triunfo, es lo que está por verse. De no ser así, y tener
una diferencia más estrecha, no está descartado que los operativos de
“empate técnico” y las denuncias de fraude que viene alentando el
diario La Nación vuelvan a cobrar peso. El clima de tensión entre los
aparatos de los partidos capitalistas en la provincia de Buenos Aires
alrededor del control de los fiscales y las peleas por el recuento de
votos, las maniobras de los medios en la tarde del domingo que
anticiparán resultados contrarios al gobierno y viceversa; serán un
componente clave en esta “gran gesta cívica”. Que un escenario de
crisis política sea uno de los posibles en la madrugada del 29 de
junio, habla de la precariedad del resultado que pueden arrojar estas
elecciones.
A esto se refería el dirigente patronal de la UIA, Héctor Méndez
cuando declaró que "La crisis política es más importante que la
económica". En los mismos días el jefe de los industriales alertó
sobre los cortes de ruta de los trabajadores en San Luis contra los
despidos. Aun en medio de una coyuntura política dominada por la
campaña electoral mediática, en sectores de la clase trabajadora se
protagonizan importantes acciones de resistencia como el conflicto que
tiene, hace ya siete días, paralizado el Parque Industrial de Villa
Mercedes en la provincia de los Rodríguez Saa, a causa de la lucha de
los obreros de Tersuave en defensa de sus puestos de trabajo. Allí,
tanto los industriales de la UIA como la Cámara de Comercio y la
Sociedad Rural denunciaron en solicitada pública que esta lucha de los
trabajadores para enfrentar la crisis genera “un clima de inseguridad
que afecta a toda la comunidad productiva y a la ciudadanía en
general”, y pidieron al gobierno puntano el desalojo de las rutas.
Esta es la “gobernabilidad” y la “unidad nacional” por la que reclaman
los empresarios para afrontar los desafíos a la crisis capitalista.
Aunque tendremos que analizar la situación política a la luz de los
resultados del 28 de junio, ya podemos decir que, de todas formas,
estas elecciones no pueden asegurar con certeza estas aspiraciones de
la clase dominante.
Las ideas que el PTS difundió en esta campaña electoral del Frente de
Izquierda para enfrentar lo que se viene, están claramente expresadas
por los discursos de Christian Castillo y Myriam Bregman –que
publicamos en este número de La Verdad Obrera- como parte del acto en
el Hotel Bauen que realizamos junto a los compañeros del MAS e
Izquierda Socialista.
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular